Disclaimer:
Son de CC, y CC hará lo que le dé la gana con ellos como suele hacer...solo
esperemos que no nos torture demasiado....
Nota
del autor: Es una breve reflexión sobre la escena de Within en
la que Scully está en el apartamento de Mulder. En realidad me había jurado no
volver a escribir nada en un tiempo bastante largo, pero la escena en cuestión
me hipnotizó. Es tan triste y tan bonita.... :*o) / :*o( Bueno, y no pensaba
publicarlo, pero here it is!
Dedicatoria: A
todos vosotros, los de siempre,...ya sabéis quiénes sois, es que si me pongo
a agradecer cosas, al final esto se hace muuuucho más largo que el
"relato".
A alguien que no leerá esto nunca, pero que tiene gran parte de culpa en que
sintiera tantas ganas de escribirlo: A Mark Snow, por la maravillosa pieza que
acompaña a esta escena y que resalta las emociones de una manera mágica.
Feedback: ¿Hace
falta decir que sí? SI SI SI: tn1
Spoilers:
Supongo que Within.
Tipo: Angst,
Vignette, SPOV.
SOMBRAS
[...a la luz de la candela intento arañar la niebla que no deja que te
vea.].- Jarabe de Palo. Adiós.
Llego a la puerta y un escalofrío me recorre mientras trato de decidir si
debo o no debo entrar...mis manos actúan por sí mismas introduciendo la
llave en la cerradura antes de que me dé tiempo a considerar nada
seriamente....
La lámpara que acabo de encender extiende su pálido haz de luz hacia todo lo
que abarca...es muy pequeña y parece no iluminar suficiente como para
espantar las sombras que se van apoderando del espacio. Sombras y silencio que
envuelven tu apartamento haciendo de él casi un cuadro... casi irreal....casi
desierto.
Y esas sombras también están asentándose dentro de mí: las respiro
conforme me adentro más y más...según voy alejándome de la puerta, notando
que me falta el oxígeno, que las oscuridades están invadiéndome. Y el
miedo.
Y la soledad.
La soledad de un espacio vacío que parece inmenso e inabarcable....y
muerto...parece muerto pese a que solía estar tan vivo....
Mis pasos vacilantes me llevan a cámara lenta junto a tu mesa, donde enciendo
una nueva luz que no disipa la niebla y la oscuridad...e incluso las hace más
opacas. Es difícil encontrar una salida entre tanto silencio.
Nada.
Casi acaricio los muebles, el aire, la atmósfera, los olores...los suaves
tintineos de las rendijas de luz natural que deja pasar la persiana
semicerrada y que hace que las luces y las sombras libren una batalla en la
que las pequeñas motitas claras que se filtran por la ventana, luchan por
abrirse paso en la terrible penumbra que invade tu apartamento como en un
reflejo de mi interior en el que las decepciones se van agrandando, reduciendo
las esperanzas a esas diminutas celdillas que ahora parecen revolotear a mi
alrededor huyendo de la negrura de la tarde que quiere y, en un par de horas
lo hará, comenzar a engullirlas de nuevo.
Es un baile, una danza ritual, un juego, una persecución.
Una persecución que ya me ha alcanzado.
La nueva bombilla sólo lanza más oscuridad sobre toda la sala, y el polvo de
encima de tu mesa difumina los objetos que veo haciendo mi percepción casi
surrealista...o tal vez sea culpa de una lágrima que quiere salir.
Una lágrima que no termina de formarse, que se niega a creer que no estás,
que todo este vacío es porque tú ya no sigues aquí....
O tal vez la que se niega a creer no sea la lágrima sino yo misma. Yo que te
siento tan cerca cuando estás tan tan tan lejos, que casi me asusta.
Respiro de nuevo. Pesadamente, casi pensando cada movimiento que hago y sin
atreverme a levantar la vista del suelo mientras me dirijo a la salida....o
no.
No. Porque al pasar por la puerta del dormitorio, el baile hipnótico que
siguen llevando las lucecillas me llama dentro.
Con tus cosas.
Con tu cama deshecha, esperando que vuelvas,...con una cama que no estaba
preparada para que te fueras.
Como yo.
Yo tampoco lo estaba, y como tu cama deshecha, sigo esperando a que entres por
esa puerta ahora mismo y me acaricies con tus palabras:
"Scully, estoy aquí.", me dirás y yo te creeré; sólo hará falta
eso para matar la inseguridades.
Nada más.
Entonces te contaré lo que ocurre y juntos...juntos conseguiremos salir
adelante con todo este peso que compartido resulta mucho más ligero.
Pero la habitación sigue en silencio y tú no me llamas. No me dices que
estás, ni que todo saldrá bien y eso...eso me da mucho miedo, porque hace
tiempo que dejé de pensar en mí misma sin ti. Hace mucho tiempo que los
límites entre tú y yo fueron borrados, así que ahora me falta una parte, y
esa sensación da frío. Un frío húmedo e inhumano que no sólo se
solucionará cuando vuelvas a mi lado...si vuelves a mi lado.
Me acerco hacia la cama: observando con mirada incrédula, caminando con
pasitos cortos e indecisos, respirando ese terrible aroma a vacío que
comienza a enmohecer el ambiente y que me causa naúseas...hasta que la veo.
Tirada sobre las sabanas arrugadas, casi indistinguible entre el remolino de
ropa de cama, y sin embargo llamándome como un poderoso imán.
La cojo.
La miro y comprendo que no estás. Sin más.
Respiro y de pronto tengo muchas ganas de llorar, las lágrimas parecen irse
acoplando a mi garganta formando un nudo que empiezo a notar, y es cuando sé
que necesito tumbarme.
Que necesito respirarte a través de esta camisa que apaga un poco el
enmohecido aroma a soledad porque huele a ti. Huele tanto a ti que millones de
imágenes acuden a mi cerebro.
Sería agradable si no fuera porque lo taladran como ráfagas de fuego de una
metralleta... demasiado intensas, demasiado reales y a la vez demasiado
oníricas como para que pueda disfrutarlas.
Y te abrazo.
O en realidad abrazo a tu camisa, pero si cierro los ojos, en ese momento
antes de ser acosada por terribles pesadillas, siento que estás junto a mí.
Siento que me abrazas fuerte dándome tu calor y tu fuerza mientras me
susurras al oído de nuevo: "Scully, estoy aquí."
Y esa es una sensación de la que no me gustaría despertar porque cuando abra
los ojos de nuevo las sombras ya habrán absorbido las pequeñas luces
danzarinas.
Porque cuando despierte, las sombras se harán otra vez con mi interior y
volveré a echarte de menos de una manera enfermiza.
Es por eso por lo que mi cara refleja una expresión distante y seria aún
cuando al respirar tu olor, siento que estás a mi lado. Es porque en el fondo
de mí sé que no lo estás y ese pensamiento ronda a mi alrededor
envolviéndome por entero: de día o de noche, dormida o despierta, en el
trabajo o en casa, de la cabeza a los pies....
Acechándome como una inmensa sombra de dolor y miedo.
FIN
Nota final: Sé que Scully suena demasiado derrotada y que en muchas otras
imágenes del episodio se reconoce a nuestra Scully de siempre luchando con
uñas y dientes para encontrarle...es sólo que en esta escena parecía tan
triste, tan vulnerable....como si todos los muros que se forma a su alrededor
se desvaneciesen y se fundiesen con la música de Mark Snow (¿he mencionado
ya cuánto me gusta?;o)) que me pareció un tono indicado en el que
escribirla. Ya me diréis (por favor DECÍDMELOOOO: tn1)