*Guión 
*Bad Blood en pocas palabras (apéndice)


Primera emisión en USA: 02/22/98

CHANEY, TEXAS.

FEBRUARY 10.

Chaney, Texas.

10 de Febrero.

(Es una noche oscura. Por el bosque vemos a un adolescente huyendo y gritando con desesperación).

RONNIE: ¡Ayúdenme! ¡Que alguien me ayude! ¡Ayuda! ¡Ese tío va a matarme! ¡Ayuda! (Un hombre del que de momento sólo vemos las piernas va persiguiendo al muchacho; el abrigo que lleva flota tras él asemejando una capa) ¡Ayúdenme! ¡Que alguien me ayude! ¡Váyase! (El hombre se está acercando al muchacho, que grita aterrorizado) ¡Por favor ayúdenme!

(El adolescente tropieza y el hombre cae sobre él. El hombre le da la vuelta y forcejea con él para conseguir reducirlo. Entonces clava una estaca en su pecho, ayudándose de una buena piedra para golpearla e introducirla con fuerza).

SCULLY: ¿Mulder?

(Descubrimos que el hombre que acaba de matar al muchacho es... ¡Mulder! Se gira ante la llamada de Scully. Ella corre hacia ellos. Se detiene y se da cuenta de que el muchacho está muerto. Se arrodilla. Mulder levanta el labio superior del chico para mostrar unos largos colmillos).

MULDER: Mira eso. ¿Eh, eh?

(Scully acerca sus dedos a la dentadura. Ésta se cae. Ella coge los falsos colmillos se los enseña a Mulder).

MULDER: Oh, mier..

 

TÍTULOS DE CRÉDITO.

LEMA: The truth is out there.

La verdad está ahí fuera.

FRASE ESCOGIDA:

SCULLY: Tampoco es ese chupador de cabras mexicano.

**********

MULDER: No digas que nunca hice nada por ti.

 

FBI HEADQUARTERS

WASHINGTON D.C.

Cuartel General del F.B.I.

Washington D.C.

(Mulder está sentado en su escritorio, escribiendo airadamente. Scully abre la puerta y entra. Se miran los dos con cara de circunstancias y ella se sienta, guardando un embarazoso silencio. Finalmente decide hablar.)

SCULLY: Mulder...

MULDER: No. (La interrumpe con brusquedad y la señala con el dedo, amenazante). Ni empieces siquiera. (Estruja la hoja de papel que estaba escribiendo y la arroja al otro extremo de la habitación donde tiene la papelera. No encanasta, y el papel queda en el suelo junto a los diez o doce anteriores. Mulder se levanta, se acerca a la papelera y le da varias patadas, descargando con ella su frustración. Cuando la ha dejado bien aplastada se sienta sobre la mesa de su escritorio, frente a Scully, sus brazos y pies cruzados en actitud claramente defensiva. También los brazos de ella están cruzados). Sé lo que vi.

SCULLY: Skinner quiere nuestro informe en una hora. ¿Qué le vas a decir?

MULDER: ¿Qué quieres decir con qué le voy a decir? Voy a decirle exactamente lo que vi. ¿Qué le vas a decir tú?

SCULLY: Le diré exactamente lo que vi.

MULDER: Entonces, ¿cuál es la diferencia? (Scully lo mira con escepticismo) Mira, Scully, yo soy el que puede terminar en a la cárcel. Tengo que saber si vas a respaldarme o qué.

SCULLY: Para empezar, si la familia de Ronnie Strickland decide en serio demandar al FBI por... creo que la cantidad es 446 millones de dólares, entonces ambos seremos sin duda acusados y en segundo lugar... ni siquiera necesito un segundo, Mulder. 446 millones de dólares. Estoy tan metida en esto como tú y yo ni siquiera soy la que se excedió. Yo hice el... (Imita un apuñalamiento)... con eso.

MULDER: Yo no me excedí. Ronnie Strickland era un vampiro.

SCULLY: ¿Dónde está tu prueba?

MULDER. Tú eres mi prueba. Tú estabas allí. (Ella suspira audiblemente). Vale, ahora me estás asustando. Quiero saber exactamente lo que vas a decirle a Skinner.

SCULLY: Oh, quieres que nos pongamos de acuerdo.

MULDER: No, no, no, yo no dije eso. Sólo quiero oirlo tal como lo viste.

SCULLY: No me siento bien con esto.

MULDER: Prisión, Scully. Tu compañera de celda será Marga la Larga. Leerá muchísimo a Gertrude Stein.

Nota: Gertrude Stein es una escritora feminista, y también una de las más famosas lesbianas de la historia. Nació en 1874 y sus obras más famosas incluyen “Q.E.D” y “Tres vidas”. Su amante durante mucho tiempo se llamó Alice B. Toklas. La suya es una aventura muy conocida en la historia.

(Scully se lleva la mano a la cara, cubriéndose los ojos. Luego sonríe).

SCULLY: De acuerdo.

MULDER: De acuerdo, comienza por el principio.

SCULLY: ¿Por el principio del todo? (Mulder vuelve a su escritorio, saca una grabadora de un cajón y tras mostrársela a Scully la enciende). Bien. (Ella se pone en pie lentamente y comienza a pasear conforme habla). Ayer por la mañana... cuando llegué al trabajo, tú estabas...hum... como de costumbre, pletórico.

 

AYER, OFICINA DE LOS EXPEDIENTES X.

(Mulder suelta con un manotazo en el escritorio un par de billetes de avión).

MULDER: Espero que hayas traído tus botas vaqueras.

(Ella coge los billetes y los mira).

SCULLY: ¿Quieres que vayamos a Dallas? (Mulder le responde de una forma hiperactiva, casi sin respirar entre las frases. Durante toda la escena se comporta de esa forma, mientras Scully conserva la calma y su mirada de “dónde están las pruebas”).

MULDER: ¡Yee-haw!! En realidad a una ciudad llamada Chaney, a unas 50 millas al sur de allí, 361 habitantes... a todas luces muy rústica y encantadora, pero últimamente escenario de una serie de misteriosas desangraciones nocturnas.

SCULLY: ¿Desangraciones? ¿De quién?

(Mulder pone una diapositiva):

MULDER: ¿Cómo lo ves?

(Es una diapositiva de una vaca muerta tumbada sobre su lado derecho, con la pata izquierda alzada al aire. Definitivamente, el rigor mortis ya se ha producido).

SCULLY: ¿Es una...

MULDER: ¡Vaca muerta! Exactamente. Concretamente, una Holstein de 900 libras. Con el cuerpo desangrado como lo tenía ésta (Va pasando diapositivas de vacas muertas a ritmo vertiginoso. Scully se está preguntando dónde está el caso).... y ésta y ésta y ésta y siguen. Seis en total, aproximadamente una a la semana durante las pasadas seis semanas.

SCULLY: ¿Hay algún signo de...?

MULDER: ¿Dos pequeños punzamientos en la nuca? (Se lleva dos dedos a la nuca señalando el supuesto lugar).

SCULLY: No estaba preguntando eso.

MULDER: Muy mal. Los tenemos. Compruébalo. (Pasa a la siguiente diapositiva. Es un primer plano de dos marcas de punzamiento en el lado del cuello de la vaca).

SCULLY: Bueno, ésas pueden ser marcas de una jeringuilla. Colocadas ahí para simular colmillos. Tal ritual de desangramiento apunta hacia un cultista de algún tipo, en cuyo caso... (La cara de Mulder es un poema. Primero pone los ojos en blanco, luego la mira incrédulo y finalmente comienza a sonreir) ¿Qué? (Él se ríe. Su tono es claramente irónico cuando responde).

MULDER: Sí, probablemente sea eso, cultos satánicos. Vamos, Scully.

SCULLY: No irás a decirme que piensas que es ese chupador de cabras mexicano.

MULDER: ¿El Chupacabra? (En español en el guión original). No, ellos tienen cuatro colmillos, no dos, y chupan cabras, de ahí su nombre.

SCULLY: Entonces, en vez de eso, esto sería...

MULDER: Vampirismo clásico.

SCULLY: De un montón de vacas.

MULDER: Y un humano muerto la pasada noche, un veraneante de Nueva Jersey (Se pone en marcha, pasando de largo a Scully, sin dejarle oportunidad de decir una palabra.) Vamos, tenemos que irnos.

SCULLY: ¿Por qué diablos no me dijiste eso desde el principio?

MULDER: Cierra la puerta cuando salgas. (Escucha como le indica desde fuera).

(Ella suspira penosamente).

 

PEACEFUL SLUMBERS

FUNERAL PARLOR

Sala de funerales

“Pacíficos letargos”

(Vemos un montón de ataúdes juntos mientras la voz en off de Scully sigue con su relato).

SCULLY (Voz en off): La ciudad de Chaney es demasiado pequeña para tener su propio depósito de cadáveres. Por eso, nos dirijimos a la sala de funerales Peaceful Slumbers (“Pacíficos Letargos”) para examinar el cuerpo del tal Sr. Dwight Funt, recientemente fallecido.

(Mulder y Scully están de pie junto a un encargado de las pompas fúnebres, en medio de todos los ataúdes. Scully echa un vistazo a la habitación mientras continuamos oyendo la voz en off. Vemos paulatinamente en un plano ascendente unas botas de cowboy, pantalones vaqueros, funda de pistola, camisa y cazadora, placa, espléndida sonrisa y un sombrero vaquero del hombre que va entrando).

Y entonces fue cuando nos encontramos con un representante las autoridades locales, el sheriff...

HARTWELL: Lucius Hartwell. ¿Son los agentes de FBI?

(Scully está ahora mirando al apuesto oficial, encandilada con la aparición).

MULDER: Sí. Yo soy... Agentes Mulder y... (chasquea los dedos como tratando de recordar) eh... Scully. ¿Qué dice, echamos un vistazo a su víctima?

HARTWELL: Sí, desde luego. Después de usted. (Mulder se encamina a la puerta, las miradas de Scully y Lucius conectan y ella sonríe).

MULDER: Vamos, Scully, mueve esas piernecillas. Vamos. (Su grata sonrisa se torna en disgusto hacia Mulder y va hacia la puerta a su vez).

HARTWELL: Caray... (Parece que a él también le ha gustado ella... J ).

 

SALA DE RECONOCIMIENTO.

(Todos miran al cuerpo).

HARTWELL: Aquí vamos.

MULDER: Bonito tejido (El cuerpo lleva una camisa hawaiana. Scully se coloca los guantes de latex y se acerca a Mulder para mirar a la víctima).

SCULLY: ¿No se ha realizado ningún examen?

HARTWELL: No, señora. Está tal como lo encontramos en la habitación del motel. Cuando escuché que ustedes estaban interesados pensé que lo mejor sería dejárselo a los expertos.

(Scully le sonríe por su condescendencia).

MULDER: Tus cultistas satánicos tienen dientecillos afilados.

HARTWELL: ¿Qué cultistas satánicos?

MULDER: Adelante, cuéntale tu... (alza los brazos e imita unas comillas con los dedos en un gesto claramente burlón) “teoría”.

SCULLY: Bueno, mi teoría ha evolucionado. Básicamente, creo que estamos buscando a alguien que ha visto demasiadas películas de Bela Lugosi. Cree que es un vampiro y por tanto...

HARTWELL: Actúa como si lo fuera. Sí. Sí. Eso tiene mucho sentido. Creo que ella tiene razón.

(Scully sonríe complacida y baja la mirada casi avergonzada, mientras Mulder parece contrariado).

MULDER: ¿Qué hay de las marcas de colmillos?

SCULLY: Bueno, alguien tan obsesionado podría perfectamente afilar sus incisivos. Creo que un molde de yeso nos ayudaría a hacer una identificación.

HARTWELL: Un molde de yeso, esa es una buena idea. (Scully está muy feliz. Al fin ha encontrado a alguien que cree que tiene razón) Pues...entonces, ¿no hay algún tipo de enfermedad que haga a una persona creer que es un vampiro?

(Lucius se acerca a Scully, ocupando el lugar de Mulder, que tiene que retroceder un paso ante la falta de espacio).

SCULLY: Bueno, hay una obsesión psicológica llamada hematodipsia cuyos pacientes obtienen una satisfacción erótica al consumir sangre humana.

HARTWELL: Erótica. Sí.

(Ella sonríe. Mulder, en segundo plano, los mira con expresión atónita).

SCULLY: Hum... también hay enfermedades genéticas que causan hipersensibilidad a la luz, al ajo... porfiria, dermatitis pigmentada.

HARTWELL: Conoces bien tu trabajo, Dana.

 

HOY- OFICINA DE LOS EXPEDIENTES X.

(Mulder corta a Scully en la mitad de su historia).

MULDER: ¡¿Dana?! (Se ríe). Si ni siquiera conocía tu nombre de pila.

SCULLY: ¿Vas a seguir interrumpiéndome o qué?

MULDER: No. Continúa... Dana. (Añade con marcado tono burlesco).

SCULLY: Como sea... entonces fue cuando hiciste tu gran... intervención... lo que sea.

 

AYER- SALA DE RECONOCIMIENTO.

HARTWELL: Agente Scully, conoce bien su trabajo.

MULDER: Sheriff, ¿dice que este hombre está exactamente tal como lo encontraron?

HARTWELL: Sí, señor, exactamente.

MULDER: ¿Se ha dado cuenta de que los zapatos de este hombre están desatados? (Apunta con firmeza, con el tono victorioso de acabar de descubrir el dato definitivo que necesitaban).

HARTWELL: Sí, sin duda lo están.

SCULLY: Mulder, ¿cuál es tu idea?

MULDER: Esto significa algo. Sheriff, ¿tienen algún viejo cementerio abandonado en la ciudad, cuanto más espeluznante mejor?

(El sheriff está mirando a Scully, dándole la espalda a Mulder. Ante su pregunta, se gira un segundo para responder y vuelve a dársela, sin dedicarle mayor atención).

HARTWELL: Oh, sí.

MULDER: Lléveme allí ahora mismo. (chasqueando enérgicamente sus dedos hacia el sheriff).

SCULLY: Mulder...

MULDER: Scully, vamos a necesitar una autopsia completa de este hombre, cuanto antes mejor.

SCULLY: Eh, eh, eh, eh. ¿Qué tengo que buscar?

(Se sitúa frente a Mulder. Éste la toma por los hombros y la mira fijamente a los ojos, como si fuera a hacerle una gran revelación).

MULDER: No lo sé.

(La suelta y sale. Lucius se la queda mirando con expresión interrogante. Scully le sonríe).

SCULLY: Él es así.

MULDER: Vamos, Sheriff Hartwell.

(Éste se dirige hacia Scully y se quita el sombre ante ella).

HARTWELL: Señora.

 

MÁS TARDE

(Scully está en plena faena. Acerca una bandeja de instrumentos quirúrgicos al cadáver y comienza a hablarle a la grabadora).

SCULLY: 4:54 pm, comienzo la autopsia de un varón blanco, 60 años, quien dudosamente está pasándolo peor que yo en Texas... aunque no por mucho. (Toma un escalpelo en su mano). Comenzaré con la incisión en “Y”. (La hoja del escalpelo se cae al suelo). Yee-haw (Sin ningún entusiasmo).

 

MÁS TARDE

(Scully deja caer el corazón del hombre en una balanza y mira lo que marca).

SCULLY: Corazón pesa 370 gramos, el tejido parece sano. (Deja caer el pulmón en la bandeja y mira lo que marca). El pulmón izquierdo pesa 345 gramos, el tejido parece sano. (Deja caer el intestino delgado haciendo un sonoro “plaff”, recogiendo lo que se desparrama por los bordes y mira lo que marca). Intestino delgado... 890 gramos, etc, etc, etc.

 

MÁS TARDE

(El cuerpo está abierto en canal y Scully encorvada sobre él, dispuesta a hurgar en su estómago).

SCULLY: El contenido del estómago muestra una última comida cercana a la hora de la muerte, consistente en... pizza. Con pepperoni, pimientos verdes, champiñones... champiñones... eso suena realmente bien.

(Gira el cuello haciéndolo crujir y continúa).

 

DAVEY CROCKETT

MOTOR COURT.

- NIGHT.

Patio del motor

Davey Crockett.

- Noche.

(Seguimos oyendo la voz en off de Scully relatando su historia).

SCULLY (Voz en off): Habiendo completado la autopsia me inscribí en el Patio del Motor Davey Crockett.

MULDER: Su nombre en realidad era la Posada del Motor Sam Houston.

(El cartel de la pantalla se cambia, acorde a la corrección realizada).

 

SAM HOUSTON

MOTOR LODGE

- NIGHT.

Posada del Motor

Sam Houston.

- Noche.

 

HABITACIÓN DE SCULLY.

(Scully pone dinero en la caja “Dedos Mágicos”, haciendo que la cama comience a vibrar. Se tiende en ella y se quita los zapatos, quedándose en la gloria. Entonces Mulder abre de golpe la puerta y la mira).

SCULLY: (Sin alzar la vista). Clorohidrato.

MULDER: ¿Qué? (Entrando al fin).

(Scully lo mira, dándose cuenta de que lleva todo el abrigo cubierto de barro, y todo la pinta de acabar de ser atropellado por un autobús por lo menos. Se incorpora un poco para mirarlo mientras habla).

SCULLY: ¿Qué diablos te ha pasado?

MULDER: Nada. ¿Clorohidrato?

SCULLY: Sí. Eso que no sabías que estabas buscando. Clorohidrato, más conocido como droga adormecedora. La encontré en abundancia cuando realicé el examen toxicológico de la víctima.

(Mulder está sacudiéndose la solapa como si sirviera de algo para eliminar la suciedad que lo cubre enteramente).

SCULLY: Ahora en serio, Mulder. ¿Qué te ha pasado?

MULDER: Nada. ¿Quién le suministro el mickey?

Nota: Mickey es el diminutivo de Mickey Finn. Es una bebida alcohólica que adormece.

SCULLY: ¿Mi... (Imita unas comillas con los dedos, rememorando el gesto de Mulder horas antes) “teoría”? Tu vampiro. Creyó necesario drogar hasta las cejas al pobre Sr. Funt antes de poder extraerle la sangre... Probablemente también lo hizo con las vacas.

MULDER: ¿Qué tipo de vampiro haría eso? (Se pregunta desconcertado).

SCULLY: Exactamente.

(Mulder da un sonoro bufido antes de darle la siguiente noticia).

MULDER: Tenemos a otro turista muerto. Tienes que hacer otra autopsia.

SCULLY: ¿Esta noche? (Mulder se encoge de hombros, como si la cosa no fuera con él). ¡Acabo de poner dinero en los dedos mágicos!

MULDER: No dejaré que los desperdicies.

(Mulder brinca hacia la cama, desplomándose sobre ella junto a Scully. Ella arruga la nariz ante su hedor. Él se ríe mientras ella se levanta y se pone los zapatos, primero casi en un murmullo, y cada vez más alto y descaradamente. Todavía continúa riéndose cuando ella se pone su abrigo y se dirige a la puerta).

SCULLY: Esta es mi habitación, Mulder. No la llenes de barro.

MULDER: (Entre risas) Sí. Sí, sí, sí, sí. Vale.

 

FUERA.

(El repartidor de pizza se encamina a la puerta con un pedido conforme ella sale).

RONNIE: Disculpe, señora. ¿Ha pedido usted una pizza?

SCULLY: SÍ. El hombre que está dentro te la pagará. (Va hacia el coche y el repartidor se gira hacia ella. Entonces vemos que es el adolescente del principio del episodio, cuyos ojos tienen un brillo extraño):

 

SALA DE RECONOCIMIENTO.

(Scully está haciendo otra autopsia y seguimos oyendo su voz en off. No está precisamente de buen humor. Se la ve cansada y descuidada en sus movimientos).

SCULLY (Voz en off): Prescindiendo de la cena y el sueño, volví pronto a la funeraria para examinar a un tal Sr. Paul Lombardo de Naples... (Esta vez golpea la bandeja con el instrumental) Florida.

SCULLY: Corazón... pulmón... intestino delgado. (Éste se desliza bandeja abajo hasta caer al suelo. Scully lo mira sin hacer un solo movimiento por evitarlo. Se ve que tiene serios problemas de cuello pues lo hace crujir un par de veces más conforme trabaja). Como la anterior víctima, parece que el sujeto fue probablemente incapacitado con clorohidrato, y a continuación desangrado. (Suena su teléfono móvil). La droga fue o inyectada o ingerida, no estoy segura. (El teléfono suena de nuevo. Ella lo coge y se coloca las gafas de examinación sobre la cabeza para liberar el oído y responder). Scully. (Sólo se escucha una respiración agitada). ¿Diga? ¿Diga? (Suspirando con resignación, cuelga. Continúa hablando en tono monótono y cansado). ¿Dónde estaba? Contenido del estómago. (Se inclina sobre el cuerpo). El estómago contiene... pizza... (De pronto se queda boquiabierta). Clorohidrato en la pizza. El repartidor de pizza. (Abre la boca de nuevo). ¡Mulder!

 

HABITACIÓN DE SCULLY.

(Scully abre la puerta de una patada, con su arma en alto).

SCULLY: ¿Mulder?

(Vemos media pizza vibrando encima de la cama hasta caerse de la misma. A continuación Scully divisa los pies de Mulder en el suelo, al otro lado de la cama. Ronnie sale justo de allí y sisea. Scully le dispara. Él salta sobre la cama y cruza la habitación, derribándola en la carrera. Sale fuera. Scully rueda por el suelo y dispara a la oscuridad de la noche).

 

HOY- OFICINA DE LOS EXPEDIENTES X.

(Mulder tiene los brazos cruzados sobre el escritorio y la cabeza recostada sobre ellos, mirando de reojo a Scully).

MULDER: ¿Eso es todo?

SCULLY: Bueno, afortunadamente llegué allí a tiempo. Quiero decir, aunque tú fuiste drogado, estabas... más o menos ileso.

 

AYER- HABITACIÓN DE SCULLY.

(Scully se acerca al otro lado de la habitación. Mulder está el suelo).

SCULLY: ¿Mulder? ¿Estás bien? (Le gira la cara hacia ella y lo abofetea con suavidad para despertarlo. Él vuelve en sí y tararea un hilarante diálogo, probablemente parte de alguna de las películas X que nuestro agente suele ver y con esa “X” no me refiero esta vez a ningún expediente...).

MULDER: ¿Qué soldado negro es una máquina sexual y se liga a todas las chicas? (Voz en falsetto) ¡Shaft! ¿Te enteras? Dicen que ese Shaft es una mala persona... (Voz en falsetto) ¡Cállate la boca! Estamos hablando sobre Shaft.

HOY- OFICINA DE LOS EXPEDIENTES X.

(Mulder salta de su silla y protesta, ofendido).

MULDER: ¡No es cierto!

(La expresión de Scully parece transmitir un “Sí, lo hiciste, yo lo ví, aunque ahora no quieras reconocerlo”. Con el mismo aire ofendido Mulder se pasea por el despacho mientras escucha el final del relato de Scully).

SCULLY: Resumiendo. Aunque mis primeros cuatro disparos obviamente erraron en Ronnie Strickland, con el quinto pude alcanzar a su coche, obligándole a escapar a pie. Te dejé detrás y me interné en el bosque para perseguirlo. Supuse que tú estarías incapacitado. Entonces oí los gritos. Cuando llegué al descampado, descubrí que lo habías atrapado tú primero y te habías... precipitado. Y que sus dientes de vampiro eran falsos.

MULDER: ¿Eso es lo que vas a decirle a Skinner?

SCULLY: Bueno, voy a argumentar que cogimos a un asesino, desde luego no uno sobrenatural, pero un asesino al fin y al cabo. Y que tu afán en atraparlo fue potenciado por el clorohidrato que te suministró.

MULDER: (Acercándose a ella y apuntándola con el dedo). Tienes miedo de decir la verdad.

SCULLY: ¿Disculpa?

MULDER: No es así como sucedió. Quiero decir, ¿de qué tienes miedo? ¿De que si lo cuentas tal como realmente pasó parecerás una idiota, como yo?

SCULLY: ¿Mulder? ¿Por qué no me cuentas cómo crees que sucedió? Empezando por el principio.

MULDER: Tienes mucha razón. La mañana de ayer comenzó como cualquier otra mañana. Tú llegas a la oficina, como de costumbre... poco pletórica.

 

AYER- VERSIÓN DE MULDER.

OFICINA DE LOS EXPEDIENTES X.

(Mulder coloca gentilmente los billetes de avion sobre el escritorio).

MULDER: (Con amabilidad) Espero que hayas traído tus botas vaqueras.

(En esta versión Mulder manifiesta la actitud totalmente opuesta a la descrita por Scully. Su tono de voz es tranquilo y meloso, casi tímido. Parece apabullado por la brusquedad y degradado que muestra Scully, y se esfuerza visiblemente por agradarla, darle la oportunidad de expresar su opinión y conciliar sus posturas. Scully, por su parte, es bastante inflexible, susceptible, y no parece dispuesta a escuchar una sola de sus ideas).

SCULLY: ¿¡Por qué vamos a Dallas!?

MULDER: En realidad, es un pequeño pueblo en el sur de ella llamado Chaney, en Texas. Han ocurrido allí algunos incidentes recientemente que, creo que coincidirás conmigo, son muy inusuales.

SCULLY: ¿Como qué?

MULDER: Bueno, he... he traído algunas diapositivas para ilustrarlo mejor. Aquí van. (Pone la primera de ellas).

SCULLY: Es una vaca muerta.

MULDER: En realidad seis vacas muertas. Y aquí está lo realmente interesante... (añade al instante, deseando despertar su interés).

SCULLY: ¿Por qué estoy viendo seis vacas muertas?

MULDER: Hum, bueno, por la manera en que murieron. Las seis fueron misteriosamente desangradas.

SCULLY: ¿Y? (Impaciente).

MULDER: Tenían dos pequeñas marcas de punzamientos justo en el cuello (Se señala el lugar en su propio cuello con dos dedos). Mira, tengo una diapositiva de eso. (Va pasando las diapositivas de las seis vacas muertas, lentamente, avergonzado de que Scully tenga que estar aguantando todo eso. Scully lo mira con insistencia, instándole a aligerar. Finalmente él llega a la diapositiva en cuestión. Ella asiente levemente, esperando algo más sustancial). Y, eh, una víctima humana. La pasada noche, un veraneante de Nueva Jersey. Su cuerpo había sido totalmente desangrado y tenía dos heridas de punzamiento en su cuello. (Se muerde el labio, preocupado ante la cara poco amigable que muestra ella). Oye, mira, Scully, no.. no quiero llegar a ninguna conclusión precipitada, pero por el peso de la evidencia que tenemos aquí, creo que lo que “podríamos” estar buscando es lo que “parecen” ser una serie de actos vampíricos o (se apresura a puntualizar) “similares a” los vampíricos.

SCULLY: ¿¡ En qué basas eso!?

MULDER: Eh... bueno, en el desangramiento de los cuerpos y en las marcas de colmillos de la nuca. (Ella entorna los ojos y se ríe entre dientes. En tono conciliador, Mulder añade solícito) Pero, como siempre, estoy muy ansioso por escuchar tu opinión.

SCULLY: Bien, obviamente no es un vampiro.

MULDER: Bueno, ¿y por qué no? (La mira con gran interés, esperando atentamente su respuesta).

SCULLY: ¿Porque no existen? (En tono burlón).

MULDER: Bien... esa es... una opinión, y yo la respeto. No obstante, creo que aquí se ha cometido un asesinato, y podemos ir allí y ayudar a entregar a la justicia a un asesino sea cual sea la forma que adopte, mortal o... inmortal.

SCULLY: Tampoco es ese chupador de cabras mexicano. (Advierte de antemano).

 

PEACEFUL SLUMBERS

FUNERAL HOME

Funeraria

“Pacíficos letargos”.

(El mismo escenario de antes, ahora visto por Mulder).

MULDER: (Voz en off). Cuando llegamos a la funeraria yo hice una observación interesante. Una que aparentemente tú no escuchaste.

MULDER: (Hablando con el encargado de las pompas fúnebres) Estos son muchos ataúdes.

SEPULTURERO: La mayor selección de todo el estado.

MULDER: ¿Y por qué los necesitaría un pueblo con una población de sólo 361 habitantes?

SEPULTURERO: Atrae a la clientela (Es el único que ríe su propia gracia). Humor fúnebre. Discúlpenme. (Se marcha).

MULDER (Voz en off): Aparentemente tu mente estaba en otro sitio.

(Entra el Sheriff Hartwell. Scully está deslumbrada).

SCULLY: Uff, caray.

(En la versión de Mulder la aparición del sheriff es casi idéntica, excepto que cuando habla, tiene una enorme dentadura saliente. Su vocabulario y acento, por otro lado, son exageradamente sureños).

HARTWELL: Ustedes deben ser la gente del gobierno. (Mulder pone cara de espanto ante la visión de su versión del sheriff). Soy Lucius Hartwell. (Todos se sonríen unos a otros, Lucius acogedor, Mulder horrorizado y Scully complacida).

 

HOY- OFICINA DE LOS EXPEDIENTES X.

SCULLY: ¿Tenía dientes de conejo?

MULDER: Tenía una dentadura saliente.

SCULLY: No, no la tenía. (Mulder se encoge de hombros, con una divertida sonrisa en el rostro, apoyado a su vez sobre la mano derecha, en una distendida postura con el codo sobre la mesa). ¿Y eso es significativo? ¿Por qué?

MULDER: Sólo estoy intentando ser fiel a los hechos. Bueno, en cualquier caso, entonces fuimos a echar un vistazo al cuerpo.

 

SALA DE RECONOCIMIENTO.

(Durante toda esta escena Scully mira deslumbrada al guapo sheriff con la horrible dentadura, mientras Mulder se esfuerza por hacer su trabajo).

HARTWELL: Aquí vamos.

MULDER: (Con profesionalidad) ¿No se le ha hecho ningún examen?

HARTWELL: No, señor. Está tal como lo encontramos en la habitación del motel.

SCULLY: (Mirando al sheriff ensoñadoramente, repite) ¿No se le ha hecho ningún examen?

HARTWELL: Eh... no, señora. Cuando oí que ustedes estaban interesados pensé que sería mejor dejárselo a los expertos. (Scully sonríe abiertamente. Mulder deja a la vista los punzamientos del cuello). Pues, eh... eso no puede ser lo que parece, ¿verdad?

(Scully se apresura a negar con la cabeza, sonriendo, mientras Mulder se dispone a comenzar su amplia exposición).

MULDER: Eso depende de lo que piense que parece, Sheriff Hartwell. Los vampiros han estado siempre con nosotros, en los viejos mitos y en historias transmitidas por nuestros antepasados. (Scully permanece detrás de Mulder, sonriendo, con los ojos muy abiertos, en actitud claramente burlona). Desde el Ekimu de Babilonia al Kuang-Shi chino, el Motetz Dam de los Hebreos, el Mormo de la antigua Grecia y Roma o el más conocido Nosferatu de Transylvania.

HARTWELL: Mormo. Ya. (Tratando de aparentar que lo ha entendido).

SCULLY: Resumiendo, Sheriff, no. Esto no puede ser lo que parece. Creo que lo que tenemos aquí es simplemente el caso de un lunático. (Se sonríe) Quien ha visto demasiadas películas de Bela Lugosi. Él desearía poder transformarse en una criatura de la noche.

HARTWELL: (Sin encontrar las palabras adecuadas) Sí. Vale. Eh... lo que ella ha dicho, eso es lo que pienso y, eh... Sí. (A Scully le encanta que le de la razón).

MULDER: No obstante sigue habiendo una interrogante porque hay tantas clases de vampiros como culturas que los temen. (Scully bosteza y se cubre la boca sin demasiado disimulo). Algunos ni siquiera se alimentan de sangre. El Ubour búlgaro, por ejemplo, sólo come estiercol.

SCULLY: (Sarcásticamente) Gracias.

MULDER: Para los serbios, el principal indicador de vampirismo es el pelo rojo. (Alza su mano hacia la cabeza de Scully). Se cree que algunos vampiros son eternos. Otros tienen una vida media de sólo 40 días. (Scully está señalando a su reloj, poniendo los ojos en blanco, aguantando a duras penas el discurso). La luz del sol mata a ciertos vampiros mientras que otros pueden pasearse a su antojo, día y noche.

(Scully suspira profundamente aburrida).

SCULLY: Mulder, si tienes una idea, por favor, siéntete libre de expresarla.

MULDER: Mi idea es que no sabemos exactamente lo que estamos buscando. Qué tipo de vampiro o, si lo prefieren así, qué tipo de vampiro desea ser el asesino.

(Entonces Mulder se da cuenta de que los zapatos del cadáver están desatados. Profundamente interesado, se acerca hasta colocar su cabeza sobre sus pies).

 

HOY- OFICINA DE LOS EXPEDIENTES X.

SCULLY: Pero ¿por qué es tan importante que sus zapatos estuvieran desatados?

MULDER: Ahora llego a eso.

 

CEMENTERIO.

-DÍA.

MULDER (Voz en off): Entonces, mientras tú te quedabas haciendo la autopsia, el Sheriff me llevó hasta el cementerio local.

(Hartwell abre el portón y entran. Ciertamente el cementerio parece poco transitado y bastante espeluznante).

HARTWELL: Agente Mulder, ¿le importa si le pregunto qué hacemos aquí?

MULDER: Históricamente, se pensaba que los cementerios eran un paraíso para los vampiros, así como los castillos, catacumbas y ciénagas, pero desafortunadamente, ustedes no tienen ninguno de estos.

HARTWELL: Solíamos tener ciénagas pero la EPA nos hizo pasar a llamarlas humedales.

Nota: E.P.A.: Environmental Protection Agency. Es la agencia de protección ambiental en EEUU.

MULDER: Ya. Por tanto, estamos aquí buscando cualquier signo de actividad vampírica.

HARTWELL: ¿Como cuál, hum?

MULDER: Lápidas rotas o desplazadas. La ausencia del canto de los pájaros.

HARTWELL: Ahí está. (Reconoce con admiración) Porque no estoy escuchando que cante ningún pájaro, ¿cierto? Aunque es invierno, y no tenemos pájaros. (Añade un poco desilusionado) ¿Hay algo más?

MULDER: Un débil quejido procedente de debajo de la tierra. El sonido de masticación, de la criatura comiéndose su propio sudario.

(El Sheriff se queda muy quieto con expresión concentrada, como si escuchara muy atentamente).

HARTWELL: No. Nada de mast.. ma-ma..

MULDER: Masticación.

HARTWELL: Masticación. No.

MULDER: Mire, Sheriff, sé que mi métodos pueden parecerle un poco extraños, pero...

HARTWELL: (En una actitud y tono muy provincianos) Eh, mire, ustedes trabajan para el gobierno federal y eso es todo lo que necesito saber. Es decir, la CIA, el Servicio Secreto, manejan todo el cotarro, así que...

MULDER: (Tratando de todos modos de justificarse) Es sólo que mi instinto me dice que el asesino visitará este lugar. Que probablemente sienta algún tipo de fascinación por él, que es una especie de reclamo, ya sabe. (Suena un claxon).

RONNIE: ¿Cómo va, Sheriff?

(El muchacho repartidor está en la calle en un coche rojo, un Gremlin).

HARTWELL: Oh, hola, Ronnie. ¿Cómo va eso?

RONNIE: No me puedo quejar.

HARTWELL: Bien, estupendo, entonces. (Ronnie se marcha sin que ellos le presten mayor atención).

MULDER: Puede que después del anochecer, Sheriff, pero vendrá. Oh, vendrá. (Mira cómo el coche se aleja camino abajo).

 

CEMENTERIO

-NOCHE.

(Mulder está echando un vistazo, con su linterna).

MULDER (Voz en off): Así que nos aventuramos en el cementerio.

 

HOY- OFICINA DE LOS EXPEDIENTES X.

SCULLY: Mulder, ¿los cordones?

MULDER: ¿Humm? (Creyendo que se refiere a los suyos, los mira un segundo girando un poco la cabeza. Tiene los pies colocados sobre el escritorio en otra informal postura).

SCULLY: Los del cadáver. Ibas a contarme qué era lo significativo de encontrar sus cordones desatados.

MULDER: Ya llego a eso.

 

CEMENTERIO

-NOCHE.

(Mulder está esparciendo pipas de girasol por el cementerio, hasta que llega al coche del Sheriff y ocupa el asiento del acompañante).

MULDER: ¿Pipas de girasol? (Por accidente derrama algunas). Lo siento.

HARTWELL: No, gracias. Le importaría... (coge una pipa de las que han caído de la bolsa y la tira) le importaría si le pregunto lo que estaba...

MULDER: Históricamente, se pensaba que ciertos tipos de semillas fascinaban a los vampiros. Principalmente la avena y el mijo, pero me las apaño con lo que tengo. ¿Recuerda cuando dije antes que no sabíamos qué tipo de vampiro estábamos buscando?

HARTWELL: Sí.

MULDER: Bueno, pues es muy extraño pero parece haber un oscuro hecho que en todas las historias contadas por las diferentes culturas es exactamente igual, y es que los vampiros son muy, muy obsesivo-compulsivos. Sí, le lanzas un puñado de semillas a uno, no importa lo que esté haciendo, lo dejará y se pondrá a recogerlas. Si ve una cuerda atada, tiene que desatarla. De hecho, esa es la razón por la que sospecho que los cordones de nuestra víctima estaban desatados.

HARTWELL: Ya, obsesivos... como en Rain Man (Se le ocurre de repente, y levanta el dedo a la vez, muy orgulloso de haber entendido algo. Mulder asiente tras un segundo). Es como cuando ese chico les tiraba cerillas, él tenía que recogerlas todas. Es lo mismo, ¿no?

MULDER: Bueno, en realidad él no las recogía. Las contaba.

HARTWELL: Oh, sí. 247. Eso se me quedó grabado en la cabeza.

MULDER: Bien, si él las hubiera recogido, sería un vampiro.

HARTWELL: Ya. Le diré algo. Ya sé que soy un empleado federal, pero me gustaría llevarle a las Vegas conmigo, ¿tengo razón?

MULDER: Bueno, eso sería ilegal, ¿no?

HARTWELL: Él es como una pequeña calculadora.

MULDER: Ya.

CHARLENE (Por la radio): Sheriff, ¿está ahí?

HARTWELL: Disculpe. Hola, Charlene, ¿qué pasa?

CHARLENE: Tengo un aviso en el patio de caravanas. Parece que hay algún problema allí. Debería ir a echar un vistazo.

(Se marchan, encendiendo de nuevo las luces del coche).

 

ROLLING ACRES

RV CAMP

Nota: RV: Recreational Vehicle, vehículo de recreo, caravana, etc.

Camping de caravanas

Rolling Acres.

(En medio del aparcamiento, una de las caravanas está haciendo círculos marcha atrás incesantemente. Hay un montón de gente mirando. Llegan el Sheriff y Mulder, salen del coche y admiran el espectáculo unos segundos. Ronnie sale de entre el público y se acerca a ellos).

RONNIE: Hola otra vez, Sheriff.

HARTWELL: Hola otra vez, Ronnie.

RONNIE: Me parece que tienen a un fugitivo, ¿eh?

HARTWELL: Bueno, sí, Ronnie, me parece que lo tenemos. (Se dirige a Mulder). ¿Qué piensa? ¿Deberíamos dispararle a las ruedas?

MULDER (Voz en off): De todas maneras, saltándonos eso...

 

HOY- OFICINA DE LOS EXPEDIENTES X.

SCULLY: ¿Por qué saltar eso? ¿Qué pasó entonces? (Mulder titubea). ¿Mulder? Le disparásteis a las ruedas, y ¿entonces qué?

 

ROLLING ACRES

RV CAMP

Camping de caravanas

Rolling Acres.

MULDER (Voz en off): Esto es algo que puede que no sepas: disparar a las ruedas de una caravana en movimiento es mucho más difícil de lo que parece. (El Sheriff y Mulder disparan, pero no aciertan ni una bala). Entonces intenté un acercamiento distinto. ¡¡¡Ayuda!!! (Mulder está colgando de la escalera de mano trasera de la caravana, prácticamente flotando en el aire. ¡Así es como se llenó de barro!).

HARTWELL: Vamos, ¡sujétese fuerte, maldita sea!

MULDER: ¡Ayuda! (Se suelta, yendo a caer finalmente en un charco de barro. La gente se acerca a él).

HARTWELL: Ow. (Con cara de dolor) ¿Cómo está?

(Le ayuda a levantarse, y ambos miran cómo la caravana va reduciendo velocidad hasta finalmente detenerse).

MULDER (Voz en off): Finalmente, nos impusimos.

(Se había quedado sin gasolina. Abren la puerta y la parte superior de un hombre sale fuera. Tiene las marcas de punzamiento en el cuello).

HARTWELL: Es igual que en los otros.

MULDER: Y mire los zapatos (Están desatados).

MULDER (Voz en off): Interrogamos a todos los presentes. Nadie había visto nada.

 

HABITACIÓN DE SCULLY.

(Oímos la voz en off de Mulder mientras la pantalla muestra un primer plano de su cara cansada, resignada y sucia, como el resto de su atuendo. Su expresión es tan lastimosa que dan ganas de consolarlo- MUCHAS ganas!. En vez de eso, Scully le increpa sin cesar, aparentemente insensible a su desastrado aspecto).

MULDER (Voz en off): Cansado, frustrado y si una prueba concluyente, lo único que quería era lavarme. Hice que el Sheriff me acercara al motel, donde me encontré contigo.

(Al oír el sonido estruendoso de la voz de ella, sacude la cabeza sobresaltado).

SCULLY: ¿Qué quieres decir con hacer otra autopsia? (Scully está sentada en el borde de la cama vibrante, gritándole y hablando con rapidez, su voz transmitiendo las vibraciones de la cama) ¿Y por qué tengo que hacerla ahora? Acabo de pasar horas de pie haciendo una autopsia, todo por ti. Todo lo hago por ti, Mulder. ¿Sabes? No he comido nada desde las seis de la mañana, y además sólo fue media rosca de crema de queso, que ni siquiera era verdadera crema de queso, sino crema de queso descremada. ¡¿Y ahora quieres que salga corriendo y haga otra autopsia?! (Finalmente se fija en la suciedad que le cubre) ¿Qué diablos te ha pasado? (Se levanta sin esperar respuesta y camina hacia la puerta).

MULDER (Voz en off): Finalmente... te marchaste.

SCULLY: No toques esa cama.

(Da un portazo al salir que hace que el cuadro de la pared se caiga por el lado izquierdo. Mulder se levanta, enciende el televisor, se quita los zapatos, deja su abrigo en una silla y la chaqueta tal como le cae al suelo, y se dirige al baño).

 

MÁS TARDE.

RONNIE: ¿Hola? ¿Hola? Eh, hola otra vez. (Mulder sale del baño sólo con sus calzoncillos y camiseta interior- Uau, uau-). La señorita de fuera me dijo que usted me la pagaría.

MULDER: ¿Te pidió una pizza? Excelente. ¿Cuánto es?

RONNIE: 12.98

MULDER: Déjamo coger la cartera (Entra en el baño y sale con ella) ¿Cuánto?

RONNIE: Son 12.98.

MULDER: De acuerdo. Aquí tienes 13.

RONNIE: De acuerdo. Que la disfrute.

(El muchacho se marcha. Mulder abre la pizza).

MULDER: Ah, Scully... (dice complacido).

 

MÁS TARDE.

(La pizza está en la cama vibratoria. Le faltan dos porciones. Mulder toma otra y se la lleva a la boca como puede entre tanto movimiento).

MULDER (Voz en off): Así que me comí tu cena. (La cama se para y Mulder se gira para poner una moneda más en la máquina) Y entonces fue cuando lo vi. (Conforme se vuelve de nuevo se fija en sus zapatos cubiertos de barro. Los cordones están desatados). Pero para entonces ya era demasiado tarde. (Se da cuenta de que ha sido drogado justo cuando comienza a sentir los efectos de la droga. Logra alcanzar el teléfono y se cae de la cama. Marca).

SCULLY (Sólo oímos su voz, al otro lado del teléfono): Scully. ¿Diga? (Mulder sólo logra gruñir) ¿Diga? (Mulder ve la sombra de Ronnie en la ventana y a continuación acercándose a la puerta)... pervertido. (Scully cuelga. Ronnie entra. Mulder le lanza el teléfono, cayendo a continuación al suelo. Ronnie se acerca. Sus ojos son verde fluorescente en la oscuridad. Jadea, y vemos sus colmillos. Mulder consigue alcanzar la mesilla de noche y cogiendo su bolsa de pipas de girasol se las lanza al muchacho).

RONNIE: ¡Oh, tío! ¿Por qué has tenido que hacer eso? (Se agacha y comienza a recogerlas, una a una). Te has metido en problemas.

(Mulder trata de incorporarse, pero cae definitivamente al suelo).

MULDER (Voz en off): Entonces me desmayé. No sé por cuánto tiempo, pero cuando finalmente volví... (Ronnie está inclinado sobre él, con los ojos fluorescentes y mostrando los colmillos, preparado para morder).

SCULLY: ¿Mulder?

(Ronnie mira hacia la puerta y se incorpora. Dos disparos de Scully alcanzan a Ronnie en el pecho, quien, pese a eso, salta de una forma increíble la cama).

 

HOY- OFICINA DE LOS EXPEDIENTES X.

SCULLY: ¿Estás diciendo que le alcancé de verdad dos veces?

MULDER: En el centro del pecho (dándose allí una palmada para darle más énfasis a su afirmación). Ningún efecto.

SCULLY: ¿Y entonces él casi voló hacia mí como una ardilla voladora?

MULDER: Bueno, creo que no usaré la expresión “ardilla voladora” cuando hable con Skinner pero... sí, eso es lo que pasó.

HABITACIÓN DE SCULLY.

(Durante la voz en off, Mulder rompe una silla hasta reducirla a un montón de palos).

MULDER (Voz en off): Comprobaste mi estado y te marchaste a perseguir a Ronnie Strickland por el bosque. Cuando me recuperé, sabía lo que tenía que hacer. (De entre los palos coge uno especialmente afilado).

 

BOSQUE-

ESCENA INICIAL DEL EPISODIO.

MULDER (Voz en off): Lo divisé, los perseguí entre cerros y valles, y al fin... (Clava la estaca en el corazón de Ronnie).

 

HOY- OFICINA DE LOS EXPEDIENTES X.

SCULLY: Mulder, no soy sólo yo. Nadie en su sano juicio creerá jamás esa historia.

MULDER: Bueno, tendrán que hacerlo, cuando examinen el cuerpo de Ronnie Strickland.

(Primero él y luego ella miran a sus respectivos relojes con ansiedad. Se acerca la entrevista con Skinner).

 

DALLAS FORT WORTH

PATHOLOGY LAB

Dallas, Fuerte Worth.

Laboratorio de Patología.

(El oficial encargado, con bata blanca, entra en el laboratorio con una carpeta de clip. Enciende la grabadora).

CORONEL: Caso 0026198, Ronald Lavelle Strickland. (Vemos una sábana cubriendo el cuerpo de Ronnie formando una especie de bóveda en la zona del pecho. El coronel retira la sábana. La estaca aún está en el pecho). Causa probable de la muerte... (Mira a la estaca) Uff, una pregunta difícil.

(Saca la estaca y dirige a una mesa un poco alejada, dándole la espalda al cuerpo. Mientras, Ronnie se levanta. Al oír el ruido el coronel se vuelve y le descubre. Tiene los ojos fluorescentes de nuevo. Abre mucho la boca, mostrando los colmillos... y se sorprende al ir a relamerse y descubrir que no los tiene. De cualquier modo, le ataca).

 

FBI HEADQUARTERS

ASSISTANT DIRECTOR SKINNER’S RECEPTION AREA.

Cuartel general del FBI

Sala de Espera del Director Adjunto Skinner.

(Kimberly, la secretaria, está en su escritorio. Mulder y Scully esperan sentados en el sofá, visiblemente nerviosos. Scully le endereza la corbata a Mulder un par de veces hasta que él le aparta las manos, quisquilloso. El teléfono suena y la secretaria responde).

KIMBERLY: Oficina del Director Adjunto Skinner. Oh, lo siento pero tiene una reunión. Sí, puede durar varias horas. (Scully reacciona al oírlo con cara de desesperación) De nada. (Scully se inclina hacia Mulder para susurrarle).

SCULLY: Mulder, por favor, recuérdale bien que estabas drogado.

MULDER: (Más nervioso por momentos) ¿Vas a dejarlo ya?

SCULLY: No vendría mal.

MULDER: Déjalo ya.

(Skinner abre su puerta y asoma la cabeza).

SKINNER: Scully, Mulder... (Ellos se levantan con rapidez).

MULDER: ¡Estaba drogado! (Se apresura a apuntar).

SKINNER: (Tras mirarlo con reprobación unos segundos). Quiero que vuelvan a Texas. El cuerpo de Ronnie Strickland ha desaparecido del depósito. En aparente relación con esto, un coronel ha sido atacado... le han mordido el cuello.

MULDER: ¿El coronel ha muerto?

SKINNER: No, sufrió.. una mordedura, pero sólo fue un desgarro. Está amaneciendo, agentes.

(Vuelve a su oficina, dejando a Mulder y Scully de pie, en shock durante unos segundos).

SCULLY: Pero... estaba muerto.

MULDER: Me di cuenta.

SCULLY: Con una estaca en el corazón.

MULDER: También me di cuenta.

 

CEMENTERIO

-NOCHE.

(Mulder y Scully están atravesando el cementerio llevando sus linternas).

SCULLY: Así que deberíamos encontrar a Ronnie aquí porque...?

MULDER: Porque la tradición dice que un vampiro necesita dormir en su tierra natal.

SCULLY: Oh.

MULDER: Sí.

SCULLY: Pero Mulder, tenía colmillos falsos. ¿Por qué necesitaría un vampiro verdadero colmillos falsos? Sólo por preguntar.

MULDER: Los colmillos muy rara vez se mencionan en el folklore. Se cree que los vampiros verdaderos no los poseen. Es más una invención de Bram Stoker. Creo que posiblemente tú tuvieras razón antes cuando dijiste que este es un tío que ha visto demasiadas películas de Drácula. Sólo que ha resultado ser un vampiro real. (Ella mira en derredor).

SCULLY: ¿Y dónde diablos está?

MULDER: ¿Qué hay de su familia? La que nos iba a demandar por 446 millones.

SCULLY: Sí, una tía y un tío. El correo les llega a la lista de correo de la oficina local.

MULDER: ¿Ninguna dirección particular? (Se acerca un coche). Ése es el Sheriff.

(Van a su encuentro atravesando el portón, Scully sonriendo anticipadamente).

SCULLY: Sheriff Hartwell. (El Sheriff sale del coche).

HARTWELL: Buenas noches, agentes. Oí que habían vuelto a la ciudad. Pensé que podría ser de alguna ayuda.

(Mientras habla, Scully se vuelve y llama la atención de Mulder señalando sus propios dientes. Hartwell, en realidad, no tiene dientes de conejo).

MULDER: Sí, en realidad sí puede. Puede quedarse aquí con la Agente Scully y vigilar mientras yo compruebo algo. (Le pone la mano a ella en el hombro, y en voz baja, con exagerado acento sureño, añade) No digas que nunca hice nada por ti.

SCULLY: ¿Dónde vas?

MULDER: ¿Dónde viviría si el correo le llegara a la lista general de la oficina local? (le pregunta al Sheriff).

HARTWELL: El parking de caravanas.

MULDER: Es bueno (Reconoce, tras el retrato de inepto que nos había hecho antes en su versión).

(Mulder se marcha, y Scully y el Sheriff se sonríen).

 

COCHE DEL SHERIFF.

(Hartwell le ofrece café a Scully).

SCULLY: Gracias.

HARTWELL: No hay de qué. (Ella bebe). Entonces, ¿qué opina de los vampiros?

SCULLY: ¿Quiere decir aparte del hecho de que no creo en ellos?

HARTWELL: Sí, aparte de eso.

SCULLY: Bueno... se supone que son extremadamente encantadores. Seductores. (Él asiente. Parece estar de acuerdo. Ella bebe de nuevo). No, quiero decir... incluso si realmente existieran, ¿quién puede decir como serían realmente? Como dice el Agente Mulder, hay muchos tipos de vampiros.

HARTWELL: Ya. Sin duda. Necesito de veras disculparme por lo de Ronnie. Él nos da mala imagen. No es como nosotros. (Ella comienza a sentir los efectos de la droga que llevaba el café) Es decir, nosotros pagamos impuestos, somos buenos vecinos. El viejo Ronnie... es sólo que... parece no entender lo suficiente el concepto de... pasar desapercibido.

(La cabeza de Scully cae hacia atrás. Hartwell le retira la taza de café y aparta la mirada).

HARTWELL: Pero aunque sea un cretino, es uno de los nuestros (Vuelve a mirarla y sus ojos ahora son verde fluorescente).

 

PARKING DE CARAVANAS.

(Mulder da una vuelta por allí hasta que se topa con uno de los soportes de plástico que llevan las cajas de pizzas. Abre la puerta de la caravana más cercana y entra en ella. Encuentra un ataúd).

MULDER: ¿Hola? (Lo abre. Ronnie está dentro, con auriculares puestos y escuchando música de rock). Trasnochando. (Cuando lo alumbra con la linterna, Ronnie salta de su ataúd. Mulder logra entrecerrar la tapa y se sienta sobre ella para retenerlo. La tapa se mueve violentamente arriba y abajo conforme Ronnie trata de salir) Ronnie Strickland... tienes derecho a guardar silencio. Cualquier cosa que digas puede y será usada contra ti en un tribunal. Vamos, vale ya, Ronnie. (Mientras se esfuerza por no caerse del ataud por los baivenes mira por la ventana y ve a la población de la ciudad caminando hacia la caravana, con los ojos fluorescentes). Oh, maldición... (Consigue ponerle una esposa a Ronnie y la otra en un asa del ataud. Entonces alumbra alrededor del trailer y localiza varias barras de pan de ajo. Coge dos y sale. Las coloca formando una cruz y las enseña a la gente) ¡Atrás! (No parece tener el menor efecto. La oleada de vampiros se sigue acercando a él, rodeándolo. Realmente espeluznante) ¡Ahh! ¡¡No!! ¡¡¡¡Aaaaaahhhhh!!!! (Lo perdemos de vista en medio de la muchedumbre vampírica).

 

MAÑANA SIGUIENTE.

-ASIENTO DELANTERO DEL COCHE.

(Los zapatos de Mulder asoman por la ventanilla del conductor. Una placa de sheriff en un abrigo aparecen en la ventana).

SCULLY: ¿Mulder? (Scully lleva puesta la chaqueta del Sheriff).

MULDER: Scully, ¿qué ha pasado?

SCULLY: Me desperté en el cementerio. Eso es todo lo que sé.

(Mulder comprueba su cuello en el retrovisor. Está limpio. Sin darse cuenta le da al claxon con el codo y se sobresalta. Sale del coche y mira a Scully. Comprueba su cuello, mientras ella se deja hacer. También está limpio. Mira hacia abajo reconociendo el abrigo, pero no dice nada al respecto. Mira entonces en derredor, viendo el parking de caravanas desierto).

MULDER: Han levantado el escenario.

(Scully contempla a Mulder, todo mugroso, y se detiene en sus zapatos. Están desatados. Mulder sigue su mirada y se agacha a atárselos, disgustado).

 

OFICINA DE SKINNER.

(Skinner está sentado tras su escritorio, con cara de pocos amigos).

SKINNER: Entonces, ¿eso es todo? Simplemente desaparecieron sin dejar rastro. ¿Y eso es exactamente lo que sucedió desde el principio hasta el final?

(Mulder y Scully están sentados frente a él, bastante inquietos, sobre todo él, que no cesa de etorcerse las manos y mirar a su compañera).

SCULLY: Bueno, no puedo confirmar ni negar la versión del Agente Mulder de los hechos en los que no estuve presente.

MULDER: (Se apresura a copiar su frase) Y yo no puedo confirmar ni negar la versión de los hechos de la Agente Scully, pero...

SCULLY: En todo caso... estaba drogada.

MULDER: (Tras mirarla un segundo con resentimiento, como si le hubiera quitado su excusa) Eso es... (alza los ojos buscando la palabra adecuada) básicamente, exactamente lo que pasó.

SCULLY: Básicamente. (Lo apoya).

 

LA PANTALLA SE PONE EN NEGRO.

MULDER (Voz en off): Excepto la parte de los dientes de conejo.

THE END.

FIN

 

REPARTO:

DAVID DUCHOVNY como Agente Especial Fox Mulder.

GILLIAN ANDERSON como Agente Especial Dana Scully.

 

MITCH PILEGGI como Director Adjunto Skinner.

PATRICK RENNA como Ronnie Lavelle Strickland.

LUKE WILSON como Sheriff Hartwell.

FORBES ANGUS como el Director de la Funeraria.

BRENT BUNT como el Coronel.

MARION KILLINGER como la Secretaria.

ESCRITO POR:

( El Mejor ) VINCE GILLIGAN.

DIRIGIDO POR:

CLIFF BOLE.

 

Humildemente traducido por:

Samantha Mulder (montsedc)


 

BAD BLOOD EN POCAS PALABRAS (MADE IN VINCE GILLIGAN)

 

Si hay una palabra clave para describir una buena parodia, ésa es la exageración. En este magistral (uno de los mejores) capítulos de Expediente X, Vince exagera todos y cada uno de los rasgos de nuestros protagonistas hasta la total hilaridad, y lo hace además de la forma más inteligente y lógica: oponiendo y comparando la visión de cada uno de ellos acerca del otro.

Lo que en “Jose Chung’s from outher Space” se consiguió con toda la esencia de la serie, con su paranoia, con la incoherencia del fenómeno OVNI, con el sensacionalismo barato incluso con el fanatismo (de fan) malsano, “Bad blood” ha logrado hacerlo con los caracteres de los protagonistas, y el resultado es genial.

Lo que en la dinámica cotidiana de la serie es la columna vertebral de su relación (sus diferentes visiones de los casos, y el recíproco respeto hacia las mismas) se convierte en un arma de doble filo en éste, permitiéndonos diseccionar las dos caras de la moneda con total facilidad.

En el relato de Scully, ella exagera sus propias virtudes y los defectos de él; Mulder hará lo mismo posteriormente.

Scully exagera de Mulder su carácter demasiado pletórico y directivo ante los casos (la exposición de las diapositivas) y lo opone a su visión racional y paciencia facilitadora de la relación. Exagera la confianza de él en sí mismo y la forma en que rechaza los argumentos de ella (parece que la marginada es ella, que sus ideas son las siniestras, sus “teorías”), su egocentrismo y hasta la intensidad de sus afirmaciones (la forma en que la toma de los hombros y la mira para decir “no lo sé”). Se queja de su falta de sensibilidad (cuando está tumbado en la cama riéndose mientras ella va a hacer la autopsia). Incluso en su relato se ve aumentada su ya conocida por todos afición a la pornografía (la llamada de teléfono “obscena”, cuando está drogado y habla como si recordara una peli porno). Hasta su humor tan característico se parodia en este episodio (¿no está demasiado “graciosillo” en todas sus intervenciones del relato de Scully?).

Por su parte él en su relato comienza señalando lo “poco pletórica” que se muestra ella ante sus nuevos casos, a la vez que se pinta a sí mismo como un chico bueno, tan moderado y respetuoso que parece tímido, anteponiendo ante todo el buen criterio de ella y su libertad de elección para escoger ir con él. Exagera a continuación la forma en que ella rechaza sus teorías (incluso bosteza al escucharle), mientras que remarca la agudeza y pertinencia de sus propias preguntas. A continuación será él la pobre víctima que llega tras el duro día de trabajo y sólo encuentra en ella reproches y quejas, una total falta de sensibilidad ante su “cansancio y frustración”, y encima un muy remarcado “todo lo hago por ti”, que en esta ocasión pierde toda connotación romántica para pasar a convertirse en algo que echar en cara.

Unamos a esto los divertidísimos gags de los que se acompañan (el vampiro recogiendo las pipas que Mulder le ha tirado mientras le amenaza, Mulder queriendo ahuyentar al poblado con dos barras de pan cruzadas, las autopsias de Scully, los “dientes de conejo” del sherif, “Scully, mueve esas piernecillas”, la entrevista con Skinner, etc, etc) y obtendremos una joya de episodio que sólo un verdadero equisófilo puede apreciar en todo su valor.

Este capítulo viene a apoyar la teoría de que hasta lo que más te gusta de una persona puedes aborrecerlo a la larga y en cantidades excesivas; y es que las cosas que cada uno le critica al otro son las que más aprecian y admiran. Scully depende de esa fuerza vital y energía que Mulder pone en su trabajo (su “pletoricismo”), y él valora todas y cada una de las opiniones y críticas que ella hace a sus teorías casi siempre descabelladas. Pero un abuso de ambas actitudes termina hartando a cualquiera, y eso es lo que refleja Vince a través de las quejas de los mismos implicados, lo que, por otra parte, no hace más que poner de manifiesto el grado de intimidad, conocimiento mutuo y confianza que existe entre ellos; parecen casi un matrimonio, o un pique entre enamorados. No es la tensión dura de “Never again”, sino la sana crítica entre dos “amigos” que conocen tan bien al otro como a sí mismos.

Y bien, finalmente, ¿quién tiene la razón? ¿Cuál es la verdad? En esta ocasión podemos obtenerla con una simple operación matemática: dividamos por dos lo que cada uno opina sobre sí mismo y sobre el otro, sumemos lo que corresponda a cada persona y obtendremos un fiel retrato de cada uno de los agentes con los que convivimos desde hace más de cuatro años.

 

X X X

Samantha Mulder.

( montsedc  )

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