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3X02 PAPER CLIP (El calor del desierto cubre por completo la superficie áspera. Albert Hosteen habla al fondo de la escena.) ALBERT HOSTEEN: Para los navajo, la tierra y sus criaturas tienen una gran influencia sobre nuestra existencia. (Una familia de osos suben una colina mientras una tormenta se forma) Las historias han pasado de generación a generación ayudándonos a entender la razón de nuestras lágrimas de tristeza y nuestras lágrimas de alegría. (Varias escenas de desiertos) Animales como el oso, la araá y el coyote son símbolos poderosos para nuestra gente. Cuando el hombre del FBI Mulder fue curado por la gente santa, nos acordamos de la historia del monstruo Gila, quien simboliza los poderes sanadores del hombre medicina. (Una tormenta cree mientras suenan truenos) En este mito, el monstruo Gila restaura a un hombre tomando sus partes y poniéndolas juntas de vuelta. Su sangre es recolectada por hormigas, sus ojos y orejas por el sol, su mente por el Dios Hablante y el Chico Polen. Luego los rayos y los truenos le regresan la vida al hombre. (Explotan rayos en las nubes desde el suelo, el aire se llena con energía. Cohetes de rayos cruzan las nubes, retumbando truenos) Al final de la ceremonia, cuando el hombre del FBI fue sanado, escuchamos noticias de otros americanos nativos en las praderas norte de que un gran evento iba a tomar lugar. (Un camión cruza por un camino sucio a un establo. Unos hombres salen y corren hacia el establo) Como los navajo, estas personas tienen sus propias historias y mitos. Una de esas historias cuenta sobre la mujer búfalo blanco que bajo de los cielos y enseñó a los indios en cómo llevar vidas virtuosas y cómo orar al creador. Ella le dijo a la gente que regresaría un día, luego ella se convirtió en el búfalo blanco y ascendió a las nubes, y nunca se volvió a ver. (Adentro, personas cuidan un pequeño búfalo blanco) Pero en este día, cuando la gente santa había sanado al hombre del FBI un milagro, un búfalo blanco había nacido y cada americano nativo sabía, aunque creyera la historia o no, que era una profecía poderosa y que grandes cambios se producirían.) <-APARTAMENTO DE MULDER-> SKINNER: Tengo la cinta digital. SCULLY: Está mintiendo. SKINNER: La tengo en mi bolsillo. La tomé del escritorio de Mulder. (Scully oye pasos acercándose y se da vuelta para ver una sombra cubriendo la brillante luz bajo la puerta. Skinner la mira a ella y saca su arma. Ella lo mira rápidamente y ambos tiene sus armas fijas el uno al otro. Ninguno está dispuesto a acorbardarse. Ellos se paran. Skinner está muy furioso, Scully se ve más atemorizada que cualquier otra cosa) ¡Suelte el arma! ¡Bájela, Scully! SCULLY: De ningún modo. SKINNER: ¡Dije bájela! SCULLY: ¡Dije que no! ¡Usted me está traicionando! SKINNER: Estoy intentando ayudarla. SCULLY: Entonces baje su arma y siéntese. SKINNER: Ni de casualidad. SCULLY: Usted dijo que no estaba aqui para matarme, Skinner, ahora pruébelo. SKINNER: No vine aqui a tener un arma apuntada a mi rostro tampoco. SCULLY: ¡Demonios, Skinner! (Mulder tira abajo la puerta de su propio apartamento y apunta su arma a Skinner. Skinner está conmocionado, Scully está muchísimo más. Skinner apunta su arma a Mulder.) MULDER: ¡Suelte su arma! ¡Dije que... SKINNER: ¡Retroceda! MULDER: ¡Dije que la suelte! SKINNER: ¿Qué demonios es esto? ¿Qué está tramando? MULDER: ¿Estás bien, Scully? SCULLY: Si. MULDER: Toma su arma. (Ella intenta tomar su arma) Déle el arma a ella. ¡Désela! SKINNER: Muy bien. (Al encontrarse sin opciones, él le da el arma a ella. Mulder baja su arma.) MULDER: Ahora, quiero una explicación. (Scully mantiene apuntando su arma a Skinner.) SCULLY: Fui advertida de que alguien me mataría... alguien en quien confiaba. SKINNER: Voy a meter mi mano en el bolsillo de mi abrigo y terminar con esta charada... ¿de acuerdo? (Mulder asiente. Skinner saca la cinta de DAT) ¿Asumo que ambos saben qué es esto? Ahora, quiero una explicación. MULDER: Tu amigo fuma cigarrillos mató a mi padre por esa cinta, y luego él me mató. SKINNER: ¿De qué está hablando? MULDER: Era un hombre muerto. Ahora, estoy de vuelta. SKINNER: ¿Qué hay en esta cinta? MULDER: Expedientes del departamento de defensa que se suponen que no existen. La verdad sobre la participación del gobierno en una conspiración global de silencio sobre la existencia de vida extraterrestre. (Scully intenta tomar la cinta.) SCULLY: Déme la cinta. SKINNER: Eh-eh, esta cinta se queda conmigo. (Mulder carga su arma y la apunta.) MULDER: Déle la cinta. SKINNER: Si lo que dice es verdad, la información contenida en esta cinta tiene valor suficiente para matar. Entonces es la única influencia que tenemos para llevar a estos hombres ante la justicia. ¡No va a hacernos ningún bien si cae en las manos de ellos! MULDER: Entonces mejor asegúrese de que no. (Él descarga su arma y la baja) Vamos, Scully, salgamos. SCULLY: ¿Adónde? MULDER: Hay verdades allí afuera que no están en esa cinta. (Él sale. Ella mira a Skinner, luego pone su arma sobre el escritorio y sale. Skinner mira la cinta y la pone en su escritorio. En el pasillo, Mulder presiona el botón para el ascensor y mira a Scully, quien camina hacia él. Ella se le queda mirando por un segundo, luego baja la mirada, sonriendo.) SCULLY: Mulder, estoy... MULDER: Scully, lo que sea que vayas a decir... SCULLY: Fui al funeral de tu padre. Le dije a tu madre que ibas a estar bien. MULDER: ¿Cómo lo supiste? (El ascensor suena.) SCULLY: Sólo lo sabía. (La puerta se abre y Scully entra en el ascensor. Él la sigue y pulsa un botón. La puerta se cierra.) <-HOSPITAL-> HOMBRE: Si me espera allí, señor... MARGARET SCULLY: Eh, mi hija fue traída aqui. Estoy intentando encontrarla. DOCTOR: De acuerdo, muy bien, ¿cuál es su nombre? MARGARET: Scully. Dana Scully. (Él para y la mira.) DOCTOR: ¿Melissa Scully? MARGARET: No, no... esa es su hermana. DOCTOR: Bueno, acabamos de tener una Melissa Scully en cirugía con una herida de bala craneal. (Margaret sacude su cabeza apenas. Ella corre hacia la habitación de hospital de ella y la ve acostada en la cama, su rostro está tapado y está unida a un respirador. El cuerpo de Margaret se pone tenso. Una enfermera está chequeando su historial. Margaret se acerca a Melissa y toma su mano, llorando.) MARGARET: ¿Missy? Es mamá. DOCTOR: Tomamos medidas drásticas precautivas debido a la naturaleza de la herida de la cabeza. Le hemos inducido un coma para intentar aliviar el trauma en su cerebro. MARGARET: ¿Ella va a estar bien? DOCTOR: Hemos hecho todo lo que pudimos hasta ahora. La monitorearemos a cada hora. (Él la mira mientras ella intenta parar de llorar) Enfermera, ¿por qué no le consigue a la Sra. Scully una silla cómoda? <-OFICINA DE LOS PISTOLEROS SOLITARIOS,
WASHINGTON DC-> MULDER: Ese es mi padre en la derecha allí. BYERS: ¿Cuándo fue tomada esta? MULDER: Alrededor de 1973. BYERS: Sorprendente. Langly, echa un vistazo. (Byers camina hacia el otro lado de Mulder mientras Langly camina hacia el lente aumentador.) SCULLY: ¿Reconoces a alguno de estos hombres? BYERS: ¿Están familiarizados con un proyecto post-Segunda Guerra Mundial conocido como Operación Sujetapapeles? MULDER: Nuestro trato con el demonio. El gobierno de los EE.UU. proporcionó un refugio de seguridad para ciertos criminales de guerra Nazis a cambio de sus conocimientos científicos. (Langly apunta a Klemper.) LANLGY: Sé quien es este hombre. Victor Klemper. (Mulder mira a través del lente aumentador.) BYERS: El hombre parado junto a tu padre es uno de esos criminales, aunque no el más famosos del montón. Wernher von Braun, diseñador de los cohetes V-2 que nivelaron en Londres, podría ser el más notorio, pero Victor Klemper ciertamente tiene el precio para el más... malvado Nazi para escapar de los juicios de Nuremburg. SCULLY: ¿Qué fue lo que hizo? LANGLY: Él experimentó en judíos... ahogándolos, sofocándolos, poniendolos en cámaras de presión. Todo en nombre de la ciencia. BYERS: Junto con Von Braun, Klemper nos ayudó a ganar la carrera espacial. Usando sus datos científicos sobre los efectos de vuelo a una gran altitud, fuimos capaces de poner astronautas sobre la luna antes que los soviéticos. LANGLY: Una paso gigante para la humanidad. SCULLY: ¿Qué estaría haciendo él en una foto con tu padre? MULDER: No lo sé. ¿Reconoces a alguien más en la fotografía? (Langly sacude su cabeza.) BYERS: No. La Operación Sujetapapeles se suponía que fue desechada en 1950 pero si esto es de 1973... SCULLY: ¿Qué le pasó a Klemper? LANGLY: Él está aqui todavía, viviendo muy bien a expensas del contribuyente. (La puerta se abre y ellos se dan vuelta para ver a Frohike, quien se para en la entrada y mira a Mulder.) FROHIKE: ¡Increíble! Pensamos que eras historia. (Ellos se abrazan.) MULDER: Vas a tener que esperar un poco más por mi colección de videos, Frohike. LANGLY: ¿Dónde estabas? Te estabamos buscando. FROHIKE: Viniendo del hospital general del DC, estuve escaneando la frecuencia de la policía cuando escuché el informe de un tiroteo. (Él se quita su sombrero y mira a Scully) Agente Scully... SCULLY: ¿Qué, qué pasa? FROHIKE: Su hermana está en condición crítica. (Ella mira a Mulder y luego sale.) MULDER: Scully... (Él la sigue por las escaleras) Scully, espera. ¡Scully! ¡Scully, espera! ¡Scully! (Él le agarra el hombro de ella y la da vuelta.) SCULLY: Tengo que ir allá, Mulder. MULDER: No puedes ir. SCULLY: Esa bala era para mí. MULDER: Si ellos intentan matarte, ese es el primer lugar a dónde te buscarán. SCULLY: Esos bastardos... MULDER: Vamos a llamar a alguien que creo podrá ayudar. Es la única cosa que puedes hacer por ella ahora es intentar crucificarlos. <-CALLE 46TH, CIUDAD DE NUEVA YORK - 7:09
AM-> ANCIANO #1: Este es un serio error. Una mujer inocente ha sido herida. ANCIANO #2: ¿Puede esto ser rastreado? ANCIANO #3: Ese es su hombre. (Él mira al Fumador, quien está fumando.) FUMADOR: Hubo una equivocación. Será rectificado. HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: ¿Por quién? ¿Por quién será rectificado? ¿Sus asesinos ridículos defectuosos? FUMADOR: Esos hombres son profesionales. HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: Esta no es una profesión para hombres que cometen errores. Dios mío, ¿presume que nos puede hacer creer que simplemente puede arreglarlo con suficiente balas? (El Fumador se mueve incómodo en su silla.) FUMADOR: No. HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: Esta mujer... Scully... sé que ella cree que su compañero está vivo todavía. FUMADOR: Mulder está muerto. Me hice cargo yo mismo. HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: Y la cinta de computadora conteniendo los expedientes robados que usted nos dijo que estaba recuperada... ¿puede mostrarla a nosotros? (El Anciano #2 se inclina, fumando un cigarrillo.) FUMADOR: No estaba enterado de que mi honestidad estaba en cuestión ni en duda. ANCIANO #1: ¿Tiene la cinta? FUMADOR: Por supuesto que la tengo. ANCIANO #2: Creo que me gustaría verla. ANCIANO #3: Yo también. FUMADOR: La he resguardado por razones de
seguridad. (Él saca su cigarrillo y se para.) La traeré aqui mañana... por el
momento cuando todo este asunto estará aclarado. (Él se aleja del resto del
consorcio que lo observan irse.) MULDER: ¿Victor Klemper? VICTOR KLEMPER: ¿Si? MULDER: Mi nombre es Fox Mulder, ella es Dana Scully. KLEMPER: ¿Su nombre es Mulder? MULDER: Si. Creo que conoció a mi padre. KLEMPER: ¿De qué se trata esto? MULDER: Cuando usted vino a este país, usted hizo algunos trabajos para nuestro gobierno. KLEMPER: Soy un hombre viejo ahora. La historia me aburre. SCULLY: ¿Porque escapó de usted o porque usted escapó de ella? KLEMPER: Freud, Salk, Crick, Watson... esos son serán los nombres que ellos celebrarán al final del milenio. Grandes científicos. ¿Y Klemper? Él será recordado sólo como un asesino. SCULLY: La historia podría ser la única justicia que usted recordará alguna vez. KLEMPER: ¿Conoce mi trabajo? ¿Sabe lo que logramos llevar a cabo? SCULLY: ¿Como un Nazi o por el dinero con sangre que le pagamos? KLEMPER: Eramos jóvenes hombres comprometidos en un fervor pero nuestros experimentos cambiaron al mundo. SCULLY: Por un montón de judíos inocentes. KLEMPER: El progreso demanda sacrificios, y yo... he confrontado mis demonios. Y pronto moriré también. MULDER: Como mi padre. Ellos lo mataron y creo que usted sabe por qué. KLEMPER: Creo que ellos matarían a cualquiera en el mejor interés del trabajo. MULDER: Bueno, ¿qué es ese "trabajo" en el que mi padre estaba involucrado? KLEMPER: No tengo respuestas para usted. MULDER: Bueno, ¡usted lo conoció! ¿Fue él también un asesino? (Él le alcanza a Klemper la fotografía.) KLEMPER: Hay algunas cosas que usted no tiene que saber. MULDER: ¡No, necesito saber! ¡Necesito saber la verdad! ¿No es eso lo que usted quiere? ¿Que la verdad sea conocida? KLEMPER: ¿Conoce la fórmula de la constante de Napier? SCULLY: Si, ¿por qué? KLEMPER: La foto fue tomada en la Compañía Minera Strughold en Virginia del Oeste y eso es todo lo que le diré. El resto usted puede averiguarlo por sí mismo. MULDER: Vamos, Scully. (Él se va. Ella se le queda mirando un largo tiempo, con profundo desprecio en sus ojos. Él sonríe y ella siente un poco de remordimiento. Los agentes se van.) <-CALLE 46TH, CIUDAD DE NUEVA YORK-> AYUDANTE: ¿Hola? (Klemper dice algo ilegible) Si, un momento. (Él le alcanza el teléfono al Hombre de las Manos Cuidadas) Es para usted, señor. HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: ¿Si? KLEMPER: Soy Klemper. HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: Victor... (Corte a Klemper, quien está todavía en el invernadero.) KLEMPER: ¿Cómo estás, viejo amigo? Han pasado muchísimos años. (Corte a Nueva York.) HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: ¿Qué pasa, Victor? (Corte al invernadero.) KLEMPER: Oh, me acaba de visitar el hijo de uno de nuestros viejos colegas. (Corte al Hombre de las Manos Cuidadas, quien está conmocionado.) HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: ¿Qué le dijiste, Victor? KLEMPER: Le dije que eras el hombre más corrupto que alguna vez conocí. (Corte a Klemper) Más allá de eso, no le dije nada. (Corte al Hombre de las Manos Cuidadas, quien oye un click. Él apaga el teléfono, su rostro está horrorizado.) HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: Mulder está vivo. (La habitación se silencia.) ANCIANO #1: Entonces creo que es el momento para que llamemos a nuestro amigos quienes se encargarán de este asunto más satisfactoriamente. (Él deja su taza de café y se va.) <-HOSPITAL-> ENFERMERA: ¿Está esperando algún visitante? MARGARET: Oh, ¿es Dana? ¿Dana está aqui? ENFERMERA: No, es un hombre. Él dijo que le pidieron que viniera aqui. (Albert Hosteen entra detrás de ella.) ALBERT: Mi nombre es Albert Hosteen. Me pidieron que viniera aqui y ayudara a su hija. MARGARET: Debe haber algún error. ALBERT: ¿Su hija es una mujer del FBI? MARGARET: ¿Dana? ALBERT: Si. Ella lamenta mucho no haber venido aqui para consolarla.) MARGARET: ¿Sabe dónde está ella? ¿Está bien? ALBERT: Si, eso creo. (Él baja su bolsa y se acerca a Melissa. Tomando su mano, Margaret lo observa) Ella está débil. MARGARET: Ella se está poniendo mejor. La atienden los mejores doctores, ellos la revisan cada hora. ALBERT: Si todo está bien, me gustaría orar por ella aqui. (Margaret asiente apenas.) <-ZONA RURAL DE VIRGINIA DEL OESTE-> SCULLY: ¿Qué crees que tu padre estaría haciendo aqui? MULDER: No lo sé. Él nunca regresó a casa usando una gorra de minero. SCULLY: Mulder, echa un vistazo a esto. (Mulder baja una pasarela hacia el piso conteniendo unas grandes puertas negras de alta tecnología. Scully lo sigue rápidamente) ¿Qué crees? MULDER: Me gustaría probar con la puerta número uno, Monty. (Él pulsa unos números en un tablero rojo. Scully va a la segunda puerta y la prueba) Estoy intentando el dos-siete-ocho-dos-ocho, no funciona. SCULLY: No funciona aqui tampoco. (Él corre hacia la quinta puerta y la prueba, ella va a la cuarta.) MULDER: ¿Segura de que es el número correcto? SCULLY: Muy segura. La constante de Napier es la base de todos los logaritmos naturales. MULDER: Creo que con una palanca y un pequeño dispositivo nuclear, podría ser capaz de atravesar una de estas cosas. (Ella pulsa el código de acceso y la luz roja del tablero cambia a verde. La puerta se abre.) SCULLY: Mulder... (Él se acerca) No, espera, un segundo. Lo que sea que encontremos aqui... no creo que hayas tenido tiempo para procesar todo por lo que has pasado. MULDER: Estoy bien, Scully... SCULLY: No fuiste capaz de ir al funeral de tu padre y si hay algo aqui que cause dudas sobre qué clase de hombre fue... yo, sólo sé cómo me afectaría. (Mulder asiente y Scully da vuelta la manilla.) <-OFICINAS CENTRALES DEL FBI, WASHINGTON DC-> FUMADOR: Usted me llamó. SKINNER: Si, sí lo hice. (Él se levanta y se acerca a él.) FUMADOR: ¿Para qué? SKINNER: Quizás pude haber localizado la cinta digital que usted está buscando. FUMADOR: ¿Quizás pudo haberla localizada? SKINNER: Si, aunque hay una gran oportunidad de que haya caido en manos de personas que quieren usarla para propósitos distintos a los suyos. FUMADOR: ¿Quiere hacer un trato? ¿De eso se trata esto? Déjme decirle algo. Yo no hago tratos. SKINNER: Sólo pensé que usted debería conocer ciertas potencialidades. FUMADOR: ¿Usted tiene la cinta? SKINNER: Como dije, quizás podría localizarla. (El Fumador le grita en el rostro de Skinner literalmente.) FUMADOR: ¡¿Usted tiene la maldita cinta?! SKINNER: Sabré más cuando nos volvamos a encontrar. FUMADOR: No negocio. ¿Entiende? SKINNER: Si, señor. FUMADOR: Yo creo que no lo entiende. No creo que entienda nada. SKINNER: No, estoy bastante enterado de sus políticas en esas consideraciones. FUMADOR: Entonces espero que su siguiente curso de acción sea más... cuidadosa e informada. (Él aspira su cigarrillo y se aleja.) <-ZONA RURAL DE VIRGINIA DEL OESTE-> SCULLY: Mulder, mira esto. (En las paredes, ella ve varios gabinetes de expedientes) Parecen como una especie de almacenación de registros. MULDER: ¿De qué? (Scully abre un cajón y mira varias carpetas.) SCULLY: De expedientes médicos, por lo que parecen. Tiene nombres... alfabetizados. (Mulder se acerca a un interruptor en la pared y lo enciende. Las luces del pasillo se encienden, revelando miles de miles de gabinetes de expedientes alineados, de techo a piso.) MULDER: Muchos expedientes. SCULLY: Muchísimos y más expedientes. (Él regresa junto a ella.) MULDER: ¿Qué hay en esos expedientes.? SCULLY: Formularios médicos estándards. Estos son certificados de nacimientos, certificados de vacunación contra la viruela y luego está esto. (Ella apunta un pequeño contenedor en una bolsa que dice "Estéril, no interferir." Él lo mira.) MULDER: ¿Qué es esto? SCULLY: Es una vieja cinta de recolección de tejido, los nuevos son plásticos. MULDER: ¿Todos estos expedientes contienen los mismos materiales? SCULLY: Si, exactos. (Ella regresa el expediente a su lugar.) MULDER: ¿En qué año nació esta persona? SCULLY: 1955. Todos estos expediente son de 1955. MULDER: ¿En qué año naciste? SCULLY: 1964, ¿por qué? MULDER: Vayamos a encontrar a 1964. (Ellos corren por el pasillo y encuentran el 1964. Mulder abre un cajón.) SCULLY: ¿Estás buscando un expediente mío? (Él lo encuentra y lo saca.) MULDER: "Dana Katherine Scully." SCULLY: ¿Qué? (Scully pasa sus dedos por la bolsa
con la caja de recolección de tejido. La etiqueta de vacunación de ella dice: MULDER: No sé, Scully. (Él lo regresa al cajón y sigue corriendo buscando otro cajón. Él lo abre y saca otro expediente.) SCULLY: Ese es el expediente de tu hermana. MULDER: Si. (Él revisa la página.) SCULLY: ¿Qué estás buscando? MULDER: No sé. (Él mira el nombre del expediente,
el cual dice: SCULLY: No entiendo. (Las luces se apagan y un ruido fuerte emana de afuera. Mulder enciende su linterna.) MULDER: Espera aqui, Scully. SCULLY: Mulder, ¿a dónde vas? (Mulder sale, corriendo rápidamente pasando todos los gabinetes de expedientes. Él abre la puerta a la habitación principal y una luz brillante aparece a través de las ventanas) ¿Mulder? (Ella continúa revisando la zona. (Un ruido de siseo viene de atrás de ella) ¡Mulder! (Repentinamente, varios pequeños organismos parecidos a extraterrestres corren pasando a Scully. La linterna se mueve alrededor salvajemente, alumbrando pequeñas partes de los híbridos extraterrestres. Scully deja caer su linterna. Ella la toma y corre detrás de ellos. La luz a través de las ventanas al frente de Mulder se alza hacia las ventanas más altas mientras él se detiene atemorizado. Va ganando altura hasta que está directamente en frente de Mulder. Él sube corriendo las escaleras y hacia afuera para ver un gigante objeto volador no identificado moviéndose sobre él. La luz es intensa, casi para dejarnos ciegos, pero los ojos de Mulder nos se mueven de la nave. Ésta desaparece sobre un cerro. Scully continúa yendo por el pasillo hasta que ella llega a un ferrocarril de vagones mineros. Al final del túnel, la luz brillante del OVNI se ve. Ella ve la silueta de un pequeño híbrido parado al final del túnel. La silueta crece mientras la luz se hace más fuerte. La silueta se ve bastante parecida a la humana antes que la luz desaparece. Varios sedans negros se detienen y Mulder da vueltas para verlos. Él corre rápidamente hacia adentro mientras unos hombres salen de los autos, cargando sus escopetas.) HOMBRE #1: ¡Vamos, andando! (Los hombres corren hacia adentro mientras Mulder baja las escaleras. Ellos se ven al mismo tiempo que Mulder empieza a bajar la pasarela.) HOMBRE #2: ¡Allá va! (Chispas vuelan de las barras de metal detrás de Mulder mientras ellos le disparan. Las balas rebotan mientras Mulder baja corriendo otras escaleras y no para. Los hombres para de disparar cuando Mulder se pierde de su campo de visión. Unos pocos corren hacia esa dirección.) HOMBRE #3: Encuentren a la mujer también. (Mulder cruza corriendo la pasarela y baja más escaleras. Un hombre le dispara y él se agacha en los escalons para evitar los disparos. Él luego salta sobre el posamanos y cae en el piso. Gruñendo, él se cubre detrás de una caja. Él corre hacia una puerta mientras los disparos golpean detrás de él. Cuando llega cierra la puerta y la luz del tablero rojo se enciende. Los hombres se acercan y uno de ellos entra el código de acceso. Las luces se vuelven verdes y ellos tiran para abrir la puerta. Mulder alumbra su linterna al oscuro túnel. Su voz retumba.) MULDER: ¡Scully! SCULLY: ¡Mulder! (Él sigue el sonido de ella.) MULDER: ¡Scully! (El escuadrón lo persigue pero empiezan a perderse en el sistema de túneles.) SCULLY: ¡Mulder, estoy aqui abajo! (Ella alumbra su linterna alrededor y Mulder se acerca a ella. Ellos se encuentran a medio camino.) MULDER: ¿Estás bien, Scully? SCULLY: Escuché disparos. MULDER: Te he estado buscando. SCULLY: ¿Qué te paso a tí? MULDER: Ellos tienen un pequeño ejército afuera. Creo que nos tienen atrapados. SCULLY: Creo que hay una salida, por aqui abajo. (Ellos corren en la dirección por la que Scully venía. Pasando por más gabinetes de expedientes, ellos encuentran una puerta trasera y Mulder la cierra fuertemente detrás de ellos mientras corren.) <-RUTA 320A, CRAIGER, MARYLAND-> SKINNER: Este lugar ni siquiera está en el mapa. ¿Cómo llegaron aqui? MULDER: Se sorprendería de las cosas que no hay en el mapa de este país y lo que nuestro gobierno haría para mantenerlo de ese modo. SKINNER: ¿Cómo es eso? MULDER: Anoche, fuimos perseguidos por una especie de escuadrón conduciendo lo parecían una horrible flota de sedans parecidos a los de la CIA. (Skinner se queda en silencio por unos segundos.) SKINNER: Bueno, podría ser capaz de negociar un trato que garantizaría su seguridad. SCULLY: ¿Qué especie de trato? SKINNER: Regresaré la cinta digital a cambio de su reinstitución... MULDER: No, señor. Necesito esa cinta. Necesito esos expedientes. SKINNER: Estoy hablando de una manera de salvar sus vidas. MULDER: Y yo estoy hablando de una elaborada conspiración contra el público norteamericano. ¿Sabe lo que encontramos anoche? SKINNER: ¿Qué? SCULLY: Un sistema de expedientes extremadamente elaborado de registros médicos. MULDER: Encerrados dentro de una bóveda en una montaña. SKINNER: ¿Para el propósito de qué? MULDER: No lo sé. Pero la respuesta tiene que estar en esa cinta, en esos expedientes. SKINNER: ¿Esa respuesta vale más que sus vidas? MULDER: Vale lo suficiente como para matarnos. SKINNER: En sus sueños más salvajes, ¿qué espera averiguar posiblemente, Agente Mulder? MULDER: Por qué mataron a mi padre... y qué le sucedió a mi hermana... y qué le hicieron a la Agente Scully. SCULLY: Creo que debemos dejarlo que haga el trato, Mulder. (Él la mira conmocionado) Escucha... esas respuestas no significan nada si vamos a ser cazados como animales. Estamos operando tan alejados de la ley en este momento, hemos renunciado a la noción verdadera de la justicia. Nos hemos convertidos en intrusos. Hemos perdido nuestro acceso y nuestra protección. MULDER: ¿Qué te hace pensar que existe una cosa tal como la justicia, Scully? SCULLY: Entonces ¿qué bien hacen esas respuestas a otra persona excepto a ti, Mulder? MULDER: Lo que encontramos anoche... SCULLY: Mira, quiero exactamente lo que tú quieres. Pero necesito ver a mi hermana. (Ellos se quedan mirando por unos segundos hasta que Scully aparta la vista. Mulder mira a Skinner.) MULDER: Supongo que ya intentó hacer un respaldo de la cinta. SKINNER: Quien sea que haya bajado esos expedientes le puso un protector de copia. No puede obtener una copia o imprimirlo tampoco. MULDER: ¿Qué lo hace pensar que ellos van honrar siquiera este trato? SKINNER: Porque, si no lo hacen... estableceré evidencia y testificaré... o van a tener que matarme a mí también. (Mulder mira a Scully y la mira por un segundo.) MULDER: Depende de tí, Scully. (Él se para y se va. Un breve tiempo después, Scully y Skinner salen. Mulder está parado cerca de la entrada y Scully va hacia él. Skinner entra a su auto.) SCULLY: Le dije a Skinner que haga el trato. Pero que no toque la cinta que estés de acuerdo. MULDER: Lamento lo de tu hermana, Scully. SCULLY: Sólo necesito sabre si ella se va a poner
bien. (El motor del auto se enciende. Scully entra al asiento trasero y Mulder
al del frente. Ellos se van.) ALBERT: Por dos días, he orado por la hermana de la mujer del FBI. Su doctor dijo que se iba a poner bien y su madre, quien no dejó de estar al lado de la cama, fue capaz de dormir. (Alber entra y toma la mano de Melissa) Pero un mensaje vino de mis hermanos del norte que no me dieron esperanzas. (Corte al rancho donde el búfalo blanco había nacido. El búfalo blanco está durmiendo bajo un banco. Unos hombres se acercan, uno llevando una botella, y el pequeño búfalo se para) El búfalo blanco había sobrevivido, pero después de un día, no bebió más la leche de su madre. (El búfalo se niega a beber la botella, a pesar de los esfuerzos del hombre. El hombre dice algo en navajo. En la parte de atrás, unos hombres atienden a la madre del búfalo, quien está sobre el suelo) Al tercer día, la madre búfalo se acostó en su pesebre y no se levantó. Ellos dijeron que los hombres no pudieron hacer nada por ella. Esa noche, ella murió. (Corte al hospital, donde Albert está sentado y sosteniendo la mano de Melissa. Él continúa hablando sobre la escena) Mi padre me enseño cuando era un muchacho que así es la vida. Que para que algo viva, a menudo otra cosa debe ser sacrificada. Este era mi temor ahora por la joven mujer. (Skinner entra y mira a Hosteen, luego a Margaret Scully, quien está durmiendo sentada con mantas sobre ella.) SKINNER: Estoy aqui para ver a Melissa Scully. (Margaret se despierta y lo mira. Albert se para y Skinner saca su placa) Mi nombre es Walter Skinner. Soy un director adjunto del FBI. (Margaret envuelve la revista que estaba en su regazo. Skinner se acerca, mirando a Albert por un momento, luego mira a Margaret) Lamento muchísimo lo de su hija. Dana me pidió que viniera aqui a darle un mensaje. MARGARET: ¿Usted ha estado en contacto con ella? SKINNER: Si. (Ella se para.) MARGARET: Bueno, quiero saber dónde está y si está bien. SKINNER: Ella está bien, pero ella está en una situación muy seria la cual la impide estar aqui. MARGARET: ¿Qué tipo de situación? SKINNER: Una que esperamos revertir para que Dana pueda regresar a trabajar. (El hombre extraño de antes pasa por la habitación de nuevo, mirando hacia adentro. Todos se dan vuelta y lo miran.) ALBERT: Ese hombre que acaba de ver, ha estado siendo muy curioso con esta habitación. (Skinner sale al pasillo y observa al hombre irse. Él regresa a Albert.) SKINNER: ¿Quién es usted? ALBERT: Mi nombre es Albert Hosteen. Me pidieron que viniera aqui. SKINNER: Muy bien, Albert. No deje esta habitación. ¿Entendió? ALBERT: Si. (Skinner mira a Margaret y luego sale. Él camina rápidamente por el pasillo y oye una puerta abrirse a su izquierda. Él entra y se encuentra en un tramo de escaleras. Él las sube corriendo y revisa la siguiente puerta. La puerta se abre en su rostro, tirándolo hacia atrás. El hombre extraño se acerca y le apunta con un arma, pero Skinner agarra su muñeca y la da vuelta rápidamente, luego le da dos codazos en el rostro. Un segundo hombre corre detrás de Skinner y empieza a ahogarlo con un alambre. Él lo empuja contra la pared mientras Krycek salta y golpea a Skinner con un derechazo. Él lo hace de nuevo, luego le golpea en el estómago. Skinner gruñe con cada golpe. Krycek parece estar disfrutándolo. Él revisa el bolsillo de Skinner y saca la cinta digital. Él luego se la pone en su bolsillo y luego se prepara para golpearle una vez más. Él le pega a Skinner en el rostro y cae al piso. Krycek intenta sacudir el sentido de vuelta a su mano y los atacantes de Skinner se separan en diferentes direcciones. Skinner queda en el piso, inconsciente.) <-SURESTE DE WASHINGTON DC-> SEGUNDO HOMBRE: Podría tomar una cerveza. ¿Quieres algo? KRYCEK: No. SEGUNDO HOMBRE: ¿Estás seguro? KRYCEK: Si. (El segundo hombre sale y entra al
almacén, mirando de vuelta sobre su hombro al auto brevemente. Krycek lo
observa y crece la tensión. Él mira el reloj del auto mientras parpadea las
12:00. Su rostro se pone en blanco al darse cuenta y sale corriendo del auto tan
rápido como puede. El auto explota en una gigante bola de fuego literalmente al
aire, empujando a Krycek varios metros. Él mira brevemente y sigue corriendo
mientras el auto sigue incendiándose. Los ex-amigos de Krycek lo observan irse
corriendo, sabiendo que fallaron en su misión.) MULDER: ¿Señor Klemper? ¿Señor Klemper? (Él mira otro pasillo y regresa por el que vino. El Hombre de las Manos Cuidadas camina por ellos.) HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: Hola de nuevo, joven dama. SCULLY: ¿Dónde está Victor Klemper? HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: Oh, pobre Klemper. Ellos lo encontraron ayer, aqui entre sus flores. Aparentemente, su corazón se dio por vencido. MULDER: Usted lo mató, ¿no es así? (El Hombre de las Manos Cuidadas no le da respuesta. Mulder levanta la fotografía) Usted es uno de los hombres en esta foto. Usted conoció a mi padre. HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: Si. Desde que éramos jóvenes hombres. MULDER: Usted estuvo involucrado en este proyecto. Usted sabe por qué los datos médicos estaban siendo recolectados. HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: Si, lo sé. En 1947, una nave espacial fue descubierta en Nuevo Mexico. Sin duda usted sabe de esto y de la recuperación reportada de un cuerpo en el sitio. Estos incidentes no solo coinciden con el final de la Segunda Guerra Mundial, sino con un proyecto vergonzoso el cual trajo científicos Nazis y criminales de guerra a este país para explotar sus conocimientos. SCULLY: Operación Sujetapapeles. HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: Si, ya sabe de ello. Y deberá saber también del trabajo del Doctor Joseph Mengele, el angel de la muerte Nazi. MULDER: Mengele pensó que podía producir una raza suprema a través de la ingeniería genética. HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: Como lo hicieron muchos de sus colegas en el Instituto de Biología Hereditaria e Higiene Racial. SCULLY: ¿Como Victor Klemper? HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: Pobre Victor. Él amaba sus orquídeas. ¿Sabía que él fue capaz de crear algunos de los más bellos híbridos? MULDER: Klemper estaba intentando crear un híbrido humano/extraterrestre. Eso es lo que ví en el vagón. Él estaba usando sujetos de prueba humanos. SCULLY: Mulder, espera. MULDER: ¿Mi padre estaba involucrado en esto? SCULLY: La tecnología no estaba allí, Mulder. El ADN no fue identificado siquiera hasta 1944. Todo esto es una mentira. HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: Cuando su padre se dio para qué estaban siendo usados los datos médicos, lo objetó enérgicamente. MULDER: ¿Él recolectó esos expedientes? HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: Con la amenaza del holocausto nuclear en los 50s, el gobierno instruyó a hombres como su padre para juntar datos genéticos en los populosos generales con el propósito de identificación post-apocalíptica. MULDER: Los registros de vacunación. Ellos tomaron tejido de cada uno que recibió una inoculación contra la viruela. HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: Cientos de millones de norteamericanos. MULDER: Así que Victor Klemper tenía acceso a un base de datos de casi todos los que nacieron desde 1950. SCULLY: Mulder, este hombre está diciendo todo lo que quieres escuchar pero es una invención, es ciencia ficción pura. No hubieron experimentos con extraterrestres. HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: ¿Por qué le mentiría? SCULLY: Como dijo antes, para protegerse a sí mismo y a la continuación de la agenda Nazi... pruebas humanas. MULDER: ¿Por qué estaba tu expediente allá, Scully? (Ella lo mira conmocionada al ver que Mulder está en contra de ella en este asunto.) SCULLY: No lo sé. MULDER: Hubieron registros actuales en el expediente. SCULLY: Si, pero ¿registros de qué, Mulder? MULDER: ¡De raptos! De raptados. (Ella se le queda mirando) Ellos se llevaron a mi hermana. ¿Por qué? HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: Ellos se la llevaron como seguro porque su padre amenazó con exponer el proyecto. MULDER: ¿Por qué ella? ¿Por qué no yo? HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: No es mi parte decirle pero su vida está en peligro ahora también. Usted también amenazó el proyecto. Se ha convertido en su padre. MULDER: ¿Por qué me está diciendo esto? HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: Es lo que quiere saber... ¿verdad? (Él se va.) MULDER: ¿Hay más? (El Hombre de las Manos Cuidadas lo mira.) HOMBRE DE LAS MANOS CUIDADAS: Más de lo que usted alguna vez sepa. (Él se aleja.) <-CALLE 46TH, CIUDAD DE NUEVA YORK-> AYUDANTE: ¿Si? KRYCEK: ¿Puedo hablar con él? AYUDANTE: Si, él acaba de llegar. Un momento por favor. (Él le alcanza el teléfono al Fumador) Tiene una llamada, señor. FUMADOR: Gracias. (El Fumador toma el teléfono. Corte a Krycek, quien está parado en un teléfono público) ¿Hola? KRYCEK: Estoy vivo. (Corte al Fumador, quien intenta ocultar su conmoción en frente de sus pares y superiores. Corte a Krycek) ¿No es eso una sorpresa? (Corte al Fumador, quien sonríe, pretendiendo tener una conversación con buenas noticias.) FUMADOR: Si, bien, bien, bien. Eh, ¿dónde se encuentra? (Corte a Krycek, quien está muy furioso.) KRYCEK: En algún lugar donde nunca me encontrará, maldito traidor hijo de perra. (Corte al Fumador. Todos los ojos de la habitación están sobre él.) FUMADOR: ¿Estás seguro? (Corte a Krycek.) KRYCEK: Estoy seguro de esto... si sienta apenas su presencia, lo voy a hacer un hombre muy pero muy famoso. ¿Entendió? (Corte al Fumador, quien sonríe y asiente como si todo estuviera bien.) FUMADOR: Si, gracias. Voy a informarle eso al grupo. (Corte a Krycek, quien golpea el receptor. Corte al Fumador, quien cuelga lentamente y le alcanza el teléfono al ayudante) Acabo de recibir la confirmación de que la cinta digital conteniendo los expedientes robados fue destruída en la explosión del auto-bomba, la cual mató al que sería el asesino de la Agente Scully. ANCIANO #1: ¿Qué hay sobre Mulder y Scully? FUMADOR: Tengo una reunión con el FBI, ellos, eh,... quieren hacer un trato. ANCIANO #1: ¿Para qué? FUMADOR: Para nada. No habrá trato. No hay trato que hacer. (Él sale caminando.) <-GREENWICH, CONNECTICUT-> SRA. MULDER: ¿Fox? MULDER: Si. SRA. MULDER: ¿Qué hora es? MULDER: Son pasadas las dos. SRA. MULDER: ¿Qué, conduciste hasta aqui? ¿Por qué no llamaste? MULDER: Necesitaba verte en persona. Necesito preguntarte algo que pasó hace mucho tiempo. SRA. MULDER: Oh, Fox... (Ella se sienta) No recuerdo nada, te lo dije antes. MULDER: Mamá, escúchame. Cuando Samantha... antes que ella se fuera, ¿alguna vez Papá te perguntó si tenías un favorito? ¿Alguna vez te preguntó eso? SRA. MULDER: Fox, por favor... MULDER: Mamá, ¿alguna vez te pidió que eligieras? SRA. MULDER: No hagas esto... (Ella intenta levantarse pero él pone sus manos sobre las mejillas de ella.) MULDER: Mamá, ¡escúchame! ¡Necesito saber! ¿Él te hizo elegir? (Ella empieza a llorar.) SRA. MULDER: No. No podría elegir. Fue la elección de tu padre y lo odié por ello. Incluso en su sepultura, lo sigo odiando. (Ellos se abrazan y ella llora sobre el hombro de él.) <-OFICINAS CENTRALES DEL FBI, WASHINGTON DC-> FUMADOR: Ahora, ¿usted quería verme? (Skinner baja el expediente y se para.) SKINNER: Tengo la cinta que ha estado buscando. FUMADOR: ¿En serio? SKINNER: Estoy preparado para dársela o destruirla a cambio de la seguridad de Mulder y Scully y por su reinstitución aqui. FUMADOR: ¿Qué le dije, Señor Skinner? No negocio. Especialmente con cretinos como usted que creen que pueden engañarme. SKINNER: ¿Engañarle? FUMADOR: Usted no ha tenido ninguna cinta. No ha tenido ningún trato. No puede jugar poker si no tiene ningún naipe, Señor Skinner. ¿Alguna vez se preguntó lo que sería, eh... morir en una colisión de avión? ¿De bolutismo? Incluso un ataque de corazón no es muy inusual para un hombre de su edad. ¿Usted cree que estoy engañándolo? (Él aspira su cigarrillo y se da vuelta para irse.) SKINNER: No he finalizado aún. (El Fumador regresa. Skinner camina hacia la puerta trasera y la abre, revelando a Albert Hosteen sentado) ¿Albert? (Albert entra mientras el Fumador mira conmocionado) ALBERT: Yat a valgala. FUMADOR: ¿Qué es esto? (Skinner se acerca al Fumador en frente de Hosteen.) SKINNER: Aqui es donde frunce el ceño y besa mi trasero. FUMADOR: Ahora, escúcheme... SKINNER: ¡Ahora, usted escúcheme, hijo de perra! El nombre de este hombre es Albert Hosteen. Debería recordar eso. Porque si los Agentes Mulder y Scully regresan con tanto en un caso que un resfrío, Albert está preparado para recitar, capítulo y verso, expediente por expediente, todo sobre su preciosa cinta. FUMADOR: Es un buen intendo, Skinner. SKINNER: Estoy seguro de que está pensando que Albert es un hombre mayor y que hay bastantes maneras en que podría matarlo también. Por lo cual, en la tradición oral antigua de su pueblo, él le ha dicho a otros veinte hombres la información en esos expedientes. Así que a menos que usted asesiné a cada navajo viviendo en cuatro estados... esa información está disponible con un simple llamado telefónico. Bienvenido al maravillosos mundo de la alta tecnología. (El Fumador se queda mirando a Skinner descreído.) FUMADOR: Usted me está engañando. SKINNER: ¿Lo estoy? (El Fumador se da vuelta y
sale. Skinner mira a Albert, quien asiente con orgullo.) SCULLY: Sucedió hace tres horas. Ella fue a cirugía y, eh,... el daño en su cerebro era peor de lo que ellos habían esperado. (Él se arrodilla cerca de ella) Su presión sanguínea comenzó a subir y, eh... ella falleció. Ella murió en mi lugar y yo intenté decirle que lo sentía pero no creo que ella alguna vez lo sepa. (Unas lágrimas corren desde sus ojos y su voz se debilita al final.) MULDER: Oh, ella lo sabe. Melissa lo sabe. (Scully toma una respiración profunda.) SCULLY: Tenías razón. No hay justicia. MULDER: No creo que esto sea sobre justicia, Scully. SCULLY: Entonces ¿de qué es esto? MULDER: Creo que es algo en lo cual no tenemos elección personal. Creo que es sobre destino. (Ellos se sientan en silencio por unos segundos) Skinner me dijo que habló contigo, que insististe en volver a trabajar. Ahora, si la muerte de Meliss es... SCULLY: Necesito poner algo en mi mente. MULDER: Siento lo mismo. Ambos perdimos tanto... pero creo que lo que estamos buscando está en los Expedientes Secretos X. Estoy más seguro que nunca de que la verdad está allí. SCULLY: He oído la verdad, Mulder. Ahora lo que quiero son respuestas. (Él se levanta junto a ella y pone su brazo alrededor de ella. Ella inclina su cabeza contra el pecho de él mientras ambos miran la cama vacía.) Fin Traducido por: Margaret (mfirmino)
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