Hospital Estatal de Washington
Washington DC
Jueves, 13:04 hs
Mulder:- ¿Ya tienes los resultados?
Scully:- Solo falta que me envíen los tejidos que mandé a analizar a Quantico.
Mulder:- ¿Quieres almorzar?
Scully:- …………
Mulder:- Scully! ¿Me oyes?
Scully:- …………
Mulder:- ¿Qué no es ese Brad Pitt sin pantalones?
Scully:- Ah?
Mulder:- Así que la Reina del Hielo responde ante insinuaciones sexuales.
Scully:- ¿Oíste eso?
Mulder:- ¿Qué?
Scully:- Olvídalo.
Aldersic’s Café
Washington DC
Jueves, 13:45 hs
El lugar no era precisamente del agrado de Scully, pero el hambre estaba
pudiendo con ella. Almorzaron rápidamente y ya estaban por retirarse.
Scully:- Lo oyes?
Mulder:- Qué?
Scully:- Shhhh!!!!
Después de unos minutos de silencio Mulder se decide
Mulder:- Diablos Scully ¿Qué sucede contigo?
Scully:- ¿A qué te refieres?
Mulder:- Durante toda la semana has estado escuchando cosas, o viendo, o…
no lo sé. Nunca me explicas, no me dices que pasa.
Scully:- No importa.
Mulder:- Resulta que si me importa.
Scully:- Te reirías.
Mulder:- No lo haré, confía en mi.
Scully:- (Maldición, Mulder cuando me miras así sería capaz de violart…
Momento! Yo nunca pensaría algo así… Maldita mentirosa, siempre lo haces. ¡¿Quieres callarte Dana?! ¿Qué hay de esos sueños que…? Ese es mi alocado
subconsciente. Excusas! Eso es lo único que sabes hacer Dra. Scully, dar excusas…. ¿Estoy teniendo una discusión con migo misma? ¡Adivinaste! Ganaste
un auto 0 Km. No tienes que ser tan irónica. Ok! Esto es peor de lo que creía, ahora me reprocho a mi misma.) Debo dejar la cafeína.
Mulder:- ¿Esa es tu respuesta? ¿Debo dejar la cafeína?
Scully:- Qué? Eehh…. No! Yo… Tú ganas, pero salgamos de aquí.
Parque de Madison
Washington DC
Jueves, 15:49 hs
Scully:- ¿Conoces la canción “Fly” de Celine Dion?
Mulder:- Nop.
Scully:- Pues es muy hermosa… Me refiero a… Yo la escucho todo el tiempo.
Mulder:- Es todo? Pues, yo tuve pegada la canción “Sex on the beach” por un
mes y medio.
Scully:- Si… como sea.
Mulder:- Oh! – Le da pequeñas palmaditas en la espalda – un poco de humor.
Scully:- Nunca te interesa lo que tengo para decirte. Es en serio.
Mulder:- Ven, vamos a sentarnos en aquel banco. Cálmate, prometo no interrumpir. ¿Sabes?, has estado muy vulnerable últimamente.
Scully:- Tuve muchos sueños sobre Emily – Hace una pausa y se aclara la voz.
– En todos me pide ayuda, y yo no puedo hacer nada al respecto. Esta encerrada en un cuarto con personas desconocidas, todas están desesperadas,
corriendo y gritando. Solo quieren salir de allí.
Ambos miraron al cielo, había comenzado a llover. Cubrieron sus cabezas con
sus sobretodos y corrieron hacia el auto. Una vez adentro, Mulder arrancó el auto, pero la visibilidad era mínima, así que apagó el motor, encendió la
radio y se dispuso a continuar la conversación, pero los ojos de niña asustada e indefensa de Scully, delataron la canción. Mulder se calló y la
oyó.
Fly, fly little wing
Fly beyond imagining
The softest cloud, the whitest love
Upon the wind of heaven’s love
Past the planets and the starts
Leave this lonely world of ours
Escape the sorrow and the pain
And fly again…
Scully:- Apágala, me lastima.
Mulder obedeció. De los grandes ojos azules de su compañera, brotaba un
manantial de lágrimas; se podía ver en ellos el inmenso dolor de la pérdida
de un hijo. Sus mejillas estaban sonrojadas. Sentía impotencia, furia, angustia, pero por sobre todo mucha tristeza, estaba enojada con el mundo.
Necesitaba calmarse, caminar, caminar hacia ningún lado, no quería pensar en
nada. Solo quería salir del auto. Lo hizo pegando un portazo, por desquitarse con algo.
Mulder:- Espera, Scully, vas a pescar pulmonía. Oye!!!! Vuelve aquí – Salió
del auto, imitándola.
Scully:- No me sigas.
Mulder:- ¿Dónde vas?
Scully:- ¿Qué no escuchaste? Eso no te incumbe. Vete y déjame en paz.
Mulder:- Solo quiero asegurarme que estarás bien.- Dijo gritando. Pero Scully ya había desaparecido entre la niebla y las gotas cristalinas
que humedecían el ambiente
Mulder:- Nunca se comporta así – pensó en voz alta – hay algo que no quiso
contarme.
Calle 35
Washington DC
Jueves, 16:07
Fly, fly precious one
Your endless journey has begun
Take your gentle hapiness
Far too beautiful for this
Cross over to the other shore
There is paece forevermore
But hold this memory bittersweet
Until we meet…
La canción se repetía una y otra vez. Dana deseaba arrancarse la cabeza y no
tener que escucharla nunca más. Ya no tenía fuerzas para llorar, ni caminar,
ni maldecir el día que la perdió.
Se quedó inmóvil, ya no podía permanecer de pie, iba a desmayarse, estaba demasiado débil, pero alguien la sostuvo antes de caer y la condujo a una
inmensa construcción, no muy lejos de allí, que la agente no pudo reconocer.
Despertó en una iglesia, todo estaba en silencio, le dolía la cabeza. Estaba
enfrente de la imagen de la Virgen, completamente sola. ¿Qué demonios hacía
allí? No tenía idea de cuanto tiempo había transcurrido, pero afuera seguía
lloviendo con la misma intensidad. Una voz femenina interrumpió sus pensamientos.
Mujer:- Oiga ¿Se encuentra mejor?
Scully volteó para todos lados, sobresaltó, pero no divisó a la persona. Ni
si quiera de dónde provenía la voz, ya que producía eco por todos los rincones y la aturdía.
Scully:- Disculpe… Usted es… ¿La conozco?
Mujer:- Oh! Creo que sí. Pero no voy a decírselo. Escuche, sé lo que le sucede, lo único que puedo decirle es que está viva y la necesita. Debería
ir a casa y descansar para meditarlo.
Scully:- Aguarde… ¿Me está diciendo que…?
Mujer:- Ese es su problema, usted interpreta las cosas pero se niega a entenderlas, tal vez su compañero pueda ayudarla.
Scully:- Sé quien es usted!!! Me llamó para Navidad, hace dos años y me dio
un mensaje parecido – Dijo eufórica - ¿Cómo quiere que descanse y medite cuando me dice que mi hija nunca murió y corre peligro?
Había comenzado a llorar nuevamente, aguardó por una respuesta, pero no la
obtuvo. Se había ido.
Entonces rezó, rezó e imploró porque su hija realmente esté viva y fuera de
peligro. Rezó para encontrarla y para que todo salga bien.
Le dolían los párpados de tanto apretarlos y sus mejillas ardían.
Decidió salir y pedir un taxi, necesitaba procesar toda la información recibida y aclarar su mente, si ella estaba viva no descansaría hasta
encontrarla.
Residencia de D. Scully
Georgetown, Maryland
Jueves, 19:29 hs
Legó a su casa empapada y tomó un largo baño. Cuando salió, se puso el
pijama e inmediatamente comenzó a sonar su móvil con insistencia.
Scully:- Scully.
Mulder:- Vaya, tu voz parece la de un muerto.
Scully:- Si vas a molestarme… - Había comenzado a llorar, estaba muy sensible.
Mulder:- No dejaré que pases la noche sola….
Scully:- No, no lo hagas, necesito pensar. Mulder! Mulder! ¿Estás ahí?
Por supuesto su compañero ya había colgado y se dirigía hacia su
apartamento.
Diez minutos más tarde sonó el timbre.
Dana lucía terrible: llevaba puesto el pijama de seda blanco, del cual Mulder se burló en una oportunidad, estaba pálida, ojerosa, cansada y en su
rostro bañado en lágrimas, sus ojos delataban desesperación.
Scully:- Pasa. – Dijo con voz temblorosa.
Mulder se sentó en el sofá, preocupado. Ella lo imitó y le contó todo lo
sucedido haciendo largas pausas en las cuales, con gran esfuerzo, contenía las lágrimas o miraba a Mulder quien no la interrumpió y la escuchó
atentamente. Cuando finalizó no pudo con el dolor y rompió en llanto, como Fox creía que sucedería: cuando se guardan los sentimientos un buen día todo
estalla en el interior. Dana creía que era muy fuerte y podía superarlo todo, por sí sola y esto la tomó desprevenida, como un golpazo en la cabeza,
y no supo manejarlo. Emily era uno de los pocos puntos débiles que poseía y ahora era tan sensible como una niña pequeña. Fox la abrazó lo más fuerte
que pudo y ella se refugió en su pecho y le rodeó el cuello los brazos.
Mulder:- Si Emily está viva la encontraremos, lo juro.
Scully:- ¿Cómo es que siempre tienes fe en las cosas? Crees en lo que te digo por más que
suene ridículo, cuando yo cuestiono y discuto todas tus teorías…
Mulder:- Nuestra relación se basa en la confianza. ¿Cierto?
Scully asintió con la cabeza.
Mulder:- Escucha nunca me has defraudado y yo tampoco lo haré. Yo soy un
loco paranoico y tu una mujer cuerda y racional.
Este último comentario le arrancó una pequeña sonrisa a su compañera quien
se fue calmando poco a poco.
Mulder:- Todo estará bien. – Dijo suavemente.
Fox disfrutaba mucho ese momento, acariciándola, sintiendo el aroma de su
cabello, de su piel. Cuando Dana quedó completamente dormida, la tomó en brazos y la llevó hasta su cama, la acostó y la cobijó con las sábanas.
Lentamente quitó los brazos de Scully de alrededor de su cuello. Ésta se movió y murmuró algo en señal de protesta. Se veía tan hermosa dormida, tan
dulce y angelical. Se fue lentamente, para no hacer ruido, sin embargo Scully despertó.
Scully:- Mulder, dijiste que te quedarías toda la noche. - Dijo entre
dormida.
Mulder:- Iba a dormir en el sillón.
Scully:- Tú no duermes, quédate junto a mí.
Fox tomó una silla y la colocó al lado de la cama. Cuando se sentó, Dana
cogió su mano.
Scully:- Duerme conmigo, por favor.
Mulder lo pensó varios minutos, eso no era propio de Scully, la Dra. Sensata
que nunca se salta las reglas; quizá había escuchado mal. Pero ella, imitando sus típicos gestos, le puso esa cara de cachorrito asustado, y no
pudo resistir.
Mulder: (No es justo, eso es jugar sucio… Que diablos dices Fox William
Mulder, eso fue una cucharada de tu propia medicina, ahora ya sabes cuan eficiente es.) - De acuerdo.
Se quitó los zapatos, la camisa y el cinturón y se recostó a su lado.
Scully:- Abrázame.
Sonó más como una orden que como una petición. Mulder hizo caso omiso y besó
su cabeza suave y sutilmente, varias veces.
Scully:- Júrame que no me soltarás.
Mulder:- No lo haré. Duerme ahora, descansa. (Dios, esto no puede estar pasando, es muy bueno para ser verdad. Su cuerpo as tan frágil y delicado…
su pijama tan fácil de desabrochar… Maldición, tu mejor amiga y la mujer que
amas te necesita y tu teniendo fantasías sexuales. Tienes la mente podrida de tanta pornografía, eres un cerdo. Momento! Eres humano y eres Spooky
Mulder, era de esperarse. Bah! Eso no es más que una excusa, debería sentirme avergonzado. Aunque ella no sabe lo que pienso…)
Scully:- Gracias.
Mulder:- Te mereces lo mejor. (Es tan dulce, tierna y sensible)
Ambos se miran a los ojos profundamente durante un largo rato.
Mulder:- (Dios amo a esta mujer, no soporto un minuto más sin decírselo No,
no es el momento indicado. Si, claro, otra excusa, eres un cobarde; ¿Cómo
voy a mentirme a mí mismo? Debo decírselo, pero cuando la situación mejore)
Scully dormía recostada en su pecho. Fox podía sentir su respiración lenta y
acompasada, lo estremecía. Por primera vez en mucho tiempo consiguió dormir tranquilo, el tener a Scully a salvo, a su lado, le hacía sentir bien.
Ambos despertaron temprano, en la mañana.
Mulder:- Buenos días. – Dijo sonriendo, sin dejar de acariciar su espalda y
su cintura. Aunque nada había sucedido, sentía que Dana era solo de él.
Scully:- Buen día. – Dijo con la sonrisa de una quinceañera enamorada
Mulder:- ¿Te encuentras mejor?
Scully: Su expresión cambió completamente. – Eso creo.
Se quedaron, así, abrazados sin decir palabra por un tiempo.
Mulder:- ¿Tienes hambre? (Vaya, qué poco romántico! Momento… no tengo porque
serlo)
Scully:- Claro, prepararé el desayuno.
Mientras comían hablaron de como empezar la búsqueda, pero no tenían una
sola pista, solo las palabras de aquella mujer.
Mulder:- Recuerdo que antes tampoco tenías ninguna pista, y la encontraste
por casualidad.
Riiiiiiing, riiiiiing!!!!!
Scully:- Hola
Mujer:- Está más cerca de lo que cree… Encienda la radio, ella quiere recordarle algo.
Scully:- Por favor, dígame algo más. Oiga, sigue ahí? Mierda! – Colgó el
teléfono.
Mulder:- ¿Qué dijo?
Scully:- Enciende la radio.
Él sube el volumen para oír mejor
Fly, fly do not fear
Don’t waste a breath, don’t shed a tear…
Scully:- Apágala.
Mulder lo hace.
Mulder:- Creo que por más daño que te hago, deberías escucharla. Quizás
tenga algún mensaje escondido o algo así…
Scully:- Quizás… Enciéndela.
Mulder la miró con cara irónica. Pero so expresión cambió al encenderla:
estaban transmitiendo un partido de fútbol.
Scully:- ¿Tocaste el dial?
Mulder:- No.
Scully:- ¡Rayos!
Terminaron de desayunar en silencio y fueron a la oficina.
Central del FBI
Washington DC
Viernes, 8:37 hs
Riiiiiiing! Riiiiiiing! El celular de Mulder sonaba con insistencia.
Mulder:- Mulder.
…….
Mulder:- Maldito bastardo, si lo veo, lo mato.
…….
Mulder:- Scully, dame lápiz y papel. – Ella obedeció. Fox garabateó algo.
……
Mulder:- Como que sea uno de sus sucios asuntos ya dejó de existir. – Y
colgó el teléfono.
Scully:- Mulder… ¿A quién le hablabas?
Mulder:- Ya vengo.
Scully:- Debo ir al hospital a las 12 a recoger los últimos resultados.
Mulder:- No te muevas de aquí, iré contigo. – Aunque sabía que Scully no
sería impuntual por su causa.
Lugar desconocido
Viernes, 10:13 hs
Fumador:- Me alegro de verlo otra vez, agente Mulder.
Mulder:- Dígame todo lo que sepa sobre la niña, grandísimo hijo de puta.
SEGUNDA
PARTE