Apartamento de Scullly
Georgetown, Maryland
25-Mayo-2000
La espero a oscuras, en silencio...creo que no
he encendido ni una sola luz desde que llegué ayer del hospital, no me apetece,
no tengo fuerzas para hacerlo,...estoy...estoy tan confusa y le echo tanto de
menos...
Estoy aterrada y feliz, no puedo explicar como
me siento después de tantas noticias en tan pocas horas...después de tantas
noticias contradictorias en tan pocos días.
Ya está aquí, oigo sus pasos en el rellano
antes de que llame y me acerco a abrir. Aún no sé lo que le voy a decir.
"Hola mamá"- sonrío mientras la
abrazo.
"Dana".-dice ella notando de pronto
la oscuridad.-"¿Estás...estás bien?"
"Sí, estoy bien, no te preocupes."-
digo sin pensarlo. Casi sale solo de mi boca. Es la costumbre.
Enciendo una luz y los ojos me duelen ante la
nueva claridad.
"Mamá, tengo que decirte algo
que...".- no sé cómo hacerlo para que lo entienda y me revuelvo nerviosa
en el sofá.- "Nadie deber saberlo,... nadie."
"Hija, me estás asustando, ¿quieres
decirme que pasa?"
"Yo...no sé cómo
explicarlo,..es...era...".-hago una pausa para tratar de recuperar el
control de mi voz, y aunque momentáneamente lo consigo, un sollozo ahogado se
escapa de ese control.-"Era médicamente imposible,..pero...y..."
Me abraza mientras me susurra que me calme,
que me tranquilice, que le cuente que ocurre...pero tras ese reconfortante
abrazo veo terror,..tal vez piense que es el cáncer de nuevo...
"No es malo,...pero es que no es...no era
posible y yo...no puedo explicarlo...no lo intento, mamá..."- sigo casi
sollozando en su abrazo pero aunando fuerzas para no romperme del todo delante
de ella.-"Mamá, estoy...estoy embarazada."
"¡Cariño!".-exclama con lágrimas
de alegria y de alivio en los ojos.-"Eso es maravilloso...es un milagro,
¡lo deseabas tanto!"
"Lo sé, es cierto, no he querido creer
nada hasta estar totalmente segura pero ahora lo estoy, no hay duda alguna, y
sin embargo todavía me cuesta creerlo".- sigo mordiéndome el labio
inferior para continuar "bajo control".
Por unos minutos ninguna decimos nada, hay un
silencio sepulcral mientras aprieta mi mano lo que por un lado me reconforta, y
por otro me hacer arder en ganas de echarme a llorar rindiéndome por completo y
dejando de aparentar que estoy "perfectamente".
"¿Fox?".- dice al rato sacándome
de mis cavilaciones con una sonrisa malévola.
"¿Qué?".- digo entre ruborizada y
sorprendida.
"Él es el padre, ¿no?".-sonríe
más todavía mientras tengo la impresión de que como le diga que no, voy a
tener que llevarla al hospital en estado de shock.
"¡Mamá!".- consigo exclamar
definitivamente ruborizada y sorprendida.
"Vamos, Dana, ¿crees que me
sorprende?"
"Bueno, no esperaba que tú
supieras....sí, claro, Mulder es el padre.".-termino sin poder evitar una
sonrisa aunque desmoronándome casi por completo; Hoy las fuerzas parecen
haberme abandonado del todo y un par de ideas que me asustan acerca de la
paternidad del niño cruzan por mi mente: híbridos, emily...Trato de
deshecharlas porque sólo me faltaba obsesionarme con eso.
"Aún no lo sabe, ¿verdad?".- me
asusta como puede leer mi mente en ocasiones.
"No."
"¿Y a qué esperas para
decírselo?".-ríe tendiéndome el teléfono a lo que yo contesto con un
rotundo "NO" que resuena por toda la habitación.- "¿Qué
ocurre?, ¿pasa algo malo?, ¿habéis discutido?"
"No, no hemos discutido, es sólo que
Mulder,...".-noto un sollozo que por esta vez consigo contener de nuevo.
"¿Le ha ocurrido algo?".-
"Ha...".- me muerdo el labio tan
fuerte que noto el sabor de la sangre, pero todo duele demasiado como para
seguir ocultándome y me rompo en mil pedazos.-"Ha desaparecido."
"¿Desaparecido?".- se extraña mi
madre abrazándome.-"Calma, Dana, explícate."
¿Explicarme?, ¿cómo pretende que lo
haga?...tal vez algo así como..mamá, Mulder se fue a Oregón para tratar de
demostrar al mundo de una vez por todas la existencia de extraterrestres, que
todos estos años no ha estado equivocado, ni loco, que todos nuestros
sacrificios y pérdidas han servido para algo,...pero no me dejó acompañarle a
lo que parecía el final del camino porque se suponía que se estaban llevando a
personas abducidas y no quería perderme, pero en realidad yo fui la que le
perdí a él porque los verdaderos amenazados eran aquellos que habían
padecido, al igual que él, una actividad cerebral anormal, y fue abducido por
una nave extraterrestre delante de Skinner sin que yo pudiera hacer nada por
evitarlo....¿cómo voy a decirle eso?,...no puedo, no...
"Dana, ¿estás mejor?"
"Sí mamá, ya estoy bien.".-
contesto secándome las lágrimas y recuperando la compostura.
"Dime, ¿qué ha ocurrido?"
"Desapareció..."- dudo si decirle
algo más, y finalmente decido no hacerlo.-"Nadie sabe dónde está."
"¿Estás...segura?".- sus palabras
me duelen como cuchillos.
"¡Claro que estoy segura!".-
exclamo bastante alterada.-"Hace cinco días, en un caso en... Oregón."
"Lo siento mucho."- dice empezando a
llorar.
La abrazo reconfortándola. Típico, ahora
estoy consolando a mi madre porque mi compañero, mi pareja, el...el padre de mi
hijo (que extraño suena decirlo), ha desaparecido. Aquí estoy yo, haciéndome
la fuerte, ocultando miles de cosas que me duelen más de lo que jamás podría
poner en palabras, diciéndole a mi madre que se tranquilice, que todo saldrá
bien, que lo encontraré,...que tengo que hacerlo.Todo me suena más a
autoconsuelo que a otra cosa pero a ella parece calmarle y comienza a hablarme
de mi infancia, de Bill, de Missy...
Habla durante horas y yo finjo que la escucho
aunque en realidad mi cerebro está a miles de kilómetros de este sofá.
"¿Seguro que no quieres venir a casa,
Dana?".- me dice antes de irse.
"No, mamá, estaré bien.".-sonrío
mientras pienso que debe de ser la décima vez que uso esta frase hoy.
"Cómo quieras.".- responde
abrazándome.-"Es maravilloso, hija, y no te preocupes, Fox
aparecerá."
De pronto siento muchas ganas de llorar, pero
sólo sonrío y murmuro un "Gracias" mientras le advierto que no se lo
diga a nadie y la veo marchar por el pasillo.
Cuando cierro la puerta me siento aliviada, el
peso de la máscara que oculta como me siento realmente cae y las piernas ya no
me sostienen ni un segundo más.
Allí apoyada en la puerta, sentada en el
suelo lloro como no había llorado nunca. Durante horas o tal vez minutos, no lo
sé. Puedo oir al fondo la pedazos de la letra de una canción que me hace
llorar más todavía "while i´m away, dust out the demons inside, and it
won´t be long before you and me run..."
Y mientras sigo sollozando, la música sigue
su curso recordándome más y más a él "just stare into space, picture my
face in your hands....cry in the night if it helps, but more than ever I simply
love you more than I love life itself".
Tras un gran esfuerzo consigo levantarme y
apago el equipo, ¿por qué siempre ponen una canción apropiada por la radio
cuando menos deseas oirla?.
Estoy tan cansada que podía quedarme dormida
aquí de pie, pero las pesadillas me asustan e intento mantenerme despierta.
Imposible, por la mañana me levanto en el
sofá sudando y miro a mi alrededor.
El apartamento sigue vacio.
GEORGETOWN MEMORIAL HOSPITAL
19-8-2000
9:40 a.m.
Aún no puedo creer cómo puedo pasar tan
fácilmente de la alegría a la desesperación. Esta mañana me he despertado
ilusionada, nerviosa y aterrada a la vez y he ido pasando de una emoción a otra
en cuestión de minutos.
Han sido tres meses de angustia, de esperanza
y de desesperación y no hay modo de preveer lo que me deparará el día de hoy.
Hasta la fecha nada se sabe de Mulder, y eso
duele. Caminos que no llevan a ningún sitio, ausencia de pistas que seguir, de
información,...por más que lo intento, por más que Skinner y los pistoleros
tratan de ayudarme, no logro encontrar nada que nos ayude. En ocasiones me
encuentro a mí misma sentada sola en el despacho deseando una llamada, un
e-mail,...no suyo (casi no me atrevo ni a esperar eso) sino con un simple
indicio que nos deje saber por dónde empezar a buscar. Pero nunca llega, el
teléfono permanece mudo y mi buzón vacío y eso es tan frustrante...
Le echo de menos más que a nada en el mundo y
tengo que encontrarle, necesito encontrarle porque no sabe lo agradecida que le
estoy por todo,..por ser él, por estar ahí, por haberme hecho el regalo más
increible de todos.
Su regalo. Cuando estoy invadida por la
soledad y la desesperanza pienso en ello y una sonrisa aparece inconscientemente
en mis labios.
Pero ahora...,ahora no noto ni desesperanza,
ni angustia, ni orgullo...sólo miedo. Miedo porque en el sobre que tengo en la
mano están los resultados de la amniocentesis. Soy médico pero soy incapaz de
abrirlo, así que se los entrego al ginecólogo mientras mi corazón está fuera
de control.
Los minutos se me hacen eternos mientras ella
lee el informe. Su expresión es seria y totalmente profesional, no puedo
predecir lo que está leyendo en esos papeles. Me estoy volviendo loca, creo que
no he respirado desde que recogí los documentos en la planta de abajo...
"Todo normal.".-
Y ahora tengo ganas de llorar, de reir, de
gritar,..."todo normal".
"¿Es...?".- no puedo hablar, así
que no lo intento.
"No sé las dudas que pudiera tener,
srta. Scully, pero todo está en orden, no hay ningún problema
genético.".- las palabras "Super Scully" vienen a mi mente y
reflejan en mi cara una sonrisa amarga.-"Y en cuanto a la paternidad...los
test realizados revelan sin duda que el padre es Fox William Mulder."
Y ahora no sé que decir o que pensar. Todos
mis miedos sobre híbridos extraterrestres, malformaciones, extraños
virus....todos ellos se han ido. Ya está, será un niño normal,...mi hijo, el
hijo de Mulder.
"Señorita Scully, ¿se encuentra
bien?"
¿Qué si me encuentro bien? Buena
pregunta...sí, en este momento estoy bien, estoy muy bien.
Asiento con la cabeza y ella me sonríe y
sigue con la charla.
Me repite que está bien, que el desarrollo va
según los patrones establecidos...en definitiva, que todo está normal. Y de
pronto me doy cuenta que no hay nada de normal en esto, que la sola existencia
de este embarazo se salta todas las reglas de lo normal o racional...
"Bueno, entonces hasta el mes que viene.
No se preocupe por nada, todo está perfecto."
Me despido con una sonrisa cortés pensando
que si obviamente esto no es normal, tampoco es perfecto. Pero está bien. Al
menos es un motivo de alegría, una preocupación menos en mi vida....
Tengo que ir a ver a mi madre, sabía que hoy
tenía consulta, obviamente a ella no le revelé mis miedos, pero querrá saber
como va todo.
Casa de Margaret Scully
11:25 a.m.
"¿Mamá?".-digo entrando por la
puerta con una sonrisa que por primera vez en mucho tiempo es bastante real.
"¡Hola Dana!".- la oigo decir desde
la cocina.
"Ya tengo los result..."
"Dana, tienes que saber algo
que...".-dice con apareciendo con cara preocupada.
No me da tiempo a preguntarle qué ocurre
porque a continuación oigo: "Sorpresa hermanita", desde el cuarto de
estar y sé que ya no tengo nada que hacer para evitar que Bill me vea, y un
embarazo de cinco meses no es fácil de ocultar.
"Se presentó por sorpresa, no sabía
que...".- intenta disculparse mi madre cuando Bill hace su entrada estelar
al vestíbulo.
"No te preocupes.".- digo antes de
que la cara de mi hermano pase de la sonrisa que traia a la duda y el enfado con
sólo verme.
"Dana, estás....éstás
embarazada".- muy agudo, sí señor, tal vez debería de ser detective en
lugar de formar parte de la marina.
"Sí.".- le digo sin más.
Se hace un silencio, mi madre está tensa y
Bill y yo sólo nos sostenemos la mirada a ver quién da antes su brazo a
torcer.
"¿Por qué no dijiste nada?, es obvio
que lo sabes hace tiempo".- típico de él, no "enhorabuena, sé
cuánto lo deseabas", o "es maravilloso". No. Sólo reproches y
preguntas.
"No podía hacerlo."
"Esto no tiene lógica Dana,... mamá,
¿tú lo sabías?"
"Sí"
"¿Y por qué no me dijiste nada?"
"Ella me lo pidió."
Se calla un momento y hay rabia incontenible
en sus ojos. Está muy enfadado.
"Creí que no podías tener
hijos.".-dice olvidándose de delicadezas o rodeos.
"Eso pensé yo también."
"Sigo sin entender por qué te callaste,
pero...está bien, me alegro mucho.".- dice relajándose un poco tras un
breve silencio.-"Aunque si pensaste que no aceptaría que te sometieses a
un tratamiento para conseguir ser madre, te equivocabas, sé cuánto lo
deseabas. No importa cómo, el hecho es que lo has conseguido."
¿¿¿¿Qué???, ¿por qué se cree con
derecho a suponer?. ¿Por qué se cree que lo sabe todo sobre mí sin
preguntar?, no necesito su permiso ni su aprobación para esto. Miro a mi madre
que me contempla con ojos suplicantes para que no salte, para que no le
conteste. Pero no puedo, no aguanto que se crea con derecho a juzgarme o a
pensar que sus juicios me afectan. No me puedo callar y no lo haré.
"¿Qué?".-digo.
"Vamos, Dana, no te preocupes, me parece
bien, de veras. No sé por qué pensaste que no lo aceptaría, pero lo hago, no
importa lo que te haya costado, al fin lo has logrado y pareces estar
perfectamente. Suelen decir que quien la sigue, la consigue.".- sonríe
acercándose a abrazarme pero le rechazo.
"¿Por qué te resulta más fácil
suponer que preguntar y juzgar que simplemente apoyarme, Bill?".- le digo
obteniendo una cara de horror por su parte.
"Yo, lo..."
"Déjame decirte que te equivocas del
todo. Es cierto que deseaba ser madre, pero el hecho es que me había resignado
a no serlo, este embarazo no fue ni mucho menos buscado, pero sí es muy deseado
y bienvenido,... y..... tiene padre, Bill.".- le digo sin dejar de mirarle
a los ojos.-"De todas maneras, gracias por tu *apoyo*"
"¿Tiene padre?".- es lo único que
pregunta. Le ha dado igual todo lo que le he dicho, sólo le importa que mi hijo
no es fruto de una inseminación artificial sino que tiene un padre *real* y él
no sabe quién es...o al menos intenta ignorarlo.- "¿Quién?"
Cuento hasta diez dudando entre decírselo o
no. Miro a mi madre que me suplica con los ojos que no diga nada para que no se
arme una mayor, hay tanto temor en ella que decido callarme aunque no sé que va
a ser peor.
"No te importa, Bill. Lo único que
interesa saber es que estoy embarazada, que estoy bien y...feliz.".- dudo
antes de decir esa palabra aunque finalmente lo hago.-"Eso es lo que tiene
que importarte."
"Es suyo, ¿verdad?".- sus ojos son
tan desafiantes que casi duelen. Ambos sabemos aquién se refiere.
"Sí.".- digo simplemente, sin poder
aguantar ni un segundo más mientras veo toda su rabia depositándose en su
mirada.
"¿Cómo has podido?".- dice como si
le hubiera traicionado de la forma más vil..- "¿Cómo después de todo lo
que te ha hecho pasar ese maldito hijo de...?"
"Ten cuidado con lo que dices, porque te
guste o no, y por mucho que despotriques contra él, Fox Mulder es y será el
padre de mi hijo, no puedes cambiar eso, Bill.".- le corto desafiante.
"¿Y dónde está, Dana?, si venías a
darle una noticia importante a mamá, ¿por qué no ha venido contigo?"
Me dan ganas de llorar, pero no voy a darle el
gusto de desmoronarme delante de él.
"Ha desaparecido."
"Claro, por supuesto, cómo no lo había
pensado antes....".- sonríe triunfante.- " No me gusta decir que te
lo dije, pero esto era tan previsible, tan típico de él."
"Fox no llegó a saberlo,
cariño.".- inteviene rápidamente mi madre.
"Seguro que lo sospechaba, eligió el
momento preciso para desvanecerse...Te deja en la estacada una vez más, Dana,
reconócelo al menos, siempre lo ha hecho, aunque lo cierto es que esta vez ese
hombre ha llegado demasiado lejos."-
Sigue sonriendo, gritando con cada parte de su
cuerpo "te lo advertí", y eso me molesta mucho, más de lo que se
pueda imaginar, así que pierdo el control y le pego. Le pego con todas mis
ganas, mi frustración y mi dolor callando su charla estúpida y sin sentido.
Está demasiado sorprendido para reaccionar
así que hablo yo.
"*Ese hombre* se ha jugado la vida por
mí más veces de las que tú posiblemente lo hubieras hecho, me ha buscado
hasta la extenuidad cada vez que me ha pasado algo,...*ese hombre* me traspasó
su fe y sus creencias dándome fuerza para seguir en miles de momentos en los
que no podía más sin exigirme ni una palabra a cambio...*ese hombre* me ha
enseñado más que nadie en esta vida, y *ese hombre* me ha dado algo que creía
imposible, y ni tan siquiera sabe lo agradecida que le estoy por todo...lo que
le quiero, porque por mucho que te duela o te moleste, Bill, le quiero,....y no
voy a parar hasta encontrarle."
"¿Estás ciega, Dana?, ¿acaso te ha
cegado él?, ¿no te has parado a pensar que tal vez no quiera que le
encuentres?, ¿qué elude toda responsabilidad?"
"Cállate, Bill.".- interviene mi
madre dejándome tan atónita a mí como a mi hermano.- "Tú hermana ya es
mayor y sabe lo que hace, no necesita nadie que la proteja y menos que la
juzgue. Lo importante es que deseaba tener un niño y va a tenerlo,...Ella es
feliz con esto y tú deberías alegrarte por ella como hago yo."
"Pero mamá, ¿no te das cuenta de qu...?"
"Se acabó esta conversación."-
dice muy seria.-"¿Qué te han dicho hoy en la consulta, cariño?"
"Yo...".- empiezo mirando la rabia
contenida en Bill.-"Tengo la ecografía y los resultados de la
amniocentecis, todo va...perfectamente, no hay ningún problema génetico. No he
querido saber el sexo de momento."
"Me alegro tanto."-dice
abrazándome.
"Enhorabuena."- añade mi hermano
más fríamente que el hielo y subiendo a su cuarto.
"Ya se le pasará.".-
Mi madre me sonríe mientras mira ilusionada
la ecografía.
No me atrevo a decirle a Bill que no debe
mencionarle esto a nadie, pero de todas maneras no importa demasiado porque los
rumores vuelan por todas partes y quién más quién menos sospecha el nombre
del padre aunque no se atrevan a decirlo en voz alta, y porque no creo que a él
le apetezca proclamar a los cuatro vientos que su hermana está embarazada de
"spooky" Mulder.
Apartamento de Mulder
Alexandria, Virginia
20-8-2000
00:05 a.m.
En casa de nuevo. De nuevo con una mezcla de
emociones que no consigo explicar. De nuevo he pasado de la alegría al más
completo horror.
Entro y me meto directamente en la cama tras,
como todos los días, comprobar el correo vacío y el contestador sin mensajes.
Volví a su apartamento la semana después de
su desaparición con la débil excusa de dar de comer a sus peces pese a que
deberían de estar más que acostumbrados a la innanición.
Esa noche me quedé a dormir diciéndome a mi
misma que si alguien trataba de comunicarse con él sería mejor que hubiese
alguien en la casa.
Esa noche dormí en su cama, esa cama que
raramente usaba y de la que respiré hasta el último resquicio de su aroma
inconfundible.
Esa noche lloré hasta que no tuve lágrimas
por sentirlo tan cerca y a la vez tan lejos. Por tenerlo tan dentro y a la vez
tan fuera de mi alcance.
Y tras más de tres meses sigo instalada aquí
porque su ausencia se hace más llevadera mientras estoy rodeada de su ropa, sus
fotos, sus memorias.....porque en el fondo el mantener vivo este lugar me ayuda
a mantener viva mi esperanza.
Y absolutamente todo huele todavía a él;
aún después de tanto tiempo casi puede notarse su presencia aquí.
Casi.
No sé si llego a dormirme, pero de pronto
algo hace que mis sentidos se agudicen . Algo dentro de mi se mueve.
Literalmente.
No puedo creerlo, pongo la mano sobre mi
vientre y lo noto mientras lágrimas solitarias van deslizándose por mi cara;
Ahora más que nunca le echo de menos y trato de imaginarme que está aquí, a
mi lado, abrazándome; pero todo es en vano porque sólo noto frío, mucho
frío; el aire gélido de la soledad y de una cama vacía.
Incapaz de dormir, me levanto, aún sintiendo
los movimientos de mi hijo, y enciendo la televisión. Lo esperable: programas
de teletienda y un par de películas antiguas en los canales clásicos. No estoy
de humor para "Casablanca", así que sigo en mi deambular por la casa
en dirección a la cama para tratar de descansar.
De pronto me quedo helada.
Una luz parpadea en mi ordenador (ahora
permanéntemente encendido), indicándome que tengo correo.
Tiemblo como una hoja mientras me siento y
trato de prepararme para lo que puede esperarme. Intento equilibrar un tanto mis
emociones, es decir, no esperar demasiado de esto, pero tampoco aterrorizarme
por lo que pueda contener sin antes abrirlo.
Un click del ratón sobre el icono y el
mensaje se abre ante mí. El tiempo se para, tengo un nudo en la garganta y leo
y releo una y otra vez las dos palabras que me envía un "remitente
desconocido".
Ray Hoese.
Sólo dice eso. Suficiente para aterrorizarme.
Suficiente para dejarme sin respiración. Suficiente para que abandone mi
autocontrol por ni se sabe que vez hoy y solloce como una niña.
Suficiente para que no consiga dormir en toda
la noche.
7:03 a.m
El sonido de golpes en la puerta me
sobresalta.
Cojo mi pistola y me acerco sigilosamente a la
entrada donde los golpes son cada vez más frecuentes y violentos.
"Agente Scully, ¿está ahí?"
Oir la voz familiar de Skinner me relaja y
abro.
"Iba a llamarle, señor, ayer de
madrugada reci...."
"Ray Hoese ha aparecido.".- dice sin
dejarme acabar.
Estoy sin respiración.
"¿Cuándo?".-
"Hace menos de una hora, en el
bosque."
"¿Una hora?"
"Sí, aunque eso no es lo más
importante..."
"Esta madrugada recibí un e-mail de un
desconocido, tiene que estar relacionado.".- digo tratando de usar todo el
raciocinio que me queda.
"¿Qué decía?"
"Sólo *Ray Hoese*, ni puntos
suspensivos, ni una coma más. Sólo eso.".- mientras le explico el
contenido del correo (si es que hay algo que explicar), una pregunta viene a mi
mente como una exhalación y casi me maldigo por no haberlo pensado antes.-
"¿Cuál es su estado, señor?, ¿cómo se encuentra?"
Obtengo sólo un silencio cargado de
culpabilidad y de dudas.
"¿Señor, ha oido mi pregunta?"
Aún tarda unos segundos en contestar, y
cuando lo hace me mira con unos ojos que sólo me han mirado así una vez
antes....,El día que me dijo que había perdido a Mulder.
"Muerto."
Es lo último que oigo o recuerdo con
claridad, porque a continuación la habitación comienza a girar a mi alrededor.
Sólo veo oscuridad.
Sólo oigo silencio absoluto.
Búnker de los Pistoleros
Solitarios
6:37 a.m.
Hoy me ha llegado el tercer mail: Teresa Hoese.
Casi ni me sorprendí al encontrarlo. Casi lo
esperaba.
Cuando al mes siguiente de la aparición y
muerte de Ray Hoese recibí un segundo mail diciendo "Gary Sangf"
llamé a Skinner y a los Pistoleros.
Tres horas después aparecía agonizante en
medio de un bosque cerca de Bellflour. Quince minutos más tarde moría en el
hospital por causas desconocidas, los resultados de la autopsia revelaban un
cuerpo totalmente sano que de pronto había dejado de funcionar sin motivos
aparentes.
Y esto cada vez está peor.
Llevamos esperando no sé cuanto tiempo en el
Cuartel de los chicos la llegada de lo previsible: la aparición de Teresa Hoese.
Todos estamos sentados rodeados de un silencio
extraño.
Sé lo que cada uno de ellos está pensando;
yo misma no puedo pensar en otra cosa, pero que no se atrevan a decírmelo y que
me miren esperando que me rompa casi me saca de quicio.
¡Dios!, sé que están apareciendo en el
orden que se los llevaron, sé que están muriendo sin explicación alguna antes
de que se les pueda preguntar nada, sé que dentro de un mes es el turno de
Billy...y que dentro de dos si todo sigue como hasta ahora tendremos a Mulder de
vuelta....
Estoy a punto de romper a llorar cuando oigo
el teléfono. Miro a Byers que se dirige hacia él y la expresión de su rostro
me hace deducir que es lo esperable.
"Teresa Hoese ha aparecido....en su
casa.".- dice suavemente mirando al suelo.- "No han podido hacer nada
para salvarla."
¿Si sabía que iba a ocurrir esto por qué me
siento tan mal?,...y lo peor de todo, ¿qué pasa si como parece probable dentro
de dos meses tengo que oir de boca de Byers, de Skinner o de quién sea lo mismo
referido a Mulder?, ¿cómo me sentiré entonces?
Estoy segura de que en este momento todos los
ocupantes de esta habitación me están mirando con preocupación esperando una
palabra, un gesto,...algo que indique que estoy viva y no en un estado
absolutamente catatónico.
"Estoy bien.".- digo tratando de
sonreir.- "Tal vez deberíamos de ir a Oregón."
Cementerio
Arlintong, Virginia
Los días parecen eternos desde hace seis
meses; pero desde el último e-mail, desde la aparición de Billy Miles, da la
sensación de que incluso retrocede.
Y aquí estoy, en una fecha para la
melancolía y el recuerdo frente a la pequeña lápida que Mulder hizo construir
en memoria de Samantha.
"Samantha Ann Mulder", la
inscripción no dice más, no hay fechas o frases para recordar, sólo un nombre
que le persiguió durante tantos años......
Y no sé porqué estoy aquí.
Mañana nos vamos a Oregón, y sólo el pensar
en los días que me esperan..., que nos esperan, casi me dan ganas de llorar.
Pretendían dejarme en Washington hasta que
todo pase, pero ¿cómo voy a quedarme al margen?, ¿cómo voy a esperar
"pacientemente" por una llamada tan idéntica a las anteriores pero
tan distinta?
Cuando les dije que iba, nadie dijo una
palabra en contra. Nadie se atrevió a hacerlo.
Supongo que el estar aquí hoy es alguna clase
de impulso irracional, un modo de buscar apoyo, una manera de chillar al mundo
que, por favor, no deje que ocurra lo que parece irremisible; que, por favor, lo
traiga de vuelta a casa,...de vueta a mí,...de vuelta a nosotros.
Deposito un ramo de flores tan sencillo como
su tumba y me doy la vuelta.
Camino despacio, muy despacio como si así
pudiera evitar llegar al que probablemente será el viaje más difícil de mi
vida.
Belleflour, Oregón
23:10
Llevo todo el día ignorando los síntomas,
pero ya es demasiado tarde y demasiado obvio como para ocultarlo.
Mi hijo nacerá hoy, lo sé.
Ese pensamiento y el dolor punzante que ya es
irreprimible, hace que tenga que sentarme. No sé si reir o llorar porque haya
elegido precisamente hoy para hacer su entrada en el mundo.
"Scully, ¿estás bien?".- me
pregunta Langly apoyando su mano en mi hombro.
Estoy a punto de decir mis dos palabras
amuleto, cuando me doy cuenta de que es mejor que tome control de la situación
desde ya.
"Sí, pero voy a tener que irme a la
consulta del médico, chicos, no llegaré al hospital del condado."
Las caras de pánico-sorpresa-impotencia de
esos cuatro hombres mirándome no se me olvidarán mientras viva.
Nadie dice una palabra, así que hablo yo
tratando de contener la risa.
"Como habreis podido notar, no voy a
poder seguir aquí, pero eso no signigfica que vayais a mantenerme al margen,
¿está claro?Necesito saber absolutamente todas las noticias que vayais
recibiendo a lo largo de esta noche."
Obtengo cuatro afirmaciones rotundas y ocho
ojos totalmente fijos en mi. Oigo murmurar algún: "Deja que te lleve al
hospital", a lo que me niego en rotundo.
No necesito la ayuda de ninguno de ellos para
esto, y sin embargo nuestra búsqueda necesita cada uno de sus sentidos.
"Llamadme con lo que sea."
"No te preocupes por eso.".- Skinner
parece haber recuperado el don de la palabra.-"Ahora vete, ¿estás
totalmente segura de que no quieres que nadie te acompañe?"
"Sí, señor, gracias por todo y
mantenedme informada."
Salgo a la calle y le doy gracias al cielo
porque la casa del médico esté a sólo unas manzanas de aquí; no sé mucho
sobre partos o nacimientos, pero esto parece ir muy rápido.
Consulta del Dr.Clain
02:00 a.m.
El teléfono permanece mudo en mi mesilla.
Por un momento he olvidado el mundo a mi
alrededor. He olvidado teléfonos y ordenadores y miedos porque tengo a mi hijo
en brazos.
Todo ha sido tan rápido que casi resulta
increible. No recuerdo demasiado, sólo sé que llegué a la consulta y a los
tres cuartos de hora todo había terminado.
O empezado.
Es un niño. Es un niño precioso del que
sólo me he separado mientras lo pesaban y lavaban. No puedo dejar de mirarlo,
tengo la impresión de que si dejo de hacerlo me daré cuenta de que todo ha
sido un sueño.
Una sonrisa asoma a mi cara en el momento que
me doy cuenta de que ha nacido en Belleflour, dónde todo empezó. A donde el
destino parece arrastrarnos inexorablemete.
Aún no he llamado a Skinner, ni a mi madre,
ni a los pistoleros porque este momento nos pertenece sólo a él y a mí....
Y a Mulder.
No está aquí, pero ahora mismo lo siento tan
cerca que tengo miedo de llamar y que me digan que he recibido un e-mail con dos
palabras. Un e-mail con dos puñales.
"¿Cómo está señorita Scully?".-
dice amablemente el doctor Clain sentándose en una silla junto a mi la cama.
"Perfectamente."-
sonrío.-"Estamos muy bien."
"¿Quiere que llame a alguien?"
"No.".- digo tras unos segundos de
duda.- "No todavía."
"¿Ya tiene nombre?".- continúa
tratando de darme conversación, tal vez pueda notar lo sola que me siento.
"No,...bueno, en realidad sí, pero no
estoy segura."
"¿Puedo saberlo?"
Lo cierto es que llevo pensando en su nombre
desde que lo tuve en los brazos y supe que era un niño. He barajado montones,
pero todos acaban por recordarme a casos, asesinos en serie, psicópatas,
locos....sólo un nombre me parece adecuado para él. Sólo un nombre que me
hace sonreir porque puedo imaginarme la cara de dos personas al saberlo.
"Fox.".- digo, y puedo pintar la
cara de disgusto de Mulder y Bill en mi imaginación.
"¿Fox?".- pregunta el doctor
extrañado.
"¿Le parece horrible?"
"No, no lo había oido antes pero no es
horrible. Y lo más extraño es que creo que le pega muy bien a su hijo.".-
su respuesta me hace sonreir y lo tengo casi decidido.- "¿Cómo se le ha
ocurrido?"
"Es el nombre de su padre.".- digo
en tono demasiado triste.
De pronto hay un silencio incómodo y yo no
puedo dejar de mirar a mi hijo a...Fox. ¡Dios!,¡Mulder va a matarme si llega a
saberlo!, si llega a sab....
El violento sonido de mi móvil me hace casi
saltar en la cama.
"Scully".- digo.
Obtengo unos segundos de silencio y a
continuación la voz de Frohike.
"¿Va todo bien?"
"Es un niño.".- creo que mi sonrisa
se oye por el teléfono.- "Está perfectamente."
"¡Enhorabuena!".- exclama un coro
de cuatro voces a la vez.
"¿Hace mucho?".- se oye decir a
Skinner entre los demás.
"Un par de horas.".-
Silencio. Silencio. Silencio.
"¿Qué es lo que pasa, chicos?"
Silencio.
"¿Si ha llegado el e-mail por qué no me
lo decís de una vez?".- digo notando que mi voz se rompe en cuestión de
segundos.
"Ese es el problema, Scully."
"Hablad claro de una vez.".- no
reconozco mi propia voz entre la angustia y la orden
"Hay un e-mail, sí. Pero no es como los
anteriores....este viene en blanco."
¿En blanco?, ¿qué quiere decir un e-mail en
blanco?,...¿qué va a volver?, ¿qué hemos de esperar más tiempo para que
aparezca?, ¿qué no hay nada que podamos hacer para traerlo de vuelta?
"...en?".- la voz de Skinner suena
preocupada.
"Perdón, no....no estaba escuchando.
¿Sabéis que ha ocurrido?, ¿sabéis qué significa?"
"No, pero nos dirigimos hacia el bosque a
ver si averiguamos algo de una vez."
"Tengo que ir.".- digo.
"¿Estás loca?, ¿y piensas traer a tu
hijo de tres horas?, Scully, no digas tonterías. Te mantendremos
informada.".-
"Hey, Scully.".- dice Frohike antes
de que pueda contestar..- "¿Cómo se llama?"
"Pues no es seguro, creo que Fox.".-
sonrío.- "¿Qué opinas?"
"Que definitivamente te gusta correr
riesgos, agente Scully, no creo que a Mulder le hub...le guste demasiado."
Sé que se ha corregido antes de decirlo, pero
el hecho de que casi haya hablado de Mulder en pasado, de que yo misma lo haga
en ocasiones, no es motivo de consuelo en este momento.
"Enhorabuena, Scully.".- termina
Skinner.- "Descanse."
Y cuelga. La linea queda muerta...¡cómo si
pudiera descansar!
Miro a Fox (no puede llamarse de otra manera,
simplemente no puede), y es tan pequeño, tan vulnerable,..tan bonito. Beso su
pequeñísima cabeza rubia y aspiro su aroma, huele a bebé, huele a mi bebé.
Lágrimas de alegría y tristeza comienzan a
salir de mis ojos mezclandose con algún sollozo ahogado de cuando en cuando.
¿Cómo alguien puede sentirse tan feliz y
desgraciado al mismo tiempo?
10:00 a.m.
Me despierto en una habitación que me parece
desconocida y de pronto lo recuerdo todo.
El pánico me envuelve durante una milésima
de segundo hasta que encuentro a Fox durmiendo en una pequeña cuna a mi lado.
En ese momento el pánico pasa a ser completa ternura y acaricio su mano
haciendo que se mueva en el sueño cambiando un poco de postura.
Mirándole me preguto cuanto tiempo tardaré
en acostumbrarme a su presencia.
"¿Scully?".- oigo.
"¿Sabeis algo?".- les pregunto
conforme van apareciendo por la puerta visiblemente ojerosos.
"Anoche se registró actividad en el
bosque, pero ningún abducido fue devuelto. Ni aquí ni en muchos kilómetros a
la redonda.".- responde Skinner cabizbajo y con voz suave.- "Lo
siento."
"Está...está bien.".- susurro
apoyando la cabeza sobre la almohada y pensando que tal vez es lo mejor que
podía haber pasado..- "Gracias por todo."
"¿Estais bien?".- se aventura Byers
tras unos momentos de silencio.-
"Sí,...¿cuándo volvemos a
Washington?"
"En cuanto tú estés lista,
Scully."
"Mañana".-
"Pero eso es...."
"No puedo estar más tiempo aquí. No
puedo.".- respiro hondo y les miro a los ojos uno por uno.
Saben que no hay nada que puedan hacer contra
esto.
Apartamento de Mulder
21-4-2001
09:00 a.m.
Me despierto con el sonido de sus gorjeos.
Siempre gorjeos, nunca llanto.
"Buenos días.".- le digo
depositando un beso en su frente ante lo que me responde con una enorme sonrisa.
No lo puedo evitar, cada vez que sonríe me da un vuelco el corazón. Cada vez
que sonríe veo la sonrisa de Mulder.
Después de mirarlo derante unos minutos,
empieza mi rutina de los sábados por la mañana.
Me levanto, cojo a Fox y lo llevo a su hamaca
en la cocina mientras preparo el desayuno para los dos. El biberón para él,
café para mí.
Durante todo el proceso me sigue con su mirada
de color indescriptible, sólo desviando su atención para chupar alguno de sus
juguetes de plástico, mientras emite sonidos de gusto que son la razón más
importante que tengo en este momento para seguir viva.
Le cojo en brazos y me siento frente al
ordenador a leer el correo mientras él devora su leche.
"¿Tenías hambre?"
No hay ninguna respuesta por su parte ya que
está demasiado concentrado en comer, así que desvío mi mirada hacia los
mensajes nuevos.
Veo lo que tengo delante pero casi no puedo
creerlo: "remitente desconocido".
Se me acelera el corazón y creo que Fox lo
nota porque deja de comer por un segundo y me mira fijamente como preguntándome
"¿qué pasa?".
Finalmente auno fuerzas para abrirlo, y unos
minutos después me siento con suficiente autocontrol como para leerlo.
Ante mi sorpresa no contiene dos palabras, no
contiene las dos palabras que temía. Respiro tranquila durante un segundo.
Demasiado rápido, dejo de hacerlo en cuento
leo el mensaje.
"Carretera comarcal 134. Kilómetro 12.
17:. Venga sola, poseo información que le gustaría conocer. Venga
SOLA, si se lo dice a alguien perderá toda oportunidad de contactar conmigo de
nuevo."
Fox me mira; estoy segura que preocupado, así
que finjo una sonrisa para él y se tranquiliza.
"Vamos a hacerle una visita a la abuela,
¿de acuerdo?".- le sonrío.
Carretera comarcal 134.
Kilómetro 12
Celda 9
13:00
El tiempo pasa tan despacio que es frustrante.
¿Cuánto llevaré aquí?, ¿un mes?, ¿dos?,
¿tres años?, ¿toda mi vida?
Y lo peor es que no entiendo que pasa. No sé
por qué me tienen aquí, no sé porqué me trajeron...¡maldita sea!, ¿qué
demonios está pasando?
No hay nadie a quién preguntar. La comida, la
ropa, los libros...todo parece aparecer por arte de magia. Nadie viene a
traérmelo y sin embargo de repente están ahí.
Una habitación blanca con una cama, algunos
libros, una mesa, un baño...y una enorme luna de cristal tintado.
Recuerdo que cuando llegué aquí (quién sabe
cuanto tiempo hace de eso) me llamó la atención, creí que desde ella me
observaban aunque pronto me di cuenta de que ya había cámaras dentro para esa
labor.
Dentro de los primeros días, de repente, el
tintado del cristal comenzó a desaparecer y pude ver que al otro lado había
otra habitación blanca más pequeña que la mía, una simple estancia no
amueblada. Pero enseguida todo se perdió de vista porque mis ojos sólo
enfocaban la figura sonriente que me miraba.
Al verle tuve ganas de matarle, me arrepentí
otra vez de no haberle matado cuando tuve oportunidad.
"¡Tenías que ser tú, maldito hijo
de...!.".- le dije entonces.
"Tranquilízate, Mulder, te he salvado el
pellejo."
"¿Cómo?, ¿encerrándome aquí sin
explicación?, perdona si no te lo agradezco."
"Pronto te darás cuenta."
Y el cristal volvió a hacerse opaco.
Esa fue la primera vez que vi a Krychek. La
primera vez de las diez o doce que le siguieron y en las que tampoco he logrado
ninguna explicación.
Hoy hace calor aquí y es extraño. Es
extraño porque en esta carcel nunca hace calor ni frio. No se está ni bien, ni
mal. Es una especie de estado neutro que te va carcomiendo por dentro, que va
minando tus emociones sin que te des cuenta llevándote al estado del "no
sentir".
Pero hoy hace calor, ¡Jesús!, hace tanto
calor que creo que voy a empezar a sudar...o tal vez es que después de todo
este tiempo en el "país de la neutralidad" el que aumenten un grado
la temperatura controladísima en la que estoy viviendo puede hacer que me
sienta en el infierno...
Y lo han conseguido, esto se parece mucho a
vivir en un infierno, pero el hecho de que hoy le hayan añadido el calor de las
llamas aumenta el parecido, gracias por la molestia.
Adiós camiseta, no la aguanto más.
Y entonces el frío. Un frío localizado en
algún lugar por debajo de mi cuello.
Sé lo que es. Es su cruz. La cruz de Scully.
¿Cuánto tiempo hace que no la veo?,
¿Cuánto tiempo ha pasado desde que me dio su amuleto?, ¿cuánto desde que la
besé por última vez?, ¿cuánto desde que la tuve entre mis brazos?
Si algo me ha ayudado a seguir durante estos
¿meses? ha sido ella. En los momentos más difíciles me agarré a su cruz y
con ello a mis recuerdos. Quería seguir porque necesitaba volver a ella....eso
era lo que me impulsaba a luchar.
Ahora he vuelto, pero no me sirve de nada
estar vivo para estar aquí encerrado. No mientras no sepa qué está pasando
ahí fuera. No mientras no sepa si está bien.
De alguna manera hoy me siento extraño. Hoy
tengo ganas de pensar, de recordar...y eso es raro porque cuantos más días
paso en este lugar de total equilibrio y exento de pasiones, más me contagia de
ese espíritu por mucho que yo luche contra ello.
"¿Dónde estás, Scully?"
Mi voz resuena por toda la sala. Casi me
sobresalta, hace mucho que no oigo un sonido en este reino de silencio que me
está volviendo loco.
<¿Dónde estás?>
Carretera comarcal 134.
Kilómetro 12.
16:56.
Estoy tan nerviosa que casi no me atrevo a
salir del coche.
No sé dónde me he metido, el panorama ante
mi es desolador: un enorme bosque con nadie en kilómetros a la redonda y dónde
el único signo de vida humana que puedo intuir es la casi derruida cabaña
frente a la que estoy parada.
Pero de alguna manera sé qué viniendo he
hecho lo correcto. Han sido meses sin pistas, ni noticias, ni nada remotamente
parecido, así que necesito creer que esto va a llevarme a algún sitio.
Entro en lo que queda de casa y me dirijo
hacia una luz al fondo.
"Identifíquese.".-
"Dana Scully, FBI".- digo aún
sobresaltada por la voz venida de la nada.
"Baje por ahí. Puerta 9."
Y eso es todo, bajo por la escalera que se
abre ante mí y me doy cuenta de que esto definitivamente no es la cabaña
deshecha que parece desde el exterior.
Un gran pasillo con luces de neón y puertas
numeradas se abre ante mí. camino despacio e impresionada por todo y me paro
ante la puerrta indicada.
"Estancia nº9", dice el letrero.
Pulso el botón y la puerta se abre con un bufido.
Celda nº9
17:04
Sigo sin entender porqué hoy tengo este
sentimiento tan extraño. Porqué estoy nervioso, intranquilo...
Nada parece haber cambiado desde ayer y sin
embargo todo es de alguna manera diferente.
Estoy mareado de las vueltas que he dado ya
por la habitación, estoy cansado para leer, no estoy hambriento para comer.
Parece que el cristal tintado tiene alguna
clase de iman y yo sólo soy un pedazo de hierro. No hay remedio, mis sentidos
están clavados en mi única y eventual ventana al extrerior.
Y el corazón me late muy deprisa.
Acerco los ojos como ya he hecho en miles de
ocasiones antes de esta. Y como en cada una de ellas no veo más allá de su
opacidad.
¡Mierda!, esto es frustrante, quiero saber
que puede haber al otro lado del cristal hoy para que no pueda despegarme de
él.
Quiero saberlo, necesito saberlo, es tan....
La frustración y la angustia no me dejan
pensar más y apoyo mi frente contra el frío reconfortante de la luna.
Es extraño tener una sensación real en esta
cárcel exenta de ellas.
Estancia nº9
17:04
Una habitación blanca y vacía es todo lo que
hay.
Según entro, la puerta se cierra tras de mí
con un chasquido.
<Mierda>. pienso al comprobar que no hay
manera de abrirla.<¿Otra trampa?, ¿será posible que haya caido tan
fácilmente?>
Tras unos segundos de confusión examino la
"estancia número nueve" y lo único que llama mi atención es una
gran luna tintada justo al otro lado.
Me acerco y trato de mirar a través de ella.
Estoy tan cerca que mi nariz toca el cristal mientras me hago visera con las
manos.
Nada.
No sé que hacer así que apoyo la frente
contra el vidrio para ver si su frescor me da alguna idea.
Celda nº9
17:05
Una sensación familiar me envuelve cuando uno
de los laterales comienza a tornarse transparente.
Me estoy preparando par enfrentarme a Krychek
de una vez por todas en cuanto aparezca en mi campo de visión.
Pero lo que veo cuando al fin se me permite
observar el otro lado es difícilmente descriptible.
Scully.
Con la frente apoyada sobre el vidrio.
Las manos sobre la cara.
Llorando.
No sé cuanto tardo en reaccionar porque si mi
sentido del tiempo lleva alterado desde hace bastante, en este momento no creo
que ni tan siquiera me quede un resquicio de él.
"Scully"
Susurro y no hay respuesta.
"¡Scully!"
Aún no oye, mierda.
"¡¡¡¡¡¡¡¡Scully!!!!!!!!"
¡Mierda, mierda, mierda!
¿Qué demonios sabía hace unos minutos sobre
la frustración? Nada. Aún no había estado a un lado de un cristal
insonorizado con Dana Scully llorando y sin saber que estoy aquí en el otro
extemo, después de lo que han parecido milenios sin verla.
"¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Scully!!!!!!!!!"
Esta vez aporreo el cristal con todas mis
fuerzas y me agacho frente a ella. Necesito que me mire, sólo tiene que apartar
las manos de la cara.
Tengo que ver sus ojos.
Estancia nº9
17:05
No puedo dejar de llorar.
No sé donde estoy, no sé si van a dejarme
salir y nadie sabe que estoy aquí.
Una especie de temblor en el cristal hace que
pare de sollozar durante un segundo. Ya no hay ningún movimiento, así que
deduzco que ha sido mi imaginación.
Aún así tengo que dejar de llorar de una
vez, así que tomo aire y retiro las manos de mi cara al tiempo que seco mis
lágrimas.
Mis ojos apenas duran una milésima de segundo
secos porque lo primero que veo al retirar las manos de delante de mi cara hace
brotar una cascada constante de lágrimas y un grito sordo.
Mulder.
Agachado.
Al otro lado del cristal.
Llorando.
Articulando mi nombre una y otra vez.
"Muld...".- es todo lo que consigo
decir antes de darme cuenta de que no me oye.
Él trata de decirme algo pero tampoco le
entiendo. ¿Qué hace aquí?, ¿cuénto tiempo lleva aquí?.
Le observo y parece estar en perfecto estado.
Sigue intentando hablar y es tan frustrante no
poder entenderle que sitúo mi dedo índice a la altura de su boca para
incitarle a que se calle.
Lo que hace a continuación está a punto de
costarme un desmayo.
Pega su cara al cristal y "besa" mi
dedo mientras no para de llorar.
¿Por qué tiene que ser esto así?
¡Tengo tantas preguntas que hacerle!,
¡Tantas cosas que contarle!, pero sobre todas las cosas necesito abrazarle.
Pongo mi mano a la altura de la suya y, si
cierro los ojos (cosa que por nada del mundo haré), casi puedo sentir su
caricia.
Casi.
"Te quiero".- vocaliza, sólo eso
hace que mi corazón se rompa en mil pedazos y llore más de lo que jamás
pensé que mis ojos pudiesen llorar.
"Yo también te quiero."
Mis palabras tienen una reacción parecida en
él.
Oigo el bufido de la puerta detrás de mí
pero no me importa. Ahora no.
Celda nº9
17:09
Nada me gustaría más que abrazarla, y
definitivamente quiénquiera que inventase las palabras
"frustración", "sufrimiento", y "tortura", no las
comprendió en todo su significado si no pasó por esto.
Trato de mirarla un tiempo lo más
"serenamente" que puedo. Está preciosa, es mi Scully, la misma Scully
que dejé tiempo atrás, y sin embargo hay algo en ella competamente nuevo.
Vocaliza un "Yo también te quiero"
que hace que desee romper todas las ventanas del mundo. Mi aversión a las
abejas acaba de ser ampliamente superada por mi aversión al vidrio.
Levanto un poco la vista de nuestras manos
"entrelazadas", y de sus ojos.
Veo la puerta abrirse y una figura conocida
entrar por ella.
Scully no se gira hasta que Krychek le da unos
golpes en el hombro y la aparta del cristal.
"¡¡¡¡¡¡¡¡Maldito hijo de puta!!!!!!!".-
grito mientras golpeo tan fuerte la ventana que oigo un "crack"
proveniente de mis nudillos.
Lo último que veo antes de que la opacidad me
haga perder la visión de Scully, son sus ojos gritando a los cuatro vientos
"te quiero".
Espero que ella haya sido capaz de leer lo
mismo en los míos.
¿Y ahora qué?
Me siento (o más bien me caigo al suelo
porque mis piernas ya no me sujetan) y me apoyo en la pared llorando de
impotencia y de rabia. Pero principalmente llorando de tristeza.
Estancia nº9
17:10
Trato de zafarme de Krychek, pero es difícil,
y cuando acierto a mirar hacia Mulder lo último que alcanzo a ver es sus ojos
clavados en los mios desapareciendo tras la renovada opacidad.
"¡Debí saber qué estabas tras esto,
rata asquerosa!".- le chillo.- "¡Quiero hablar con él y que me
expliques que demonios pasa!"
"Tranquila, agente Scully. Recuerda que
estás aquí porque yo he querido.".- sonríe.- "Y recuerda que no
suelo hacer las cosas gratuitamente."
"Es todo culpa tuya, maldito cabrón. Tú
sabías que se llevarían a Mulder, por eso le hiciste ir a ese bosque. todo fue
en tu propio beneficio, como siempre."
"Tienes que comprender que era
necesario..."
"¿Necesario para quién, Krychek?,
¿necesario para ti?"
"Necesario para la humanidad, Scully.
Para tí, para mí, para tu hijo..."
"No te atrevas ni a mencionarlo.".-
soy consciente de que mi voz suena poco menos que amenazadora.-"¿Y qué
hace aquí ahora?, ¿desde cuándo está aquí?, ¿por qué?"
"Cada cosa a su tiempo, agente Scully,
cada cosa a su tiempo."
"Sonríe así otra vez y te disparo.
Sabes que lo haré."
"¡Oh, sí!, pero en ese caso no tendrás
forma de sacar a Mulder de aquí."
Tener que escucharle y depositar mis
esperanzas en él me hace marearme, pero de momento es la única opción a la
vista. Y pensar que Mulder está justo al otro lado de la pared.....
"Empieza a explicarte ya."
"Por aquí."
Caminamos hasta el final del pasillo y
entramos en lo que parece ser un centro de operaciones.
Muchos monitores de televisión reflejan lo
que está pasando en las diferentes habitaciones, la mayoría de las
cuales,están vacías. La visión de Mulder hecho un ovillo apoyado en la pared
me hace estremecer.
"Puedes sentarte.".- me ofrece.
"Sé breve, Alex, no disfruto de tu
compañía."
Ahoga una pequeña carcajada y a continuación
comienza a hablar.
"Mulder es uno de los elegidos.".-
dice mirándome.-"No es ninguna sorpresa, supongo. Lo que quiera que haya
en su código genético es lo más potente que tenemos ante una posible
colonización alienígena."
Hace una pausa. Lo único que falta para que
crea que estoy hablando con el Fumador en lugar de con él es que encienda un
Morley. Quiero hacer que vaya más rápido, esto me está matando por momentos y
él lo sabe.
Es un juego de a ver quién aguanta más y no
voy a ser yo la que se rinda primero.
"Ellos no lo desconocen, y por eso
trataron de destruir a aquellos con esa capacidad. Tratan de curarse en salud,
no quieren que nada estropee sus planes.".-bebe agua y hace otro descanso
desafiándome claramente.- "Su plan era llevárselos y someter sus
capacidades a análisis. Y luego devolverlos con el sistema inmunológico
destruido. Teresa y Ray Hoese, Gary Sangf, Billy Miles,...todos murieron
simplemente al respirar aire no purificado. Los ácaros del polvo pueden
matarlos con facilidad."
"¿Por qué salvar a Mulder? Porque me
aventuro a decir que está allí encerrado para evitar que muera.".-
Mientras me doy cuenta de lo que eso significa
noto un nudo en la garganta, pero gracias a dios termino de hablar antes de
darle el gusto de romperme frente a él.
"Muy perspicaz, Scully.".- sonríe
de nuevo y tengo ganas de vomitar.-"Mulder es el más fuerte. Nunca había
sido abducido hasta ahora. Estamos haciendo grandes progresos con su sistema
inmunológgico, él no lo sabe, pero cada día es una nueva prueba, cada comida
que toma es un paso más hacia delante para lograr salir de aquí."
"¿Cuánto tiempo?"
"Depende de él, nadie lo sabe con
certeza"
"¿Qué logras tú a cambio?"
"Salvar mi trasero. Salvar el trasero de
la humanidad en general."
"¿Hemos terminado?, quiero a Mulder de
vuelta, quiero hablar con él y..."
"¡Apenas estamos en el principio!"
Me duele mucho la cabeza y tengo muchas ganas
de terminar con todo. Quiero hablar con Mulder, quiero tomar una ducha, quiero
abrazar a mi hijo.....pero el escuchar a Krychek no entra entre mis deseos.
Sólo quiero que temine de una vez.
"¿Recuerdas la operación que se le
practicó a Mulder ?"
"Sí".- pese a que respondo con un
simple monosílabo, no puedo poner en palabras las emociones y sentimientos que
me asaltan en relación a aquello. Creí que iba a perderlo para siempre.
"La idea orginal, explicado brevemente,
era convertir al Fumador en el héroe de la historia. Pasarle el material que
hace a Mulder inmune al virus extraterrestre, y a partir de ahí tratar de
desarrollar una vacuna eficiente. Pero la ,en teoría sencilla, operación,
"desgraciadamente", salió mal y acabó matando a ese cabrón...o lo
habría matado si yo no lo hubiera hecho antes."
"No entiendo la relación."
"La relación, agente, viene ahora. Al
fallar el plan A, hubo que recurrir a un segundo plan. Necésitabamos un sujeto
con "el don" de Mulder para conseguir la vacuna....y, ¿qué mejor
manera de conseguirlo que un hijo que herede su material genético?"
En este momento todo me da vueltas. no soy
capaz de razonar, ni procesar datos, ni nada....No noto mi pulso, y creo que
aunque intente hablar no lo conseguiré.
"El resto fue fácil.".- continúa.-
"Conocíamos perfectamente que vuestra relación se había
hecho..."más cercana" desde principios del año pasado. Sólo había
que solucionar tu infertilidad. Tu viaje con el fumador fue lo último que hizo
ese hijo de puta por el proyecto. Y ahora mismo ya tenemos nuestro objetivo, un
hijo biológico de Mulder con su misma inmunidad."
"Tocarle un pelo y te juro por lo que
más quieras que tendreis problemas."
"Siento comunicarte que no hay nada que
puedas hacer para evitarlo, pero para tu tranquilidad he de decirte que por lo
que se refiere a nosotros no has de temer que nada le ocurra a Fox, nos interesa
que esté perfectamente,... ¿por qué se llama Fox, verdad?"
Ya no aguanto más. Esto es demasiado para el
día de hoy. Lo he intentado pero es imposible, mi calma y mi sangre fría
tienen un límite.
"No pretendía hacerte llorar."
Mentiroso, es lo que llevas pretendiendo desde
que empezamos esta conversación.
"¿A qué viene esto ahora, Krychek?,
¿por qué me lo cuentas?De verdad que no encuentro la razón para que me hayas
revelado tus planes y el paradero de Mulder en un sólo día."
"Cuestión de amistad.".- sonríe
obteniendo una profunda mirada de incredulidad por mi parte.- "¡No me
mires así!, es cierto, mi fuerte no es la lealtad, pero me caeis bien, los
dos."
"Me parece muy bien, creo que sabes lo
que "los dos" pensamos sobre ti; ¿cuál es la verdadera razón?"
"No hay verdadera razón, Scully.
Simplemente tenéis que saber que la lucha no ha terminado. acaba de empezar y
tú estás metida hasta el fondo. Y así lo estará Mulder si algún día sale
de aquí. Teneis que saber el papel que jugais en esto, eso es todo."
"Quiero hablar con él".- digo
mirando al monitor.
"No, me he arriesgado al límite
dejándote verlo para hacer que me creyeses."
"¿Cuándo va a volver?".-
"No lo sé. Podría ser pronto, tarde o
nunca. No puedo aventurarme a eso."
"¿Algo más?"
"Sí. Si vuelves a acercarte por aquí,
las consecuencias podrían ser terribles."
"Si no tengo a Muder de vuelta volveré,
ten por seguro que lo haré."
Es lo último que le digo. Una rápida mirada
a los monitores me deja ver que sigue en la misma posición de ovillo, con la
cabeza entre las piernas que cuando llegué.
Un escalofrío recorre mi cuerpo cuando dejo
la "cabaña" porque parte de mí se queda allí dentro con él.
Casa Scully
23:32
"¿Mamá?".-
"Dana, estaba preocupada, ¿por qué no
has llamado?"
"No he podido, es una historia muy larga,
ya te la contaré."
"¿Estás bien?"
"Sí, de veras, sólo quiero irme a
casa."
"¿No prefieres quedarte?"
Niego con la cabeza. Tengo demasiadas cosas
que pensar y llorar esta noche como para quedarme aquí. Aún estoy sobrecogida
por las revelaciones de Krychek, pero lo que no puedo dejar de traer a mi
memoria son los ojos de Mulder mirándome de nuevo y la frustración de no poder
abrazarle, o decirle todo lo que no he podido en casi un año.
<Vuelve pronto, por favor, no puedo hacer
esto sola>
"¿Dónde está Fox?".- pregunto con
una sonrisa antes de que las lágrimas se hagan irreprimibles.
"Aquí, cógelo.".- dice poniéndolo
en mis brazos totalmente dormido. Es tan bonito que me hace sonreir
sinceramente.- "Cada día se parece más a su padre, Dana"
"Lo sé, mamá.".- digo sin apartar
la vista de él y depositando un beso en su pelo que no acaba de decidirse entre
rubio, pelirrojo y castaño.-
"Hasta el lunes, cariño."
"Adios, mamá."
Si tan sólo supiera qué ha hecho con ella.
Me asustan todas las posibilidades y me duele
la impotencia de no poder hacer nada por ayudarla, o por entender que hago en
esta habitación.
No he parado de llorar desde que se fue y la
razón me grita que si nadie me ha dicho nada hasta ahora, mucho menos van a
explicarme que hacía ella aquí, y (mucho peor) nadie va a decirme si está
bien o...
Quiero ver a Krychek y matarle, esta vez no
hay otra maldita opción.
Y necesito saberlo todo. Necesito saber
cuánto tiempo llevo aquí, qué ha sido del mundo, y sobre todo qué ha sido de
ella. Ahora sé que todavía me quiere y eso hace que me duela aún más estar
encerrado y condenado a no abrazarla.
Pero también es cierto que me ha salvado de
nuevo, ha encendido una chispa dentro de mí que se estaba consumiendo por la
falta de estímulos de mi particilar infierno en vida.
Ahora sé que tengo que salir de aquí por
ella, por mí,...
Ya no voy a esperar ni un segundo más
pacientemente dentro de este cubo de locos. Voy a luchar porque Scully está
ahí fuera y aún me quiere.
No sé que he hecho para merecerla, pero voy a
salir y a reunirme con ella.
<Sólo espérame, Scully>
Apartamento de Mulder
22-4-2000
9:00 a.m.
No oigo gorjeos al despertar y el corazón me
da un vuelco porque sé que algo va mal.
Miro en la cuna. Vacía.
Cierro los ojos esperando que todo sea un mal
sueño.
Sigue vacía.
Los siguientes minutos sólo están llenos de
desesperación y de confusión.
Llamadas a la policía, a los pistoleros, a
Skinner,....no llamo a mi madre de momento.
Estoy aterrada pero ni tan siquiera he llorado
porque ninguna lágrima o palabra puede explicar la desesperación que siento.
La policía llega temprano, pero sé que no
van a ser ellos quienes lo encuentren, no mientras tenga que ocultarles el 90%
de la información. Tampoco sé exactamente qué pretendo que hagan los
chicos,..o Skinner, primero porque no puedo contarles todo lo que sé y segundo
porque mi hijo no aparecerá hasta que los que se lo han llevado quieran por
muchos esfuerzos que hagamos para buscarle.
Es curioso que en este momento las únicas
palabras que me reconfortan provengan de la afirmación de Krychek de que nunca
le harían daño.
<¡Por favor, que no le hagan daño!>
Y una lágrima se desliza por mi mejilla
porque si me quitan todo lo que quiero, no voy a tener ni fuerzas ni ganas para
seguir luchando.
Carretera comarcal 134.
Kilómetro 12.
Celda nº9
16:35
Un ruido desconocido me saca de mi estado de
semi-sueño e inmediatamente brinco de la cama para ir a partirle la cara a ese
cabrón.
"Tranquilo, Mulder.".- me dice
apuntándome con una pistola como tantas veces antes.-
"¿Qué quieres ahora?, ¿ya te has
atrevido a dejar tu jueguecito del cristal?"
"No sabes nada.".- sonríe.-"Se
acabó tu tiempo aquí."
"¿Piensas matarme?"
"¡No!".- ahora ríe, perfecto.-
"No entiendes nada, vas a salir. Se acabó tu recuperación."
"Llevo perfectamente desde que me
trajisteis aquí, no soporto tus mentiras."
"Me cansa hablar contigo, Mulder, siempre
estás a la defensiva. No voy a explicarte nada, ya lo hará alguien cuando
estés ahí fuera."
"¿Pretendes que me crea que voy a salir
sin más?, ¿qué no hay trato?"
"No hay trato. Tienes un coche fuera con
un mapa. No creo que me haga falta decirte que cuando intentes volver aquí todo
habrá sido borrado."
Se hace a un lado en la puerta y apuntándome
con su arma me "invita" a salir.
"¿Cuánto tiempo ha pasado, Krychek?".-
me giro antes de sabandonar la sala.
"Scully está en el Georgetown Memotial.
Urgencias."
Y ya no me importa nada más. No me importa
que no haya contestado a mi pregunta, o que no me haya dado ni una maldita
explicación....sólo importa que Scully está en el hospital y que como le haya
pasado algo me las va a pagar todas juntas.
He de reconocer que no estoy en forma, pero no
puedo dejar de correr hasta que llego al coche.
Creo que ni tan siquiera me fijo en lo
cegadora que resulta la luz del sol, o en la agradable sensación de sentir sus
rayos sobre mi piel hasta mucho tiempo después.
En mi cabeza sólo hay dos cosas: Scully y
Urgencias, y el hecho de que estén relacionadas me causa una sensación que
está por encima del pánico.
Georgetown Memorial Hospital.
Urgencias.
18:40
Hace un rato que ya respiro tranquila.
Hace una hora apareció sin más en el
hospital y no me sorprendió; de hecho era la única manera de recuperaro en la
que confiaba. Sé que fueron ellos los que se lo llevaron, pero también que de
momento cumplen su palabra y no le han hecho daño, nada anormal parece pasarle
y no hay ningún chip en su nuca.
Está durmiendo en una de esas horribles cunas
de hospital, perfectamente tranquilo y con su permanente sonrisa en la cara.
Un par de horas en observación y podremos
irnos a casa. Ha sido un día muy largo y lo único que quiero es meterme en la
cama.
Mañana tendré tiempo de pensar en hacia
donde enfocar la lucha, la búsqueda...porque pese a todo lo que ha pasado, los
ojos de Mulder al otro lado del cristal siguen marcados en mi retina.
Compruebo de nuevo que todo está bien y
decido salir al pasillo a dar un paseo dejando a Fox con una enfermera. Tal vez
la sala de espera no esté tan cargada ni parezca tan pequeña como esta
habitación.
"¿Señorita Scully?".- me preguntan
mientras estoy dando vueltas alrededor de la sala de espera.
"¿Sí?"
"Soy John Hond, de la policía. ¿Es un
buen momento para que rellene este formulario?"
"Claro."- sonrío tomándolo y
sentándome.- "En cuanto termine se lo llevo."
"Muchas gracias."
Burocracia. Todo acaba reduciéndose siempre a
una cuestión de papeles; por supuesto la policía no pudo hacer nada para
encontrar a Fox, pero hay que justificar la investigación con toda clase de
preguntas estúpidas.
Sólo quiero acabar de una vez.
Georgetown Memorial Hospital.
Parking de Urgencias.
18:55
Prefiero no pensar a la velocidad que he
venido conduciendo ni en cómo acabo de dejar el coche en el aparcamiento,
aunque para ser sincero, tampoco creo que pudiera pensar en ello aunque
quisiera.
Respiro hondo antes de cruzar la puerta porque
no sé el panorama que me espera al otro lado. En mi cabeza me repito una y otra
vez: tiene que estar bien, tiene que estar bien, tiene que estar bien; pero
aunque no quiera escucharla, la pequeña parte racional de mi cerebro me grita
que si está en urgencias no puede estar bien.
Dentro.
Miro a mi alrededor y no hay rastro de ella.
Me acerco al mostrador de información y pregunto obteniendo un frustrante
"lamento comunicarle que no hay nadie en este centro que responda a ese
nombre".
Si esa rata de Krychek ha vuelto a mentirme de
nuevo.....
Y entonces la veo surgir entre la gente y me
quedo paralizado, ni uno sólo de mis músculos responde a mi deseo de correr
hacia ella. Mi garganta no puede gritar su nombre.
Parece estar perfectamente.
____________________________________________________
Me levanto para ir a entregar los papeles ya
completos y de pronto todo el mundo se desvanece a mi alrededor.
Sólo le veo a él, estamos en un pasillo
vacío. Sólos él y yo.
Cierro los ojos durante un segundo y vuelvo a
abrirlos comprobando que no se ha desvanecido. Sigue ahí mirándome inmóvil y
en silencio.
No sé como llego a hasta él o cómo él
llega hasta mí, pero de repente estamos abrazados y me siento en casa después
de once meses interminables.
"¿Estás bien?"
Su voz es como una caricia en mi oido, me
siento tan...., ¿cómo voy a contestarle sólo que sí?, decir "estoy
bien" no significa nada comparable a lo que siento.
Todas las palabras se quedan pequeñas, así
que sólo le miro a los ojos chillándole con ellos lo que soy incapaz de
expresar y sonríe.
¡Cómo sonríe!
Hay tantas cosas que tengo que decirle y que
soy incapaz de articular....
"Yo..."
Pone su índice sobre mis labios callando mi
amago de charla y me besa. Podría pasarme así la vida, besándole y sumergida
en su abrazo.
Y sólo ahora que ha vuelto y está besándome
comprendo en su totalidad lo que le he echado de menos.
____________________________________________________
A veces cuando abrazo a Scully tengo la
impresión de que se va a romper entre mis brazos, y eso es curioso porque es la
persona más fuerte que conozco.
Pero no hay nada en el mundo comparable a
abrazarla. Ningún momento en el que me sienta más "yo" que cuando
estoy a su lado.
Y hace demasiado tiempo desde la última vez,
no sé cuánto y ahora mismo no me importa, pero sé con seguridad que ha sido
demasiado.
Cuando al fin consigo dejar de besarla, trato
de iniciar una conversación.
"¿Estás bien?".- le pregunto por
segunda vez totalmente consciente de que no puedo dejar de sonreir, ¿cómo voy
a hacerlo si ella me está sonriendo a mí con cada parte de su cuerpo?.
"Ahora no puedo estar mejor.".-
habla y el sonido de su voz es pura música.
"Krychek me dijo que estabas en
urgencias, y yo..."
Me calla con un beso, vuelve a sonreirme y me
toma de la mano llevándome hacia la sala de espera.
"Ven conmigo, tenemos que hablar."
Claro que voy contigo, no pienso dejarte en
una temporada. Calculo que mientras viva.
____________________________________________________
Hasta este momento no había pensado en lo
difícil que va a resultar explicarle todo lo que ha pasado en estos meses. No
sé cuanto sabe sobre lo que le pasó, y definitivamente no sabe lo de
Fox....¡va a matarme cuándo sepa que le he llamado así!
"¿Por qué te ríes?"
No me había dado cuenta, pero el pensamiento
de su reacción ante lo que viene ha hecho que se me escape una pequeña
carcajada.
"No tiene importancia."
"Scully, ¿de veras que estás
bien?"
"¿Cómo puedes preguntarme eso?, ¡has
vuelto!, no he estado mejor desde hace mucho tiempo."
"¿Entonces por qué estamos en
urgencias?, Krychek me dijo que te encontraría aquí y aquí estás, pero no
parece pasarte nada."
"¡Es que no me pasa nada!".-
sonrío.- "¿Qué sabes sobre tu desaparición, Mulder?, sobre estos
meses...¿te dijo algo Krychek?"
"No sé nada. Recuerdo Oregón, recuerdo
la abducción, no se molestaron en borrar esos recuerdos, Scully, pero tampoco
fue nada traumático...quiero decir, no hubo pruebas, ni experimentos,...creo
que sólo nos estaban probando.".- respira hondo y me mira.- "Después
de eso, sólo la habitación blanca durante demasiado tiempo,...y entonces tú.
Me salvaste de nuevo."
Toma mi mano y la aprieta casi haciéndome
llorar.
"¿Cuánto tiempo ha pasado?".-
pregunta con dolor.- "¿Qué ha pasado mientras no he estado?"
En once meses Skinner se ha vuelto creyente
ganándose enemistades por todo el Bureu, yo misma ya no puedo denegar por más
tiempo lo que he visto, los expedientes x están bastante parados puesto que
básicamente los hemos orientado a encontrarte a ti y a los demás desaparecidos
(a los que no pudimos salvar la vida), he tenido un hijo que es tuyo también y
que según Krychek es "el elegido", pero no te preocupes que no
quieren hacerle daño, sólo quieren...algunas partes de su código genético.
¿Algo más? Pues ahora que preguntas sí; se llama Fox. ¡Dios mío!, muchas
noticias, poco tiempo y muchos nervios.
Se me debe de escapar otra risa nerviosa
porque Mulder me mira sorprendido sin pillarle la gracia.
"Lo siento, yo...".- trato de
explicarme pero no puedo.- "No importa, déjalo. Han pasado once meses; los
once meses y un día más largos de mi vida."
Me mira con dolor creo que esperando que le
cuente todo y esta vez soy yo la que apreta su mano.
"Te contaré lo que sé sobre el lugar
dónde has estado. Krychek me envió un e-mail ayer por la mañana citándome en
el lugar dónde te encontré. No era el primero que recibía, pero los otros
sólo contenían el nombre de una persona abducida que aparecía y...moría
pocas horas después."
Le cuento las apariciones, y el porqué se los
llevaron. Le digo lo de su sistema inmunológico y que ha pasado cuatro meses en
esa cárcel.
Y sin embargo no puedo contarle lo de Fox. No
sé como hacerlo y necesito decirlo, necesito que lo sepa de una vez.
"Lo siento."
"¿Por qué?.- pregunto sorprendida.
"Por dejarte a un lado, por todas las
veces que lo he hecho...."
"Mulder, cállate.".- le digo con un
beso.
"Aún no me has explicado por qué
seguimos en urgencias si tú estás bien.".- sonríe.
Respiro hondo.
"Ven conmigo, tengo que presentarte a
alguien.".
____________________________________________________
Cuánto más me cuenta, más ganas tengo de
que se calle. Son demasiadas cosas para asimilar en un día.
Y ahora mismo de lo único que quiero estar
seguro es de que ella está bien y le pregunto por ni se sabe que vez hoy qué
hacemos en urgencias.
Se calla un segundo. Respira.
"Ven conmigo, tengo que presentarte a
alguien."
Me coge de la mano y me lleva hacia uno de los
boxes típicos de urgencias.
Ella pasa tras la cortina haciéndome un gesto
para que espere.
Oigo "señorita Scully", y
"pueden salir", y "todo está en orden". Entonces veo salir
a una enfermera y un policía que me saludan con la cabeza.
Sonrío y a continuación Scully vuelve a mi
lado de la cortina.
"¿Qué ocurre?"
Sonríe y estira de mí introduciéndome en el
box.
Es totalmente normal excepto por tres cosas:
1.- La cama está vacía.
2.- Al lado de la cama hay una cuna.
3.- En la cuna hay un bebé.
Creo que todas mis neuronas están atrofiadas,
y sólo me doy cuenta de que se me ha olvidado respirar cuando noto que la falta
de oxígeno va a hacer que me desmaye.
Me siento en la cama junto a Scully; puedo
notar que ella me está mirando, pero mi vista no se aparta del pequeño que
duerme con una sonrisa.
No sé qué decir, qué preguntar,....sólo
puedo mirarle.
"¿Está..., está bien?".- pregunto
levantando la cabeza por primera vez y mirando en sus espectantes ojos azules.
"Sí.".- dice simplemente.
Y su monosílabo me quita un extraño peso de
encima.
Voy a aunar fuerzar para una pregunta más
difícil todavía.
"¿Es tu...?"
Niega con la cabeza antes de dejarme acabar y
me duele en lo más profundo del alma. La última vez que estuve con ella
hablamos sobre esto, y sé que ella lo deseaba, yo mismo lo hubiera deseado pera
ella...para nosotros, y me dolía no poder hacer nada para que tuviera esa
oportunidad. Ahora, viendo a ese bebé en la cuna y su forma de mirarlo habría
jurado que era su hi...
"Es nuestro.".-
Lo añade sin más parando mis cavilaciones.
No sé por qué le ha costado tanto
decírmelo, no sé de qué estaba asustada; sólo sé que en este momento no
podría ser más feliz ni aunque lo intentara.
Sonrío y lloro, y ella sonríe y llora.
La abrazo y la beso.
"Lo siento."
"Basta de *lo sientos*, Mulder, estás
aquí, ya no importa nada, no tienes nada por lo que disculparte."
No la suelto, pero vuelvo a mirar incrédulo
hacia la cuna dónde duerme mi hijo...el hijo de Scully y mío, nuestro hijo.
No sé si en el mundo es normal el amor a
primera vista, pero de alguna manera esta es la segunda vez que me ocurre en mi
vida.
Aquellos que mandaron a Scully para destruirme
no estaban inspirados ese día y en lugar de una losa final para aplastarme, me
lanzaron un salvavidas, lo único que podían haberme mandado para sacarme del
túnel oscuro en que vivía. Les doy las gracias.
"Te quiero.".- se lo digo pero las
palabras parecen vacías de significado, ¿cómo puedo limitar lo que siento a
dos palabras tan desgastadas por el uso?.
No me contesta, pero su mirada me dice mucho
más que todas las declaraciones en todos los idiomas del mundo.
____________________________________________________
No sé cómo, pero al fin consigo hacer que
las palabras salgan de mi garganta a un nivel más o menos audible e
inteligible.
"Es nuestro."
Creía que lo sabía todo sobre las
expresiones de Mulder.
Me equivocaba.
La sorpresa inicial es pronto sustituida por
la interrogación y de repente esta también desaparece a manos de una sonrisa
llena de lágrimas que grita felicidad y alegría.
¿Cómo resistir eso? Imposible,
inmediatamente me contagio de su misma expresión y tengo la sensación de que
mi cara es un espejo de la suya.
Comienza a decir "lo siento" y le
callo porque no tieme que lamentar nada, no dejaré que cargue de nuevo con una
culpa que no es suya.
Permanece en silencio durante un rato,
combinando sus miradas hacia mi con sus miradas a la cuna. Creo que he vivido
toda mi vida sólo para ver esto.
"Te quiero."
Me lo dice y me pilla por sorpresa y sin
palabras, así que le contesto con la mirada. Como siempre entre nosotros ese
gesto habla por sí mismo.
"¿Cómo se llama?"
Oh, oh......Por un momento había esperado que
no se le ocurriera preguntarlo. me he estado preparando para esto desde que
decidí arriesgarme a llamarle así. Le he dado noticias peores....no puede ser
tan malo.
"¿No tiene nombre, Scully?".-
sonríe por un momento.
Voy a hablar por fin cuando se abre la cortina
apareciendo el pediatra tras ella.
"¿Fox Mulder?".- pregunta.
"Sí, soy yo.".- dice Mulder.
"Bueno, señor Mulder, me refería al
paciente, no creo que usted sea un bebé varón blanco de cuatro meses. Pueden
irse ya."
El médico sonríe, yo estoy haciendo
esfuerzos sobrehumanos para no empezar a reirme a carcajadas y Mulder aún está
procesando los hechos a toda velocidad.
"¿Fox?".- me mira
"disgustado".- "Scully, ¿cómo has podido hacer algo así?"
"Vamos, Mulder, no podía llamarse de
otra forma. No pensaba hacerlo, pero créeme, cuando me miró supe que era su
nombre y además el médico que me atendió dijo que era extraño, no horrible,
y que le pegaba a la perfección."
"Scully, has de saber que acabas de
destrozarle la infancia y adolescencia a tu hijo, más vale que le encontremos
un nickname pronto...".- sé que no está realmente enfadado.
"¿Qué tal Spooky Junior?".- mirada
asesina como respuesta....mejor me callo.
Voy a cogerle en brazos pero Mulder se me
adelanta y lo toma con delicadeza, dulzura y tal vez con algo de miedo a hacerle
daño (¡cómo si alguien pudiera correr peligro entre sus brazos!).
"¿Dónde vivimos, Scully?"
"En tu apartamento."
Noto la sorpresa en su cara pero no dice nada
y nos dirigimos por fin a casa todos juntos.
Apartamento de Mulder
Alexandria, Virginia
23-4-2000
8:45 a.m.
Calidez, holor a Mulder y gorjeos. No se me
ocurre ninguna forma mejor para despertar.
Miento; No se me ocurre ninguna forma mejor de
comenzar a salir del estado de sueño.
Al abrir los ojos es mucho mejor.
Lo primero que veo es la figura de Mulder a mi
lado. Perfecto.
Lo segundo a Fox tranquilo, sonriente y
emitiendo sonidos como es habitual. Lo diferente es que descansa sobre el pecho
de su padre que lo acaricia con ternura piel contra piel, en otra de esas
imágenes que no olvidaré mientras viva.
Lo tercero sólo lo siento. Los labios de
Mulder sobre los míos.
"Buenos días.".- dice.
Creo que murmuro un "hola" mientras
sonrío pero no estoy segura.
"¿Ya os habéis conocido?"
"Sí, creo que nos llevamos bien."-
sonríe.-"Es mucho más divertido despierto, Scully."
"Sin duda.".- respondo tratando de
memorizar la escena que estoy observando. Cierro los ojos y colecciono el
momento.
"¿Cuándo nació?".- casi río
porque quiere saberlo todo y rápido, no quiere estar al margen ni un segundo
más y eso me gusta.
"El veinte de diciembre,...en Belleflour.
Procuro no pensarlo a menudo, ¿sabes?, pero ese fue el día y el lugar dónde
te recogieron, Mulder."
"No pienses en ello si no quieres, pero a
mí me gusta que haya nacido allí...en el principio de todo.".- me mira
con seriedad, en el fondo de sus ojos hay...felicidad y amor; es tan nuevo
encontrar su mirada vacía de culpa y resentimiento que tengo ganas de llorar de
alegría. Deja de mirarme durante un segundo y besa la cabeza de Fox.- "Es
tan bonito, Scully..."
Podría vivir para siempre en este momento.
Parar el tiempo y quedarme anclada en esta mañana perfecta.
Y sé qué para llegar aquí todos hemos
pasado por mucho más de lo que nadie pueda imaginar.
Y sé qué no puedo parar el tiempo y vivir
para siempre en esta mañana perfecta.
Y sé qué queda mucho por lo que luchar y
combatir de ahora en adelante. Muchas preguntas que han de ser contestadas y
muchas mentiras aclaradas.
Pero también sé qué ya no tengo que luchar
sola.
Tengo alguien junto a quién combatir y una
gran razón por la que hacerlo.
"¿Scully?".- casi me sobresalto
cuando me saca de mis cavilaciones.
"¿Sí?"
"Tengo algo que es tuyo."
Desprende mi cruz de su cuello y me la
devuelve como tantas otras veces; tan igual y tan distinto.
Se hace un nudo en mi garganta mientras
abrocho el colgante en torno a mí. Es extraño volverla a sentir ahí después
de tanto tiempo.
"¿Scully?".-
¿Son imaginaciones mías o su voz también
está rota?
"¿Sí?".- digo lo más audiblemente
que puedo.
"Gracias."
"¿Por qué?".- tardo un segundo en
contestar porque mi voz sigue sin responder a mis deseos.
Me atrae más cerca de él,...de ellos, en
realidad, y puedo notar que esta llorando.
"Tus creencias me dieron fuerza."
FIN
NOTA: That´s it!!!! He intentado leer todos
los pst-requiems que me ha dado tiempo (muchísimos, creedme porque mi fuerza de
voluntad para estudiar es pequeña y mis ganas de ver la octava grandes- y eso
que sólo he visto trece episodios de la séptima...) y he tratado de no
repetirme demasiado, si no me escribís no sabré si lo he conseguido...
Bueno, las "explicaciones
mitológicas" (subrayo las comillas) tal vez bailan un poco porque para
ellas ya tenemos a CC y FS (que a veces también,...en fín.)
Una cosa que no se si tiene que ver con esto
pero que me está consumiendo, la frase de Scully "Cierro los ojos y
colecciono el momento". Al escribirlo no lo pensé, pero ahora sé "coleccionar
momentos" lo he sacado inconscientemente de algún libro que me ha gustado
mucho, ¿el problema?, ¡no puedo recordar cuál!, si alguno de vosotros lo
sabe, agradecería la ayuda.
Y dejo ya esto porque las notas del principio
y estás sumadas acabarán durando más que el relato.
Gracias por la paciencia y escribirme, POR
FAVOR.
I need feedback!!!