Disclaimer: Ya lo sabéis... CC es el dueño de todos los personajes; pero Alberto y Sylvia son sólo míos! Spoilers: Never Again, Tres, Dreamland I/II, Bad Blood, La Guerra de los Coprófagos, El reposo final de Clide Bruckman... Y creo que ya está. Nota de la autora: ¡¡Está bien!! Hay muchas historias tal vez parecidas... per no las he escrito yo! Agracedimientos: A Todos los que me han ayudado con algunos detallitos (muchas gracias por estar allí) Tipo: MSR( Romance entre Mulder y Scully) ENTRE DOS MUNDOS Jueves, 2 de febrero 11:00 am Universidad de Bella Terra Barcelona, España
-Allí está... se lo digo ahora o nunca... - dijo Alberto a su amigo Marcos. -Venga tío! Sólo tienes que acercarte a ella y preguntar por la carpeta... Ni que fueses a pedir le en matrimonio... Alberto se acercó tímidamente a Silvia. Y hizo como si pasase al lado de ella fijándose en su carpeta. Luego se giró y le dijo: -Ho-hola Silvia... eso que llevas pegado en la carpeta es una foto de Mulder y Scully? -Sí! Me pensaba que en toda la facultad no había nadie que supiese quienes eran. Ves expediente x? - dijo Silvia emocionada. -Yo? Bueno, me gusta mucho y... Bueno, la verdad es que me conecto a Internet para hablar con otros x-philos. -Yo también! Soy una Shipper empedernida. Oye, esta noche hacen The unnatural... por que no lo vienes a ver a mi casa? -o... d-d-de acuerdo. -muy bien. Esta es mi dirección. -dijo diciéndole una tarjeta- Vienes una media hora antes de que empiece, vale? -era la primera vez que Silvia encontraba a alguien que le gustase su serie favorita. Alberto no era un chico muy normal, más bien era tímido y raro. Pero lo que más le gustaba era hablar con fanáticos de expediente X y ahora lo haría por primera vez “en vivo”.
Jueves, 2 de febrero 10:02 p.m. apartamento de Silvia Barcelona, España
Silvia era una de las chicas más guapas de la facultad y por todos era conocido su afición por esa serie ya que llevaba siempre fotos pegadas en la carpeta y camisetas de ella. Alberto también era fan pero nunca se había atrevido a decírselo hasta que Marcos le retó. Llamaron a la puerta de la casa de Silvia y ella fue a abrir: -Hola Alberto! Venga que mientras comienza podemos ir hablando y te enseño todo lo que tengo. -no están tus padres? -No esta noche han salido. -tu casa se parece un poco a la de Mulder o es mi imaginación? -sí! Te has dado cuenta! Mira es el mismo sofá que el de Mulder. No sabes lo que me costó encontrarlo. Y la mesa parecida por que no encontré del mismo estilo. Y el mismo escritorio. Hasta he puesto en la ventana una x que por la noche la ilumino con la lámpara. -Me gusta. Esta muy bien ambientada. -Y adivina que hay para cenar? -Pizza con champiñones y té helado? Y los dos se rieron. “Silvia está guapísima” pensó Alberto mientras la seguía hasta su habitación. Fuera había estallado una fuerte tormenta con truenos y relámpagos que amenazaban con dejar sin luz esa noche a todo el vecindario. Ella iba hablando sobre su colección de recortes y de capítulos grabados de la TV, de que un amigo se los grababa desde Estados Unidos... No la escuchaba demasiado por que la contemplación de ella era más potente que su afición por la serie. -Y sólo me falta el capítulo piloto pero... -Yo lo tengo. -Dijo como despertando de un sueño -de verdad? Me lo dejarías? -Claro. Para eso estamos. Para ayudarnos entre nosotros. Venga que está apunto de empezar. La tormenta iba siendo cada vez más fuerte pero por ahora no parecía que se fuese a ir la corriente. Cerraron las luces. Fueron rápidamente a sentarse al sofá y pusieron las palomitas encima de la mesilla que estaba entre ellos y la televisión. Mientras que transcurría el tiempo, se iban diciendo anécdotas que ocurrieron en el rodaje y spoilers que podrían sorprender al otro. Pero por desgracia ya sabían todas las últimas noticias y nada les sorprendía. Cuando empezó el capítulo se sentaron a menos de un metro de la televisión en el suelo, embobados con lo que veían, con una tonta sonrisa en los labios y los ojos abiertos como platos (como suele pasar). De pronto un relámpago iluminó la habitación y de la televisión salió un rayo cegador que los absorbió. Seguidamente la visión de Mulder enseñándole a jugar a béisbol a Scully, fue substituida por la escena en blanco y negro en que un coche de bomberos sale de una esquina y hay una musiquilla de fondo muy pegadiza. -Que raro. Será un fallo de los de tele 5. Con sus bromitas... -bueno, esperemos que nos dejen ver el final... Esperaron un buen rato . Mientras, comenzaron a jugar a hacerse preguntas para saber quien sabia más. Por ahora ganaba Alberto. Pronto vieron que en la televisión daban un capítulo del “gordo y el flaco” en el que se habían convertido en esqueletos. -Mira Silvia! Esto no sale en un capítulo de expediente x? -sí! Espera que te lo digo... -The Clide’s Bruckman final repose! -The Clide’s Bruckman final repose! Dijeron al unísono. Los dos se quedaron mirando y sonrieron. Nunca les había pasado esto: entenderse tan bien con una persona, confiar en ella, incluso pensar lo mismo, sin casi conocerse. -Te-tengo que irme. -Vale. Ya nos veremos mañana. Silvia le acompañó hasta la puerta y torpemente se despidieron con un beso en la mejilla.
Alberto comenzó a caminar hacia su casa pero la calle había cambiado en pocas horas. No habían las mismas casas y tenia un extraño presentimiento. De repente vio un edificio que le recordó mucho al de Edgar Hoover y se quedó de piedra. No era parecido, es que era el mismo! Como vio que se había perdido, decidió volver a casa de Silvia, aunque no sabia que le iba a explicar...
Viernes, 3 de febrero 12:20 ¿Apartamento de Silvia?
-Silvia? Soy yo! Alberto! -Alberto! Que haces aquí otra vez? -Verás... es difícil de explicar...-de repente oyó una voz que le sonaba mucho- espera. Que están dando ahora en la tele? En la televisión se estaba emitiendo un anuncio de un tal Yappi como el que salía en el capítulo de “el reposo final de Clide Bruckman” -Esto no puede ser. -El qué? -Ha pasado algo allí fuera. Tu calle ya no es tu calle. Es diferente! Y... Y hay un edificio cerca igualito a el de Edgar Hoover. Y mira lo que dan por televisión. Vuelven a dar la misma película de bomberos en blanco y negro que antes y además en todos los canales!- Dijo casi sin aire y cambiando con el mando a distancia a todas las canales. -Qué? Es una nueva forma de ligar? -Vamos. Acompáñame que te lo voy a mostrar. Salieron a la calle y como ya lo había provisto Alberto, Silvia se quedó de piedra. Toda la calle había cambiado. -Cómo? No puede ser... espera. Entonces... es lo que estoy pensando? Creo que hemos visto demasiado expediente x.... -no! Es eso! O algo parecido... El rayo nos ha llevado a una dimensión donde los personajes inventado de expediente X y sus decorados son reales! -Pero entonces por que mi casa está aquí? No forma parte de un decorado de la serie. Alberto y Silvia se fijaron en la casa y se dieron cuenta que si que había cambiado. Los muebles eran iguales pero la x en la ventana ya no estaba y en la habitación de Silvia ya no había cosas de expediente X, sólo una grana cama de agua con espejos en el techo. -Estamos en la casa de Mulder! Pero el aún no ha llegado. -Son las 11:30, tiene que estar a punto de llegar. De pronto oyeron pasos en el pasillo y como una llave se introducía en la cerradura. Se miraron un momento y se quedaron sin habla aterrados. Un hombre alto y desgarbado, como una vez lo describió alguien, vestido de negro empuñó rápidamente su arma. Habían visto muchas veces como reaccionaba Mulder delante de intrusos en su casa. Pero afortunadamente, sólo se limitó a apuntarles con la pistola, obligarles a poner las manos en alto y asegurarse que no iban armados. Podía haberles disparado sin pensar y haberles dado una paliza antes de preguntar. -Ahora decirme quienes sois y que puñetas hacéis aquí. -Verás Mulder... Tu a nosotros no nos conoces pero nosotros a ti sí. Eres agente del FBI, verdad? -Preguntó Silvia con voz de enamorada (si, voz de enamorada) y Mulder asintió con la cabeza. -puedo hablarte de tu? -Siguió preguntando Silvia con sonrisa boba. -Pero quienes sois? -Se lo digo Alberto? Él nos puede ayudar a salir de aquí -Y Alberto asintió con la cabeza estupefacto de ver en persona, aunque de otra dimensión, a Mulder. Y Silvia siguió- Siéntate Mulder. Resulta que estabamos viendo la tele cuando un rayo cayó sobre nuestra tele y... -Silvia! No tan rápido! Mira. Aunque te cueste al principio de entender sé que lo comprenderás. Venimos de otra dimensión en la cual tu mundo, tu y la agente Scully sois los protagonistas de una serie de televisión. -Mulder comenzó a poner cara de incrédulo. -Os acabáis de escapar de un sanatorio? -No. Escúchame. Estabamos viendo la serie cuando a causa de un rayo nos hemos metido de alguna manera en tu dimensión. Lo has entendido? Mulder se giró y comenzó a andar dando vueltas por la habitación. -voy a llamar a una persona. -a Scully?- Dijeron los dos a la vez. -También la conocéis? -Ya te lo ha dicho Alberto. Scully y tu sois los protagonistas. -Vale, vale... ya lo he entendido. -Cogió el móvil y esperó que lo cogiese Scully. -...Soy Mulder. -Bajó la voz para que no escucharan mientras los miraba con el rabillo del ojo. -puedes venir a mi apartamento, por favor?.... si ya sé que es tarde... sí. Pero necesito tu sentido común por esta noche... hasta ahora. -No nos crees verdad? Cómo puedes no creerte que hay extraterrestres rondando por Washington y no creerte que venimos de otra dimensión?! Dijo histéricamente y casi a punto de llorar Silvia. Alberto se acercó a ella y la abrazó. -Nos creerá. Le daremos pruebas. Mulder. Lo sabemos todo de ti. Te llamas Fox William Mulder. Tu hermana fue abducida cuando era pequeña. Estudiaste psicología en Oxford. -Todos tus compañeros te llaman Mulder el siniestro. -siguió Silvia- Tienes tres amigos algo raros llamados Frohike, Biers y Langly que escriben una revista llamada los pistoleros solitarios... Dana Scully Trabaja contigo desde 1993 en los expedientes X como el caso del come higados Augene Tooms, máquinas que funcionan sola o que obligan a matar a gente, niñas poseídas, muñecas... Uy! Ese no! Que sólo lo investigó Scully. -cuándo Scully a investigado sola? -Pues el año pasado cuando se fue de vacaciones y te dijo que quería comprarle un póster igual que el tuyo a un hombre... -será... mentirosa! Me dijo que no seria capaz de investigar un expediente X sin mí! -ya. Ya lo vimos. También sabemos que la estuviste a punto de besar en tu apartamento cuando una... -Vale! Ya es suficiente. -toc, toc! Mulder? Estás aquí? -Espera que abro! -Y dirigiéndose a los chicos- No os mováis. De acuerdo? Mulder se fue a abrir la puerta y apareció Scully. Como en las últimas temporadas: con el pelo más corto y pelirrojo, unos intensos ojos azules, y vestida con vaqueros y un jersey. Silvia sentía profunda admiración por la fuerza de su personaje, pero el que se quedó con la boca abierta fue Alberto que estaba completamente enamorado de ella y su actriz Gillian Anderson. -quiénes son? -dijo con su voz dulce y sorprendida. -eso es lo más difícil de explicar. -entonces repitió palabra por palabra lo que le habían contado ellos. -Y tu les has creído Mulder? -Dijo incrédula ante una historia tan inverosímil. Entonces Mulder se la llevo a un lado. -Pues la verdad es que... si.- Suspiró, cogió aire y siguió hablando eufórico- Siempre he pensado que existen diferentes mundos o dimensiones paralelos al nuestro y que un cambio abrupto en el espacio-tiempo, tal vez provocado por una descarga eléctrica, como en el caso que nos han descrito, un rayo, puede provocar un túnel espacio-temporal paralelo a otra dimensión. Scully se arqueó la ceja y se quedó un segundo pensando -Pero Mulder... Has pensado en lo que esto significaría si esto fuese cierto? -Scully. Ya sé que es una teoría un poco loca. Pero que me dices de los numerosos expedientes X que existen sobre desapariciones de barcos en tormentas? O de gente que nunca ha sido encotrada? O la perdida de tiempo? Hasta las abducciones tendrían una explicación! -Mulder... -dijo Scully como lo solía decir cuando le resultaba demasiado difícil discutir con él y sólo se limitaba a pronunciar una palabra para que entrara en razón. Mientras, Silvia y Alberto se habían quedado con la boca abierta. -Señorita Scully? -Dijo Silvia con todo el respeto del mundo. Scully miró. Ella no estaba demasiado convencida de que dijeran la verdad ya que sabía lo crédulo que era Mulder delante de una historia de esas características. Pero igualmente le prestó atención. Mulder a lo mejor tenia razón y ella se equivocaba. -Sí? -Ya sé que es difícil de creer, pero Mulder tiene razón. Muchas veces tiene teorías alocadas y aún así siempre, bueno casi siempre, acierta. Así que, por favor, ayúdenos a volver a casa. A Scully le dio pena esa pobre chica y la creyó. Por que era verdad. Mulder tenía ideas de naturaleza disparatadas, pero cuantas veces se había equivocado? Los miró y sonrió. Alberto creyó deshacerse en el segundo en que sus miradas se cruzaron. -Bueno, mañana tenemos que madrugar así que todos a dormir. -dijo Mulder bostezando y haciéndose el dormido. -Pero no tenemos lugar donde dormir. -Se apresuró a decir Silvia -si queréis uno puede dormir en mi casa en mi sofá y el otro puede dormir en la cama de Mulder. -Dijo Scully mirando de reojo a Mulder para ver su reacción. -Yo dormiré en el sofá de la señorita Scully. -dijo apresuradamente Alberto.- Tu puedes dormir en la cama, Silvia. -Ah no! - Dijo Silvia teniendo malos pensamientos en lo que podría suceder dejando sólo a Alberto con Scully. Había notado como miraba Alberto a Scully Y no le gustó nada. Estaba celosa de Scully! -Está bien. -Cedió Alberto tras ver la cara de Silvia- Yo dormiré con Mulder y tu con Scully. Así que Mulder y Alberto las acompañaron hasta la puerta y se fueron cada uno a sus respectivos lugares para dormir. Scully y Silvia se fueron a su apartamento.
Viernes, 3 de febrero 2:05 a.m. Apartamento de Dana Scully Washington DC
Estuvieron en la cocina un buen rato hablando sobre las cosas que ocurrían en la dimensión de Silvia. Scully seguía escéptica, pero aún así sentía curiosidad. -Así que vosotros nos veis a nosotros en una serie de televisión? -Sí -Así que conoces toda nuestra vida privada? -Ajá. -ya. -Scully se quedó pensativa. -Puedo hacerte una pregunta privada? -Puedes hacerla pero no te aseguro que te vaya a contestar. -Y sonrió. Silvia observó que tenía el mismo sentido de humor que en la serie. -Alguna vez tu y Mulder... ya sabes... pasareis a tener una relación más intima y personal? Scully se quedó muda y desvió la mirada. -Estas cosas son muy complicadas Silvia. No estoy segura de nada. Mulder está siempre muy metido en su trabajo y en sus creencias y yo... tengo la cabeza un lío. -Nos haríais tan felices a todos los shippers... -A quienes? -Los shippers son los seguidores de la serie que están de acuerdo en una relación romántica entre Mulder y tu. Y luego están los Noromos que quieren que la serie continúe como hasta ahora. -Dijo Silvia felizmente. -Que cosas más raras hacéis allí en vuestra dimensión... -Pero a ti te gustaría verdad? -Venga, que mañana hemos de levantarnos pronto. Silvia se tumbó en el sofá dispuesta a dormirse. Y Scully se dirigió a su habitación. -Nada me gustaría más. -Dijo antes de cerrar la puerta de su habitación y conteniendo las lágrimas para no llorar. Llorar por que no entendía por que le ocurrían estas cosas y no entendía a Mulder ni sus complejidades.
Viernes, 3 de febrero Apartamento de Fox Mulder 2:05 a.m. Washington DC
Mulder estaba estirado en su sofá y se acercó Alberto. Se sentó en la mesilla que tenia y le preguntó: -Mulder? Es sólo curiosidad... Tu recuerdas lo que sucedió cuando estuviste en el área 51? -Que quieres que recuerde... fuimos Scully y yo, y cuando estuvimos cerca, nos detuvieron y nos hicieron volver. -Entonces no recuerdas que hubo un bucle en el tiempo y tú y Morris os intercambiasteis los cuerpos, teniendo tú la oportunidad de investigar los experimentos que hacían los hombres de negro? -De donde sacas tu todas estas cosas?... A ya: Lo has visto en la serie... Entonces... tu sabes como llegó esa cama de agua al trastero? -Sí. Morris quería conquistar a Scully y arregló toda la casa para impresionarla. Hasta la invitó a champán! Pero ella se dio cuenta que él no eras tú y lo esposó a la cama. -me hubiese gustado verla... Como se dio cuenta? -Mulder... tu nunca la invitarías a cenar, ni la llevarías directamente al dormitorio, ni le darías palmaditas en el culo a ella y a la secretaria de Skinner. Hizo un gesto de protesta pero se reprimió. -Tienes razón. Yo esas cosas nunca las hago. Pero en el triángulo de las Bermudas si estuve bien. -Pero ella no era Scully y no se enteró. -Le dije que la quería. -Pero pensaba que estabas bajo la influencia del shock. Se quedó en silencio. Sonrió y dijo apagando la luz -venga, vete ha dormir que es muy tarde. Alberto se levantó y se fue a dormir pensando en ese hombre tan real como él mismo en ese momento y que conocía desde hace 6 años a través de una televisión.
Viernes, 3 de febrero 8:03 a.m. Apartamento de Fox Mulder Washington DC
-Mulder? Soy yo! Abre. -dijo Scully desde detrás de la puerta. -tenemos que hacer algo. -dijo mientras habría la puerta y Scully y Silvia entraban y se sentaban en el sofá.- Estos dos no se pueden quedar aquí infinitamente. Hoy llamaré a Byers para ver si sabe como podemos arreglar esto. -conoceremos a los pistoleros solitarios? -También salen en la serie? -dijo Scully arqueando la ceja. -Por supuesto. Son los personajes secundarios favoritos de mucha gente. Sobre todo Frohike. -Ese... hombrecillo obsceno y obsesionado con la vida de Scully? -preguntó Mulder mofándose. -Venga Mulder- Dijo Scully al tiempo que se levantaba- Tenemos que ir primero a la entrevista con Skinner y luego ya haremos todo eso. -Podemos quedar delante del edificio del FBI a la hora de comer, y luego vamos los cuatro a ver a los pistoleros. -No es que me muera de ganas por verlos, pero, os acompañaré. -Dijo Scully abriendo la puerta para dirigirse al ascensor.
Viernes, 3 de febrero 1:17 p.m. Sede de los Pistoleros Solitarios Washington DC
-Qué drogas habéis tomado esta vez, Mulder? -Y decís que todo esto ocurrió a través de una fuerte descarga eléctrica? -Sin duda tu teoría tiene lógica. En varios libros se habla sobre otras dimensiones en un tiempo paralelo, pero nunca había ido hablar de nadie que hubiese experimentado y con resultado el cambio de dimensión. -Pero se puede hacer algo o no? -Nunca hemos visto nada perecido, pero, tal vez os pueda ayudar una persona: El doctor Ivanov. Ha hecho además de investigaciones con robots y su comportamiento, estudios sobre física y relación tiempo y espacio. -Sí, y en la última publicación de “Ciencia” hablaba que había inventado un prototipo de máquina para viajar al futuro... -Estáis hablando del mismo que su película favorita es el planeta de los simios? -Dijo Scully mirando de reojo a Mulder. -Scully no empieces otra vez. Sólo hablamos de escarabajos con la doctora Werenbaught. Decídselo vosotros, que seguro que lo visteis en algún capítulo. -Sí es la guerra de los Coprófagos. Aquel que Scully pregunta varias veces “ Se llama Bambi?”. -Y se pusieron a reír. Silvia tosió y dijo- sí. Es cierto Dana. Mulder se limitó ha escuchar las teorías absurdas de la doctora Werenbaught. -Dana? -Dijo Mulder. Y Scully se encogió de hombros ignorándolo.- Vámonos a Massachussets .- Mulder abrió la puerta y dejó pasar a Silvia y Alberto y cuando pasó Scully hizo una reverencia diciendo- Da-na. -Mulder! Eso ya lo hicistes en el capítulo de Bad Blood! -Dijo Alberto oyéndolo.
Viernes, 3 de febrero de 1999 Instituto de Robótica de Massachusets
Entraron en el laboratorio del Doctor Ivanov . Seguía como tres años atrás pero con más especies de robots insectos. De pronto apareció la doctora Bambi Berenbaugh (cuando ellos esperaban que saliese Doctor Ivanov. -Bamb.. doctora Berembaugh! Que hace usted aquí? -Me casé con Alexander hace unos meses. Después de hacer unos proyectos juntos. Los habéis visto por allí fuera verdad? Ahora podemos decir que se confundirían con un insecto de verdad. -Eh... Podéis avisar que los agentes Mulder y Scully han llegado? Ya le avisamos cuando por e camino. -Ahora le llamo. Y desapareció por la puerta. Mulder se quedó con la boca abierta. Igual que Alberto. A Scully no le extraño ya que Bambi seguía llevando lo que parecía su uniforme de trabajo( pantaloncitos y camisa cortita). Se oyó un zumbido a lo lejos que se iba acercando. Y entró el doctor Ivanov. -señor Mulder... le esperaba. Que le lleva a usted - y miró a continuación a Scully y los dos muchachos- y su compañía, tan lejos de su hogar? -Verá. Es difícil de explicar. Le diría que se sentara, pero veo que ya lo está. -El chiste no le hizo demasiada gracia y demostrándolo emitió un gruñido como respuesta. Mulder le explicó como pudo la extravagante teoría. A la que respondió El doctor: -Me lo imaginaba... Siempre lo había pensado pero no sabía como llevarlo a cabo. -Entonces miró a los jóvenes.- Y... el tiempo de nuestra dimensión es paralelo a la vuestra? Quiero decir, llegasteis aquí el mismo año, mes, día y hora que cuando desaparecisteis? -Sí. -mmm...aparecisteis también en el mismo lugar? -yo estaba en mi casa, que está decorada igual que la de Mulder y aparecimos en la de Mulder. -mmm...creo que haciendo unos cálculos podemos conseguir que volváis con otro prototipo que estoy investigando. El doctor les explicó con todo lujo de detalles y fórmulas interminables escritas en una pizarra su teoría para pasar de una dimensión a otra que para el tenia cierto parecido con viajar al futuro. -Y cuando cree que estaría lista esta máquina? -Pues como mínimo un para de años. -Cómo? A Silvia casi le dio un ataque. Y Alberto se quedó pálido. -No puede ser! Tiene que ser más pronto! 2 años es demasiado... Hemos dejado muchas cosas queridas en la otra dimensión: familia, estudios, amigos... Allí está nuestro futuro -lo siento pero esto o nada. Tengo que hacer diseños, buscar los materiales, técnicos para comparar, y tener hasta el último detalle controlado. Y aún así no os garantizo de que funcione a la primera.
Todos se quedaron muy desanimados. Mulder al ver la cara de disgusto que ponían todos se decidió a decir: -Necesitan pensarlo con tranquilidad. Volveremos.
Cogieron el coche y Scully y Mulder se fueron turnando para conducir. Llegaron cuando conducía Mulder y los llevó a todos a su pequeño apartamento. Silvia había llorado en silencio y Alberto la había abrazado durante todo el viaje. Mulder y Scully los dejaron solos en el salón para que hablaran y decidieran lo que debían hacer pues ellos eran los que debían tomar la decisión.
Mientras, Scully se estiró vestida en la cama de agua de Mulder mientras él se quedaba mirándola de pié. -Scully? Sabes que mañana tenemos que ir a trabajar? -No hace falta que me lo recuerdes. -Es que a lo mejor debería llevarte a tu casa. -Mulder no es necesario. Puedo dormir aquí en la cama. -dijo acurrucándose más. -Y donde duermo yo? Dijo Mulder perplejo. Scully se levantó, abrió un poco la puerta para ver lo que hacían los dos jóvenes y con una sonrisa pícara se dirigió a Mulder. -Creo que también aquí. Pues esos dos han ocupado tu sofá. Entonces se estiraron los dos en la cama, uno junto al otro, mirando al techo de espejos. -Sabes Scully? Ellos me han enseñando mucho a cerca de nosotros. Cosas que nunca hubiera sabido si no los hubiese conocido. -Sí. Tienes razón. -Por que no me hablaste más acerca de lo que pensabas cuando estuviste con Edward Jersey? -Mulder... Es muy dificil para mi hablar sobre ello después de tanto tiempo. Pero... Me sentía dolida. -Scully se quedó pensativa y dijo: -Por que te acostaste con esa chica cuando desaparecí? Mulder se giró para verla y le cogió la mano. -No lo sé Scully. No me sirve decir que no pensaba en mi compañera. Por que lo más seguro es que lo hice por que no paraba de pensar en ti y creía que te había perdido. -Mulder...-Y le brotó una lágrima que rodó hasta la almohada. Entonces se giró y le abrazó. Estuvieron mucho tiempo así. Hasta que el cansancio los venció y cayeron en el engaño del sueño entrelazados como siempre lo debieron estar.
Por la mañana Silvia y Alberto se habían levantado pronto y bajaron a comprar algo para comer ya que Mulder no tenía nada comestible en la nevera. -Pero que debe comer este hombre se preguntaba Silvia mientras se preparaba una buena taza de colacao y unas tostadas. -Pues desayuno en la oficina el café que me prepara Scully cada mañana. -Mulder! No me digas que sólo comes eso en toda la mañana? -Scully por que crees que como tantas pipas? Por que es lo único que no se me pudre en la cocina. Scully le miró sonriendo, mientras se hacía un café bien cargado. -Y decidme. Que habéis decidido hacer con vuestra vida? -Dijo Scully mientras daba un sorbo de café. -Pues aún no lo sabemos. Pero creo que nos iremos haciendo la idea de quedarnos aquí 2 años y mientras tanto, rehacer nuestra vida en esta dimensión. -Me parece lo mejor dado el caso de que no hay más alternativas por ahora.
2 años después...
(En esos dos años, Silvia y Alberto se han hecho novios, han vivido juntos en un piso del barrio de Scully y han seguido manteniendo una relación de amistad y confianza con ella y Mulder. Han hecho varias visitas al doctor Ivanov, que ha conseguido hacer una máquina de traslado de dimensión e ir al pasado en absoluto secreto para no atraer la prensa ni el Gobierno.)
5 de febrero de 2001 Instituto de Robótica de Massachusets
Mientras el doctor Ivanov hacía los últimos ajustes y probaba la máquina con objetos para asegurarse de que no ocurría ningún accidente, Silvia y Alberto se despedían de Mulder, Scully, la Doctora Bambi y su hijito de 1 año y medio, que de tanto ir a su casa de visita, se habían, también, hecho amigos.
La máquina se suponía que les llevaba a su dimensión y además en el pasado. El dotor Ivanov lo había conseguido hacer y de esta manera consiguió que Silvia fuese más o menos feliz durante los dos años últimos, ya que así no los consideraba perdidos. Aunque después de todo, en esos dos años sus queridos Mulder y Scully habían formado parte de su vida, había encontrado su alma gemela, y había podido trabajar como ayudante del departamento de los expedientes X gracias a las recomendaciones de Mulder y Scully a Skinner. -Creo que ya es la hora. -Dijo Scully intentando que las lágrimas no le inundasen los ojos -sí. -Dijeron al unísono Alberto y Silvia. Mulder les dio un aparato parecido a una tostadora gigante. -tomad. Es un regalo de todos nosotros. En él podéis enviar cartas, fotos... lo que quepa en la ranura. Es como un fax pero de dimensión a dimensión. -Muchas gracias... Dijo llorando Silvia y abrazándolo. -no os olvidéis de nosotros -Nunca lo haríamos -Dijo Scully abrazando a Silvia. Se habían hecho muy amigas y le había contado cosas que nunca le había contado a nadie. Casi la conocía mejor que ella misma. -Venga, tenéis que iros ya. -Apresuró el Doctor. Silvia se metió en la máquina primero, cerraron la puerta y desapareció después de unos momentos. Luego se metió Alberto y desapareció igual que lo había hecho Silvia primero. Entonces el doctor Ivanov apretó un botón y la máquina se autodestruyó. -Si no lo hiciésemos podría ser peligroso para la humanidad.
Mulder y Scully se volvieron en coche. Y Scully se durmió en su asiento con el cuello colgando. Mulder con un leve roce de su mano en la mejilla la despertó y le dijo al oído: -e.. Scully que ya hemos llegado... quieres subir a mi apartamento. Me sentiría muy sólo esta noche sabiendo que ya no los volveremos a ver. -De acuerdo Mulder. Me pido la cama de agua. Tu duermes en el sofá. -No podemos hacer una excepción? -Mulder.. Te estás acostumbrando demasiado a las excepciones... Pero si prometes no removerte tanto te dejaré dormir en tu cama. -Dijo Scully con ojos picarones a la cual Mulder le respondió con una sonrisa.
Jueves, 2 de febrero 1999 11:00 am Universidad de Bella Terra Barcelona, España
-allí está.. se lo digo ahora o nunca... - dijo Alberto a su amigo Marcos. -Venga tío! Sólo tienes que acercarte a ella y preguntar por la carpeta... Ni que fueses a pedir le en matrimonio... Alberto se acercó aparentemente a Silvia. Y hizo como si pasase al lado de ella fijándose en su carpeta. Luego se giró y le dijo: -Hola Silvia. eso que llevas pegado en la carpeta es una foto de Mulder y Scully? -Dijo Alberto con una sonrisa dibujada en la cara. -Sí! Me pensaba que en toda la facultad no había nadie que supiese quien eran. Ves expediente x? - dijo Silvia guiñándole el ojo. -Yo? Bueno, me gusta mucho y... Bueno, la verdad es que me conecto a Internet para hablar con otros x-philos. -Yo también! Soy una shipper empedernida. Oye esta noche hacen The unnatural... por que no lo vienes a ver a mi casa? Entonces Alberto se acercó a ella y le dijo: -Me muero de ganas. -Pues ya sabes donde vivo. -Le dijo en voz baja. Y se fue alejándose por el pasillo y siguiendo con la mirada.
-Jo! Y me dijiste que eras tímido con las tías.- Dijo marcos acercándose a él.
FIN |