THE X FILES: EL JUEGO
Escrito por: Starbuck

Oficina surcusal

Seatle, 2 de Abril

Llegué a la oficina tarde. Salió a mi encuentro mi compañero del FBI, Cook y me dijo que había venido un pez gordo de Washington DC, un tal Skinner. Pensé que no sería nada importante pero esta vez me equivoqué.

Cuando llegué a mi despacho el teléfono estaba sonando. Era Shanck, mi superior más directo,quería que fuese a su despacho en cuanto pudiera. Abrí el cajón de mi escritorio y cogí la pistola, las esposas, el teléfono y mi placa de agente del FBI. Acto seguido fui a la dala de reuniones y abrí el armario sólo para agentes del FBI. Dentro encontré unas cuantas cosas que me podían hacer falta: una cámara, una ganzúa, un conjunto de pruebas, un APD, unos prismaticos y unos anteojos de visión nocturna.

Hecho esto me dirigí al despacho de Shanck. Estaba con otro hombre que se presentó como el director adjunto Walter Skinner;Skinner me informó que habían desaparecido dos agented, Mulder y Scully y mi misión consistía en encontrarlos; Shanck me dijo que le pasase mis casos a Cook.

Me sentí aliviado porque al menos no era caso de papeleo, una búsqueda siempre será más interesante que quedarse en la oficina. Le di a Cook los casos que tenía almacenados sobre el escritorio y me fuí con Skinnes a Everett, a un motel donde habían estado Mulder y Scully.

Motel de Everett,

Seatle, 2 de Abril

La dueña del motel nos llevó a las habitaciones de los dos agentes. Mientras Skinner revisaba la de Scully, yo me encartué de la de Mulder; encontré una revista donde se hablaba de OVNIS y un par de casos sobre su cama. Comprobé el teléfono y la pedí a la dueña un registro de las llamadas y me dio un papel con dos números.

Me dirigí a la habitación de Scully y allí encontré un ordenador portatil. Por desgracia estaba protegido por una clave que tanto Skinner como yo, desconocíamos. De vuelta a la oficina comprobé los nº de teléfono y uno de ellos era de un almacén portuario, una pista interesante.

Almacén portuario

Seatle, 2 de Abril

Skinner vino conmigo a revisar el almacén y mientras él registraba la oficina, yo me dí una vuelta por el lugar. Mirando atentamente distinguí una mancha roja en el suelo, ¿sangre tal vez?. Cogí una muestra para el laboratorio, quizás fuese sangre de Mulder o Scully.

Anduve algo más por el almacén y encontré un par de cajas en el suelo, intenté abrirlas con las manos pero estaban bien cerradas, así que busqué algo para hacer fuerza y encontré una palanca en un rincón. La caja estaba llena de un polvo negro; decicí llevar una muestra a Amis, del laboratorio de criminología.

Al levantarme descubrí algo que brillaba en una columna. Era una bala, tal vez me diese alguna pista sobre algo. Hablé con Skinner y le mostré lo que había encontrado, me dijo que llevaría la sangre a Washington DC para contrastarla con la de sus agentes por si era de alguno de ellos. Ibamos a irnos cuando descubrí en el último momento una colilla de cigarrillos Morley, la cogí como prueba.

Salí del almacén y me encaminé al malecón. Allí había un pesquero, el Agrippa, y un hombre de rasgos asiáticos. Le hice un par de preguntas, se llamaba Wong y era pescador, me dijo que el almacén había permanecido tranquilo òrque ultimamente escaseaba la pesca.

Al salir, Skinner me comunicó que un coche nos había seguido desde la oficina y ahora nos vigilaba. Decidido fui hacia el lugar y le hice un par de fotos; el coche escapó en cuanto me vio pero conseguí una foto de la matrícula.

Oficina sucursal

Seatle, 2 de Abril

En la oficina me introduje en mi ordenador que está protegido con una clave, como soy un fanático de la guerra civil decidí ponerle el nombre de mi batalla favorita, SHILOH. En el ING busqué la matrícula, pero encontré que el coche era del gobierno y los datos de acceso restringido. Comprobé el historial de Wong. Me había mentido. Era un contrabandista detenido varias veces por asuntos turbios, ¿qué relación habría entre el almacén y la desaparición de los agentes?.

Me dirigí a la sala de reuniones dinde Skinner revisaba sus papeles, hablamos un buen rato hasta que apareció Shanck y le dijo tenía una llamada: Skinner tenía que vover a Washington y se me encomendó que vigilase el almacén aquella misma noche. Fui a mi despacho y allí me encontré con Cook, hablamos sobre el caso y entonces reparó en el portatil de Scully que yo había dejado sobre la mesa; se ofreció para llevar el ordenador a la oficina de delitos informáticos y acepté, después de todo era trabajo que me ahorraba.

Me fui a hacerle una visita a Amis, del laboratorio de criminología, y le enseñé las pruebas que había recopilado, me dio unos argumentos muy interesantes, los polvos negros eran plomo industrial, ¿lo introducirían de contrabando?.

Aquella noche me fui al almacén a vigilar, vi llegar un coche y varios hombres que entraron en el almacén. Me dirigí hacia la puerta trasera, utilicé la ganzúa y me colé dentro. Escondido vi a varios hombres transportando cajas. Una vez se hubieron ido busqué alguna evidencia pero sólo hallé una trampilla vacía. Cansado y sin poder hacer nada me fui a casa a dormir un poco.

Oficina sucursal

Seatle, 3 de Abril

Cuando aquella mañana llegué a la odicina, me encontré a Cook en el suelo. Tenía una herida en la cabeza, me dijo que le habían golpeado en la cabeza pero no había visto a su agresor. Me puse a mirar a ver si faltaba algo y comprobé, con cierto disgusto, que se habían llevado el portatil de Scully. Mal asunto.

Llamaban al teléfono. Era un tal agente Pendrell, del FBI de Washington DC, me dijo que la sangre era efectivamente de la agente Scully, me pidió que le mantuviera informado. En ese momento entraba Cook a mi despacho, me dijo que habían matado a Wong. El caso se complicaba, decidí ir a echar un vistazo.

Almacén portuario

Seatle, 3 de Abril

En el malecón estaban los forenses. Tuve que enseñarle al guardia mi identificación para que me dejase pasar. Interrogué al forense y me dijo que hablase con la detective Astadourian.

La detective me puso al corriente y entramos en el Agrippa, el barco de Wong, en él entramos una bodega llena de combustible, no tenía cámara frigorífica para la pesca. Extraño.

Mientras Astadourian esperaba fuera registré el camarote principal y encontré drogas robadas, ¡vaya con Wong!, y también un impermeable con el nombre de "Tarakan", escrito en la espalda.

Le mostré lo que había encontrado a Astadourian y entonces regresó el contramaestre del puerto. Le enseñé el impermeable y me dijo que el Tarakan era un barco ruso que se había incendiado en alta mar, no había habido supervivientes.

En ese momento los forenses se llevaban el cadáver de Wong a la morgue, la detective Astadourian les dijo que después iría a comprobar la autopsia. Nos dirigimos al Tarakan.

El Tarakán era un barco realmente siniestro. El casco estaba totalmente quemado pero el incendio no parecía haber afectado a su interior. Inquietantes siluetas se dibujaban en él. Me daba escalofrios.

Mientras Asta revisaba la cubierta superior, me dirigí a los sotanos del barco. Bajando unas escaleras y después de dar un par de vueltas de reconocimiento, me encontré una pequeña habitación,donde había una extraña caja en cuyo interior encontré una esfera aun más extraña, ¿sería una bomba?, en cualquier caso parecía estar vacía. En los sótanos también descubrí unas extrañas cajas con águilas dibujadas en negro, ¿que contendrían?.

En la cubierta media, subiendo unas escaleras, me encontré dos habitaciones. En una de ellas, hallé, por casualidad un cuaderno en ruso que parecía el cuaderno de bitácora del barco y en la otra un registro de nóminas, también en ruso. Subí a la cubierta superior para enseñarle a Astadourian lo que había encontrado. Con respecto al cuaderno, me dijo que se encargaría de traducirlo, mientras que la esfera sugirió que podía servir para guardar algo; yo la llevaría sin falta al laboratorio de criminología.

De repente me fijé en algo que me llamó la atención. Eran huellas dactilares, pero eran frescas. Bueno era normal que hubiese huellas porque cuando sucedió el incendio, la policía local había estado registrando el barco pero aquellas huellas estaban encima del polvo que se había acumulado en el escritorio, eran sin ninguna duda, recientes, alguién había estado buscando algo.

Salí a investigar la cubierta exterior y hallé extrañas sombras que parecían humanas, cuando se las enseñé a Astadourian me dijo que le recordaban a unas fotos que había visto una vez de Hiroshima, personas que con el calor se habían desintegrado, formando en las paredes inquietantes y fantasmagóricas sombras.

Decidí llamar a Amis para que investigase las huellas dactilares y mientras la detective Astadourian y yo nos encaminamos hacia el laboratorio forense.

Laboratorio forense,

Seatle, 2 de Abril

La forense nos informó acerca de sucesos muy interesantes. Resulta que había encontrado en el cuerpo de nuestro amigo Wong, varios tipos distintos de cáncer. Según sus propias palabras estaba literalmente infestado por ellos. La forense nos dijo que para mitigar el terrible dolor debía de consumir drogas. Eso explicaría porque en su barco tenía esas drogas robadas, pero también nos explicó que su comportamiento sería el de un zombi, y sin embargo cuando yo hablé con él parecía estar totalmente normal.

Justo en ese momento reparé en algo brillante en la bandeja de la forense. Era una bala. La llevaría a analizar. Pero antes decidimos ver los cuerpos de los marineros del Tarakan, sin embargo no estaban en el depósito, ¡los habían robado!. Alguién se estaba tomando muchas molestia para borrar las pruebas. Asta y yo decidimos trabajar juntos.

Laboratorio de criminología

Seatle, 3 de Abril

Fui a ver a Amis, no se encontraba demasiado bien. Le di la esfera y el casquillo de la bala para que la comparara con la otra.

Oficina sucursal

Seatle, 3 de Abril

En la oficina miré mi ordenador. Tenía un e-mail. Era de Amis, decía que había analizado las huellas dactilares que yo había hallado en el Tarakan. Me mandaba los resultados para que los comprobara con los de ING del FBI. Al comrobar a quien pertenecían me llevé una sorpresa. ¡Eran de Cook!.

Decidí irme a mi apartamento a descansar y nada más llegar alguién llamó a la puerta. Era Cook, entró rapidamente y se asomó furtivamente a la ventana. Parecía enfadado. Me recriminó que lo hubiese dejado al margen del caso y me dijo que le vigilaban. Hablamos unos minutos y él me explicó su teoría de que había un infiltrado en el FBI, aquello me pareció algo paranoico, pero después de lo de las huellas no me fiaba de él, así que le dije exactamente lo que quería oir. Cook me dijo que le mantuviese informado de lo que iba ocurriendo. Le mencioné que aquella noche iría al almacén a vigilar.

Almacén portuorio

Seatle, 3 de Abril

Otra noche de insomnio. Fui al almacén y había un camión aparcado, me subí y lo revisé de arriba a abajo hasta que hallé un papel arrugado con una serie de nº escritos en él. Escuché un ruido, alguién se acercaba así que bajé por la otra puerta y me escondí entre la maleza. Un hombre subió al camión y este arrancó, lo vi alejarse en la oscuridad.

Apartamento de Willmore,

Seatle, 4 de Abril

Por la mañana alguién golpeó insistentemente la puerta. Era Astadourian, traía una cinta de vídeo y noticias. Habían encontrado a un hombre muerto, con las mismas quemaduras que habían sufrido los ocupantes del Tarakan. Pertenecía a a una empresa de transportes que estaba en Charno.

Vimos la cinta, en ella un hombre alto, vestido de oscuro salía de un coche y se encontraba con el ocupante del camión que era el mismo hombre que yo había visto en el almacén la noche anterior. El otro hombre podía ser Mulder, su descripción coincidía. Cuando ambos se encontraban a escasos metros uno del otro, una luz muy brillante pareció salir del cuerpo del hombre que supuestamente era Mulder y la cinta se acabó.

¿Qué sería todo aquello?. Asta me dijo que habían llegado los resultados de la oficina forense. En ese preciso instante me llegó un fax, era la traducción del cuaderno de bitácora de Tarakan, se lo mostré a Astadourian y ambos decidimos dirigirnos a Charno.

Transportes Gordon,

Charno, Washingnton

4 de Abril

Cuando llegamos ya había anochecido. La alambrada estaba abierta. Penetramos en el recinto y vimos una caseta. Asta se asomó a una ventana y yo probé a abrir la puerta. Estaba abierta. Aquello no me pareció una buena señal pero entramos a investigar.

Dentro todo estaba oscuro, encendimos las linternas y nos separamos. Entré a una habitación que tenía justo enfrente de mi. En el suelo había muchos papeles desperdigados, uno de ellos era un libro con una dirección. Lo cogí y en ese instante apareció un hombre a mi lado, tenía una extraña película negra sobre los ojos, me golpeó y caí al suelo. En su fuga empujó violentamente a Asta contra la pared. Afortunadamente ambos estábamos bien.

Arranqué la hoja del cuaderno que había encontrado. Mientras, Asta se dirigió a la puerta y me comunicó que estaba cerrada por fuera. Atrapados. Ella comenzó a mirar en los archivos y me dijo que había una bomba programada para saltar en unos minutos.

Desesperado comencé a buscar algo que nos sacara de allí, cuando en un rincón encontré una pala. Aquello serviría perfectamente, derribé con ella la rejilla de ventilación y Astadourian y yo escapamos. Justo en ese instante la bomba hizo explosión y todo voló por los aires.

Exhaustos y algo asustados cogimos el coche y regresamos a Seatle. En Seatle fuimos directamente a la oficina de la forense, Truit, allí encontramos el cadáver carbonizado de un hombre. El conductor del camión. La forense nos informó que tenía heridas muy parecidas a las que habían sufrido todos aquellos que se vieron expuestos a la bomba de Hiroshima, no sabía que podía haberle causado aquellas tremendas heridas.

Me dirigí a mi apartamento tremendamente cansado y me fui a dormir, mañana sería otro día.

Oficina sucursal

Seatle, 5 de Abril

En la sala de reuniones me encontré con Cook, me dijo que había resuelto el caso, y que me preparase para una redada. Le recriminé que no me hubiese avisado y le dije que aquella investigación era mia. Me dijo que aquello no era un juego y que me olvidara de hacer méritos delante de Skinner. Me ofrecí para llamar a Astadourian, pero Cook me dijo que no nos entretuvieramos que él la había avisado. Le creí. Qué estupido fui.

 

Bodega de Smolnikoff

Seatle, 5 de Abril

En el almacén me deshice de los guardias que dispararon contra nosotros y registramos el almacé. En la planta de la entrada encontré un libro de registros parecido al que había hallado en el Tarakán. Subí el primer tramo de escaleras y justo detrás de mi le disparé a un hombre que había intentado matarme. Decidí dar una vuelta por aquella planta, y detrás de unos tablones que tapaban una puerta, disparé a otro hombre que también me apuntaba.

Subí al piso superior y me encaminé al fondo de la habitación. Había unas escaleras que bajaban. En el sótano estaba Smolnikoff. Le hice varias preguntas sobre el almacén portuario y sobre el Tarakán, me dijo que era un contrabandista pero que él no había matado ni a Wong ni a los agentes del FBI. Cook mencionó un arma que había visto en la planta de entrada, así que me fui a buscarla, la hallé en un rincón y junto a esta, había unas cajas con la extraña águila negra que ya viera en el Tarakán. Decidí llevar el arma a Amis y él me confirmó que era la misma que había disparado contra Wong y contra Scully. Le mostré el arma al ruso pero este aseguró que la pistola no era suya. Cook se lo llevó para interrogarlo. En ese moento llamó Amis y me dijo que el Tarakán estaba "caliente", es decir que tenía radiación, y él estaba afectado y por eso se encontraba tan mal. Me culpó de haberle llevado a un lugar peligroso.

Me encaminé a mi apartamento. Estaba confuso. El ruso parecía decir la verdad o mentía de maravilla. Nada más llegar alguién llamó a la puerta. Era Asta. Estaba muy enfadada porque decía que en la operación del ruso la habíamos dejado de lado. Le mencioné que Cook la había llamado pero ella lo negó. Cook me había mentido. Me dijo que era un irresponsable.

En ese momento sonó el teléfono pero no lo cogí; el contestador saltó. El que hablaba parecía ser un hombre, su voz me era totalmente desconocida. Me citaba en un hangar en Sand Point de madrugada. Harto, me fui a dormir.

Hangar nº 4 de Sand Point

Seatle, 6 de Abril

En el hangar no parecía haber nadie, revisé el lugar y encontrá una puerta, la 1º a la derecha, que estaba abierta. Esta daba a una sala, un hombre de color estaba allí. Me dijo que no debía mencionar a nadie que le había visto, ni a Cook, ni a Skinner, ni a Astadourian. Cuando le di mi palabra, me dijo que Mulder y Scully estaban vivos pero por poco tiempo. Me entregó un estilete y una dirección. Me recomendó que no confiase en nadie.

Ya me iba cuando me tropecé con Asta. Después del mensaje del contestador había decidido darme una segunda oportunidad. Nos dirigimos a la dirección.

Hospital-sanatorio

Seatle, 6 de Abril

En el hospital, le preguntamos a la enfermera por una mujer sin identificar, nos hizo algunas preguntas y nos dejó pasar. En la habitación había una mujer pelirroja tumbada en una cama. Se levantó rápidamente y me pidió que me identificara, lo hice pero no se fiaba de mi. Tuve que mostrarle el estilete para que no avisara a seguridad. Le pregunté si era Scully y respondió que si.

Scully y yo hablamos un buen rato, le pregunté por Mulder pero me dijo que no tenía ni idea de donde podía estar. Estaba preocupada por él. Nos contó que habían ido a investigar el almacén porque Mulder pensaba que los tripulantes del Tarakán habían sido infectados por un E.B.E (Ente Biológico Extratarrestre), pero en el almacén les habían tendido una emboscada y la hirieron. Mulder la sacó del almacén y ella se había despertado en el hospital. Nos pidió que la pusiesemos al corriente.

Asta y yo le contamos todo lo que sabíamos, añadiendo que teníamos una dirección en una carretera abandonada. Nos sugirió que fuesemos al lugar mientras ella se ponía en contacto con Skinner. Y eso hicimos.

Carretera comarcal

RR 1121, Washington

6 de Abril

El lugar estaba lleno de vagones de tren abandonados. Buscabamos la parte trasera de un vagón con el nº 85434. Aquello parecía dificil sobre todo teniendo en cuenta que todos los vagones parecían iguales. Una vista aérea me vendría de maravilla, así que me subí en un poste telefónico y con los prismáticos distinguí claramente lo que buscaba. El vagón estaba en un calle paralela a la que me encontraba, torciendo a la derecha.

Cuando llegamos al vagón pudimos comprobar que alguién había intentado librase de las pruebas. Estaba totalmente quemado. Aun así decidimos entrar, el interior aunque humeante no estaba totalmente abrasado. Se parecía bastante a una sala de operaciones. Aunque revolví el vagón no encontré nada concluyente.

Asta y yo volvimos al coche y entonces nos tropezamos con un vagabundo que nos aseguró que tenía algo que nos podía interesar, así que después de jugar un rato a las adivinanzas conseguimos que nos lo diera. Era una cinta de vídeo.

En la oficina la probamos en mi ordenador. La cinta contenía una especie de operación, sólo que el paciente no parecía humano. Buscamos en el ING del ordenador al hombre que aparecía realizando la operación, era un militar destinado a una base en Alaska, a lo que se dedicaba había sido borrado de los archivos. Extraño, muy extraño.

En ese momento recibi una petición de vídeo por internet. Eran tres hombres de aspecto extraño, casi cómico, se identificaron como amigos de Scully y nos proporcionaron datos reveladores sobre la investigación. En ese moemnto apereció Cook y se unió a nosotros. Me llegó un fax que me avisaba de que el coche de Mulder había cruzado la frontera hacia Alaska y que el guardia del puesto fronterizo había muerto con quemaduras idénticas a las de la tripulación del Tarakán. Ya no quedaba ninguna duda. Las piezas comenzaban a encajar. Los hombres que decían conocer a la agente Scully me enviaron las coordenadas de la casa del militar por el APD. Le pedí a Asta que me acompañase pero ella denegó la invitación. Me pidió que tuviese cuidado.

Rauch Resident,

Alaska, 7 de Abril

Desde el coche observé como un hombre vestido de negro abandonada la casa, momento que aproveché para entrar sin ser visto. En el interior subí al segundo piso, y en la cocina me encontré un hombre en el suelo. Estaba totalmente inmóvil y cubierto de petróleo. ¿Dónde podría estar Mulder?, entonces reparé en un esqueleto que colgaba del techo y una idea me pasó por la mente, ¿y si era un trampilla?. Tiré de él y comprobé satisfecho que no me había equivocado.

En el altillo estaba un hombre que no podía ser nadie más que Mulder, amarrado de pies y manos. Lo desaté y le pregunté. Era Mulder. Me dijo que Rauch, el militar de la operación, le había secuestrado y retenido allí. Se sorprendió mucho cuando le informé que Rauch estaba abajo y mencionó que como era posible que no me hubiese prendido fuego. Despúes me contó que una nave extraterrestre había aterrizado en el mar y había invadido a los tripulantes del Tarakán, el gobierno lo había atrapado pero alguién había metido la pata y se había escapado y ahora intentaba regresar a su nave que estaba en alguna parte de Alaska. Le dije que Frohike había mencionado una base secreta a escasos metros del lugar donde nos encontrábamos. Me dijo que se dirigiría alli, en ese momento llegaron dos hombres en un coche que Mulder identificó como agentes de la NASA.

Mulder me pidió que los entretuviera. Cómo si eso fuese fácil, en fin; cuando bajé los agentes me dijeron que el caso había sido resuelto y que yo debía volver a Seatle, pero yo no estaba dispuesto a abandonar así que escapé al bosque. Todo estaba oscuro, los hombres me seguían en un coche, para despistarles me escondí bajo las raices de un árbol, en la oscuridad no podían verme así que cuando se fueron les robé el cohe y me dirigí a la base donde estaría Mulder.

Base militar,

Alaska, 7 de Abril

Scully estaba en la entrada junto a un hombre con idénticas quemaduras que los otros. Me dijo que Mulder había entrado a investigar. Llegué a la antesala de entrada y allí había dos direcciones con varias puertas, ¿cúal sería la correcta?, me dirigí hacia la izquierda y entré en la segunda puerta. En la sala había varios militares muertos y el agente Mulder estaba de pie junto a uno de ellos, entonces llegó Scully. Mulder se dirigió a ella y le dijo que debía ayudarle a encontrar una llave igual que la que tenía en las manos. Scully me miró confusa. Miré a Mulder a los ojos y lo que vi me puso en tensión. Tenía una película negra flotando sobre los ojos. Le dije a Scully que corriera y ambos salimos de la habitación. Me encontré en otra habitación, saqué el arma por si acaso. Justo a tiempo pues a mi izquierda había un guardia que me apuntó pero yo fuí más rápido.

Salí de nuevo a la antesala de la entrada y esta vez me fuí hacia la derecha, llegué a una sala bastante amplía en la que había una cámara de aislamiento. Una luz brillaba en el fondo de la sala y me dirigí hacia ella. Era una pequeña habitación con un generador apagado. Scully estuvo a punto de dispararme, me dijo que a Mulder le pasaba algo extraño y que debíamos engañarlo para que entrara en la cámara de aislamiento y así ella podría examinarle. Para ello debíamos encender el generador. Pulsé el botón del generador y este se encendió pero necesitaba que se encendiera otro generador, el botón por desgracia no estaba en aquella habitación sino en otra parte de la base.

Me pareció haberlo visto en algún sitio así que dejé a Scully y me fui a buscarlo. Antes de salir de la sala grande abrí ambas puertas de la cámara de aislamiento pulsando los botones que estaba en cada una de las esquinas de la misma.

El otro botón que encendía el generador lo encontré en la antesala de entrada, en una pequeña habitación donde estaban los ordenadores y los mandos de la base. Lo pulsé y el generador se encendió por fin. Ahora llegaba la parte dificil, encontrar a Mulder, engañarle y evitar que me matase. Volví a la sala donde estaba la cámara de aislamiento y entonces al lado de la pequeña habitación del generador encontré otra puerta abierta. Al entrar me encontré con Scully, había dos direcciones y una era la errónea.

Probé a la izquierda y Scully probó por la otra. Anduve por el pasillo y cuando volví a encontrarme con Scully, ella estaba tratando de convencer a un guardia para que la ayudase pero el hombre no estaba dispuesto a abandonar su puesto, levantó el arma y apuntó a Scully, no tuve ninguna duda en que le dispararía.

Le disparé por la espalda aunque no me hizo ninguna gracia, no tenía otra elección, el soldado la habría matado. Fui hacia el militar y busqué entre sus ropas, allí estaba la llave que Mulder buscaba. Apareció de improviso detrás de mi, corrí sin soltar la llave hacia la cámara de aislamiento, él me seguía de cerca. Entré por una puerta y salí por la otra, Mulder hizo otro tanto pero justo después de entrar Scully cerró la puerta tras de él y yo hice lo mismo con la puerta que tenía más cerca.

Mulder se puso frenético y comenzó a golpear los cristales; de sus manos comenzó a gotear una sustancia negra y cayó al suelo, pude ver la cara de terror de Scully. Su compañero yacía en el suelo de la cámara inmóvil y cubierto por un capa negra. En ese momento me volví y me encontré cara a cara con Cook, en sus ojos flotaba la maldita sustancia negra, me cogió por el cuello y me arrastró hasta donde había matado al militar, me dijo que introdujese la llave que tenía en mi poder en la ranura a la vez que él lo hacía. Pensé que podía hacer y se me ocurrió una idea que me pareció descabellada, pero qué podía perder. Estaba convencido que cuando introdujese la llave, Cook o quien lo controlaba, me mataría.

Así que le lancé a scully, que había aparecido detrás de Cokk, el estilete que me diera X. Scully se lo clavó a Cook en la base de la nuca y este cayó al suelo, de su cabeza salió una mancha negra.

Oficina sucursal,

Seatle, 7 de Abril

En la oficina, Shanck me felicitó por el trabajo, me lamenté de que Cook me hubiera traicionado. Llegó Scully y me dijo que nadie tenían la culpa excepto el propio Cook. Habían registrado su apartamento y allí estaba el protátil de Scully, había fingido que le habían atacado para evitar que me lo llevara al departamento de delitos informáticos. Scully me dio las gracias en nombre de Mulder y de Skinner y me dijo que se alegraba de haberme conocido, y después volvió a Washington DC.

Me dirigía a mi apartamento cuando alguién me llamó. Era X, le dije que esperase un momento que iría a buscar el estilete pero me dijo que me lo quedara porque me iba a hacer falta en el futuro. Desde luego aquel caso había sido de todo menos rutinario y por fin se había acabado.

 

FIN

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