Oficinas del F.B.I.
Cuidad de Washington 9:30 AM
Hoy es un día como cualquier otro, terriblemente aburrido, y ni siquiera hay
hombresitos verdes, perdón, grises que cazar, solo un montón de papeles e informes que ordenar y para colmo de los males Mulder aun no llega y no me
voy a molestar en llamarlo para preguntarle que ocurre, no después de lo de ayer.
Estábamos en uno de esos típicos pueblitos perdidos de estados unidos, del
cual no logre retener el nombre, pero de lo que si me acuerdo es de lo que fuimos a investigar un supuesto caso de zombies devora vacas, pero por
supuesto no había tales zombies y las pobres vacas habían sido atacadas por un jauría de perros salvajes, hasta ahí todo iba de lo mas normal, fue en el
avión de regreso Washington donde empezaron los problemas y fui yo la que empecé con una de mis típicas frases.
- te dije que no había tales zombies, siempre nos haces viajar a perder el
tiempo- le dije en tono de victoria.
- Sabes Scully me tienes harto, eres una escéptica caprichosa que no acepta
las opiniones de los demás- me respondió con un tono bastante severo.
- Pues si yo soy una escéptica caprichosa tú eres un paranoico cabezota.
- Es eso lo que piensas de mí?- me dijo con los ojos entristecidos.
- Si- le dije firmemente, sin medir mi respuesta de la cual ahora me
arrepiento.
El resto del viaje lo continuamos en silencio solo nos dirigimos un par de
palabras cortantes y frías al despedirnos y eso fue todo, no lo he vuelto a ver.
Oficinas del F.B.I.
Ciudad de Washington 9:30 PM
Acabo de terminar el papeleo y mi camino a casa se hace mas largo que de
costumbre. Mulder brillo por su ausencia en todo el día, pero no pienso llamarlo, no señor. Pero no me enojo si llama él, o quizás si deba llamarlo
y pedirle disculpas, NO, sería como rebajarme y pedir disculpas por algo que yo no hice, bueno si lo hice, pero no fui yo la que insulte primero, fue él,
así que llame él pidiendo disculpas por que yo no lo haré.
Departamento de
Dana Scully
10:13 PM
Llego a la puerta de mi departamento terriblemente cansada, ya que tuve que
subir por las escaleras porque el bendito ascensor se descompuso.
Noto algo extraño, cuando abro la puerta me doy cuenta que esta ya esta semi
abierta, pero no le tomo importancia, debo haber salido muy apurada esta mañana. Entro con todas las
intenciones de darme una buena ducha y después comer y dormirme. Prendo la luz de la sala y la cocina, paso por la
habitación a oscuras para preparar la ducha, vuelvo a la habitación para terminar de vestirme pero no prendo la luz. Cuando estoy por sacarme por
completo la blusa, oigo una voz que proviene de la oscuridad mas profunda de mi habitación.
- Será mejor que no sigas con eso.
La voz la reconozco de inmediato, pero su tono era terriblemente terrorífico
un tono que nunca antes le había escuchado.
- Mulder, Que haces aquí?- le pregunto mientras me abrocho rápidamente la
blusa.
- Solo vine a saludar.
Yo solo me limito a levantar la ceja en señal de que su respuestas no me
convence en lo absoluto.
- No me mires así en verdad solo vine a saludar
- Por que no fuiste hoy a trabajar?
- Ahhhhhh, Que lo notaste?
Al momento en que dice esto ultimo el aire se densa tanto que hasta cuesta
respirar.
- Que quieres decir con eso?
- Que si notaste la ausencia del paranoico cabezota que se sienta junto a
ti todas las mañanas
- Claro que note tu ausencia Mulder, no se que estas tramando pero no me
gustan lo rodeos.
Se lo digo seria y fríamente clavando mi mirada en sus felinos ojos verdes.
- Si así lo prefieres me limitare a comunicarte que desde mañana ya no
tendrás que soportar al paranoico trabajando a tu lado.
- Mulder, de que diablos estas hablando?
- Estoy hablando de que ya no trabajaré mas contigo. Es tan difícil de
entender? Y creí que el cabezota era yo.
- Entiendo perfectamente lo que estas tratando de hacer, lo que no entiendo
es por que lo haces.
- Hacer que?
- Hacerte la víctima, créeme Mulder no te viene.
- No me estoy haciendo la víctima, solo venia a informarte mi decisión, me
pareció lo mas justo después de siete años.
- Pues si ya terminaste tu comunicado puedes irte.
- No te preocupes ya me iba.
He sido muy dura con él y lo ultimo me salió casi sin querer.
Mulder se dirige hacia la puerta, gira la perilla y antes de que pueda
abrirla para salir lo detengo. No digo nada solo lo abrazo tan fuerte como puedo y lloro desconsoladamente. Tenemos una conexión tan especial que sin
yo decirle nada él entiende lo que yo pretendo demostrarle con mi abrazo y él hace lo mismo tan fuerte que apenas y puedo respirar.
No sé cuanto tiempo llevamos abrazados pero Mulder comienza a separarse de
mi, toma mi cara entre sus manos y seca mis lagrimas con su dedo, me mira intensamente con sus irresistibles ojitos cambiantes, se acerca a mi y me
besa, no es un simple besito de año nuevo, no, es un B-E-S-O con todas sus letras, un beso de verdad al cual yo respondo sin el mas mínimo reparo.
- Supongo que ya no pensaras dejar el F.B.I.
- Que comes que adivinas?
Y me vuelve a besar, vamos de lo mejor camino a mi habitación, cuando suena
el maldito teléfono y tara colmo no tiene puesto el bendito contestador así que es contestar o contestar y opto por la segunda y contesto a pesar de la
insistencia de Mulder de que no lo hiciera y zafándome dificultosamente de sus brazos.
Oficinas de F.B.I.
Ciudad de Washington 12:09 AM
Tenia que contestar el odioso teléfono, podría haberlo dejado sonar y no
hubiera pasado nada, pero no, tenia que contestar el TELEFONO y ahora estoy aquí esperando a que Skinner se digne atendernos, cuando podría estar
haciendo cosas mmmucho mas interesantes.
Mulder esta a mi lado y no puedo evitar mirarlo y suspirar, a lo que él
responde con una de sus acostumbradas sonrisas y yo pongo una cara de cordero degollado que ni la más estúpida de las enamoradas pondría, será
porque en este momento me siento como la más estúpida de todas las estúpidas
enamoradas que habitan este planeta, y si antes tenia dudas y temores, en el mismísimo instante en que Mulder me beso desaparecieron del todo y han
dejado paso a la absoluta felicidad, felicidad que en mi vida había experimentado.
La secretaria de Skinner nos hace pasar, nos sentamos y este nos empieza ha
hablar acerca de un ser mitológico que habría “secuestrado” a no sé cuantos turistas en la isla de Chiloé que queda en el extremo sur de
Chile, bla-bla-bla-bla-bla-bla-bla.
- Su avión parte en 2 horas.
El asunto es que debemos irnos ahora mismo a Chile, así nada mas y dejando
nuestra “escena” inconclusa.
SEGUNDA
PARTE