Un ascensor en Nueva York

Disclaimer: Los personajes aparecidos en esta historia son propiedad de Chris Carter, de la 1013 Production y la Fox. Su utilización es sin ánimo de lucro y no intenta infringir el copyright

Rating: PG13

Tipo:  MSR (Relación Mulder Scully)


UN ASCENSOR EN NEW YORK

 

De todas las situaciones por las que Mulder me ha hecho pasar apostaría a que esta es la peor de todas. Y no estoy exagerando... Luego de perseguir durante dos días la pista de tres supuestos traficantes de tecnología extraterrestre hemos terminado enredados en un allanamiento llevado a cabo por la policía local. Cuando logramos explicarnos ante los escépticos oficiales de la ley y nos permitieron salir, (por supuesto previo constatar que en realidad los supuestos traficantes de tecnología extraterrestre no eran otra cosa que simples traficantes de drogas), tomamos el ascensor en el séptimo piso de un edificio perdido en el medio de New York.

Ya nada más podía suceder, me decía yo: estaba equivocada. No hicimos otra cosa que oprimir el boton de la planta baja que se oyeron una serie de disparos de los que aún no tenemos idea de a qué se debieron. Instantáneamente se cortó la luz y el ascensor se detuvo. O sea que Mulder y yo nos encontramos ahora atorados entre dos pisos de este edificio, luego de escuchar un tiroteo al que aún no comprendemos. Y como si esto fuera poco... los teléfonos celulares de ambos han dejado de funcionar. Tenía que ir a cenar a casa de mi madre porque es su cumpleaños y nuevamente me encuentro en la otra punta del país sometiéndome a las locuras de Mulder.

Creo que este es uno de esos momentos en los que podría gritar, gritar muy pero muy fuerte algunas palabritas que normalmente no salen de mi boca...

 

M:-¿Y bien? ¿Cuál es el plan?

S:-¿Cuál es el plan? ¿Cuál es el plan? ¿A mi me lo preguntas? ¿Por qué no lo consultas con tus traficantes de tecnología alienígena, Fox?

M:-No me llames Fox

S:-Pues resulta que hoy si te llamo Fox, porque te lo mereces por habernos arrastrado hasta esta situación.

M:-Sabes que detesto ese nombre.

S:-Lo siento Fox... pero yo detesto esta situación mucho más de lo que tu detestas tu nombre.

M:-Basta Scully, no me llames así.

S:-¡Fox, Fox, Fox, Fox y mil veces Fox!

M:-¡Por favor Scully, basta!

S:-De acuerdo, Fox, pero haz el favor de por lo menos no dirigirme la palabra.

M:-Scully... lo siento

S:-¿Si?, pues yo lo siento más que tu, se supone que a estas horas debería estar tomando un avión a Washington para encontrarme con mi familia, ya que, por cierto, no se si lo recuerdas, hoy es el cumpleaños de mi madre. En lugar de eso, estoy aquí, atorada entre dos pisos en este ascensor de los mil demonios, junto a ti que no haces otra cosa que pedirme que deje de llamarte Fox. Y resulta que hoy no se me pega la regalada gana de dejar de llamarte así, es más, Fox, pienso llamarte así de ahora en adelante hasta que se me pase la bronca que tengo.

M:-¿Terminaste?

S:-Creo que si

M:-¿Puedo hablar yo entonces?

S:-Si.

M:-Bien, como imaginarás, tampoco estaba en mis planes estar aquí atorado en un ascensor contigo, Scully. Además, también tengo cosas que hacer...

S:-¿Ah si? ¿Ahora vas a pretender hacerme creer que además de tu trabajo tienes una vida?

M:-Pues sí, la tengo, y tenía planes para esta noche.

S:-Me sorprendes Mulder, ¿qué planeabas, ir a cenar con algunos hombrecitos verdes o una velada de videos pornográficos con los pistoleros solitarios? O no, quizás se trataba de una velada romántica con Diana Fowley...

M:-¿Diana? ¿Qué tiene que ver Diana con esto?

S:-¿Qué qué tiene que ver? ¿No fue ella acaso la que te pasó la pista de estos dichosos traficantes?

M:-Si, fue ella, y no creas que no me di cuenta de que has estado menospreciando este caso desde el principio tan solo porque Diana fue la que nos lo presentó.

S:-He estado subestimando este caso, porque tu has estado sobreestimándolo. Porque tu crees que todo lo que viene de manos de la santa Diana Fowley es sinónimo de virtud y verdad, mientras que yo sé que esa zorra.. no hace otra cosa que intentar encamarse contigo, buscando cualquier excusa.

M:-¿Estás celosa?

S:-¿Celosa? ¿Celosa yo? ¿De qué debería estar celosa? ¿De que luego de siete años de trabajo juntos sigas dejándote llevar de las narices por Diana Fowley? ¿Celosa de qué? ¿De que pese a que te he demostrado de todas las formas y maneras posibles que puedes confiar en mi, sigas dejándome a un lado cuando necesitas hablar y la busques a ella? ¿Celosa de que un paranoico con delirios de siniestro se dedique a flirtear con un remedo de mujerzuela? Pues no, no estoy celosa. ¡Mierda! ¿Cuándo va a moverse este maldito ascensor?

M:-Scully, serénate.

S:-No voy a serenarme porque tu lo digas, deja de administrar mi vida como si fuera tuya, Mulder, yo si quiero una vida propia.

M:-Scully, yo también quiero una vida, propia, por eso te dije que tenía planes para esta noche.

S:-¿Ah si? A ver, cuéntame tus planes, así me divierto.

M:-Bien, esta noche iba a invitar a cenar a una mujer.

S:-¿Y?

M:-Luego de la cena, le iba a decir lo mucho que la amo.

S:-¿Estás enamorado?

M:-Si, estoy enamorado de esa mujer, e iba a decírselo esta noche.

S:-Me sorprendes... Mulder... yo creí que... lo siento, no quise herirte, es que estoy agotada y esta situación me supera. Además, ya hemos perdido el último vuelo a Washington, así que no tendremos más remedio que pasar la noche aquí. Después de todo tu también debes sentirte mal, este incidente ha acabado con los planes de tu... cita. Suena rara esa plabra aplicada a ti.

M:-Si, no.. bah, lo de la cena era una excusa... en realidad podría decirle a ella que la amo bajo cualquier otras circunstancias, es solo que... tu sabes, siempre algo imprevisto sucede cuando voy a hacerlo y luego todo se va al mismísimo cuerno.

S:-Si, si... se lo que es eso.

M:-Una vez, por ejemplo... estuve a punto de besarla, y estoy seguro de que ella me hubiera correspondido...

S:-¿Y que sucedió?

M:-Sucedió que un maldito insecto inoportuno se interpuso entre nosotros.

S:-¿Cómo?

M:-Sí, Scully, una abeja de los mil demonios la pico... y yo no pude decirle a ella que la amaba y tampoco pude besarla porque... ya nunca tuve oportunidad de hacerlo como aquella vez. Yo amo a esa mujer, ¿te das cuenta? Y ella... ella siempre encuentra la excusa perfecta para escaparse de mi... Pero no voy a volver a permitírselo, Scully, no esta vez...

 

Mulder se acerca a mi y parece que el mundo va a detenerse. Puedo ver cómo sus ojos se clavan en los míos mientras sus labios persiguen un solo objetivo: mi boca. Y no puedo entender muy bien cómo sucede, porque de repente descubro que la lengua de Mulder y la mía se hallan sumidas en una frenética lucha, mientras que nuestros cuerpos se enlazan en un abrazo demasiado dilatado. Mulder y yo estamos besándonos y esto está cobrando temperatura, tanta que no se que es lo que puede llegar a suceder.

Aunque creo que las manos de Mulder me están dando una idea de a dónde quiere llegar y que es lo que casi de seguro sucederá. Me he perdido esa supuesta cena romántica, pero creo que he ganado la concreción de una de mis más secretas fantasías. Sentir cómo el cuerpo de Mulder me aprisiona contra una de las paredes del ascensor y ver en el espejo su perfecto trasero reflejado ante mis ojos es casi mágico. Su lengua recorre palmo a palmo mi cuello, desplazándose de mis orejas a mi boca, y sus manos descienden por mi espalda para capturar mis nalgas en un frenético apretón que me obliga a emitir un ansioso gemido. Cro que deliro, pero en realidad estoy escuchando a Mulder susurrar algo a mi oído.

 

M:-Scully...

S:-Mmmmh?

M:-¿Quieres...?

 

Es tan Mulder... pidiendo permiso para amarme, disculpándose por todo y sintiéndose culpable, incluso de su goce, incluso de estar provocándome oleadas de placer en cada centímetro de mi cuerpo. Quiero darle una respuesta que le proporcione la confianza que necesita. El contexto de la situación me lo permite... Estamos encerrados en este ascensor... Nadie puede escucharnos... El mundo puede desaparecer ahora y creo que es un buen momento para que yo, la racional Dana Katherine Scully le hable a Mulder al oído. Entonces, inspiro una bocanada de aire para darme ánimo y luego de recorrer con mi lengua los resquicios de su oreja, pronuncio las palabras que se escapan de mi y parecen pertenecer a otra persona.

 

S:-Quiero, Mulder... quiero sentirte... quiero... Mulder... siempre he querido... te deseo tanto... yo... ámame, por favor... Mulder... Dios...

 

Mis palabras se ven entrecortadas por los espasmos que sus manos provocan en mi cuerpo. Estamos juntos en este ascensor... en medio del infierno neoyorkino, Mulder y yo. Y el mundo parece tan pequeño como las estrechas paredes que enmarcan esta pequeña porción de cielo que estamos compartiendo.

 

M:-Scully...

S:-¿Si?

M:-¿Crees entonces que estaría bien que le dijera a ella que la amo?

S:-Creo que ella ya lo sabe.

M:-¿Siempre lo supo?

S:-Siempre lo supo.

M:-Ah...

S:-Pero, ¿acaso tu no sospechaste siempre que esa mujer estaba esperando que dieras el primer paso?

M:-¿Quieres decir que ella también me ama?

S:-Apostaría que si.

M:-¿Debo considerar eso información de primera línea?

S:-De excelente fuente.

M:-Scully... Lamento lo del cumpleaños de tu madre...

S:-Shh...

M:-En serio, yo...

S:-Shh... Shh... No te lamentes... ¿Acaso yo me estoy lamentando ahora?

M:-Bueno, en realidad creo que si eso que me estás haciendo con la lengua es lamentarte... sigue, Dana... sigue lamentándote...

S:-Fox...

M:-Oh... no, no me llames Fox...

S:-Fox, en serio yo...

M:-Por favor Scully, no ese nombre...

S:-Mulder...

M:-Gracias...

S:-¡Mulder!

M:-¿Qué?

S:-El ascensor se está moviendo...

M:-¿Más aún?

S:-Ajah...

M:-Oh, no... ahora tendremos que seguir esta conversación en otro sitio...

 

Logramos salir del ascensor

 

S:-¿Qué te parece una cena?

M:-¿Una cama?

S:-No dije cama, dije cena...

M:-¿Cena? Oh... yo creí escuchar cama...

S:-No fue eso lo que dije...

M:-Sí, dijiste eso... repítelo y escucha bien...

S:-¿Qué te parece una cena?

M:-¡Ops!, ¿lo ves? yo tenía razón...

S:-Mulder...

M:-¿Sí?

S:-Ya cáyate y bésame ¿si?

M:-Agente Scully... podrían vernos...

S:-Al cuerno con ellos...

M:-Eso no sonó muy racional, Dana...

S:-Yo no soy racional Mulder...

M:-Claro que no, y Spooky no es mi sobrenombre...

Dejamos el edificio, y nos fuimos a buscar la "cena" a un hotel...

FIN

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