|
PUSHER 3x17.
Primera emisión en US: 2/23/96
<MT. FOODMORE SUPERMARKET; LOUDOUN COUNTY, VIRGINIA-> <Supermercado Mt. Foodmore; Condado de Loudoun, Virginia> (Un pacífico día en el supermercado. Llevando una cesta de la compra, Robert Patrick Modell, alias Pusher, pasea por las distintas secciones de productos, tarareando una cancioncilla. Coge un envase de pasta y a continuación una lata de “Carbo Boost”, una bebida energética. Dejar caer unas diez en su cesta, y luego apila un montón sobre ellas lo más rápido que puede. Un hombre joven entra en el pasillo y lo mira cuidadosamente. Pusher comienza a andar, se detiene, coge una última lata y se dirige hacia la caja registradora. El muchacho le sigue. Pusher se coloca en la fila, baja su cesta y toma un ejemplar del “World Weekly Informer” (“Informador semanal del mundo”). Se fija en la foto de un ser extraño en la portada: Flukeman, el enorme platelminto. Se rie ante su absurdidez. Mira entonces fuera de la estancia y su sonrisa se desvanece cuando advierte la llegada de un coche de policía. El muchacho que le estaba siguiendo se ha colocado detrás suya. Podemos oír los pitidos de la caja registradora conforme comprueba los productos y expende la cuenta correspondiente). PUSHER: Que empiece el espectáculo. (Se acerca al hombre que tiene delante y deja caer un trozo de velcro de la parte trasera de su chaqueta, descubriendo las letras “F.B.I”. Juntos, el muchacho que le seguía y el que acaba de descubrir lo reducen, torciéndole el brazo derecho tras la espalda y apoyándole la cara sobre la cinta corrediza.) AGENTE # 1: ¡Agentes federales! ¡Ríndase! (Sacan sus armas. Otros agentes se descubren, corriendo hacia él y rodeándolo, apuntándole también a su vez). AGENTE # 2: ¡Agentes federales! ¡Ríndase! (Pusher no forcejea. Simplemente sonríe). PUSHER: Pare esta cosa. (El detective Frank Burst entra y para la cinta). FRANK BURST: Usted es Pusher, supongo. PUSHER: Y usted debe ser Frank Burst. ¿Sabe? Tengo que decírselo... tiene un nombre terrible. Nota: Burst, el apellido del detective, significa explosión. FRANK BURST: Agente Collins, léale sus derechos y salgamos de una maldita vez de aquí. (El primer agente lo levanta. Collins, el agente que le había estado siguiendo, comienza a leerle sus derechos). COLLINS: Tiene derecho a guardar silencio. Si renuncia a ese derecho, todo lo que diga podrá ser utilizado en su contra en un tribunal de justicia. Tiene derecho a un abogado... (Todos comienzan a caminar). PUSHER: ¿Creen que pueden detenerme? FRANK BURST: ¡Ponedle esposas en brazos y piernas! COLLINS: Si decide renunciar a ese derecho... FRANK BURST: ¡Lo quiero en un coche con rejas! La Unidad del Condado de Loudon, la que sea. Yo llevaré la escopeta. (Una larga caravana de coches de policía y sedans del FBI han llegado a una concurrida intersección. El primer coche de policía sale. El último coche lleva a Pusher, de apariencia muy arrogante. A lo lejos en el camino, un camión de dieciséis ruedas va entrando en el carril). FRANK BURST: Sería de gran ayuda si nos diera su nombre. PUSHER: Pusher está bien. (Pusher se aclara la garganta y se adelanta un poco hacia el teniente Kerber, quien conduce). PUSHER: Eh, ¿sabe, teniente? Sólo tengo que decir que su uniforme es de un tono de azul verdaderamente agradable. No le estoy tomando el pelo. Me fijo en esas cosas. Es azul cielo. (La fila de coches queda reducida a uno conforme otro sale). PUSHER: Muy sosegado. Muy tranquilizador. Creo que la palabra para ese tono concreto es cerúleo, en realidad. Azul cerúleo. FRANK BURST: Vale, vale, ya lo hemos cogido. Es un bonito tono de azul. PUSHER: Azul cerúleo. Cerúleo me hace pensar en la brisa. Una brisa agradable. FRANK BURST: ¡Eh!, señor Blackwell. Cállate de una una vez. Nota: El Sr. Blackwell es un conocido diseñador crítico de moda americano. Se encarga de la lista de los famosos mejor y peor vestidos en Estados Unidos. El comentario, por tanto, hace referencia a la insistencia de Pusher por hablar del color del uniforme del teniente. En la versión española del episodio esta frase fue suprimida y sustituida por: “Eh, ¿Te has quedado dormido? Arranca de una vez”, dirigida al teniente. Sin comentarios. L (Kerber mira el tráfico a través de la ventana sin fijarse en nada concreto. Se advierte un sutil cambio en él. Levemente inquieto y sin embargo calmado. Tiene la mirada perdida. La voz de Pusher es reconfortante, tranquilizadora. Un camión azul se dirige a ellos bajando por la intersección). PUSHER: Cerúleo es como una brisa suave. Cerúleo... una brisa suave. (El camión desaparece de la línea de visión del teniente, quien se lanza a la intersección. Pusher se tumba en el asiento y se apoya con fuerza contra las puertas preparándose para el impacto inminente. Burst ve el camión que se les echa encima). FRANK BURST: ¡NO! (Una sonora colisión). TÍTULOS DE CRÉDITO LEMA: The truth is out there. La verdad está ahí fuera. FRASE ESCOGIDA: Mulder: Conseguí que mirase. ¿Cómo lo hace usted?
<FBI HEADQUARTERS; WASHINGTON, D.C.> <Cuartel General del FBI; Washington, D.C.> (Dentro de la oficina de los Expedientes X vemos una dispositiva del teniente muerto en el suelo, ensangrentado. Burst está sentado en una silla junto a Scully. Tiene la cara magullada y llena de contusiones. Mulder está sentado tras su escritorio). FRANK BURST: Caí inconsciente. El teniente Scott Kerber resultó mortalmente herido. Antes de sucumbir se las apañó para... hum... salir del coche, sacar las llaves de su bolsillo... y su último aliento lo empleó en liberar a mi prisionero, quien, a pesar de sus propias heridas, consiguió escapar a pie. Se llama a sí mismo “Pusher”. MULDER: ¿Cuál es su historia? FRANK BURST: Me llamó de repente hará un mes. Confesó ser el autor de una serie de crímenes que se habían desarrollado en el curso de unos dos años. SCULLY: ¿Quería entregarse? FRANK BURST: No. Era un juego. Estaba alardeando. Mire, lo que ocurre con estos asesinatos es... que nadie los considera asesinatos. Fueron registrados como suicidios. SCULLY: ¿Así que piensa que era sólo un chiflado? FRANK BURST: No. Sabía demasiado sobre cada caso, demasiados detalles que se encontraban sólo en el informe policial. SCULLY: ¿Qué relación tenía el difunto teniente con él? FRANK BURST: Ninguna, hasta donde yo sé. Kerber era un buen policía. SCULLY: ¿Entonces por qué lo liberó? (Burst suspira y pasa a la siguiente diapositiva. Muestra el lateral del camión que colisionó con el coche de policía. El nombre de la compañía para la que el camión trabajaba, impreso en la puerta, es “Cerulean Hauling” (“Transportes cerúleo”). FRANK BURST: Pusher siguió divagando sobre el azul cerúleo. Continuó diciendo cuándo le recordaba a, uh, una brisa o algo así. “El azul cerúleo es como una agradable brisa...” decía una y otra vez, y entonces, uh, Kerber se lanzó contra el camión y... babomm. MULDER: Entonces, ¿usted piensa que Pusher le dijo de alguna forma que lo hiciera? ¿Que le incitó a hacerlo? SCULLY: ¿Le incitó? ¿Cómo? FRANK BURST: ¿Yo qué sé cómo? (Pasa a la siguiente diapositiva. En un lateral del destrozado coche se encuentran las letras “NIN OR” escritas con sangre). FRANK BURST: Saben ustedes tanto como yo sobre esto. (Mulder se levanta y se acerca a la pantalla) FRANK BURST: Miren, a Pusher le gusta dejar pistas. (Mulder se acerca al proyector de diapositivas y saca una de ellas, dándole la vuelta y devolviéndola a su lugar. Las letras están invertidas, formando una palabra: “RO NIN”, que puede leerse con claridad pese a estar las letras en sentido inverso, como en un espejo). FRANK BURST: Ronin. MULDER: Ro-neen. Es un samurai sin maestro. (Scully y Burst lo miran con curiosidad). MULDER: ¿Qué? ¿Nunca has visto “Yojimbo”? SCULLY: Bueno, ¿qué significa? MULDER: Significa que apuesto diez a uno a que sé lo que este tío tiene apilado en su cuarto de baño. (Más tarde, en la sección de investigación del bureau, Mulder deja caer un lote de revistas “American Ronin” (“Ronin americano”) sobre su escritorio y se sienta. Ojea algunos. También Scully está ojeando unos cuantos. Una joven llamada Holly se acerca a ellos. Tiene un visible moratón en su mejilla derecha). HOLLY: ¿Agentes? MULDER: Oh, gracias. (Ella coloca otro lote de revistas sobre el escritorio). HOLLY: Aquí está el volumen diez. (Scully se fija en su magulladura. Holly aparta la mirada, avergonzada). SCULLY: Lo siento, no pude evitar fijarme. HOLLY: Estuve en Georgetown este fin de semana. Un tipo me golpeó y me robó el bolso. MULDER: ¿Le cogieron? HOLLY: ¿Lo hacen alguna vez? No se ofendan. Disculpen. (Sonríe y se marcha). SCULLY: Mulder, aún no estoy segura de lo que estamos buscando. MULDER: Los samurais sin maestro tienen que anunciarse. SCULLY: Sí, pero ¿anunciarse para qué? Quiero decir, cómo... ¿cómo este “Pusher” pudo convencer a un honesto teniente de policía de que lo liberase? Quiero decir, estoy segura de que tienes una teoría. MULDER: La sugestión es una fuerza poderosa. La ciencia de la hipnosis se basa en ella, como también lo hacen la mayoría de los anuncios de televisión. Me refiero a que están diseñados para implantar pensamientos en nuestra cabeza. SCULLY: Inducir a alguien a comprar un tinte de pelo es un poco diferente a inducirlos a colocarse delante de un camión a toda velocidad. MULDER: Pero el mecanismo de sugestión es el mismo. Sólo que mucho más poderoso en este caso. Quiero decir, este tipo se hace llamar “Pusher”. ¿No podría querer decir con eso que empuja a la gente a seguir su voluntad? Nota: “Pusher” en inglés significa “El que empuja”. SCULLY: Bueno, incluso si pudiera empujar su voluntad, ¿por qué causaría un accidente estando él mismo en el coche? MULDER: Puede que no le gustara la idea de ir a la cárcel. (Scully suspira). MULDER: Mira esto. (Señala un anunción personal que dice: “I SOLVE PROBLEMS. OSU. , ”. “RESUELVO PROBLEMAS. OSU. , ”). SCULLY: ¿Universidad del Estado de Ohio? Nota: O.S.U.: Ohio State University. MULDER: No, es un código de área del norte de Virginia. He visto este anuncio en todas estas revistas a partir de Abril de 1994. SCULLY: La época de los asesinatos. (Mulder se levanta y se acerca al estante de libros. Tras buscar unos momentos, coge un diccionario Inglés- Japonés. Comienza a ojearlo). MULDER: O-S-U... O-S... U (Sonríe). MULDER: Osu. Es una palabra japonesa. Significa “Empujar”. SCULLY: Opino que comprobemos esos números de teléfono. (Mulder asiente y cierra el diccionario).
< BELTWAY COMMUTER LOT; FALLS CHURCH, VIRGINIA> < Aparcamiento de Beltway; Falls Church, Virginia > (En plena noche, el teléfono de una cabina de teléfono vacía comienza a sonar. No hay nadie en los alrededores, excepto Mulder y Scully, sentados en el coche. Scully está dormida, su cabeza reposada en el hombro de Mulder, quien está llamando por su teléfono celular. Tras dejar que suene unas cuantas veces, cuelga. Mira a Scully y limpia algo de baba de la comisura de su boca. Ella la abre, despertándose). MULDER: Eh. Creo que me has babeado. SCULLY: Lo siento. (Ella suspira levemente, con aspecto abochornado. Mulder suelta su teléfono móvil). SCULLY: ¿Qué hora es? MULDER: Son... hum... las tres menos veinte. (Ella bosteza). SCULLY: ¿No ha habido suerte? MULDER: No, nada aquí, nada en las otras dos cabinas. Lo he comprobado con Burst. Él está empezando a pensar que es una gran tomadura de pelo. (La cabina comienza a sonar. Mulder y Scully se miran uno al otro. Salen del coche y corren a coger el teléfono. Mulder responde). MULDER: ¿Hola? (Se escucha a través del auricular la voz de Pusher). PUSHER: ¿Vais a estar los dos ahí sentados toda la noche? (Mulder le hace un gesto a Scully, que saca su teléfono móvil. Él coge una grabadora y la pone en funcionamiento, sosteniéndola cerca del auricular). PUSHER: No se molesten en seguir mi rastro, estoy muy lejos. Aunque... (Scully suspira en su teléfono). SCULLY: Estamos en la pista. PUSHER: Estuve mirándoles hasta hará una hora. Usted y su hermosa compañera paraecen estar muy unidos. ¿Trabajan bien juntos? MULDER: ¿Quién es? ¿Cómo se llama? (Pusher se ríe). PUSHER: Lo siento, agente, no es tan fácil. Tiene que seguir mi rastro de migajas de pan, demostrar que lo merece. De momento, lo está haciendo muy bien. MULDER: ¿Por qué tengo que demostrar que lo merezco? ¿Cree que esto es un juego? ¿Acaso quiere que le encontremos? (Silencio).
MULDER: De acuerdo, ¿dónde está mi siguiente migaja? PUSHER: Justo delante suya. Deje que sus dedos hagan el recorrido, agente. (Cuelga. Se escucha un pitido a través del auricular. Mulder cuelga a su vez. Alguien habla a través del teléfono de Scully). HOMBRE: Lo siento, no le cogimos. SCULLY: Bien. (Ella cuelga). SCULLY: No pudieron seguirle el rastro. Creen que estaba usando un desmodulador digital. (Suspira). MULDER: “Deje que sus dedos hagan el recorrido”. SCULLY: La guía telefónica. (La alcanza). MULDER: No, no, ¿y si, y si Pusher fue la última persona que usó este teléfono? ¿Podemos rellamar desde este tipo de teléfonos? SCULLY: Espera un segundo. (Scully presiona el botón de rellamada en su teléfono móvil). HOMBRE: Murphy. SCULLY: Sí, soy yo de nuevo. Queremos el último número marcado desde este lugar. Márquelo directamente. De acuerdo. (Cuelga. Tras un segundo, el teléfono suena. Mulder lo levanta y los dos escuchan). MUJER: ¡Hola! Han llamado a Tee Totallers, campo de golf y tienda de artículos. Nuestro horario es de siete de la mañana hasta medianoche, de Lunes a Sábado, y de siete de la mañana a diez de la noche los Domingos. (Mulder cuelta). SCULLY: Así que es un asesino y un golfista. MULDER: Se te ha encendido una bombilla, ¿eh? Vamos, Agente. (Salen).
< TEE TOTALLERS GOLF DRIVING RANGE AND PRO SHOP> < TEE TOTALLERS CAMPO DE GOLF Y TIENDA DE ARTÍCULOS> (Un grupo de aficionados al golf están sentados en las gradas. Un hombre con chaqueta verde consigue un buen tiro. Pusher se acerca a él). PUSHER: ¡Oh, sí! Un tiro enérgico. Buen tiro. ¡Hoo-hoo! (El hombre de la chaqueta verde se sienta. Pusher lleva un palo de golf y una pelota). PUSHER: Muy bien, caballeros, voy a usar esta pelota no homologada aquí. (Se sitúa frente al pivote. Tiene un moratón en la cara). PUSHER: Tiene un núcleo de uranio, o algo así, no sé qué diablos es... llegará allí como un Sputnik. (Pusher la golpea y ve cómo se aleja). PUSHER: ¡Sí! (Fija la vista en el campo de tiro, en los matorrales más profundos. Advierte cómo un sospechoso trozo de matorral comienza a moverse, y reconoce un rifle de asalto). PUSHER: Justo a tiempo. (Guarda el palo en su bolsa y sale). PUSHER: Konichiwa, caballeros. Nunca he estado aquí. (En los alrededores del campo de golf, los agentes van rodeando el edificio. Un agente, Collins, abre de un golpe la puerta de entrada a una habitación oscura, derramando algo de luz sobre la mitad superior de Pusher). COLLINS: ¡Policía! ¡Ríndase! PUSHER: ¡Uau! De acuerdo. (Pusher levanta sus manos). COLLINS: ¡Ríndase! PUSHER: Vale, vale... relájese. Relájese. (Collins baja un poco su arma). PUSHER: Déjeme ver su cara. Tranquilícese... hágalo ahora. (Collins se quita el casco). PUSHER: Eso está bien. Eso está bien. (Collins se quita entonces la media que le cubría la cara, descubriendo su identidad. La voz de Pusher es melosa) PUSHER: Eh, Collins. Escuche. (Camina hacia la luz). PUSHER: Necesito que haga algo por mí. (Collins está calmado. Pusher coge una lata de gasolina). PUSHER: ¿Hará usted algo por mí? (Mulder, Scully y Burst están rastraendo el edificio cuando escuchan a un hombre sollozando). SCULLY: Mulder. (Se acercan corriendo y ven a Collins llevando la lata de gasolina, derramándola por el suelo conforme camina lentamente. Esta empapado de ella. Lleva un mechero abierto en la otra mano). FRANK BURST: ¿Collins? COLLINS: Dios... Dios... FRANK BURST: Qué diablos... (Scully se aparta). COLLINS: Deténgame. FRANK BURST: Collins, ¿qué diablos está haciendo? (Collins trata de prender el encendedor). MULDER: Collins, déjelo. COLLINS: ¡Deténgame! (Solloza sonoramente, incapaz de controlar sus acciones. Lo enciende). FRANK BURST: ¡Collins! (Mulder se quita su abrigo. Collins mueve su cabeza de una lado a otro, tratando de resistirse al control de Pusher). MULDER: Baje eso. (Collins grita y aprieta el encendedor sobre su pecho. Arde en llamas justo cuando Scully reaparece con un extintor de incendios. Rocía con él a Collins mientras Mulder lo derriba con el abrigo, sofocando las llamas. Otros agentes se acercan, gritando. La carne de Collins está chamuscada en su mayor parte) COLLINS: Enciende... enciende, enciende... enciende... enciende... (Burst saca su walkie-talkie). FRANK BURST: ¡Vamos, aquí Burst! Tenemos a un quemado. Sí, Collins está herido. COLLINS: Enciende... enciende... enciende... FRANK BURST: Grave, sí, muy grave. No sé qué ha pasado, ¡venid aquí! COLLINS: Enciende... enciende... enciende... enciende... FRANK BURST: Sí, ¡que venga alguien! ¡Ahora! (Mulder oye el claxon de un coche y sale corriendo, seguido por otro agente. Abre la puerta y ve a Pusher caído sobre el volante. Mulder le apunta y lo aparta hasta su asiento. Pusher parece exhausto). MULDER: ¡Agente federal! PUSHER: Enciende... enciende... enciende... enciende... (Mira a Mulder y sonríe). PUSHER: Oh. Le apuesto cinco pavos a que me libro. (Comienza a lloviznar).
<HEARING ROOM A> <Sala de Audiencias A> (Un sala de tribunal durante una audiencia preliminar. Pusher está sentado con su abogado. El juez, en su estrado. El alguacil se levanta, así como Pusher y su abogado). ALGUACIL: Diga su nombre y dirección. PUSHER: Robert Patrick Modell. Tres mil ochenta y tres de la Avenida Roseneath, apartamento nueve, Alexandria, Virginia. (Mulder está en al final de la sala, de pie, junto a Burst. Pusher se vuelve a mirarlos y sonríe satisfecho. Scully está cerca de allí. Momentos después, Mulder se encuentra en el asiento de los testigos). JUEZ: Agente Mulder, ¿el FBI cree que el acusado es responsable de catorce asesinatos? MULDER: Correcto, señoría. JUEZ: Bueno, en todos los casos el informe oficial determinó suicidio. MULDER: Nosotros creemos que en realidad fueron asesinatos, señoría. JUEZ: Ustedes creen... ¿pero tienen alguna prueba de ello? MULDER: Tenemos la confesión grabada en cinta del acusado confesando los asesinatos. En varias ocasiones distintas los ha denominado como tales. Más aún, el acusado conoce detalles de la escena del crimen a los que sólo la policía tenía acceso. ABOGADA DEFENSORA BRENT: Su señoría, una de estas presuntas víctimas de asesinato se arrojó a sí misma a la vía del tren. El andén estaba atestado. Un centenar de testigos. Nadie la empujó. No había nadie cerca en un radio de treinta pies. (Scully está ahora sentada entre el público, y Burst en la mesa de la fiscalía). MULDER: Pero su cliente estaba presente. ABOGADA DEFENSORA BRENT: Por eso conocía los detalles de la escena del crimen. JUEZ: Díganos su opinión, Agente Mulder. MULDER: Creo que estas personas murieron por voluntad expresa del acusado. (Scully baja la mirada; no es la primera vez que asiste a esa escena, y sabe que esa línea de argumentación ya los ha metido antes en problemas). JUEZ: ¿Por su voluntad? MULDER: Este hombre admitió ser un asesino a sueldo. Creo que él tiene una capacidad de sugestión única que le convierte en el perfecto asesino. Es capaz de convencer a sus víctimas para que se lesionen ellas mismas. ABOGADA DEFENSORA BRENT: No puedo creerlo. JUEZ: ¿Querría repetírmelo una vez más, Agente Mulder? MULDER: Ayer, un oficial de las fuerzas especiales fue inducido a auto-inmolarse por el acusado. Yo lo presencié. Todos estos oficiales lo presenciaron. FRANK BURST: Señoría, tenemos la confesión de Modell. Sólo estamos pidiendo... FISCAL: Señoría, la serie de pruebas de este caso ha sido muy difícil de establecer. Pedimos un aplazamiento al tribunal mientras completamos nuestra investigación, y nos gustaría tener al Sr. Model en prisión preventiva en base al peso de su confesión grabada. JUEZ: ¿Qué hay de esa cinta, Sr. Modell? ¿Confesó usted los... catorce asesinatos? (Su abogada le susurra algo al oído). PUSHER: Desgraciadamente sí, señoría. Aunque no lo recuerdo. ABOGADA DEFENSORA BRENT: Esto fue... basicamente una broma telefónica por parte de mi cliente cuando estaba bebido, señoría. (Pusher está mirando fijamente al juez, quien le devuelve la mirada. Es obvio que Pusher está influyendo en su mente). MULDER: ¿Una broma telefónica? Tenía los detalles de cada caso, señoría. ABOGADA DEFENSORA BRENT: Y Robert lamenta profundamente las molestias y confusión que esta situación ha causado. JUEZ: ¿Niega usted los cargos? PUSHER: Absolutamente, señoría. No soy culpable. (Estas palabran le calan hondo al juez. Desde su asiento, Mulder asiste atónito a la escena, consciente de lo que Pusher está haciendo. Momentos después, Pusher sale con Brent, estrechando su mano). PUSHER: Muchas gracias. ¿Me disculpa un minuto? (Caminan hacia Mulder, Scully y Burst. Los tres están parados en el recodo de las escaleras). PUSHER: Creo que me debe cinco dólares. (Mulder suspira y saca su cartera. Burst está mirando a Pusher con gran desprecio, pero éste no deja de sonreir. Mulder saca un billete de cinco). MULDER: Eh, su zapato está desatado. (Pusher mira abajo, luego de nuevo a Mulder). MULDER: Conseguí que mirase. (Sonríe. Pusher, en cambio, no parece nada divertido). MULDER: ¿Cómo lo hace usted? (Pusher va a coger el billete, pero Mulder lo aparta. Pusher sonríe burlón y sigue bajando las escaleras despreocupadamente con su abogada. Burst le grita conforme Modell se marcha). FRANK BURST: Eh, Modell. Ahora sé cómo se llama. ¡Sé dónde vive! (Pusher se detiene por un segundo, y luego sigue caminando, sin volverse).
< FBI HEADQUARTERS; WASHINGTON, D.C. > < Cuartel general del FBI; Washington, D.C. > (Sala de tiro. Mulder vacía un cargador en el blanco en forma de Q, llevando gafas y auriculares de protección. Scully se acerca por detrás suya y se quita sus auriculares. Mulder hace lo mismo). SCULLY: He desentrañado algunas cosas más de nuestro Robert Patrick Modell. MULDER: Déjame adivinar. Fue un estudiante corriente, acudió a un colegio público, hizo un servicio militar corriente. SCULLY: ¿En qué rama del ejército? MULDER: No en su primera elección. El quería ser un miembro de la Marina o también un Boina Verde de las Fuerzas Especiales de la Armada. Pero fue rechazado pronto en ambos, aunque no por falta de inteligencia. Terminó siendo un funcionario suplente en Fort Bragg. Sirvió dos años y se licenció. (Scully está impresionada). SCULLY: ¿Sabías que solicitó su ingreso en el F.B.I.? (Mulder arquea las cejas, sorprendido). SCULLY: Ni siquiera llegó a pasar el test psicológico. MULDER: ¿Tienes copia de eso? SCULLY: Sí. (Le pasa un expediente). SCULLY: Lo encontraron agudamente egocéntrico. No le importaban los sentimientos de los otros, percibía a las personas como a objetos. Es extremadamente receloso hacia el gobierno y la autoridad. MULDER: Y sin embargo quiere ser una autoridad. SCULLY: El test puso en evidencia una docena de mentiras sobre su grandeza... dijo que era un maestro de artes marciales, que había sido entrenado por los gurkhas en Nepas y por ninjas en Japón. MULDER: Bueno, se dice que los ninjas tienen la habilidad de nublar la mente de sus oponentes. SCULLY: ¿Estás hablando de películas de kung-fu, Mulder? MULDER: Ciertamente él nubló la mente de ese juez, Scully. SCULLY: Incluso si Modell pudiera, no lo necesitaría. Casi no teníamos caso contra él. MULDER: Oh, vamos, teníamos bastante para pasar una simple vista preliminar. Mulder bloqueó la mente de ese tío. Le comió el coco. SCULLY: Por favor, explícame la naturaleza científica de “comer el coco”. MULDER: No lo sé, quizá, quizá es algún aspecto mental de algun arte marcial oriental. Ya sabes, la supresión temporal de la química cerebral, producida por un timbre o cadencia específicos en la voz de Modell. Su voz parece ser la clave. SCULLY: Mulder, el último empleo conocido de Modell fue como dependiente de unos grandel almacenes. Nunca ha sido entrenado por ninjas. Ni siquiera ha estado fuera de Estados Unidos. Es sólo un pequeño hombre que desearía ser alguien grande... y, y, nosotros estamos alimentando ese deseo. Esa, esa prueba psicológica que él falló... si, Mulder si pudiera en realidad controlar la mente de la gente, hoy en día sería agente del FBI, ¿no? Sería un Boina Verde, un Oficial de la Marina. MULDER: Puede que desarrollara esa habilidad recientemente, en los últimos dos años. (Scully no parece satisfecha con la explicación. La paciencia de Mulder empieza a agotarse). MULDER: Bueno, vale, de acuerdo. ¿Cuál es tu gran teoría? ¿Cómo explicas lo que hizo el Agente Collins? Quiero decir, un hombre sano, con familia, sin historia previa de problemas psicológicos, se prende fuego a sí mismo. Tú lo viste. ¿Cómo pudo suceder? SCULLY: ¿Qué quieres que diga, Mulder, que creo que Pusher es culpable de asesinato? Lo creo. Sólo estoy buscando una explicación un poco más mundana que esa de “comer el coco”. MULDER: Se está riendo de nosotros, Scully. (El blanco de tiro se desliza hacia delante. En el piso de abajo, en el vestíbulo, Pusher entra. Se fija en el detector de metales, se oculta tras una columna y escribe la palabra “PASS” (“PASE”) en un trozo de papel, colocándosela entonces en el bolsillo donde es claramente visible. Camina hacia la puerta y mira al guardia de seguridad, quien se fija en el trozo de papel. PUSHER: Disculpe. ¿Dónde puedo encontrar la sección de archivos informáticos? (La mente del guardia parece haber sido controlada). GUARDIA DEL VESTÍBULO: Cuarto piso, ala Oeste. PUSHER: Muchas gracias. (Rodea el detector de metales, espera un segundo y lo cruza. Salta, pero el oficial de seguridad no lo nota. Pusher entra en la Sección de Archivos Informáticos donde Holly está sentada frente a su ordenador). HOLLY: ¿Puedo ayudarle? (Pusher cierra la puerta y procede a cerrar todas las persianas). PUSHER: Necesito saber algunas cosas... Holly. (Sonríe y cierra la última pesiana. En pocos minutos, Holly está accediendo a un archivo personal. En la pantalla se puede leer: “WARNING The contents of personnal files are the sole property of The Federal Bureau of Investigations. No access without the express authorization of the director” “ADVERTENCIA: Los contenidos de los archicos personales son propiedad exclusiva del la Oficina Federal de Investigación. No acceda sin la expresa autorización del director”. ) PUSHER: Estupendo. Sólo, uh, déjeme el teclado un minuto. (Holly se levanta y Pusher ocupa su asiento. Se seca la frente, suspira, y comienza a teclear. Sonríe y se vuelve hacia Holly. Su voz es tranquilizadora): PUSHER: Me encantaría una copia de esto... (Holly se inclina hacia delante y se pone a teclear). PUSHER: Y una taza de café cuando puedas. (Se fija en el moratón de su cara, rozándolo levemente con sus dedos. Holly parece levemente confundida, pero todavía tranquila, bajo su influencia). PUSHER: Ojalá pudiera ponerle las manos encima al tipo que te hizo eso. Le haría pagar. (Holly pierde la vista en el vacío. Skinner camina hacia allí, leyendo un informe, cuando ve las persianas cerradas. Escucha que alguien está hablando dentro). PUSHER: Esto es estupendo, Holly. Es perfecto. Justo lo que quería. (Entra y ve a Pusher y Holly de pie. Pusher está sobre la impresora). SKINNER: ¿Puedo ayudarle? PUSHER: No. No, gracias. Nosotros... estamos bien. (Skinner baja la vista hasta el ordenador. Pusher mira a Holly, todavía bajo su poder). PUSHER: Mire, estamos ocupados aquí, así que... SKINNER: ¿Quién es usted y qué está haciendo aquí? PUSHER: Dése un paseo, Mel Cooley. Nota: Mel Cooley era el nombre del personaje de Richard Decon en la vieja serie de Dick Van Dyke y Mary Tyler Moore. La razón por la que Pusher le aplica a Skinner ese apelativo es porque, como nuestro ilustre Director Adjunto, Mel Cooley era calvo. JLa traducción española sólo decía “Dése un paseo, amigo”. Aunque comprendo que la alusión original puede resultar exclusiva para los americanos, propondría a nuestros “queridos” traductores que respetaran un poco más el espíritu del guión original y sólo cambiaran el nombre por otro que nos sea reconocible a los que vivimos fuera de US. Propuesta: ¿Qué tal “dése un paseo, Yul Brynner”? (Empuja a Skinner, quien agarra su mano y la tuerce hacia su espalda, haciéndole una llave, entonces aprisiona a Pusher contra la vitrina de archivos. Con la otra mano, Pusher rompe unos cuantos vasos que estaban sobre ella. Holly no sabe qué hacer).PUSHER: ¡Suélteme! ¡Suélteme! SKINNER: Cállese. ¡Cállese! Holly... llame a seguridad. PUSHER: Holly. Es él. Él es quien te atacó. SKINNER: Holly, ¡llame a seguridad ahora! PUSHER: Haz que deje de dañarme, Ho... SKINNER: ¡Cállese! ¡Holly, ahora! PUSHER: ¿Holly? SKINNER: ¡Holly! (Presiona el botón cero él mismo, entonces coge el teléfono). HOMBRE: Seguridad. SKINNER: Sí, tenemos un problema aquí, en la cuarta planta... (Holly saca un spray y rocía con él a Skinner en los ojos. Skinner grita). SKINNER: ¡Oh, Dios! (Cae al suelo dolorido. Pusher se acerca a Holly). PUSHER: Hazle daño. (Sale. Holly comienza a patear a Skinner en las costillas repetidamente. Ambos gruñen con cada patada. Más tarde, Holly está sentada en el despacho de Skinner. Scully está frente a ella, y Skinner no muy lejos. Tiene una pequeña tirita en un lado de la cara). HOLLY: Lo siento muchísimo, de veras que lo siento. No sé cómo yo... oh, Dios... (Está llorando). Lo siento muchísimo. (Skinner se vuelve hacia unos cuantos agentes que hay detrás suya). SKINNER: De acuerdo, sigan con lo suyo. (Todo el mundo sale excepto Scully, Skinner y Holly. Skinner cierra la puerta). SCULLY: Holly, ¿puede decirnos algo más que nos ayude a entender por qué atacó al Director Adjunto Skinner? HOLLY: Fue como si de repente, me viera a mí misma desde el otro extremo de la habitación... haciendo esas cosas. Como si se hubiera introducido en mi cabeza. (Mulder entra). SCULLY: ¿Modell? (Holly asiente levemente). HOLLY: Ésa es la única forma que encuentro de explicarlo. MULDER: Disculpen, ¿señor? ¿Podemos hablar fuera? SKINNER: Sí, claro. Holly, discúlpenos un minuto, por favor. (Scully, Skinner y Mulder salen y cierran la puerta). MULDER: He revisado las cintas de seguridad del edificio. Se ve claramente cómo Modell entra y sale sin ser advertido. Tenía la palabra “pase” en la solapa. Los agentes que le dejaron pasar ni siquiera recuerdan haberlo visto. SKINNER: ¿Y está usted diciendo que esa mismo fenómeno misterioso es la razón por la que tengo una marca de un treinta y siete en mi cara? SCULLY: Estoy de acuerdo con el agente Mulder, señor. (Mulder la mira levemente sorprendido). SCULLY: Ni siquiera sé cómo explicarlo, pero creo que Modell es responsable de sus heridas. (Skinner se vuelve hacia Mulder). SKINNER: ¿Por qué está ese tipo tan interesado en usted? MULDER: ¿Qué quiere decir? SKINNER: Se llevó un expediente, el suyo. No accedió a ningún otro. (Mulder asiente). SCULLY: Ahora sabe dónde vives. SKINNER: Y ustedes saben dónde vive él. Cójanle. MULDER: ¿Sí, pero por qué? Lo único que podemos alegar ahora mismo es hallanamiento. SKINNER: Eso es suficiente para una autorización.
<3083 ROSENEATH AVE, APT. 9; ALEXANDRIA, VIRGINIA> <3083 Avenida Roseneath, apartamento 9; Alexandria, Virginia > (La policía echa a bajo la puerta del apartamento de Pusher, ataviados con atuendo del equipo SWAT y llevando rifles). Nota: SWAT: Special Weapons and Tactics. Armas y tácticas especiales. Podríamos traducirlo como las Fuerzas Especiales, aunque no son militares. HOMBRE # 1: ¡Policía! ¡Al suelo!HOMBRE # 2: ¡Policía! ¡Al suelo! (Comienzan a desplegarse por el apartamento). HOMBRE # 3: ¡Policía, al suelo! (Burst, Mulder y Scully entran detrás de ellos). HOMBRE # 2: ¡Modell! SCULLY: ¡Enciendo las luces! (Las enciende). HOMBRE # 1: No está aquí. (Scully se acerca a la televisión, todavía encendida. Están poniendo “Svengali”. El villano está hipnotizando a una mujer). HOMBRE EN LA TELE: Abre los ojos... abre los ojos... MUJER EN LA TELE: Ayúdenme. Déjeme ir. SCULLY: Svengali. MUJER EN LA TELE: No... (Mulder pega la autorización en el televisor. Dos agentes se acercan a él). HOMBRE # 2: Todo vacío. No hay nadie en casa. MULDER: Busquen en el resto del edificio. SCULLY: Y en los edificios cercanos también. Sabemos que a Modell le gusta mirar desde lejos. FRANK BURST: Comprueben las afueras. Yo hablaré con los vecinos. (Mulder se pone unos guantes de goma y va a la cocina. Abre la nevera y coge una de las bebidas energéticas que Pusher compró antes). MULDER: Eh, Scully, mira esto. (Ella se acerca. Le enseña la bebida). MULDER: Mezcla tropical de mango y kiwi. Ahora sabemos que estamos tratando con un loco. (La devuelve a la nevera, repleta de ellos. Algo más tarde, Scully está al teléfono en el baño. Mulder está mirando los libros de Pusher). SCULLY: ¿Puede decirme algo más? Sí, sí. ¿De cuándo es? De acuerdo. (Mulder suelta el libro y se acerca a ella). SCULLY: Muchas gracias. (Cuelga y le muestra a Mulder un frasco de pastillas). SCULLY: Tegretol. MULDER: ¿Qué es eso? SCULLY: Es para mitigar los ataques de Modell. Tiene epilepsia del lóbulo temporal. Acabo de hablar con su médico. No me han dicho demasiado a través del teléfono... sólo que la receta se remonta a Abril de 1994. (Mulder coge el frasco). MULDER: ¿Qué causa epilepsia a su edad? SCULLY: Hum.. heridas en la cabeza, una enfermedad neurológica, un tumor cerebral o una lesion... MULDER: ¿Un tumor cerebral? El crecimiento de tumores cerebrales se ha relacionado con el desarrollo de habilidades psíquicas. SCULLY: Mulder, esos informes no tienen ninguna base. MULDER: Sólo, sólo sígueme por un segundo. ¿Y si la capacidad de sugestión de Modell es realmente una forma de psicoquinesis? SCULLY: ¿Desencadena por el tumor cerebral? MULDER: Bueno, eso encaja. ¿Todas esas bebidas proteínicas en la nevera? Puede que tenga que reponer la energía del metabolismo que usa en el proceso de controlar la voluntad de alguien. SCULLY: Mulder, sería más lógico pensar que si Modell tuviera un tumor cerebral, los efectos en su salud serían debilitantes. Él, él simplemente, no estaría lo bastante bien para jugar al ratón y al gato con nosotros. MULDER: Puede que no lo esté. Puede que ahí esté la clave. SCULLY: ¿Qué quieres decir? MULDER: Su agotamiento en el campo de golf. No es que nos dejara capturarle. Es que estaba demasiado enfermo para escapar, demasiado cansado, demasiado exhausto. ¿Por qué un asesino tan eficaz confesaría asesinatos de los que ya se ha librado? Puede que se esté muriendo. SCULLY: Y quiere llevarse consigo un destello de gloria. MULDER: Dar un estallido en vez de un quejido. (El teléfono del apartamento suena. Burst y un agente corren al teléfono. Burst se prepara a contestar). FRANK BURST: Localice la llamada. (El otro agente pasa de largo a Mulder y Scully, hacia la otra habitación. Burst coge el teléfono). FRANK BURST: ¿Hola? PUSHER: Hey, hey, hey, ¿qué me dice? (Burst hace signos desesperados hacia Mulder y Scully, quienes corren hacia la otra habitación). FRANK BURST: ¿Qué hay, Modell? ¿Cómo le va? Mucho tiempo sin verle. Le dije que sabía dónde vivía. (Mulder y Scully cogen el otro teléfono, en una habitación poco iluminada. Otros agentes corren junto a Burst con el equipo de localización y comienzan a montarlo). FRANK BURST: Bonito apartamento, Modell. ¿Quién es su decorador? ¿La bruja que robó la Navidad? (Pusher se ríe). PUSHER: Agente Frank Burst, el tipo del gran nombre. Dígame, Frank, ¿están ahí los Agentes Mulder y Scully? (Ambos están escuchando). MULDER: Sí, estamos. PUSHER: Perfecto. Frank, ¿cuánto pesa? (El teniente del SWAT murmura la frase “sí, lo tenemos” y asiente). FRANK BURST: ¿Disculpe? PUSHER: ¿Cuánto pesa aproximadamente? (Mulder se ve sorprendido por la cuestión). FRANK BURST: Cualquier cosa para mantenerte en línea, estúpido pedazo de... no sé, sobre ochenta y cinco o noventa kilos. ( La escucha telefónica ha localizado ya el código de área “703”. Pusher se ríe). PUSHER: Y eso en un buen día. Un peso totalmente desproporcionado para su altura. Quiero decir, no se ofenda, Frank, pero tiene la constitución de un extintor de incendios. FRANK BURST: Sí, y tengo gordas piernas con las que voy a patearle el trasero. ¿Quiere llegar a algún sitio, Modell? (Pusher se rie. Mulder se está imaginando a dónde quiere llegar). PUSHER: Sí, es sólo que eso no puede ser sano. Y usted tiene pinta de fumador, de tomar una copa de vez en cuando, de tomar cantidad de comida grasienta y frita... salchichas, bacon, montones de huevos. MULDER: Frank... PUSHER: Aros de cebolla de esos que dejan llenos de manchas negras la envoltura. Y supongo que maneja el salero como si fuera unas maracas. MULDER: Frank... PUSHER: ¿Qué me dice? ¿Llevo razón? MULDER: Frank, cuelgue el teléfono. FRANK BURST: ¿De qué está hablando, Modell? ¿Qué intenta decir? PUSHER: Frank, ya sabe lo que eso le está haciendo a sus arterias. (Primer número localizado: Cinco). PUSHER: Cosas terribles, Frank. Terribles. MULDER: Frank... PUSHER: Trozos amarillentos de grasa cayendo a través de su corriente sanguínea... (Mulder se quita su auricular, enfadado. El siguiente número de la localización de Pusher es otro cinco. Burst gime y muestra un rictus de dolor). PUSHER: Pegándose como cola en las paredes de sus arterias... (Mulder entra). MULDER: Cuelgue el teléfono. PUSHER: Presionando su aorta... ¿puede sentirlo, Frank? (Mulder camina hacia Burst, quien aprieta el teléfono con fuerza pese a su dolor). MULDER: Vamos, hombre, suelte el teléfono. PUSHER: ¿Puede sentir su aorta... MULDER: ¡Frank, cuelgue el teléfono! FRANK BURST: ¡Apártese! (Trata de coger el teléfono, pero Burst lo retira). PUSHER:... cerrándose? Todas esas miles de aortas... MULDER: ¡Frank, cuelgue el teléfono! FRANK BURST: ¡Le he dicho que se aparte! (Mulder trata de nuevo de alcanzar el teléfono, pero Burst le coge la mano y lo aparta. Dos agentes aprisionan a Mulder contra la pared). MULDER: ¡Cuélguelo! (Con una mueca de dolor, Frank mira al teniente del SWAT). PUSHER: La presión... FRANK BURST: Termine de localizarlo. (Scully entra). PUSHER: ¿Ha oído hablar de la paquidemia, Frank? SCULLY: ¿Mulder? MULDER: ¡Que alguien cuelgue el teléfono! (Scully mira a Frank, quien sufre visiblemente). PUSHER: ¿Ha oído hablar de una condición médica llamada paquidemia? Es cuando la sangre se condensa... (Scully mira el enchufe de la pared y trata de arrancarlo). PUSHER:... en sus venas como mermelada de fresa. (Un agente la detiene y la retiene a un lado). FRANK BURST: ¡Termine de localizarlo! MULDER: ¡Frank, cuélguelo! (Hay un momento de tenso silencio cuando el teniente del SWAT, preocupado, mira a su pantalla. El número localizado hasta el momento es “555-01”). PUSHER: Y su corazón se para... (Pusher imita el sonido de electroencefalograma plano. Burst jadea y cae de rodillas). MULDER: ¡Frank! (Los soldados lo sueltan). PUSHER: Y muere, Frank. (Scully y Mulder se arrodillan junto a Burst. Mulder mira el teléfono). PUSHER: ¿Frank? Eh, ¿Frank? (Scully comprueba su pulso). SCULLY: No hay pulso. Llamen a una ambulancia. (Le da la vuelta. Los agentes comienzan a corren, cunde el pánico). PRINCIPAL POLICÍA SWAT: Sí, necesitamos una ambulancia, tres mil ochenta y tres de la Avenida Roseneath, apartamento nueve, posible parada cardiaca). (Scully aplica presión sobre el pecho de Burst repetidamente, pero no consigue que reaccione. Mulder coge el teléfono). MULDER: ¿Modell? PUSHER: Eh, Mulder. ¿Cómo está el chico Frankie? (El teniente del SWAT retoma el teléfono, resumiendo su posición). MULDER: ¿Qué es lo que quiere en realidad, Modell? PUSHER: Un adversario que merezca la pena. Obviamente no ese gordo patán que está a sus pies. (Scully pinza la nariz de Burst y comienza a hacerle el boca a boca). PUSHER: Confío en que lo sea usted. MULDER: ¿Por qué yo? PUSHER: Lo he leído todo sobre usted. Es un sobresaliente criminólogo. Graduado por la Universidad de Oxford, un joven absolutamente brillante. Sabe lo que nos atrae a los tipos como yo, ¿verdad? Cree que lo sabe todo del viejo Bob Modell. MULDER: El viejo enfermo Bob Modell, ¿cierto? Se está muriendo, ¿no, Bob? ¿Qué, quiere llevarse a unos cuantos inocentes con usted antes de marcharse? (Scully suspira y sacude la cabeza. El teniente del SWAT parece horrorizado). PUSHER: La biología nos dice que todos nos estamos muriendo... y el pecado original me dice que nadie es inocente. MULDER: Sí, pero algunos son más inocentes que otros. ¿Por qué no me dice sólo dónde se encuentra? (Scully se levanta y se frota la frente, frustrada). PUSHER: Oh,... ¿quiere el número de teléfono? Por supuesto. Es el... cinco-cinco-cinco cero-uno-nueve-siete. (Mulder mira al teniente del SWAT, quien se baja el auricular. Es el mismo número que ha localizado). PUSHER: Sabe que es sólo una cabina. En dos minutos me habré ido. MULDER: ¿Quiere decir que ha matado a este hombre por nada, enfermo bastardo? (Pusher se ríe). PUSHER: ¿Yo? ¿Aún no se ha enterado, Mulder? Se matan ellos mismos. (Cuelga. Mulder inmediatamente mira al teniente del SWAT). MULDER: ¿Desde dónde llamaba? TENIENTE DEL SWAT: El aparcamiento de la gasolinera. En el mil doscientos de Chain Bridge Road. (Gira el monitor para mostrar un mapa de la ciudad y un punto rojo sobre el aparcamiento de la gasolinera). TENIENTE DEL SWAT: Es una cabina... tal como él ha dicho. (Mulder se fija en el monitor. Bajo Chain Bridge Road está el Departamento de Bomberos y en la otra dirección está el Hospital Fairfax Mercy). MULDER: El hospital Fairfax Mercy está bajando la calle desde ahí, ¿no? (Scully susurra para sí). SCULLY: Farmacia Fairfax Mercy... (Saca el frasco vacío de píldoras, cogiéndolo con un trapo). SCULLY: “Farmacia Fairfax Mercy”. Debe necesitar tratamiento regular, Mulder. MULDER: Bien, vamos a averiguarlo.
< FAIRFAX MERCY HOSPITAL > < Hospital Fairfax Mercy > (Los francotiradores toman posiciones en todos los tejados colindantes y en los edificios cercanos, preparados para disparar a Modell ante cualquiera de sus movimientos). HOMBRE # 1: Bien, la unidad dos está preparada. (El hombre que está escuchando tras los auriculares despliega unos cuantos agentes más. Se colocan tras cada coche, recibiendo mensajes por los auriculares. Hacen señales con la cabeza unos a otros y un hombre sale del aparcamiento. Dentro de una furgoneta, Mulder, Scully y el teniente del SWAT han preparado varios monitores y grabadoras). HOMBRE # 1: No está en su coche. El motor aún está caliente. Probablemente esté en el edificio. HOMBRE # 2: Todas las entradas cubiertas. ¿Esperamos o entramos? (Scully está al teléfono. Hay un momento de tenso silencio). MULDER: Esperen. SCULLY: De acuerdo, gracias. TENIENTE DEL SWAT: Esperen. (Scully cuelga). SCULLY: La oficina de pacientes de alta dice que Modell tiene cita para un M.R.I. a las dos y media. Eso es ahora mismo. TENIENTE DEL SWAT: ¿Cómo quiere hacerlo? MULDER: Creo que debería entrar solo. SCULLY: ¿Por qué? TENIENTE DEL SWAT: Mi equipo podría cogerle. MULDER: ¿Y si Modell vuelve a uno de sus hombres contra los otros... en un hospital repleto? Creo que deberíamos darle lo que quiere. SCULLY: A ti. (Está decepcionada y preocupada). MULDER: Tendremos más posibilidades si nos separamos. Llevaré un micrófono. De esa forma sabrán lo que él está haciendo y dónde está en cada momento. (Scully menea la cabeza, disgustada con el plan). MULDER: ¿Tiene una radio que me permita tener las manos libres? TENIENTE DEL SWAT: Tengo justo lo que necesita. (Saca una caja de metal con la etiqueta “Eyes and Ears” (“Ojos y oídos”) y la abre. Contiene un conjunto de micrófono, auricular y cámara interior. Le coloca el chaleco antibalas a Mulder y éste se gira para que pueda colocarle el equipo de escucha). TENIENTE DEL SWAT: Dos cámaras de video. Prácticamente ve en la oscuridad. (Scully está sentada aparte, mirando, abatida). TENIENTE DEL SWAT: Está diseñado para poner en peligro a sólo un agente cuando se desactivan bombas. ¿Ve? (Hay un monitor recibiendo la señal. Mulder mira alrededor y todo ello se ve en la pantalla a la perfección). MULDER: ¿Podré sintonizar el canal Playboy? (Ambos se ríen. Mulder mira a Scully y se arrodilla frente a ella. Ahora ella está en el monitor). MULDER: Sonríe, Scully. (Él lo hace ampliamente. Scully sólo lo mira fijamente, luego aparta la vista. Mulder frunce el ceño y le da su pistola). SCULLY: Llévatela. MULDER: No. No querría terminar apuntando a cualquiera que no fuera Modell. (Ella parece estar a punto de llorar. Coloca sus manos sobre las de él, que las tiene en las rodillas de ella. Se miran uno al otro). MULDER: Que empieze el espectáculo. (Mulder atraviesa despreocupadamente las puertas corredizas de urgencias pasando de largo a un desconcertado doctor. Todo el mundo lo mira pasar. Conforme pasa delante de la enfermera en recepción, enseña su placa). MULDER: Agente Federal, siga con su trabajo. (Ella asiente. Él continúa andando). MULDER: Scully, ¿me recibes? (Corte a la furgoneta, donde Scully tiene el equipo de escucha puesto y observa el monitor). SCULLY: Estoy contigo, Mulder. (En el aparato de visión, desde el punto de vista de Mulder, se ve pasar a una joven pareja. Mulder no es visible). MULDER: Nada fuera de lo corriente. (El teniente del Swat habla a través de su casco auricular). TENIENTE DEL SWAT: Equipo Swat, siga esperando. HOMBRE: Equipo Swat esperando. (Los dos miran al monitor atentamente. Mulder mira dentro de unas cuantas habitaciones y no ve a nadie excepto pacientes en camillas y enfermeras. Se oye un disparo, y la gente a su alrededor se sobresalta, asustada). SCULLY: Mulder. (Mulder se apresura por el pasillo. Se oye otro disparo). MULDER: Se han hecho dos disparos. TENIENTE DEL SWAT: ¡Equipo Swat! MULDER: ¡No, todavía no! (La gente, enfermeras y pacientes, corren pasando a Mulder. La recepción de la imagen comienza a distorsionarse). MULDER. ¡Márchense todos! ¡Agente Federal! Voy a ver qué diablos está pasando. SCULLY: ¡Te estamos perdiendo! (Mulder se fija en un letrero que pone “Intensive Care” (“Cuidados Intensivos”). La imagen se pierde, quedándose estática. Scully se quita su auricular y se levanta). TENIENTE DEL SWAT: ¡Mulder! ¡Agente Mulder! (Ella mira de nuevo al monitor y ve a dos hombres tendidos en el suelo, un policía y un médico, la imagen y el sonido están volviendo). MULDER: ¿Me, me recibís ahí? (Scully se sienta y se coloca el auricular de nuevo. Corte al hospital. Mulder se acerca a los cadáveres, ambos sangrando masivamente por heridas de bala en la cabeza. Se dirige al médico. Corte al monitor de la furgoneta. Las manos de Mulder llegan al doctor y le toma el pulso. Entonces mira hacia el guardia. Hay dos casquillos de bala en el suelo). SCULLY: Mulder, ¿qué ha pasado? (Corte al hospital). MULDER: Parece que el guardia disparó al médico y luego a sí mismo. (Corte a la furgoneta. Mulder mira a la funda de pistola vacía del guardia y la señala). MULDER: Su pistola se ha perdido. Teniente del SWAT, diga a sus hombres que Modell puede estar dirigiéndose hacia ustedes. TENIENTE DEL SWAT: ¡Equipo Swat! (Corte a Mulder, que levanta la vista lentamente). TENIENTE DEL SWAT: El sospechoso está armado y posiblemente... (Corte a la furgoneta. Mulder está mirando a una mesilla con un monitor que muestra un escaner cerebral). TENIENTE DEL SWAT:... saliendo del edificio. HOMBRE # 1: Recibido. Estamos preparados. HOMBRE # 2: Francotiradores en posición. SCULLY: Mulder, espera, espera. Acércate al monitor del ordenador. (Corte a Mulder. Se detiene e inclina hacia el monitor). MULDER: Aquí. SCULLY: Sí, sí, sí, ahí mismo. (Corte a la furgoneta. La foto del cerebro tiene una gran masa blanca en la mitad izquierda). SCULLY: Ahí. Esa masa clara en su lóbulo temporal. (Corte a Mulder). MULDER: Justo aquí. (Corte a la furgoneta. El dedo de Mulder señala a la masa blanca). SCULLY: Tenías razón, Mulder. (Corte a Mulder). SCULLY: Ahora mira a tu alrededor. El historial de Modell debería estar en algún lugar cerca de ahí. (Él comienza a mirar alrededor de la mesilla. Coge un informe y lo ojea. Lee rápidamente, entonces murmura algunas palabras para él mismo, pensando). MULDER: Acertamos de lleno, Scully. Modell se está muriendo. No tiene nada que perder. (Corte a Scully). SCULLY: Mulder, sal de ahí. (Corte a Mulder. Sus ojos se mueven hacia arriba lentamente). SCULLY: Vete. (Mulder se fija en la siguiente habitación, pensando. La máquina de escaner está situada en el centro, pero la habitación está vacía. Corte a Scully). SCULLY: ¿Mulder? (Corte a Mulder. Piensa por un segundo, entonces se gira con rapidez, viendo a Pusher justo detrás suya, apuntando a su cara). SCULLY: ¡Mulder! (Pusher le coge el casco auricular, y la imagen queda en blanco). SCULLY: ¡Dios! (Se arranca su auricular y sale corriendo, seguida por el teniente del Swat. A lo largo del pasillo, los miembros del equipo Swat se están desplegando, armados y listos. El teniente del Swat va con Scully, que ahora lleva un chaleco antibalas). TENIENTE DEL SWAT: Pensamos que están tres puertas más abajo. Tenemos ambas salidas selladas, pero hay seis habitaciones de pacientes críticos a las que no podemos acceder. Si gaseamos los pasillos, podríamos matarlos. (Scully le da su pistola al teniente y se prepara a entrar). TENIENTE DEL SWAT: ¿Por qué le seguimos dando exactamente lo que quiere? SCULLY: Espere mi señal. (Él asiente, guardando la pistola en su funda y poniéndose sus gafas). MIEMBRO DEL SWAT: Vía libre. (Scully se aleja por el pasillo. El teniente se arma y la vigila. Scully mira en la primera habitación y ve un hombre calvo enganchado a monitores. Se dirige a la segunda puerta y la abre con lentitud. Dos mujeres en estado vegetativo. Abre un poco más la puerta y ve a Mulder sentado en una mesa, con la vista perdida en la pared frente a él). SCULLY: Mulder. (Abre más la puerta y ve que Mulder está mirando a Pusher, sentado justo frente a él. La pistola está puesta entre las manos de Pusher, a su vez sobre la mesa. Las de Muder también. Ella entra lentamente, sin saber qué está pasando. Pusher y Mulder no apartan la vista el uno del otro). PUSHER: Gracias por unirse a nosotros. SCULLY: Tenemos a una docena de oficiales ahí fuera en el pasillo... y otros treinta en el aparcamiento. PUSHER: Según lo previsto. SCULLY: Así que sea lo que sea que haya planeado, no va a salir de la forma que usted quiere. (Pusher sigue mirando a Mulder furiosamente). PUSHER: Usted no sabe lo que tengo planeado. (Scully mira la pistola, luego a Mulder, cuyo rostro es inexpresivo. Se siente en la silla más cercana, exactamente entre los dos. Pusher coge la pistola y comprueba el cargador). PUSHER: Dos guerreros de igual habilidad luchan a muerte. Uno es un estudiante de budo japonés... la forma de la guerra. (Gira la recámara, que tiene sólo una bala). PUSHER: El budo enseña al guerrero a mantenerse aparte de la batalla. En otras palabras... (Cierra la recámara). PUSHER: A despreciar su propia muerte. (Baja la pistola). PUSHER: Por eso, el guerrero budo siempre gana. Yo soy ese guerrero. No temo a mi muerte. Por eso yo... (Desliza la pistola hasta dejarla entre las manos de Mulder, a su alcance). PUSHER: Voy a dejarle... que dispare una vez. (Los ojos de Scully están muy abiertos, mirando a Mulder). PUSHER: Una oportunidad entre seis. (Mulder continúa mirando a Pusher, poniendo su mano sobre la pistola. Pusher coloca la suya encima de la de Mulder con rapidez). PUSHER: Uno. Un disparo. (Mulder coloca su dedo en el gatillo, apuntando con ligereza a Pusher). SCULLY: Espera. Mulder, mira... hay oxígeno puro en esta habitación. (Puede oírse cómo la recámara gira lentamente). SCULLY: No hay forma de saber lo que podría pasar si aprietas ese gatillo... (Él aprieta el gatillo, pero no hay bala en la recámara. Scully se queda sin aliento, interrumpida en mitad de la frase. Tras unos segundos, Pusher espira profundamente, relajando su cuerpo poco a poco. Sonríe satisfecho, alejado el temor). PUSHER: Pan comido. Su turno. (Los ojos de Scully se vuelven a Mulder de nuevo). SCULLY: Mulder, no. PUSHER: Mulder, sí. (Scully está a punto de llorar). PUSHER: Vamos. SCULLY: Mulder, escúchame. Dame la pistola. Podemos parar esto ahora mismo. Tú y yo podemos salir de esta habitación... (Mulder se encoge y de un tirón lleva la pistola a su cabeza mientras presiona el gatillo en un rápido y fluído movimiento. No hay disparo. Scully se levanta y golpea la mesa con ambas manos, cercana al llanto, mirando a Pusher). SCULLY: ¡No! ¡Maldito seas! ¡Bastardo! Mulder, dame la... (Trata de coger la pistola, pero Mulder aparta la cabeza con una sacudida, mirando a Pusher, apuntando con la pistola a su controlador. Scully solloza casi imperceptiblemente, aunque no le salen lágrimas. Mulder mueve el arma con ligereza, apuntando ahora a Scully. Sus ojos se abren como platos. Respira sin profundidad). SCULLY: Mulder, no tienes que hacer esto. Tú eres más fuerte que esto. PUSHER: Su turno, Scully. Tiene que jugar según las reglas. Presione el gatillo, Mulder. SCULLY: Mulder, lucha contra él. Puedes combatir esto. PUSHER: Vamos. Presione el gatillo, Mulder. Ella le disparó, lo leí en sus archivos. Es hora de devolvérselo... ¡dispare a esa pequeña espía! (Scully mira al espejo frente a ella y localiza una alarma de incendios en la pared del pasillo. Mulder habla encolerizado, aunque no a Scully, aunque es a ella a quien está mirando). MULDER: Voy a matarte, Modell. PUSHER: Sí, presione el gatillo y podrá intentarlo de nuevo contra mí. (Scully lentamente comienza a salir de la habitación). MULDER: ¡Scully, corre! Scully... (Sus dedos se tensan en el gatillo. La recámara comienza a girar. Ella lo mira fijamente, entonces sale corriendo y presiona la alarma. Su sonido hace que Pusher aparte la vista de Mulder por primera vez, para mirar a Scully. Cuando vuelve a mirarlo ve cómo le apunta. Modell se queda sin aliento. Mulder presiona el gatillo y le dispara. El cuerpo de Modell golpea fuertemente contra el respaldo de su silla, luego cae. Mulder se levanta, apartando la mesa y continúa disparando a Pusher incluso cuando sabe que la recámara está vacía. Otros agentes entran). TENIENTE DEL SWAT: ¡Agentes Federales! ¡Ríndase, ríndase, ríndase! (Mulder sigue presionando el gatillo hasta que finalmente baja la pistola. La alarma sigue sonando. Scully lo mira, preocupada. Él le acerca la pistola, poniendo sus codos sobre las rodillas y la cara entre las manos. Pusher está enganchado a un respirador, aunque cubierto con vendajes en la mayor parte de su cara. De hecho, todo su cuerpo está vendado, los aparatos que proporcionan vida artificial a su alrededor. Mulder está de pie junto a él, en silencio, mirándolo con desprecio. Scully entra a la habitación de hospital detrás suya). SCULLY: No hay forma de saber cuándo aguantará, pero nunca recuperará la consciencia. Mulder asiente levemente). MULDER: ¿Sabes? Pensamos que estaba siguiendo un tratamiento. Nos equivocamos. SCULLY: ¿Qué quieres decir? MULDER: Lee su cuadro médico. El M.R.I. era una forma de medir cuánta vida le quedaba, pero él rechazó sistemáticamente el tratamiento. El tumor fue operable hasta el final, pero él se negó a que se lo extirparan. SCULLY: ¿Por qué? MULDER: Creo que por lo que tú dijiste. El éra sólo... un hombre insignificante. Y esto al fin le hacía sentir importante. (Scully baja la mirada, asimilando el hecho. Entonces coge la mano de Mulder). SCULLY: Opino que no le dejemos quitarnos un segundo más de nuestro tiempo. (Sale. Mulder mira a Pusher un segundo más desdeñosamente, luego la sigue).
FIN
REPARTO: DAVID DUCHOVNY como Agente Especial Fox Mulder. GILLIAN ANDERSON como Agente Especial Dana Scully.
MITCH PILEGGI como Director Adjunto Walter Skinner ROBERT WISDEN como Pusher (Robert Patrick Modell) VIC POLIZOS como Agente Frank Burst STEVE BACIC como Agente Collins D. NEIL MARK como Teniente Scott Kerber JULIA ARKOS como Holly DON MACKAY como el Juez. MEREDITH BAIN-WOODWARD como Abogada Defensora Brent J.D. SHEPPARD como Fiscal. DARREN LUCAS como Principal Policía del SWAT. ROGER R. CROSS como teniente del SWAT. JANYSE JAUD como enfermera. ERNIE FOOT como guarda del vestíbulo. HENRY WATSON como el alguacil.
ESCRITO POR: ( El Mejor ) VINCE GILLIGAN DIRIGIDO POR: ROB BOWMAN
Humildemente traducido por: Samantha Mulder (montsedc)
|