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SIGNS & WONDERS (7x9) INTRODUCCIÓN (Una noche lluviosa y tormentosa. Dormitorio de una gran casa antigua. [NOTA: Parecida a la casa de Terms Of Endearment.] Acercamiento al golpeteo de la cola de una serpiente de cascabel echada sobre el tocador. Un joven, JARED CHIRP, está empacando una maleta. Se encuentra muy nervioso. Él mira un trozo de papel con resultados de pruebas de laboratorio médicos. Con disgusto y enfado lo rasga y lo arroja a la papelera de la basura. Luego sigue empacando.) JARED CHIRP: (bajo su aliento) Santo Dios, ven a mí. Alabado sea Dios. Alabado sea Dios. Acércate a mí, Santo Dios. Alabado sea Dios. (Él saca una Biblia de un cajón y la sostiene venerablemente.) Este pecador aquí se arrepiente. Santo Dios, acércate a mí. (Él toma una fotografía de una joven mujer de la Biblia y la observa.) Protégeme y a los míos con tu rápida habilidad. (Un destello afuera nos permite ver el contorno de un hombre parado entre los árboles. En el siguiente destello, se ha ido. JARED CHIRP empaca la Biblia y la fotografía. Luego toma un arma de otro cajón y revisa el cargador. Está cargado con seis balas. Mientras lo hace, oye el ruido de una serpiente golpeteando. Luego se acerca al golpeteo en el tocador mientras se mueve por sí solo. Él se pone mucho más nervioso.) Santo Dios, ven a mí. (Él mete el arma en sus pantalones, toma la maleta y sale hacia la noche lluviosa y entra a su auto. Vemos a alguien muy cerca observándolo. Sus manos están sobre un árbol. JARED CHIRP cierra las puertas del auto y coloca el arma encima de la maleta junto a él en el lado del acompañante del auto. Cuando saca sus llaves, sus manos tiemblan tanto que se le caen sobre el piso. Mientras se agacha para alcanzarlas oye el golpeteo de nuevo y un siseo. Una gran serpiente de cascabel debajo del asiento del auto cerca de las llaves. Temblando de miedo, JARED CHIRP toma el arma. Otra cascabel se desliza sobre la maleta, rodando sobre el arma. Luego intenta abrir las puertas, pero no se abren.) ¡Oh, ayúdame, Jesús! ¡Oh, ayúdame, Jesús! ¡Ayúdame, Jesús! (El auto ahora está lleno de serpientes. Él saca el arma de abajo de las serpientes sobre la maleta. Se muestra el exterior del auto que se sacude mientras dispara el arma varias veces. Él empieza a gritar.) CRÉDITOS DE PRESENTACIÓN ESCENA 1 (Oficina de los Expedientes Secretos X. La computadora de MULDER muestra el vídeo de una serpiente de cascabel siseando y viéndose tenebrosa de algún sitio de la red que trata sobre este tipo de animales. [NOTA: ¿Qué explorador está usando? ¿SpookyExplorer?] Está hablando al teléfono cuando SCULLY entra.) MULDER: (al teléfono) ¿En lo que a Ud. respecta no?... ¿No en esta época del año?... Muy bien. Gracias, Doctor. Adiós. (SCULLY mira la pantalla de la computadora, él se da vuelta para enfrentarla mientras cuelga el teléfono.) SCULLY: Serpientes. MULDER: Montones y montones de serpientes. Algunas muy irritadas, desde su punto de vista. (MULDER le alcanza una carpeta. SCULLY la abre y reacciona a la imagen del cadáver descolorido e hinchado de JARED CHIRP.) Ese es el fallecido Sr. Jared Chirp del Condado McMinn, Tennessee. SCULLY: Oh, por Dios. MULDER: 116 marcas separadas de mordidas. Juzgando por las medidas de las heridas habrían 50 serpientes diferentes involucradas-- la mayoría cabeza de cobre y cascabeles. SCULLY: Pero dice aquí que fue encontrado muerto en su auto. MULDER: Si, con una pistola en su mano. Hizo seis disparos, al piso, al asiento del acompañante, incluso a su propia rótula, y las ventanillas fueron cerradas y las puertas aseguradas. SCULLY: Pero, eh, ¿qué sucedió con todas las serpientes? MULDER: Nadie parece saber eso. No se encontró una escala. Acababa de hablar con un hepertólogo del Smithsoniano, y quedó sin palabras-- especialmente porque estas cascabeles tienden a hibernar en invierno. SCULLY: Entonces crees que, eh... ¿el Sr. Chirp fue asesinado? MULDER: Pues, ciertamente parecería de ese modo pero la pregunta es "¿Cómo?" No hay ninguna evidencia física-- no hay marcas de neumáticos, ni huellas. No puedo concebir cómo alguien pudo llevar esto a cabo. Y luego te tienes que preguntar "¿Por qué?" ¿Por qué alguien usaría serpientes venenosas como armas para asesinar? SCULLY: Quizás sea simbólico. Es decir, las serpientes y la religión han ido siempre mano a mano. Han sido representadas como la tentación de Eva-- el Pecado Original. Han sido temidas y odiadas a través de la historia como se creen que son leales a Satán-- para servir al Diablo mismo. MULDER: Quizás éstas realmente lo hacen. SCULLY: ¿Ésas serpientes en particular realmente sirvieron al Diablo? (le da una mirada) ¿Vas a escribir eso en nuestra solicitud de viaje? MULDER: (con una sonrisa) Mmm... No. Pero hasta ahora este caso parece centrarse sobre la religión... y, a propósito, tú no eres la única que piensa así. (SCULLY lo mira con interrogantes.) ESCENA 2 (Una iglesia de pueblo pequeño. Con vitrales, con bancos. Después de un funeral. Una joven mujer rubia, la misma de la fotografía que JARED CHIRP estuvo mirando en la introducción, está llorando. Ella es GRACE, embarazada, y sentada con una anciana, IRIS FINSTER. IRIS tiene... un cabello interesante. GRACIE sujeta con fuerza un pañuelo y ha estado llorando desde hace mucho. El REVERENDO SAMUEL MACKEY, un ministro de apariencia simpática, se acerca a ellas.) REVERENDO MACKEY: (consolándolas) Jared está en un lugar mucho mejor ahora, Gracie. Está en paz. (GRACIE, con el brazo de IRIS alrededor de su hombro, se acerca al ataúd y suavemente coloca las flores encima.) IRIS FINSTER: Sabes, el Reverendo Mackey tiene razón. Se encuentra en un mejor lugar. (GRACIE toca el ataúd tristemente y ellos salen de la iglesia. Un Ford Taurus está estacionado enfrente, MULDER y SCULLY se acercan a ellos. MULDER está vestido muy casual, camisa oscura, sin corbata. SCULLY, por supuesto, está impresionante como siempre. Ellos sostienen sus placas.) MULDER: ¿Reverendo Samuel Mackey? Mi nombre es Fox Mulder. Ella es Dana Scully. Somos del FBI. ¿Podríamos hablar con Ud., señor? (SCULLY levanta la vista para ver a IRIS FINSTER y GRACIE en los escalones de la iglesia.) IRIS FINSTER: Vamos, Gracie. Vayamos a tu casa. (IRIS FINSTER lleva a GRACIE hasta un auto.) MULDER: Pedimos perdón por nuestro horario repentino. Quisiéramos hacerles unas preguntas sobre Jared Chirp. REVERENDO MACKEY: Ya he hablado con el Alguacil sobre esto... aunque no estoy seguro de que haya sido una buena idea. MULDER: Específicamente, ¿Ud. tenía sospechas sobre la manera en que él murió? REVERENDO MACKEY: (suspira) Yo debería ser el último en apuntar con el dedo o decir que es un mundo severo. Nuestra iglesia está fundada sobre la aceptación y tolerancia de todas las personas, de todas las creencias... SCULLY: ¿Pero...? REVERENDO MACKEY: Antes de que Jared se nos uniera perteneció a una congregación fundamentalista en las afueras de la ciudad-- la Iglesia de Dios de Símbolos y Maravillas. Donde se practica la manipulación de serpientes. MULDER: Como un símbolo de fe, ocupadores que manipulan serpientes mortíferas o beben veneno. REVERENDO MACKEY: Ellos creen que el Santo Espíritu protege a los justos. Jared creció en esa iglesia pero es muy difícil alejarse de un sistema de creencias en donde uno creció. Toma un gran valor. (SCULLY reacciona con el comentario.) MULDER: ¿Por qué se alejó? REVERENDO MACKEY: Él y Gracie, su novia, la dejaron juntos. Ellos se dieron cuenta de que una rígida interpretación de la Biblia no era para ellos, especialmente cuando ésta involucra arriesgar la vida y las extremidades en el acto de la justificación, pero vuelvo a decir que no me compete a mí juzgarlo. Yo diría, sin embargo, que Jared y Gracie fueron perseguidos por los miembros de su antigua iglesia. Todo este tema... rencoroso de su líder eclesiástico-- Enoch O'Connor. SCULLY: ¿Rencor suficiente para motivar un asesinato? (El REVERENDO MACKEY los mira en silencio.) ESCENA 3 (Más tarde, MULDER y SCULLY se detienen enfrente a la Iglesia de Dios De Símbolos y Maravillas. Es un pequeño edificio. Un cartel pintado a mano afuera de la iglesia dice: "Vuélvanse a mí para que se SALVEN, desde cualquier parte del mundo, pues Soy DIOS y no tengo otro igual: Isaías 45:22" Todas las ventanas están oscurecidas. MULDER y SCULLY suben las escaleras hasta el pórtico.) SCULLY: Manipulación de serpientes. No aprendí eso en la clase de catequismo. MULDER: Qué extraño. Yo conocí a una pareja de colegialas católicas que eran muy expertas en eso. (SCULLY le da una mirada. Ellos entran a la oscura iglesia.) ¿Enoch O'Connor? Agentes Federales. (a SCULLY) ¿Dónde está el interruptor de la luz? SCULLY: ¿El más cercano? Probablemente a diez kilómetros de aquí. (MULDER ríe. La puerta no se queda abierta y se cierra fuertemente. Ellos sacan sus pequeñas linternas. SCULLY mira una pintura sobre la pared.) SCULLY: Serpientes de cascabel y visiones medievales de maldición. Bueno, personalmente, me siento mucho más cerca a Dios. MULDER: No sé, Scully. Cuando... cuando lo miras desde abajo ¿la manipulación de serpientes es más difícil que creer en hostias de comunión o la resurrección...? SCULLY: O creer en los platillos voladores, por ejemplo. MULDER: Sólo digo que-que tu fe y la de O'Connor parecen estar basadas en el mismo libro. (Mientras ellos revisan el lugar, SCULLY pasa cerca de una serpiente que parece muy interesada en sus pies. Ella no la nota. MULDER encuentra una caja de bisagras con una malla de protección de alambre.) Oh-oh, Scully. ¿Qué crees que O'Connor tuviera encerrado aquí? SCULLY: ¿Algo que se desliza? MULDER: (sacudiendo la caja) Todo está bien. Está vacía. SCULLY: ¿Por qué está vacía? (Se inicia el ruido del golpeteo. MULDER y SCULLY se mueven y sacan sus armas. Las serpientes empiezan a deslizarse de los rincones y de abajo de los bancos. Un hombre, el REVERENDO ENOCH O'CONNOR entra a la iglesia. Éste tiene un acento espeso de la zona Este de Tennessee.) REVERENDO O'CONNOR: ¿Por qué derecho están Uds. aquí? SCULLY: (nerviosa, sosteniendo su placa, sin quitar los ojos de las serpientes) Reverendo Enoch O'Connor, somos Agentes Federales. Somos, eh... del FBI. MULDER: Reverendo, haga algo con estas serpientes, por favor. REVERENDO O'CONNOR: No tienen nada que temer si son personas justas. MULDER: (muy nervioso) Sólo en caso de que no lo seamos, podríamos necesitar una ayuda justa por aquí. REVERENDO O'CONNOR: ¿Qué es lo que quieren? (El REVERENDO O'CONNOR comienza muy confiado a tomar las serpientes y ponerlas en una bolsa.) SCULLY: (aún nerviosa) Estamos aquí para hacerle unas preguntas sobre un antiguo miembro de su iglesia-- Jared Chirp. REVERENDO O'CONNOR: Ese chico se desvió del camino y se perdió en el oscuro. Lo lamento por su alma. No hay mucho más que decir. MULDER: Él murió de múltiples mordidas de serpientes. Pensamos que quizás Ud. podría tener alguna intuición especial sobre eso. REVERENDO O'CONNOR: (tomando otra serpiente) Sí la tengo. Era una prueba. SCULLY: ¿Una prueba? ¿Qué quiere decir? REVERENDO O'CONNOR: Una prueba de fe. Una prueba de justicia. Cuando el Demonio se decide a probarte, será mejor que estés preparado y saber de seguro en qué lado te encuentras. (Los golpeteos terminan. Las serpientes están todas en la bolsa.) SCULLY: ¿Está hablando de la prueba del Demonio o de la suya? REVERENDO O'CONNOR: (a SCULLY) No creo que Uds. se den cuenta de qué lado están. Yo sí. Ahora pueden marcharse. (SCULLY mira a MULDER. Luego guardan sus armas y salen de la iglesia y se dirigen al auto.) SCULLY: Tennessee. Serpientes. Gracias, Mulder. Muchísimas gracias. Yo digo que lo arrestemos y tomemos el primer vuelo que salga de aquí. MULDER: Él sí parece como el supuesto sospechoso sólo que la oficina local del alguacil lo hizo a un lado. Aparentemente, estaba en Kentucky la noche que Jared Chirp murió. SCULLY: Pues, Mulder, hay otras personas en su congregación. MULDER: Jared Chirp murió con una maleta empacada a su lado. Tiene que haber alguien que sepa a dónde se dirigía. (Ellos entran al auto.) ESCENA 4 (La iglesia del REVERENDO MACKEY. Varias personas, incluyendo a GRACIE y a IRIS FINSTER se preparan para una clase de estudio de la Biblia. IRIS FINSTER le alcanza una taza de café o té a GRACIE.) IRIS FINSTER: Aquí tienes, cariño. (El REVERENDO MACKEY entra. IRIS FINSTER está nerviosa. Ella se acerca al REVERENDO MACKEY y habla con él a solas.) ¿Reverendo Mackey? Este podría no ser el mejor momento pero ¿puedo hablar con Ud.? REVERENDO MACKEY: Por supuesto. IRIS FINSTER: Jared llamó al hospedaje tarde en la noche que murió. Quería hablar con Gracie. Yo no lo dejé. Era después de las 2:00. Ella estaba dormida y para mí sonó que el muchacho había estado bebiendo. No hablaba con lógica. Estaba desvariando sobre haber visto al Demonio y pagar por sus pecados. REVERENDO MACKEY: Iris, ¿por qué no le dijiste a la policía? IRIS FINSTER: Pues, no sé cómo decirle a Gracie. No la dejé hablar con Jared en su última noche sobre la Tierra. Aunque, yo no podría haberlo sabido. No podría haberlo... REVERENDO MACKEY: No, no. No podrías haberlo sabido. Puedo ayudarte a hablar con Gracie. GRACIE: ¿Reverendo Mackey? Todos están aquí. REVERENDO MACKEY: Gracias, Gracie. (a IRIS FINSTER) Ud. y yo arreglaremos esto, Iris, enseguida después del grupo de estudio.) IRIS FINSTER: (agradecida) Gracias. (CORTE A:...) IGLESIA DE DIOS DE SÍMBOLOS Y MARAVILLAS 7:09 PM (La iglesia del REVERENDO O'CONNOR. El servicio está comenzando. Unas camionetas están estacionadas afuera. La habitación está llena de hombres, mujeres y niños. Nadie parece muy adinerado. El REVERENDO O'CONNOR predica con un estilo evangélico muy apasionado de cantos. Varias personas tienen instrumentos musicales. Otros hacen palmas junto a la música.) REVERENDO O'CONNOR: (voz) Nuestro Dios es un Dios terrible. HOMBRE: (voz) ¡Amen! REVERENDO O'CONNOR: (voz) ¡Él reclama nuestras vidas! (Adentro de la iglesia, el REVERENDO O'CONNOR está leyendo de la Biblia.) Apocalipsis Tres, versículo 16. "Desgraciadamente eres tibio, no eres frío ni caliente." (La congregación afirma con gritos.) (Riendo con alegría) Dios dice, que si eres tibio Él te vomitará de Su boca. CONGREGACIÓN: ¡Alabado sea Dios! REVERENDO O'CONNOR: ¡Si! ¡¿Oyeron lo que dije?! CONGREGACIÓN: ¡Alabado sea Dios! ¡Sí! REVERENDO O'CONNOR: ¡Dios odia al tibio! (CORTE A:...) (La clase de estudio de la Biblia del REVERENDO MACKEY. Ellos están sentados en un calmado círculo.) REVERENDO MACKEY: (leyendo de otra, versión más "moderna" de la Biblia) "Entonces, porque eres tibio te escupiré de mi boca." Ahora bien, eso puede sonar un poco severo, ¿verdad? Es decir, dependiendo de cómo uno lo lea. Pero si ponemos este verso en un contexto histórico creo que veremos que Juan estaba dirigiendo sus palabras específicamente a los problemas de la Iglesia en Laodicea. (En la oficina en la habitación conjunta, IRIS FINSTER está cotejando y engrapando los boletines de la iglesia. CORTE A:...) (La iglesia del REVERENDO O'CONNOR. La congregación está totalmente incitada.) REVERENDO O'CONNOR: ¡Dios te quiere caliente! ¡Dios te quiere en llamas! (El REVERENDO pone su mano sobre la cabeza de una mujer y luego continua caminando por la habitación.) HOMBRE: Alabado sea Jesús. (Las personas con instrumentos musicales siguen tocando.) REVERENDO O'CONNOR: (golpeando la Biblia con su mano) ¡Dios quiere que pongas tu dinero donde está tu boca! CONGREGACIÓN: ¡Amen! ¡Aleluya! ¡Alabado sea Jesús! ¡Alabado sea el Señor! (Un ruido de golpeteo mientras el REVERENDO O'CONNOR coloca su Biblia en una de las jaulas de serpientes y la lleva a una mesa.) ¡Amen! ¡Si, amen! REVERENDO O'CONNOR: La gente me pregunta por qué uso serpientes. CONGREGACIÓN: ¡Alabado sea el Señor! ¡Aleluya! REVERENDO O'CONNOR: Yo les digo que es porque la escritura me lo dice. CONGREGACIÓN: ¡Alabado sea Dios! (REVERENDO O'CONNOR comienza a sacudirse con éxtasis. (CORTE A:...) (La iglesia del REVERENDO MACKEY. IRIS FINSTER sigue engrapando. Ella está usando un removedor de grapas para quitar las viejas para poder agregar otras páginas, luego re-engraparlas. Sus manos tiemblan. Podemos escuchar al REVERENDO MACKEY en la otra habitación.) REVERENDO MACKEY: (voz) ... ofrece a Jesús para que venga a nuestras vidas y cene con nosotros sólo si abrimos la puerta. (CORTE A:...) (La iglesia del REVERENDO O'CONNOR. Él y otros están sosteniendo las serpientes que sisean y golpetean.) REVERENDO O'CONNOR y la CONGREGACIÓN: ¡Alabado sea Dios! ¡Aleluya! ¡Alabado sea Dios! ¡Aleluya! (La cámara hace un acercamiento a los colmillos de una serpiente mientras sisea con su boca abierta... CORTE A: ... un acercamiento a los "colmillos" de removedor de grapas de IRIS FINSTER de regreso en la iglesia del REVERENDO MACKEY. Como voz de fondo en la escena escuchamos la clase de estudio de la Biblia del REVERENDO MACKEY.) REVERENDO MACKEY: ... de la manera en que Juan termina este capítulo. Su énfasis se encuentra en su enseñar la perseverancia de la Iglesia de Laodicea. Él usa la palabra "vencer" no una vez, sino dos. Creo que también está intentando... (IRIS FINSTER sigue quitando las grapas. De repente, el remover de grapas se transforma en una serpiente de cascabel y la muerde entre el pulgar y el dedo índice. Ella corta su respiración. La serpiente se transforma de nuevo en el removedor de grapas. De la herida sale sangre. CORTE A:...) (La iglesia del REVERENDO O'CONNOR. Montones de serpientes, muchas agitaciones y mucha música y mucho sudor.) CONGREGACIÓN: (cantando) Amado Dios, ven a tomarme Cruzo por el fuego Amado Dios, ven a tomarme Cruzo por el fuego. Amado Dios, ven a tomarme Cruzo por el fuego. Por favor ven a llevarnos Amado Dios, te amo, te amo, te amo, Dios Amado Dios, te amo... REVERENDO O'CONNOR: ¡Atestigüen el poder! ¡Atestigüen el atemorizante poder de Dios mientras bendice a Su pueblo y destruye a Sus enemigos! ¡Gracias, Dios! (La cámara se acerca en cámara lenta al REVERENDO O'CONNOR, sin audio mientras alaba a Dios. La escena cambia de una luz brillante a... CORTE A: ... la luz del lavabo de un baño. IRIS FINSTER está enjuagando su mano ensangrentada en el lavabo. Ella lo mancha y luego toma una caja de vendas del gabinete de medicina. Ella oye un siseo, luego corta su respiración y deja caer la caja mientras una serpiente sale del drenaje del lavabo. Más serpientes salen de todas partes. IRIS FINSTER se congela de terror mientras una de ellas la ataca.) (COMERCIAL 1.) ESCENA 5 (La iglesia del REVERENDO MACKEY, más tarde. Escena de crimen. Con el REVERENDO MACKEY, MULDER observa el cuerpo mordido por serpientes de IRIS FINSTER mientras es sacado en una camilla del baño por los paramédicos.) REVERENDO MACKEY: No lo entiendo. Ninguno de nosotros vio o oyó nada. Sólo a ella gritando. Cuando entramos corriendo, ella estaba sobre el suelo. Saqué a todos del edificio una vez que vi las marcas de mordidas, pero... MULDER: Reverendo, ¿cuán cercana era Iris a Jared Chirp? REVERENDO MACKEY: Particularmente... no muy cercana pero hablé con ella unos 15 minutos hace un rato sobre él. MULDER: ¿Sobre qué hablaron? REVERENDO MACKEY: Ella estaba alterada. Algo sobre Jared que la llamó la noche que murió buscando a Gracie. Algo sobre él... pagando por sus pecados. Bueno, no sé. No llegamos a terminar nuestra conversación. MULDER: Quizás ese era el punto. (MULDER y el REVERENDO MACKEY se miran el uno al otro, luego entran a otra habitación donde SCULLY está con GRACIE quien está llorando.) GRACIE: ¿Por qué Iris? ¿Por qué está ocurriendo esto? (El REVERENDO MACKEY se sienta a su lado. MULDER se para detrás de SCULLY.) SCULLY: (suavemente) Gracie, estamos investigando al líder de su antigua iglesia, Enoch O'Connor. Creemos que él pudo haber tenido algo que ver con lo que ocurrió aquí esta noche. (GRACIE se ve herida y sorprendida. Ella comparte una mirada con el REVERENDO.) MULDER: Apreciaríamos cualquier cosa que puedas decirnos sobre él. GRACIE: No, él no hizo esto. No. Él no hizo esto. Esto... esto es el trabajo de Satán, no del hombre. SCULLY: Gracie, eso suena como algo que el Reverendo O'Connor diría. Ahora bien, ya no eres un miembro de su congregación. Y entiendo que es por eso que eres alguien que piensa por sí misma. MULDER: Manteniendo una mente abierta, Gracie, ¿es concebible que O'Connor pudiera haber hecho algo de esto? GRACIE: ¡No! ¿No cree que yo lo sabría, yo, por sobre todos? Él no pudo haber hecho esto. Él no pudo haber... (Ella llora un poco más.) REVERENDO MACKEY: (suavemente) Gracie podría ser parcial. MULDER: (dándose cuenta) O'Connor es tu padre. (SCULLY suspira.) REVERENDO MACKEY: Cuando Gracie se embarazó... MULDER: O'Connor la desterró de su iglesia. A ella y a Jared Chirp. REVERENDO MACKEY: De su iglesia y hogar. ESCENA 6 (MULDER y SCULLY están una vez más en la iglesia del REVERENDO O'CONNOR. MULDER abre la puerta y entra. SCULLY se detiene, claramente nerviosa. MULDER la mira.) MULDER: ¿Entras? SCULLY: Creo que revisaré por aquí. (SCULLY regresa al pórtico. MULDER mira por adentro de la iglesia. Luego ve una pared de pinturas. Las referencias dicen: "Oramos por las almas de nuestros hermanos y hermanas... algunas dejadas de lado, otras perdidas a nosotros.") MULDER: "Oramos por las almas... perdidas a nosotros." (Entre las pinturas ve a GRACIE, JARED CHIRP y a una mujer llamada ALICE O'CONNOR.) (SCULLY encuentra un remolque detrás de la iglesia. Ella saca su arma, entra al remolque y encuentra una jaula de un ratón blanco y muchas pero muchas cajas de serpientes. Algunas de ellas están golpeteando sus colas. SCULLY se da vuelta para irse y es agarrada por el REVERENDO O'CONNOR.) SCULLY: ¡Oh! (El ruido del golpeteo y el siseo se hace más fuerte. El arma de SCULLY cae al suelo.) REVERENDO O'CONNOR: Ud. debe ser juzgada. (Él sostiene la cabeza de ella contra la malla protectora de una de las grandes cascabeles. Ella está aterrorizada. Él le agarra su mano y la empuja hacia adentro de la jaula con la serpiente y la sostiene allí.) ¡Arrepiéntete! Reza por el rápido poder del Señor. Dentro de las manos de Dios. (MULDER entra al remolque y apunta su arma al REVERENDO O'CONNOR.) MULDER: ¡Déjela ir! (El REVERENDO O'CONNOR no deja ir a SCULLY. MULDER carga su arma y le da su mirada de "No estoy bromeando con esto." El REVERENDO O'CONNOR suelta a SCULLY. Ella saca bruscamente su mando de la caja.) ESCENA 7 (Sala de interrogación. MULDER está interrogando al REVERENDO O'CONNOR.) REVERENDO O'CONNOR: Su compañera del FBI podría haber aprendido algo sobre sí misma si Ud. no me hubiera detenido. Unas buenas noticias poderosas, quizás. MULDER: Yo diría que son buenas noticias para Ud. que ella no está por aquí... considerando lo que intentó hacer con ella. ¿Es lo que hizo con su esposa? (MULDER coloca la fotografía de ALICE O'CONNOR que estaba sobre la pared de la iglesia.) Alice O'Connor... fallecida por múltiples mordidas de serpientes en junio de 1994. Ocurrió durante un servicio eclesiástico o al menos eso es lo que le dijo a la policía local. Se escapó de eso... por poco. ¿Cuál era, eh... el problema con su esposa? ¿Ella no era... lo suficientemente justa para Ud.? ¿Justo como el novio de su hija... o Iris Finster? REVERENDO O'CONNOR: (mirando a MULDER) Hombre educado... demasiado listo para saber algo mejor. MULDER: Lo suficientemente listo para saber que Ud. es un asesino. REVERENDO O'CONNOR: Satán está cerca, y Ud. ni siquiera tiene ojos. Ud. es sólo orgulloso y despreocupado. MULDER: Ud. no acepta a nadie, ¿no? ¿Ud. siente la necesidad de exigir algún tipo de venganza del Antiguo Testamento? ¿Qué hay de su hija? ¿Cuáles eran sus planes para con ella? REVERENDO O'CONNOR: Rezo por su alma. Rezo y rezo porque está perdida. MULDER: ¿Porque ella no cree más como Ud.? REVERENDO O'CONNOR: ¿Ud. cree que porque es educado es mejor que los demás? No lo es. (Él apunta a su corazón.) A menos que sea listo aquí abajo el Demonio le va a hacer sentir un tonto y ni siquiera lo va a saber. (Afuera de la sala de interrogación. GRACIE está esperando con SCULLY.) GRACIE: Cambié de parecer. No... no quiero verlo. Además, yo no le haría decir algo que Uds. no le puedan hacer decir. (GRACIE empieza a alejarse, detenida cuando SCULLY la dirige hacia el lugar.) SCULLY: Gracie. ¿Aún no crees que tu padre lo hizo? GRACIE: No interesa lo que yo crea. Él será juzgado como se lo merece. Nadie puede evitarlo. (SCULLY la observa marcharse.) (Más tarde, el REVERENDO O'CONNOR está descansando en una celda. Él es despertado por el ruido de golpeteo. Nerviosamente se para. El golpeteo se hace más fuerte. Él se pone de rodillas y empieza a rezar bajo su aliento mientras las serpientes se deslizan por las barras de la celda. Una escena final sobre su cabeza lo muestra completamente rodeado por serpientes.) (COMERCIAL 2.) ESCENA 8 (Habitación de hospital. El REVERENDO O'CONNOR está inconsciente. SCULLY entra y se une a MULDER quien mira el cuerpo hinchado, mordido y magullado del REVERENDO O'CONNOR.) MULDER: El oficial a cargo lo encontró hace una hora. No hay ningún relato de cuándo fue atacado. SCULLY: Supongo que se ve mucho menos como el sospechoso. MULDER: A menos que de algún modo se las arregló para hacerse esto a sí mismo... (SCULLY lo mira) ... como una prueba de su propia justicia. SCULLY: Pues, si es así, Mulder, el jurado sigue deliberando. Acabo de hablar con sus doctores. Es una reacción a lo que intente lograr con esto. MULDER: ¿Qué hay del tratamiento en contra del veneno? SCULLY: No lo está recibiendo. MULDER: ¿Por qué no? SCULLY: Gracie se interpuso. Ella está intentando impedir el tratamiento con bases religiosas. Aunque no está claro si ella tiene la demanda legal para hacerlo, pero ella dice que depende de Dios si desea que viva o que muera. MULDER: ¿Y tú piensas que sus acciones podrían no ser enteramente motivadas por el alma eterna de su padre? SCULLY: (ella asiente apenas) Pues, más al punto, Mulder, ¿qué tal si ella hizo esto? Ella me dijo que su padre sería juzgado como merece. MULDER: ¿Crees que ella se refería a esto? SCULLY: Pues, ella creció entre serpientes, Mulder. ¿Quién puede decir que ella no es una experta por lo menos al manejarlas como él? MULDER: Puedo verla lo suficientemente enfadada con su padre para atacarlo, pero... ¿qué hay de los otros? (SCULLY no tiene respuesta.) ESCENA 9 (MULDER y SCULLY revisan el dormitorio de JARED CHIRP.) MULDER: Se iba con apuro. Empacó una maleta y un arma. Antes esa noche llamó a Gracie. Le contesta en su lugar Iris. Comienza a desvariar sobre pagar por sus pecados. Está aterrado... quiere irse de la ciudad, presumiblemente con Gracie. SCULLY: Entonces, ¿a qué le temía? (MULDER mira dentro de otro cajón.) Aunque no lo entiendo, la iglesia de O'Connor ejerce una fuerte influencia en estas personas. MULDER: (sacudiendo el cascabel de una serpiente que encuentra en el tocador) No es tan difícil de entender. Es una cultura con un conjunto de reglas muy bien definidas. SCULLY: Es una cultura intolerante, Mulder. MULDER: No sé, Scully. A veces un poco de intolerancia puede ser algo bienvenido. Con lo correcto y lo incorrecto clarísimo, blanco y negro, sin sombras de gris. Sabes, en una sociedad donde las reglas duras y rápidas son más duras y más duras que las pasadas, creo que algunas personas apreciarían eso. SCULLY: Estás diciendo que tú, Fox Mulder, ¿le darías la bienvenida a alguien que te diga en qué creer? MULDER: Sólo digo que alguien que te ofrezca todas las respuestas... podría ser algo muy poderoso. (MULDER encuentra un papel arrugado sobre el suelo. Es la hoja con los resultados de laboratorio que JARED CHIRP miró en la introducción.) Oh, son resultados de laboratorio. ¿Estoy leyendo bien? ¿Que Jared Chirp se hizo pruebas de esterilidad? (La cámara muestra algo escrito en el papel: "El paciente es infertil debido a la insuficiente... Sin recomendación médica para... Condición considerada permanente.") SCULLY: Lo cual resulta ser más o menos el caso. Basado en esto, esto significa que Jared no pudo ser el padre del bebé de Gracie. MULDER: Está fechado en el día que murió. SCULLY: Entonces quizás fue asesinado porque descubrió la verdad. ESCENA 10 (Hospital. GRACIE está parada en la habitación de su padre observándolo tristemente. El REVERENDO MACKEY entra.) REVERENDO MACKEY: Gracie, quisiera pedirte que lo reconsideres. GRACIE: No. Esto es lo que querría. REVERENDO MACKEY: Podría morir sin tratamiento médico. GRACIE: Yo lo había visto una docena de veces. Él siempre decía que dependía de Dios que viviera o que muriera. Decía que no confiar en Dios era el peor pecado. REVERENDO MACKEY: Hay muchas maneras de confiar en Dios, Gracie. Una de ellas es confiar en los milagros de los doctores y la medicina. O... ¿en tu corazón realmente no quieres que se mejore? GRACIE: No es por mí. No puedo arriesgar mi alma. REVERENDO MACKEY: Y cuando viniste por primera vez a verme dijiste que querías pensar por ti misma. Para vivir tu vida como la viste ajustada. Si te paras aquí y dejas que tu padre muera, ¿de quién es la creencia en la que estás viviendo? ¿La tuya? ¿O la de él? (GRACIE mira a su padre tristemente y asiente. Es muy difícil.) Estás haciendo lo correcto. Le iré a decir al doctor, ¿de acuerdo? (Ella vuelve a asentir callada. El sonido del monitor del REVERENDO O'CONNOR se acelera. Preocupada, ella se le acerca. De la descolorida e hinchada piel del REVERENDO O'CONNOR empieza a salir pus. Realmente asqueroso. Sus ojos se abren y agarra el brazo de GRACIE. Ella corta su respiración con temor.) (Brevemente después, MULDER y SCULLY entran al hospital. El REVERENDO MACKEY está alterado. Él regresa de las enfermeras.) REVERENDO MACKEY: Agentes, Enoch O'Connor se ha ido. Me alejé por cinco minutos. Su cama está vacía. Gracie se ha ido, también. SCULLY: ¿Cómo pudo Gracie haberlo sacado de aquí? MULDER: Quizás él la sacó a ella. SCULLY: Mulder, él estaba en su lecho de muerte; eso es imposible. Y además, ¿cuál es su motivo? REVERENDO MACKEY: Quizás pueda ser capaz de responder eso. Jared Chirp no era el padre del hijo de Gracie. MULDER: Sabemos eso. ¿Qué hay con eso? SCULLY: (conmocionada, pero entendiendo) Enoch O'Connor lo es. REVERENDO MACKEY: Por eso es que ella quería alejarse de él y de su iglesia tan rápido como pudiera. Y yo intenté enseñarle que le perdonara. ESCENA 11 (La iglesia del REVERENDO O'CONNOR. El REVERENDO O'CONNOR arrastra hacia adentro a GRACIE. La congregación se para silente, muchos sosteniendo velas. GRACIE pelea.) GRACIE: ¡Papi, por favor...! (Ella llora mientras la arrastra a una tina de agua.) REVERENDO O'CONNOR: Te llevo a tu hogar. GRACIE: (sollozando) ¡Alguien ayúdeme! REVERENDO O'CONNOR: En el nombre de nuestro Santo y más temido Dios... CONGREGACIÓN: ¡Aleluya! (GRACIE chilla. El REVERENDO O'CONNOR la zambulle en una tina de bautizo.) REVERENDO O'CONNOR: Resístete al demonio y él huirá. ¡Resístete a él! GRACIE: Algo está mal... algo está mal con mi bebé. ¡Oh! (El REVERENDO O'CONNOR la coloca en una mesa y la empuja.) REVERENDO O'CONNOR: Jesús, pon tus manos en esta. Tú puedes oírla. Oh, sí, Dios es... Sí... Jesús... (GRACIE está llorando de dolor y temor mientras la CONGREGACIÓN observa.) REVERENDO O'CONNOR: Oh, Señor... Jesús. Amado Señor... Jesús, entrega a esta mujer. Jesús, Jesús... (La CONGREGACIÓN empieza a murmurar. Una mujer da un paso adelante y se para al pie de la mesa mientras lo otros sostienen a GRACIE.) Sí, Señor. Sí, Jesús. Oh, sí. Jesús. Jesús. GRACIE: ¡Oh, no! ¡No lo hagas, no lo hagas! REVERENDO O'CONNOR: Amado Dios, querido Padre celestial, entrega a esta mujer. Jesús. GRACIE: No, por favor. REVERENDO O'CONNOR: Coloca tus manos sobre esta mujer. ¡Dios! ¡Sí! GRACIE: No... ¡No lo hagas! ¡No lo hagas! REVERENDO O'CONNOR: ¡Aleluya, alabado sea el Señor! (El REVERENDO O'CONNOR expone el abdomen de GRACIE. Bajo su piel, vemos formas retorciéndose. Ella sigue llorando.) Oh, por Dios. Oh, por Dios. (GRACIE está jadeando y llorando de dolor.) (Todos cortan su respiración mientras una serpiente empieza a caer al piso en un charco de sangre de entre las piernas de GRACIE.) REVERENDO O'CONNOR: Querido Jesús. ¡Querido Jesús! ¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Querido Jesús! ¡Aleluya! ¡Aleluya! (COMERCIAL 3.) ESCENA 12 (A la mañana siguiente. MULDER y SCULLY llegan a la iglesia del REVERENDO O'CONNOR. Los paramédicos atienden a una GRACIE inconsciente. Un POLICÍA está hablando con la MUJER y otro hombre. Otros miembros de la iglesia están parados silenciosamente.) SCULLY: ¿Cómo se encuentra ella? PARAMÉDICO: Conmoción profunda. Pérdida de sangre. SCULLY: (al POLICÍA) ¿Qué ocurrió aquí? ¿Dónde está el bebé? POLICÍA: Estos sujetos no hablan. MULDER: Scully. Echa un vistazo a esto. (SCULLY se agacha y mira el charco de sangre sobre el piso al pie de la mesa. Hay varios rastros de serpenteo.) SCULLY: Serpientes. (a la MUJER) Ella dio a luz a serpientes. MUJER: El demonio ha sido apartado. MULDER: (parándose y marchándose) Quédate con ella. SCULLY: ¿Adónde vas? MULDER: A encontrar a su padre. Él va a atar algunos cabos sueltos. ESCENA 13 (La iglesia del REVERENDO MACKEY. Él está solo, preparando la iglesia para un servicio. El REVERENDO O'CONNOR entra.) REVERENDO O'CONNOR: Robaste lo que yo más apreciaba. REVERENDO MACKEY: ¿Gracie? Ella vino a mí por sí misma. Ella quería escapara a una vida de temor y juicio. De intolerancia. (El REVERENDO O'CONNOR empieza a avanzar, sus labios se mueven silenciosamente.) Ella huyó de un Dios vengativo y severo. Y de Ud. (El REVERENDO O'CONNOR saca un gran cuchillo y agarra al REVERENDO MACKEY por la garganta. MULDER entra a la iglesia y saca su arma.) MULDER: ¡Arroje el cuchillo! (El REVERENDO O'CONNOR se mueve para cortar la garganta del REVERENDO MACKEY y MULDER le dispara en el hombro. El REVERENDO O'CONNOR cae y MULDER cruza al REVERENDO MACKEY.) ¿Se encuentra bien? (El REVERENDO MACKEY asiente y suspira con alivio. CORTE A:...) (Ambulancia en movimiento. SCULLY está con GRACIE. GRACIE despierta, desorientada.) GRACIE: Papi. ¿Papi? SCULLY: Gracie, soy la Agente Scully. La estamos llevando con el doctor enseguida, ¿de acuerdo? GRACIE: No. Tengo... tengo que... SCULLY: ¿Puedes decir qué ocurrió, Gracie? GRACIE: (con la mano en su rostro) ¿Dónde está mi padre? SCULLY: Estás a salvo, Gracie. Mi compañero fue tras él. Gracie, te vas a poner bien. Él ya no puede lastimarte. GRACIE: Ud. no entiende. Él me salvó. (CORTE A:...) (La iglesia. El REVERENDO MACKEY trae una toalla limpia con la cual MULDER sujeta la herida de bala del REVERENDO O'CONNOR.) REVERENDO MACKEY: Llamaré a una ambulancia. (El REVERENDO MACKEY deja la habitación.) MULDER: Relájese. La ayuda está en camino. REVERENDO O'CONNOR: No, no está. Se lo dije, muchacho. Aún no sabes de qué lado estás. Tienes que ser listo aquí abajo. (El REVERENDO O'CONNOR toca el pecho de MULDER. MULDER lo mira.) (En su oficina, el REVERENDO MACKEY está al teléfono cuando MULDER entra.) REVERENDO MACKEY: (al teléfono) Si, por favor apresúrense. (Cuelga) Están en camino. (MULDER apunta su arma al REVERENDO MACKEY.) (Confundido) Agente. MULDER: No era O'Connor. Era Ud., Ud. mató a Jared Chirp. REVERENDO MACKEY: Está bromeando. MULDER: No, apenas estoy empezándolo a ver ahora. Jared debió haber llegado a la conclusión de que él no era el padre del bebé de Gracie... que era suyo. ¿Él lo confrontó esa noche sólo para ver quién era Ud. en realidad? REVERENDO MACKEY: ¿Quién cree que soy? MULDER: ¿Eso es lo que le ocurrió a Iris Finster? ¿Ella empezó a darse cuenta? ¿Por eso la asesinó? ¿O era sólo para enmarcar a Enoch O'Connor? ¿Se trata realmente de eso? ¿Arruinar a O'Connor? ¿Seducir a su hija? ¿Destruirlo de cualquier modo concebible? (El REVERENDO MACKEY se aleja y mira a MULDER de manera determinada.) REVERENDO MACKEY: ¿Es un hombre justo, Agente Mulder? MULDER: Quédese donde está. REVERENDO MACKEY: Es sólo una pregunta simple. La mayoría de la gente cree que está del lado de los ángeles. ¿Pero lo están en serio? (MULDER se sobresalta cuando las puertas se cierran de un golpe. MULDER está nervioso.) Si estuviera en la prueba... ¿cómo saldría? (Una serpiente ha aparecido enrollada sobre el arma de MULDER. MULDER corta su respiración, deja caer el arma y empieza a desgarrar su chaqueta de cuero. Más serpientes salen de sus pantalones y están sobre su pecho. Él está, para ponerlo de una manera agradable, perturbado.) (SCULLY entra a la iglesia y encuentra al REVERENDO O'CONNOR sosteniendo la toalla en su herida.) SCULLY: ¿Dónde está Mulder? (Ella lo oye gritar de la otra habitación.) MULDER: ¡Ayuda! (SCULLY se para, pero el REVERENDO O'CONNOR le agarra el brazo.) REVERENDO O'CONNOR: (agarrándola) No puede ayudarle. Esto es su prueba. (SCULLY le da una mirada como diciendo "No lo creo, amigo" y corre a la oficina.) SCULLY: ¡¿Mulder?! (SCULLY empieza a patear la puerta cerrada. Adentro de la oficina, MULDER ha sido mordido varias veces. Está sobre el suelo mirando una gran serpiente cascabel a unos centímetros de su rostro. La serpiente parece atacarle en su mejilla. Él grita. SCULLY logra abrir la puerta y se apresura a MULDER justo cuando la última serpiente se desliza de otra puerta. Ella empieza a desabotonar la camisa de él y mira al REVERENDO O'CONNOR quien está inclinado contra el marco de la puerta.) ESCENA 14 (Días después. La habitación de hospital de MULDER. Sus mordidas están sanando. SCULLY entra y se sienta al borde de su cama.) MULDER: ¿Mackey? SCULLY: Aún sin un rastro... aún cuando todas las agencias de la ley de Tennessee lo están buscando. MULDER: No lo encontrarán. La gente cree que el demonio tiene cuernos y una cola. No están acostumbrados a buscar a un hombre amable quien te dice lo que quieres oír. SCULLY: Es sólo un hombre, Mulder. Como O'Connor. MULDER: No como O'Connor. Si esto pareciera como una especie de prueba parece que fallé. SCULLY: Yo diría que si lo fue, la pasaste muy bien. Estás vivo, ¿no es así? MULDER: (sonriéndole) Orgulloso y despreocupado. (Ella le sonríe cálidamente.) ESCENA 15 (Pequeña oficina de iglesia. Una MUJER está hablando con el ministro.) MUJER: Reverendo Wells, es realmente una alegría tener a un hombre en el púlpito que tenga una manera tan moderna y abierta de mirar a Dios. (El ministro es el REVERENDO MACKEY.) REVERENDO MACKEY: Te bendigo por lo dicho. MUJER: Bueno, no lo acapararé. Sólo quería darle la bienvenida a Hamden. REVERENDO MACKEY: Gracias. Espero verla este domingo. MUJER: Gracias. (La MUJER se va. El REVERENDO MACKEY se sienta por un momento, luego saca una caja de cartón de uno de los cajones del escritorio. Él saca un retorcido ratón blanco de la caja y lo sostiene en alto por la cola. Él abre su boca y una serpiente sale de su garganta, agarra el ratón, luego se regresa hacia adentro. El REVERENDO MACKEY ajusta su garganta y su corbata, luego regresa la caja al cajón.) Traducido por: Margaret (mfirmino)
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