En espera de la verdad

Disclaimer: Los personajes utilizados en este relato son propiedad de Chris Carter y mía (así que debo cobrarle por alguno que otro nuevo personaje), y creo que aparte de algunas críticas no voy a ganar nada con este relato, bueno si gano algo, una cita con DD en privado jejeje, para que me envidien

Dedicatoria:  este repentino ataque de creatividad tiene mucho que ver con mi conexión de Internet la cual estuvo muerta todo el fin de semana, pero no, no se la voy a dedicar a esos mequetrefes de la página sino a todos mis amigos de la familia X Files; a mis amigas del club del área 42, a todos mis amigos del Chat de ciudad futura, a los que han creído en mis historias y a mis papis Mulder, Scully, a mi manis Emily y a los gemelitos que están por venir.

Nota del autor: si quieren que Laura Keil posea un papel más extenso (que si que lo tiene) hagan fuerza para que haya una segunda parte y quien sabe, tal vez una tercera.
Mi tipo de historias son algo tristes porque por lo general me identifico con ellas, si se pierden, por fa, denme duro para que se me quite la ambigüedad de acuerdo.

Spoilers:  Esa es mi forma de ver requiem y Within; es decir torcida porque no he visto ninguna de los dos episodios pero me muero por verlos.

Rating: G

Categoría: XX File, tipo angst

Tipo: MSR (Relación Mulder Scully)


EN ESPERA DE LA VERDAD

 

Los sueños no llegan de la nada ni en ella se consuman; todos proceden del infinito y hacia él se proyectan..

Ideas, provenientes del corazón que subyacen nuestras mentes inquietas, furtivas, susurrantes, con ganas de vivir en el alma y ocupar un lugar en el mundo...

Cómo es posible complacerlas? Cómo es posible darle alas a nuestros sueños sin que nada ni nadie a quien amamos sea sacrificado; cómo es posible que lo imposible se cumpla y que la realidad lo haga suyo; cómo es posible que nuestras manos sean testigo de lo que nuestros ojos contemplan; cómo es posible tener almas tan firmes que se enfrenten al infinito en espera de sus sueños, en espera de la verdad.

                                    D.K.S

 

Oficinas del FBI
08:15

-Agentes, llegan tarde – les dijo Skinner lanzándoles una mirada de desagrado

-Lo siento, sé que no era pertinente no llegar juntos a la citación – argumentó Doggett como queriendo librarse de la situación

-Agente Doggett, creo que su compañera puede argumentar algo mejor para zafarse como siempre no es así agente Scully? – Replicó Skinner con mas señales de enojo.

-Señor – murmuró Scully con un poco de nervios

-No me interrumpa – gritó Skinner – Esto es realmente inconcebible, Scully, usted desacató una orden y arriesgó no solo su vida sino su integridad y su estado, y que obtuvo a cambio, nada, tan solo que al FBI se le incrementaran los problemas.

Doggett le lanzó una mirada furtiva a Scully quien empezaba a palidecerse al escuchar tamaño sermón.

-Señor, con todo respeto –Interrumpió Doggett la alocución de Skinner pero este casi se lo lleva con un grito.

-Mire agente John Doggett, usted es tan culpable como Scully en todo esto, y todavía no tiene derecho a opinar antes de que yo termine de hablar con ella

-Señor – dijo él tímidamente – desde mi punto de vista, creo que no está hablando con ella, es mas, creo que le está dando una reprimenda individual y se está olvidando que los dos tenemos parte igual en este caso.

-No Doggett, no estoy olvidando eso y ya que gentilmente me ha interrumpido – exclamó Skinner aun más enfadado –quiero que los dos me escuchen, con mucha atención, el FBI ha abierto el caso de investigación sobre el secuestro del agente Mulder y ya varios agentes se encargan de la situación, y me permito recordarles que ustedes no forman parte de dicho grupo.

-Señor – interrumpió Scully con mucho valor –creo que este caso me importa a mí mas que a ningún agente.

-Se refiere a las razones personales por las cuales usted se fue al desierto en busca de algunos indicios y por poco pierde la vida; agente Scully, creo que en este caso las convicciones que mantenga poco o nada sirven.

A Scully se le empezaba a hacer un nudo en la garganta, así que para contener lo que sucedía en su interior, mordió su labio y respiró profundamente, Doggett solo se dedicaba a observar; era nuevo bajo el mando de Skinner, jamás lo había visto enfadado, además, toda su ética lo empezaba a presionar sobre lo que había hecho con Scully, era su compañera y tal vez requería ayuda, pero arriesgarse de ese modo era simplemente imperdonable.

Por otro lado, Skinner empezó a notar que Scully se estaba sintiendo mal alcanzó a observar una pequeña lágrima que ella deshizo en forma casi automática así que decidió sacar a Doggett con términos un tanto gentiles para ese caso y se quedó a solas con Scully.

-Scully – dijo con un poco de remordimiento – Siento haberla tratado así, pero es que no me dio opción.

-Usted no quiere que Mulder regrese no es así

-Scully, no piense eso, yo soy un de los más interesados en que regrese pronto, sabe que fue conmigo que desapareció y desde ese momento no he dejado de buscar indicios que me conduzcan a su paradero

-Creo que no debo estar aquí – masculló Scully antes de levantarse bruscamente del sillón y conducirse hasta la puerta.

-Agente Scully, ahora no solo me arriesgo por los dos que siempre han sido mis mejores agentes y muchos de los que perseguimos les temen, ahora me arriesgo por ese bebé que usted está esperando.

Scully solo cerró sus ojos y las lágrimas se escaparon antes de que puedan ser capturadas por su mano, luego haciendo un esfuerzo extra para hablar sin voz temblorosa dijo –Ya no sé que hacer, ya no sé a quien creerle, este mundo está lleno de mentiras y no alcanzo a discernirlas de la verdad

-Lo único que puedo decirle Scully es que solo con cordura, esa que siempre la ha acompañado podrá afrontar esta situación – y dejando su sillón se acercó hacia donde ella estaba y la tomó del brazo –solo me resta decirle que si lo desea puede confiar en mí

Ella apenas sonrió y aceptó las palabras de Skinner con un gran suspiro, luego se pasó su mano por su vientre y se preparó a salir.

-Scully – Gritó Mulder antes de despertar sobresaltado, era una pesadilla la que había tenido y era una la que vivía en esos momentos; volvió a mirar hacia su alrededor para ver si algo había cambiado, pero todo seguía igual, así desde hacía mucho tiempo; todo su cuerpo estaba débil con los estudios, su mente a veces solía traicionarlo con la idea de estar en otro lugar, apacible pero macabro al mismo tiempo, en medio de varios cuerpos diminutos de seres humanos que yacían como encapsulados; y al final, siempre la misma voz que chocaba sobre su mente, - tú eres el único capaz de controlar todo esto, si lo aceptas todo terminará. Era tal vez una escapatoria ante tanta tortura con la que su mente se daba ánimos de continuar, sin embargo, en los últimos días la pesadilla le vaticinaba algo no tan grato en el apacible lugar, el rostro de Scully quien yacía junto a todos esos seres y estaba lista para ser sacrificada. Entonces, qué podía significar todo eso, él sabía que ella estaba desamparada y su corazón presentía algo más profundo, algo que apenas alcanzaba a imaginar.

-Scully, se encuentra bien – le preguntó Doggett que como un perrito regañado se había ido directo hasta la oficina y la esperaba desde entonces – Sabe que quise quedarme pero no conocía al jefe Skinner enfadado.

-Lo sé y gracias pero no necesito que se meta en mas problemas por mi causa – le dijo ella en tono cortante.

-Somos compañeros, o al menos eso es lo que parece si compartimos la oficina

-Compañeros agente Doggett, no amigos – esas últimas palabras de Scully le cayeron a John Doggett como un balde de agua fría porque no estaba preparado a encontrar a una mujer tan reacia ante la ayuda de alguien

-Scully, y perdóname por adelantado si te ofenden mis palabras, pero creo que con esa actitud no vas a llegar a ningún lugar sino solo a tu propia destrucción – ella intentó replicar pero Doggett continuó hablando –Sé que las cosas que vives no son gratas desde que Mulder desapareció y sé cuánto quieres encontrarlo, pero sola no vas a poder hacerlo, es muy peligroso, por lo que pude leer antes de ser asignado contigo, supe que los dos han  enfrentado a personas muy poderosas con argumentos que solo dos valientes podrían y creo que por ese motivo tu más que nadie debe cuidarse de cometer errores como los que ya cometiste.

-Y meterme en una madriguera a esperar por mi hijo – replicó ella enfadada – mi estado no implica invalidez.

-Por Dios Dana jamás quise decir eso, solo que no debes hacerlo sola, solo que no me importa si me sancionan o me echan por esa causa, lo que quise decir es que yo estaré dispuesto a ayudarte en lo que pueda.

Las palabras de Doggett fueron sinceras y contundentes Scully dejó por un momento su coraza de valor y mostró su verdadero rostro de miedo, temía por Mulder, por su bebé y por su propia vida, así que con un poco de vergüenza por como había tratado a Doggett trató de disculparse pero él no se lo permitió –No hace falta Dana, solo una cosa más – y estirando su mano le dijo –Amigos? – Ella no dudó ni por un instante a su respuesta y en un acto de extrema efusividad lo abrazó y le respondió –Gracias John creo que en verdad  necesito un amigo.

 

-El trato que hicimos – dijo una mujer algo acabada por la vida – creo que yo si lo cumplí, ahora espero mi retribución

-Retribución – le respondió un hombre al que poco o nada le importaba el trato – Considero que cada cual recibe lo que merece recibir

-Pero yo les entregué a Mulder, eso era lo único que me pidieron

-No, usted no ha cumplido el trato en su totalidad, estaba ocultando alguna información muy valiosa para nosotros.

-Información – preguntó ella con un poco de incertidumbre ante su próxima tarea

-Sí Laura Keil, usted no nos dijo sobre el embarazo de la compañera de Mulder y sobre el padre de ese bebé

-A qué se refiere usted

-Ojo por ojo... – y se detuvo para ensayar su nueva pose de fumador de Morleys que había heredado de un viejo compañero – sabe lo que perdió Keil, ahora lo va a recuperar, solo por un canje.

-Pero ella no sabe nada

-Usted tampoco lo sabía cuando todo sucedió, ahora puede vengarse.

-No quiero hacerlo – dijo ella – estos años han sido un infierno.

-Y créame, Keil, lo seguirán siendo si no coopera con nosotros.

-Así lo prefiero

-No creo que su hijo ni su esposo consideren lo mismo

-Miente, usted no los tiene en su poder al menos no a mi hijo.

-Muy pronto verá que no es así.

 

Oficinas del FBI un mes después

-No es posible – dijo Scully un poco consternada – ya han pasado tres meses desde que  Mulder desapareció y nadie sabe nada.

-Cálmate Dana, creo que esto te puede interesar – de ese modo Doggett le alcanzó unas notas, todas con la misma frase "agente Scully cuídese por favor"

-Desde cuando tienes esto John – preguntó ella

-Hace cerca de un mes, empezaron a llegar a la oficina.

-Cómo pudiste ocultarme algo así

-Fue orden de Skinner, aun hoy y con esta amenaza – dijo pasándole la última nota – prefirió que no te avisara sino que te cuidara.

Scully se quedó perpleja leyendo el contenido del papel que decía – Gibson no es el único y ellos lo saben y por eso la quieren, quieren a su bebé.

El rostro de Scully palideció de forma inmediata, su ahora abultado vientre sentía la ansiedad de su madre la cual se hallaba muy asustada.

-No voy a dejarme amedrentar por estas amenazas, porque son solo eso, amenazas.

-Dana, no puedes hablar así – dijo Doggett como un guardián –Recuerda que ahora vienen directo a tu bebé.

-Eso ya lo temía desde que supe de mi estado John y no por ello he dejado de buscar a Mulder, además, eso me parece una treta porque creo que estamos muy cerca de encontrar algo.

-Dana Scully – dijo Doggett usando un tono de regaño –Cómo puedes estar así de tranquila ante esto.

-Se ve que no me conoces Doggett.

-Quisiera aprender a hacerlo – respondió él – por ahora solo quiero que no salgas de la oficina, al menos hasta que tengamos un sospechoso

Sin embargo ella ya escuchaba estas últimas palabras desde la puerta – Dijiste un mes de amenazas, hasta ahora no se han atrevido a hacerme nada, no veo porque lo vayan a hacer hoy – y de este modo salió de la oficina seguida por Doggett que no dejaba de recalcarle su terquedad

-Si te consideras mi amigo, no me sigas por favor – eso fue lo último que dijo y luego se marchó por las escaleras.

Doggett regresó a la oficina para hacer un par de llamadas, ambas tenían que ver con Scully, una era para mejorar su seguridad y un poco de vigilancia para su departamento, la otra era un poco extraña, su voz se tornó algo temblorosa y sus manos sudaban sosteniendo el auricular, sus palabras eran confusas lo único que fue algo claro era – deténganla antes de que pueda hablar con Scully, me temo que podría ser muy peligroso.

 

"Todo sigue igual, la misma oscuridad, los mismos sonidos, los mismos estudios, es como si quisieran acabar con mi voluntad porque no pueden encontrar lo que desean, ahora mis fuerzas se vuelven cada vez menores, algún día voy a ceder pero temo que el entregarme a ese sueño sería exponer a quien amo a una pesadilla interminable"

-Creo que todo está muy claro – le dijo una voz – creo que ahora ya podrá cerrar sus ojos y liberarse de todo esto.

-No, no debo hacerlo, todo esto es una trampa – masculló Mulder con las últimas fuerzas que guardaba.

-La decisión es suya, no tenemos porque obligar su voluntad – le contestó la voz a sabiendas de que muy pronto esta sucumbiría a sus deseos.

 

Hospital Memorial
08:09

A Scully le preocupaba un poco el verse sola el día de su primera ecografía no solo por las famosas amenazas sino por la irrupción de la noche anterior, su discusión con Doggett sobre su propia seguridad y por último la ausencia de su madre quien a última hora tuvo que viajar a San Diego por algunas dificultades con la salud de Mathew. – Mulder, como quisiera que estuvieses aquí, tengo un poco de miedo – dijo como para sí misma antes de escuchar la llamada que la conduciría hasta el consultorio de su obstetra la cual se percató de inmediato de su estado.

-Dana, está enferma, veo que ha bajado de peso desde su último control.

-Estoy bien es solo que no pude dormir anoche.

-Alguna molestia con el bebé

-No, creo que solo fue la emoción.

-Entonces recuéstese sobre la camilla que lo que va a presenciar es realmente maravilloso.

Con un poco de incomodidad por sus 5 meses se trepó en la camilla y la doctora empezó a untarle el gel sobre su vientre haciendo que tanto Scully como el bebé se sobresaltaran – Es solo por un momento – dijo la doctora cuando fijaba el monitor, luego, las cosas cambiaron y un pequeño feto hizo su entrada en la pantalla, lo único que se podía escuchar era su corazón que latía acelerado mientras se ocupaba de darle una que otra patada a su madre.

-Está muy saludable – dijo la obstetra a la maravillada Scully que no dejaba de ver el monitor

-Y que es – preguntó por fin

-Creo que a este bebé le gusta el misterio, aun no lo he podido determinar.

Scully sonrió luego salió del consultorio, justo cuando iba hacia el ascensor, una mujer venía de frente, también estaba embarazada y a Dana no le importó cuando por poco y la hace caer, lo único que sintió fue un golpe en el brazo que adujo fue por el tropezón; sin embargo, cuando ya iba en el ascensor, se sintió mareada y la vista se tornó algo borrosa, finalmente al llegar al parqueadero, se desplomó sin motivo aparente; de inmediato dos hombres la levantaron y la introdujeron a un auto que estaba cerca del propio de la agente luego hicieron una breve llamada – Ya la tenemos.

-Muy bien, eso apenas es parte de lo que quiero – dijo el receptor de la llamada soltando una bocanada de humo.

SEGUNDA PARTE

Bueno... si les ha gustado

Este no es mi estilo, a decir verdad es el primer fan fic directo que escribo en la computadora, por lo general vienen en dos partes y me toma meses cojer mi cuadernito de fan fics y ponerme a redactar, sin embargo aunque la idea ya había rondado por mi cabeza, lo escribí en un solo día o en una tarde de digamos, inspiración.

Alguna sugerencia,

Si quieren la segunda parte, estaré dispuesta a hacerla
Alek, Danita Mulder


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1999

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